Las croquetas caseras son un manjar muy popular en nuestra gastronomía, un aperitivo tradicional y versátil. Pero, ¿has probado a mojar croquetas en salsas? Si no, te estás perdiendo una experiencia culinaria increíble. Acompañar croquetas con salsas tiene tanto ventajas como inconvenientes, pero las ventajas suelen superarlos si se eligen bien.
Las salsas pueden complementar y realzar los sabores de las croquetas, transformando una misma receta en múltiples experiencias gastronómicas. Además, pueden proporcionar una textura contrastante que complementa la crujiente capa exterior de las croquetas. Sin embargo, salsas muy fuertes pueden dominar y ocultar el sabor de las croquetas, especialmente si estas tienen un sabor delicado. Muchas salsas, especialmente las basadas en mayonesa o crema, pueden añadir una cantidad considerable de calorías al plato. Preparar varias salsas puede ser laborioso y aumentar el tiempo y esfuerzo necesarios, y el uso de salsas puede hacer que el plato sea más difícil de manejar y menos apto para comer con las manos.
Aquí te mostramos algunos consejos de salsas que serán perfectas para tus platos y algunas recetas para combinar tus croquetas de pescado o de carne, ya que son un plato magnífico y muy sencillo para cualquier ocasión.

Salsa Oporto para croquetas de jamón ibérico
Para acompañar unas buenas croquetas de jamón, esta salsa es todo un acierto para darle un toque diferente a tus comidas. Las Croquetas Ricas de jamón ibérico combinan muy bien con esta salsa.
Preparación de la salsa Oporto:
- El primer paso para preparar esta receta es calentar una cucharada de aceite en una sartén, y pochar la cebolla.
- Después, añade el Oporto a la sartén y déjalo cocer hasta que reduzca 2/3 partes.
- Añade la nata líquida y salpimienta a gusto. Cuece la salsa unos 5 minutos más y remueve lentamente para que no se pegue. Reserva.
Preparación de las croquetas:
- En otra sartén, coloca una abundante cantidad de aceite. Cuando el aceite esté bien caliente, pon las croquetas a freír - recuerda que no hace falta descongelarlas previamente-.
- Fríe las croquetas unos 2 minutos, hasta que estén doraditas.
Emplatado:
Por último, emplata: coloca las croquetas en una superficie, báñalas con la salsa Oporto y listo. Ya puedes disfrutar de esta receta y de unas deliciosas croquetas de jamón ibérico con salsa oporto.
¡Consejo! Ahora que sabes cómo hacer croquetas de jamón con salsa oporto, innovar en tu receta será mucho más fácil. Nuestra recomendación es que juegues con los sabores y las texturas. Para ello, ¿por qué no añades a la salsa un puñado de almendras picadas y tostadas? Así le darás un toque crujiente a tu plato. Si lo prefieres, también puedes sumarle unos champiñones laminados bien finos, solo tendrás que añadirlos después de pochar la cebolla.
Salsa de mejillones para croquetas
Esta es una excelente opción para transformar los restos de carne y jamón en unas impresionantes croquetas acompañadas de salsa de mejillones.
Preparación de la salsa de mejillones:
- Poner la cebolla y el ajo pelados y en trozos en el vaso. Programar 4 seg./vel.
- Añadir el aceite de oliva y el pimentón y programar 7 min./100º/vel cuchara. Mientras limpiar bien los mejillones y cocerlos en agua.
- Añadir al vaso el tomate, la sal, el vino y el agua de cocer los mejillones. Programar 20 min./temp.varoma/vel.
- Añadir dos cucharadas de harina y remover para que se cocine bien. Cuando ya no se vea la harina se añade la leche en cantidad que cubra toda la carne.

Salsa de tomate para croquetas
La salsa de tomate es una de las salsas más conocidas en nuestra gastronomía, puesto que se puede aplicar a una amplia variedad de platos y es muy fácil de preparar.
Preparación de la salsa de tomate:
- Para cocinar la base de la salsa, en una sartén calienta las 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio y añade el ajo picado y sofríe hasta que esté ligeramente dorado.
- Por último, añades una hoja de laurel junto con 7 tomates rallados y pelados, aliñas con sal y pimienta a tu gusto, y lo dejas durante 20 minutos a fuego lento.
- Por último podemos terminar la salsa de tomate sin pasarla por el pasapuré o la batidora, o directamente utilizar uno de estos dos utensilios.
Salsa de Tomate casera para que No Gastes Más
Salsa Bechamel para croquetas
Para conseguir una salsa bechamel para croquetas que sea perfecta, debes añadir la misma cantidad de harina que de mantequilla (80 g de cada ingrediente), para así obtener la textura ideal.
Preparación de la salsa Bechamel:
- Para elaborar la salsa debemos calentar aceite en una sartén y rehogar la cebolla y el ajo picados muy fino.
- Después, añades la harina y remueves con una cuchara de madera.
- Por último, poco a poco debes ir vertiendo el líquido (leche o nata) y removiendo la mezcla, intentando que no se formen grumos.
- Por último, tienes que dejar enfriar la mezcla para después añadirlo todo a la olla una vez que la leche esté hirviendo.
- Seguidamente, vuelves a remover para que los grumos se disuelvan y dejas reposar durante unos minutos con el fuego a baja temperatura.

Salsa mayonesa para croquetas
La salsa para croquetas con mayonesa es una de las más fáciles de cocinar y una opción con la que acertarás seguro. Un buen alioli combina bien con muchísimos platos y con las croquetas pasa exactamente lo mismo. Las Croquetas Ricas que pueden combinarse muy bien con esta salsa son las croquetas de bacalao o jamón ibérico.
Preparación de la salsa mayonesa (alioli):
- Para empezar con nuestra mezcla, picamos el ajo muy fino y lo echamos al vaso de la batidora.
- Para terminar, debes echar un chorreón de vinagre o de zumo de limón para después volver a batir un poco más hasta que la salsa quede densa.
Salsa de Roquefort para croquetas
Esta salsa es perfecta para acompañar a carnes y aves principalmente (sin olvidarnos del delicioso foie). Las croquetas de carne, como las de pollo, ternera o jamón, pueden encontrar un gran compañero en esta salsa. Además, existen diferentes tipos de croquetas de carne entre las que puedes elegir según tus gustos.
Preparación de la salsa Roquefort:
- Para preparar la salsa roquefort, hay que poner en una sartén con aceite caliente cebolla cortada muy fina y la rehogamos un poco sin llegar a dorarla.
- Para hacer la salsa, vierte la nata para cocinar en la sartén y mezcla bien.
- Para finalizar, transfiere la mezcla a una licuadora o utiliza una batidora de mano para triturar la salsa hasta obtener una textura suave y homogénea.
- Si la salsa está demasiado espesa, puedes añadir un poco de agua o caldo de verduras hasta alcanzar la consistencia deseada.