La cocina asiática, conocida por su rica paleta de especias y sabores complejos, ofrece una infinidad de posibilidades para disfrutar de la carne de ternera. Una de las preparaciones más reconfortantes y deliciosas es la de las costillas de ternera en salsa, un plato que combina la ternura de la carne con el dulzor y el toque salado de un adobo cuidadosamente elaborado. Si bien la receta original puede variar, el espíritu de este plato reside en la paciencia y la calidad de los ingredientes, resultando en una experiencia culinaria que recompensa con creces el tiempo dedicado a su preparación.
Aunque veáis bastantes ingredientes, es normal, es que la cocina asiática suele ser «especiada». Y con una ternera así, tienes que contar con un buen producto fresco también. La clave para unas costillas de ternera asiáticas espectaculares reside en la calidad de la carne y en la elaboración del adobo, que le confiere ese gusto tan particular. Estas costillas adquieren un gusto bastante particular debido a la salsa del adobo.
La preparación de estas costillas requiere un mínimo de tres horas de maceración en el adobo, pero el resultado final, increíblemente tierno y sabroso, merece totalmente la pena. Es una receta que requiere paciencia, pero créeme, el resultado final merece totalmente la pena. El proceso de cocción es similar: dorar la carne y transferirla a una olla lenta o cocinarla a fuego lento durante varias horas hasta que esté muy tierna.
El Adobo: El Corazón del Sabor
El adobo es el alma de estas costillas de ternera asiáticas. La combinación de ingredientes crea una sinfonía de sabores que impregna la carne, volviéndola irresistible. Para preparar el adobo se necesita:
- 125 cc. de vino seco de arroz (en su defecto, vino de Jerez).
- 125 gr. de miel.
- Un pellizco de las cinco especias en polvo.
- Alguna hierba aromática (hinojo es una buena opción).
- Ralladura de nuez moscada.
- Salsa de soja y salsa Hoisin al gusto.
- El zumo de un limón.
- 6 cucharadas de vinagre de vino de arroz (o un vinagre suave).
- Un poco de mostaza suave.
- Bastante ajo picado (los coreanos son muy aficionados al ajo).
Mezclar todo bien. Es posible que se necesite un poco de calor para disolver bien la miel. Poner las costillas en este adobo y tenerlas en maceración un mínimo de tres horas, dando la vuelta de vez en cuando.

El Proceso de Cocción: Paciencia y Ternura
Una vez marinadas, las costillas se cocinan lentamente para asegurar su máxima ternura. Se pueden preparar en el horno o en una olla lenta. Si se opta por el horno, este se mantiene suave (150º C.) al principio para que las costillas se cocinen. Es importante mojar continuamente la carne con el resto del adobo. Este preparado tiende a oscurecerse bastante durante el horneado debido al adobo.
En algunos sitios del lejano Oriente se encuentra este preparado con las costillas cocidas en el adobo en vez de asadas, de esta manera quedan más claras de olor. El recipiente usado en el horno se desglasará bien y se reducirá la salsa para napar las costillas cuando se emplaten.
Una alternativa es la olla lenta. En este caso, se doran las costillas en una cazuela grande a fuego medio/alto, en tandas hasta que estén doradas. Luego se transfieren a la olla lenta. Se mezcla agua caliente con azúcar para que se disuelvan. A fuego bajo, se cocinan el ajo, el jengibre y la cebolleta (green onion) durante 1 minuto. Se añade el vino de Shaoxing y se desglasa la olla. Se agrega el agua con el azúcar, la salsa de soja y la pimienta de Jamaica. Se colocan las costillas en la olla lenta y se cocinan durante 8 horas a temperatura BAJA.

Cuando las costillas estén cocinadas y muy blanditas, se pasan a un bol y se desgrasa la salsa. También se puede dejar enfriar la salsa, guardarla en la nevera unas horas y quitar la capa de grasa, ya que con el frío se solidifica y es mucho más fácil.
Servir y Disfrutar
Estas costillas de ternera en salsa son ideales para disfrutar con unas verduras salteadas o kimchi y arroz cocido. El arroz blanco, que no se pasa, es una guarnición perfecta para acompañar este plato, ya que su neutralidad permite que los sabores de las costillas brillen con intensidad.
La receta es para 4 personas, siempre y cuando cocines 2 platos más y hagas un menú chino variado, pero si se hace como plato único, es un festín para los sentidos. El rollito está justo en encontrar el punto justo de soja y especias. Pero para eso, aunque te pongan las cantidades que has utilizado, tú prueba a la que vas cocinando.
Costillas de res en salsa a la barbacoa (Short Ribs)
Además, la carne de ternera es muy versátil y se presta a diferentes preparaciones. Por ejemplo, si en vez de berenjena, quieres usar unos champiñones o algún tipo de seta, ¡será perfecto también! La ternera es tan sencilla de preparar y tan disfrutona.
Variaciones y Consejos
Si bien la base de la receta es sólida, siempre hay espacio para la personalización. Puedes variar las verduras según tu preferencia o lo que tengas a mano. El bicarbonato, presente en algunos marinados, es un ingrediente clave que ayuda a que la carne esté más tierna. En cuanto a la fécula de maíz, si no dispones de ella, puedes usar fécula de arroz, que también actúa como espesante.
La popular receta de ternera con pimientos al estilo oriental, aunque se encuentre con frecuencia en restaurantes orientales, no procede de China ni de ningún país cercano. Es uno de esos platos que siempre triunfa y que ahora puedes preparar en casa. Sencillo de hacer, solo tendrás que saltear la carne y las hortalizas para preparar luego la salsa.
Si te apetece preparar una comida o cena oriental en casa, puedes acompañar esta ternera con pimientos con un arroz tres delicias o unos rollitos de primavera. Corta los filetes en tiras, pon a punto de sal y espolvorea ligeramente con maicena. Sacude y reserva. Parte los pimientos en tiras y reserva. Pela la cebolla, corta en trozos medianos y reserva. Echa un chorrito de aceite en la sartén y saltea la cebolla a fuego medio-alto durante unos minutos. No hace falta cocinarla demasiado porque debe tener un punto crujiente. Añade las tiras de pimientos, saltea unos minutos junto a la cebolla y pasa todo a un recipiente. Reserva. En la misma sartén, añade un poco más de aceite y, cuando esté caliente, saltea la carne a fuego medio-alto, hasta que esté dorada, pero no muy hecha. Limpia la sartén de cualquier resto que haya quedado y añade dos cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté caliente, echa el tallo de apio y cocina durante un minuto para que impregne el aceite con su sabor. Añade una cucharada de maicena, remueve y deja que tueste. Cuando esté mezclado, agrega la miel sin dejar de remover y, por último, el caldo. Cuando estén todos los ingredientes integrados, deja que se cocine la salsa a fuego medio durante unos minutos, moviendo para que no se agarre. Cuando esté espesita, incorpora la carne para que se impregne bien de la salsa y también los pimientos.
¡Disfruta de este delicioso plato de costillas de ternera con influencias asiáticas!