Estamos seguros de que nadie puede resistirse a una croqueta o más bien ¡a más de una! Y es que no existe comida que guste tanto a pequeños como mayores, como las croquetas. Crujientes, fundentes y deliciosas son perfectas para cualquier momento.
Aunque en nuestro país las croquetas están muy arraigadas, fue un invento francés. Su nombre procede del verbo francés "croquer", que significa crujir y de la variante en femenino y diminutivo "croquete", que se podría traducir como algo así como ‘crujientita’.
En sus inicios, las croquetas se preparaban principalmente con ingredientes sobrantes, como jamón o restos de pescado, la mejor forma de aprovechar la comida. Con el tiempo, los cocineros comenzaron a innovar y a experimentar con nuevos sabores. Y así fue como llegamos a la croqueta de chipirones, una combinación de lo más castiza que une el sabor a mar con la textura cremosa de la bechamel.
Las croquetas de chipirones lo tienen todo para conquistar a los paladares más exigentes. A fin de cuentas, es una de las formas más exquisitas de saborear esta delicatessen marinera y uno de los platos más demandados en las marisquerías. Hay combinaciones ganadoras y juntar un entrante tan querido como las croquetas con una materia prima tan deliciosa como el chipirón es una de ellas.

El Secreto de la Croqueta de Chipirones Perfecta
La croqueta de chipirones se hizo muy popular en el País Vasco y se ha expandido a toda España. Los chipirones son una variedad pequeña de calamar que, si bien se encuentra en distintas zonas del mundo, se ha convertido en un ingrediente fundamental en la cocina española. Desde el País Vasco hasta Andalucía, el chipirón es parte de platos icónicos que celebran el sabor a mar, ya sea a la parrilla, en guisos o en los populares chipirones a la plancha.
En el País Vasco, por ejemplo, se suelen preparar en su tinta, una técnica que también se utiliza para las croquetas. La clave de una croqueta de chipirones perfecta empieza al elegir el ingrediente principal: los chipirones frescos.
Cómo Elegir los Mejores Chipirones
Aquí algunos trucos para que te lleves los mejores:
- Color: Los chipirones frescos tienen un color brillante y translúcido. Huye de los que se ven opacos o amarillentos; esto puede ser señal de que llevan tiempo en el mostrador.
- Olor: El olor a mar es esencial. Si tienen un olor muy fuerte o desagradable, mejor buscalos en otro sitio. Los buenos chipirones deben oler a océano limpio, sin rastros de olores extraños.
- Textura: La carne de un chipirón fresco es firme y consistente. Si al tocarlos sientes que están blandos o demasiado húmedos, probablemente no estén en su mejor momento.
- Tamaño: Para las croquetas, elige chipirones medianos o pequeños. Son más tiernos y perfectos para picar y combinar con otros ingredientes sin dominar el sabor del plato.
- Fuente y frescura: Si puedes, compra chipirones frescos en un mercado de confianza.

Preparación de Croquetas de Chipirones Caseras
¿Te atreves a hacerlas en casa? Es más sencillo de lo que parece y puedes divertirte mucho en el proceso.
Ingredientes para 400 croquetas
- 500 gramos de chipirones (frescos o en conserva)
- 500 ml de leche (puedes usar leche sin lactosa)
- 50 gramos de mantequilla
- 50 gramos de harina
- 1 cebolla pequeña picada finamente
- 1 diente de ajo picado
- 2 cucharadas de tinta de calamar (opcional, pero muy recomendable)
- Sal y pimienta al gusto
- Pan rallado y huevo para empanar
- Aceite de oliva para freír
Paso a Paso
- Prepara los chipirones: Limpiar los chipirones y trocearlos muy finitos. Solo tienes que estirar los tentáculos y el cuerpo en direcciones opuestas: la cabeza y las vísceras saldrán junto con las patas (corta estas y desecha aquellas). Si usas chipirones en conserva, simplemente trocéalos.
- Cocina la cebolla y el ajo: Picar la cebolla finamente y pochar en una sartén con aceite de oliva. Cuando la cebolla comience a ponerse transparente añadir el ajo picado muy finito.
- Añade los chipirones: Incorpora los chipirones troceados y saltea por unos minutos. Cocina todo lo anterior hasta que se reduzca el caldo (tardará 10 minutos aproximadamente). En una cazuela ancha pero no muy alta sofreiremos los chipirones bien picados, cocinaremos hasta que se haya absorbido bien el agua que sueltan. En ese mismo cazo pocharemos la cebolla y los pimientos, ambos bien picaditos en los 70 gr de aceite.
- Prepara la bechamel: En otra sartén, pon la misma cantidad de harina y de aceite (90 gramos/90 mililitros) y remuévelo hasta formar una mezcla homogénea. Una vez hecha esta, añade los chipirones cocinados y vierte la leche junto con las especias. Añadir la harina y remover hasta que esté bien integrada. Poco a poco, añade la leche sin dejar de remover para evitar grumos. Luego añade la tinta de calamar para darle color y más sabor. Añadir la tinta de calamar y el vino blanco. Templar la leche y el caldo de los chipirones. Cocinar removiendo con una cuchara de palo la harina con el aceite de oliva. Añadir el caldo de los chipirones y la leche y remover hasta que se forme una bechamel. Añadir sal, pimienta y los chipirones escurridos. Una vez la harina ha absorbido el aceite y la hemos frito un poco iremos añadiendo la leche sin dejar de remover. Os parecerá que es demasiada pero ahora es cuando viene el momento de cocinar la mezcla durante una media hora larga o hasta que la mezcla se haya compactado. En este punto añadiremos los chipirones que habíamos reservado, mezclamos bien e incorporamos la tinta.
- Deja enfriar la mezcla: Cocina la mezcla hasta que espese y se despegue de la sartén. Después, colócala en una bandeja y deja enfriar en la nevera. Puedes dejarla unas horas o toda la noche. Sé paciente, mientras más tiempo repose, mejor. Vierte la mezcla en un recipiente y tápalo con papel film haciendo contacto con su superficie para que no se forme costra. Es recomendable meterla en la nevera durante un mínimo de 3 horas para que las croquetas resulten más fáciles de moldear. Vertemos en un recipiente bajito y cubrimos con papel film tocando la masa. Dejamos enfriar totalmente.
- Forma las croquetas: Saca la masa de la nevera y da forma a las bolitas valiéndote de tus manos o de un par de cucharas previamente enharinadas. Una vez tenemos la masa fría la porcionamos, en mi caso le di forma redonda pero podéis hacerlas como queráis. Pásalas por huevo y pan rallado. *A la hora de rebozarlas, si quisiéramos, podríamos pasarlas dos veces por huevo y pan rallado consiguiendo así un rebozado más crujiente y grueso.
- Fríe: Asegúrate que el aceite esté muy caliente antes de poner las croquetas y luego fríelas durante 3 - 5 minutos cuidando que no se toquen entre sí. Vierte una generosa cantidad de aceite en una sartén.
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Consejos para Freír Croquetas
Seguro que alguna vez te has hecho esta pregunta y es que da mucha rabia que las croquetas se abran y se rompan cuando las fríes. ¿Quieres saber por qué pasa? Pues tiene que ver con la temperatura del aceite que no es suficientemente alta. Así que ya lo sabes, para freír correctamente las croquetas el aceite debe estar a temperatura elevada. Si no tienes muy claro cuándo el aceite está caliente puedes hacer una cosa: coge un poquito de rebozado, o pan rallado y échalo dentro de la sartén.
Diferentes métodos para freír:
- Freidora: Caliente el aceite a 180 grados y déjalas entre 2 y 3 minutos.
- Air fryer: Precalienta el air fryer a 200 grados. Unta con un poco de aceite las croquetas para conseguir un buen color.
- Horno: Precaliente el horno a 200 grados. Colócalas en un papel especial para horno para evitar que se peguen.
- Sartén: Escoge la sartén más pequeña, de esta forma, necesitarás menos aceite.
La Importancia de la Tinta de Calamar
La tinta es el alma de estas croquetas. Además de darle ese color oscuro que parece un poco misterioso, la tinta aporta un sabor umami que intensifica el gusto a mar de esta croqueta. No es solo un ingrediente decorativo: la tinta realza el sabor de los chipirones y hace que la experiencia sea más completa.
Croquetas de Chipirones vs. Croquetas de Calamares
¿Se puede hacer croqueta de chipirones sin su tinta? Aquí es donde los amantes del marisco suelen dividirse. Tanto los calamares como los chipirones tienen un sabor parecido, pero las croquetas de chipirones tienden a tener un toque más suave y menos salado. Además, al usar la tinta, las croquetas de chipirones tienen un color oscuro que les da un aspecto y sabor únicos.
¿La diferencia en textura? Los chipirones, al ser más pequeños y tiernos, suelen integrarse mejor en la bechamel, esto hace que la croqueta sea más cremosa. Así que, aunque a muchos les encantan las croquetas de calamares, está claro que las de chipirones tienen un toque especial que las hace destacar.

Variaciones y Acompañamientos
Aunque la versión clásica de croquetas de chipirones es increíble tal cual, también puedes experimentar con diferentes rellenos para personalizarlas a tu gusto. ¡Toma nota de estas ideas!
Ideas para Rellenos Originales
- Chipirones y gambas: Añadir gambas al relleno da un toque extra de sabor y una textura diferente.
- Con toque de pimiento rojo: Un poquito de pimiento rojo asado le da un punto dulce que contrasta muy bien con los chipirones.
- Croquetas de chipirones picantes: Si eres amante del picante, añade un toque de guindilla o pimentón picante a la bechamel. ¡Espectacular!
- Con ajo y perejil: Potencia el sabor mediterráneo agregando ajo y perejil frescos al relleno.
- Con cebolla caramelizada: La dulzura de la cebolla caramelizada aporta un contraste increíble con el sabor salado y marino de los chipirones.
- Queso azul o idiazábal: Una cantidad pequeña de un queso fuerte como el azul o el idiazábal puede hacer que cada bocado sea una explosión de sabor.
Con qué Acompañar tus Croquetas de Chipirones
Una vez que se hayan templado, las croquetas de chipirones estarán listas para consumir. Este entrante combina genial con salsa tártara o alioli. Aquí algunas ideas adicionales:
- Alioli de ajo negro: La cremosidad del alioli junto al toque umami del ajo negro realzan el sabor de la croqueta de chipirones.
- Ensalada fresca de rúcula y tomate cherry: Un toque fresco que contrasta bien con el sabor intenso de los chipirones.
- Cerveza artesanal: Una buena cerveza artesanal con toques cítricos complementa el sabor a mar de las croquetas.
- Vermut con un toque de naranja: Un clásico para maridar unas buenas croquetas. Por cierto, ¿sabías que ahora en Solo de Croquetas tenemos más de 15 vermuts diferentes para maridar tus croquetas? ¡Una experiencia de otro nivel!
- Ensalada de algas: Las algas complementan el sabor marino de los chipirones, aportan frescura y una textura distinta. Ideal para un toque japonés en el plato.
- Salsa de tomate ligeramente picante: Un clásico para quienes disfrutan de un poco de intensidad, ya que el tomate y el picante dan un buen equilibrio.
- Gazpacho suave: Como entrada o acompañante, el gazpacho, al ser fresco y ligeramente ácido, prepara el paladar para la intensidad de la croqueta de chipirones.
