La calabaza es una de las frutas más extendidas y consumidas a nivel mundial, conocida popularmente por su uso frecuente en Halloween. Su sabor dulce y su textura la hacen perfecta tanto para comidas como para postres. En Mister Chippy, la sembramos y con cada cosecha nos preguntamos lo mismo: ¿cómo puede estar tan buena? Por eso, en esta oportunidad, hemos querido hablarte de las calabazas y contártelo absolutamente todo.
La calabaza forma parte de nuestras vidas desde tiempos inmemoriales. Por citas de antiguos autores, conocemos lo arraigado que estaba el cultivo previo a la era cristiana. Actualmente, aún se discute el origen de este alimento. Hay quienes dicen que surgió en Estados Unidos, otros hacen referencia a su utilización previa en China o México como materia prima de instrumentos musicales. Forma parte de nuestra gastronomía, de productos para el cuidado personal y hasta de nuestra lengua mediante dichos populares.
Como puntapié inicial, vamos a aclarar algo: aunque popularmente nos hayan inculcado que la calabaza es una verdura, la realidad es que no es así. Sí, como lo estás leyendo. La calabaza es una fruta, ya que surge a partir de la flor de las cucurbitáceas, un tipo de planta trepadora.

Tipos y Variedades de Calabazas
A lo largo y ancho del planeta, existen muchas formas, tamaños y variedades de calabazas que seguro nos olvidaríamos de alguna. En España, clasificamos sus variedades en dos grandes grupos: calabazas de verano y calabazas de invierno.
Calabazas de Verano
Dentro de las calabazas de verano, podremos encontrar la calabaza bonetera, la espagueti o la rodín. Todas estas tienen en común que suelen ser de piel clara y fina, con semillas blandas y un periodo de conservación corto. Las calabazas de verano, con piel suave como los calabacines, se maduran rápidamente y a menudo están listas para comerlas en los primeros dos meses después de sembrarlas. Coséchelas regularmente y no deje que crezcan mucho, ya que saben mejor cuando están jóvenes y tiernas. Las calabazas de verano frescas pueden estar de una a dos semanas en el refrigerador.
Calabazas de Invierno
Por otra parte, las calabazas de invierno se caracterizan por ser más dulces, aunque de carne más seca, con una piel gruesa que le permite conservarse por más tiempo. Dentro de esta clasificación, encontramos la calabaza banana, cidra o zapallo y la calabaza confitera o "cabello de ángel". Las calabazas de invierno, como la calabaza de Des Moines o el zapallo, tardan al menos tres meses o más para madurarse y desarrollar una piel gruesa. Pero si tienen piel gruesa, también duran más. Coseche las calabazas de invierno durante el otoño cuando sus colores se intensifican y sus pieles se endurecen.

El Cultivo de la Calabaza
La planta de calabaza es una planta trepadora o rastrera que requiere sol y calor, además de mucha agua. Se cultivan como plantas anuales en toda la zona templada y cálida del planeta, es decir, en todos los continentes a excepción de la Antártida. A las calabazas les encanta el agua, pero no las plantes en suelo mojado o que sea muy denso, porque lo necesitan bien drenado y que se pueda escarbar con la mano.
Las calabazas y otras calabazas son unos de los vegetales más fáciles de cultivar y más prolíficos en jardinería. Incluso si usted está planeando su primer huerto, su cosecha puede ser la envidia de sus vecinos con unas cuantas semillas de calabacín y un clima soleado de verano. Los calabacines y otras calabazas no necesitan mucho trabajo de preparación. Por lo general, no toleran la tierra o el aire fríos ni las heladas y sus raíces no viven bien al trasplantarlas. Todo esto es bueno para usted ya que podrá sembrar semillas de calabaza a finales de la primavera, después de que la tierra se haya calentado y sembrar sus semillas directamente en la tierra del jardín que recibe toda la luz solar. No siembre las semillas de calabaza hasta al menos dos semanas después de que la última helada esperada haya pasado por su región. Si no está seguro en qué fecha eso ocurrirá, el agente de extensión de su condado le puede ayudar.
Cómo Sembrar Y Cultivar Calabaza o Zapallo ▶ RÁPIDO y Fácil
Preparación del Terreno y Siembra
Prepara el área de cultivo a principios de primavera, tan pronto como se empiece a calentar el suelo, y fertilízala con 10 cm de abono. Cuando sea tiempo de sembrar, sería bueno que hiciera "siembras sucesivas". Al sembrar las semillas cada dos a tres semanas hasta mediados del verano, usted puede mantener una cosecha de calabazas constante hasta llegar el invierno helado. Las calabazas son plantas anuales de raíces profundas, tallos ásperos y rastreros, hojas grandes y lobuladas con unas flores que pueden ser amarillas en el género Cucurbita o blancas en el género Lagenaria. Sus frutos son pepónides de forma y tamaño muy diversos, pero generalmente todas tienen la corteza y semillas gruesas envueltas en una placenta definida.
Si vives en un lugar del mundo donde a finales de abril o principios de mayo aún hay riesgo de heladas, comienza con las semillas en interior alrededor de dos semanas antes de plantar. Siembra las semillas con 10 cm de separación entre ellas y nunca dejes que se seque la tierra por completo. Cuando las semillas hayan producido su cuarto o quinto plantón, sácalas fuera. Las calabazas tienen dos tipos de flores, hembras y machos, y florecen a principios de julio. Primero aparecen las macho y después las hembras. En el momento en que aparezca la primera hembra, asegúrate de que las vides están fuertes y bien asentadas, para que las hembras puedan comenzar a producir sus frutos en buenas condiciones.
Riego y Nutrición
Las calabazas necesitan muchos nutrientes y se benefician de mucha materia orgánica en la tierra y fertilizantes diseñados especialmente para huertos de vegetales. Un nutriente para plantas con calcio adicional alimenta a sus calabazas y ayuda a protegerlas contra una enfermedad llamada pudrición apical. Es muy importante regar las plantas de calabaza, especialmente una vez que las calabacitas pequeñas empiecen a formarse. Asegúrese de que reciban al menos 1 pulgada (2,54 cm) de agua de lluvia o de riego a la semana. Riéguelas temprano por la mañana y evite regarlas desde arriba. Mantenga las hojas lo más secas posible para prevenir las enfermedades causadas por hongos en el jardín.
Una capa de 3 a 4 pulgadas (7,62 cm a 10,16 cm) de mantillo orgánico, como el abono orgánico, ayuda a retener la humedad en la tierra, proteger las raíces cortas y evitar que la tierra y el agua salpiquen hacia arriba.

Control de Plagas y Polinización
Cuando sus plantas de calabaza comiencen a crecer, esté alerta para detectar la presencia de caracoles y babosas. A estos moluscos molestos les gusta alimentarse de las frutas y hojas tiernas y jóvenes. Esté atento a los indicios de plagas de insectos, incluyendo los huevos en las partes inferiores de las hojas de las calabazas. Las plagas en las calabazas a menudo son más dañinas en la primavera, de manera que sus primeros cultivos son los más vulnerables. Revise las plantas constantemente para evitar el ataque de plagas como el insecto de la calabaza o chinche hedionda y el escarabajo del pepino.
Las plantas de calabaza dependen de los insectos para polinizar las flores que producen sus cosechas. Sin una buena polinización, los frutos son pequeños, marchitos o deformes. Usted puede ayudar a la naturaleza a polinizar las flores de calabaza haciéndolo usted mismo. Las calabazas tienen flores machos y hembras por separado que son fáciles de diferenciar. Las flores machos tienen tallos largos y delgados, mientras que las hembras tienen tallos gruesos con una protuberancia por debajo de los pétalos, y esa protuberancia es lo que se convertirá en su calabaza. Corte la flor macho con su tallo y quite suavemente los pétalos. Deje el centro cubierto de polen intacto. Use el tallo con el polen como si fuera un pincel de pintor para pintar bien el centro de la flor hembra con el polen.
Cultivo de Calabazas Gigantes
Lo más divertido de las calabazas es que pueden llegar a alcanzar tamaños gigantescos. Pero para cultivar una de estas gigantes necesitarás las semillas adecuadas, especialmente seleccionadas para producir este tipo de calabaza, como son las 'Prizewinner Hybrid'. Por regla general, las calabazas necesitan bastante sol, de modo que tendrás que cederle a su cultivo el lugar más soleado de que dispongas.
Podría servir de ayuda arrancar la primera flor hembra y esperar a que salga la segunda o la tercera, que será cuando las vides midan unos 3 metros. Necesitarás una vid grande para producir una calabaza grande, así que, de algún modo, cuando decidas cómo será la vid también estás decidiendo cómo será la calabaza. Cuando encuentres una vid lo suficientemente fuerte con una flor hembra a punto de abrirse, cúbrela con un paño de algodón durante la noche para mantener a los insectos a raya.
Las calabazas gigantes se salen de la vid y, si no se toman las precauciones necesarias, acabarán desprendiéndose de los tallos principales. Las vides producen raíces por cada hoja, así que asegúrate de arrancar las raíces cercanas a la calabaza para que la vid siga desarrollándose alejada de esta, ya que podría ser dañada por el aumento del volumen de la calabaza. Para obtener una calabaza realmente grande, cuando dos o tres de las calabazas de cada planta hayan alcanzado los 30 cm de circunferencia aproximadamente, arráncalas todas excepto la más prometedora y comienza a podar la vid. Cuando la vid principal haya alcanzado los seis metros de longitud, arráncale las puntas y los retoños laterales para que las vides no desprovean a la fruta de los recursos necesarios. Arranca también el resto de flores hembra para que esa calabaza que está en camino tenga todas las posibilidades de ser una ganadora de premios en potencia. Toda la energía de la planta debe ser redirigida a este único fruto. Es importante recordar que todos los nutrientes necesarios para aumentar el tamaño de la calabaza provienen de la vid, por lo que la vid deberá tener el apoyo necesario del sistema radicular. Para mediados de agosto, las plantas estarán consumiendo nutrientes y agua en grandes cantidades.

Propiedades Nutricionales de la Calabaza
Si algo debemos destacar de la calabaza, para así desterrar un mito, es que presenta un aporte calórico muy bajo. Para ser más precisos, por cada ración de 200 gramos tendremos apenas 20 kcal. Así que, si estás pensando en ir preparándote para el verano, quieres incluir un alimento rico en nutrientes y con pocas calorías ya sabes quién será tu aliado. Además, su alto contenido en agua y fibra hace que la calabaza sea saciante, hidratante y un buen aliado contra el estreñimiento.
Contiene una gran riqueza vitamínica, sobre todo de betacaroteno o vitamina A, también de vitamina C y E, por lo tanto podremos incluirla como un alimento antioxidante. Gracias a la presencia de estos micronutrientes, también ayuda a reforzar el sistema inmune, produciendo nuevos glóbulos blancos que ayudarán al organismo a luchar contra posibles infecciones. Pero no solo favorece a nuestras defensas. Es este aporte de potasio, que junto a la fibra y la vitamina C, ayudan a proteger al corazón estabilizando los niveles de hipertensión. El betacaroteno, que le da la pigmentación naranja a ciertos tipos de calabazas, se convierte en Vitamina A y ésta es absorbida por el organismo, lo cual es muy importante para el invierno ya que tenemos menos sol.

Usos Culinarios de la Calabaza
Versátil. Si solo pudiésemos utilizar una palabra para definir a la poderosa calabaza, versátil sería la más adecuada. Versátil en color, sabor, usos, forma, mitos y en todo lo que tiene de bueno. La calabaza es una de las frutas que, como ya hemos dicho, no se le ha hecho debida justicia. Es como la cenicienta de la cocina. Sin embargo, podemos utilizarla para tantas preparaciones que a veces no nos damos cuenta. Aporta color, textura y sabor a nuestras comidas.
Se utiliza para un sinfín de platos: purés, bizcochos, sopas, caldos, al horno, frita, salteada, como pasta, risotto… Aquí te presentamos algunas ideas:
- Bizcocho de calabaza: Si vamos al supermercado, es muy probable encontrar muchas variedades de mermeladas, pero es un poco más difícil encontrar de calabaza. Hay días en los que nos apetece comer algo dulce, rico y que pueda acompañar perfectamente una merienda. Si a ti también te ha pasado o te pasa esto, un bizcocho de calabaza puede ser la opción perfecta para matar ese antojo.
- Pizzas de calabaza: Una forma original y deliciosa de incorporar la calabaza a nuestras comidas es mediante “pizzas”, utilizando rodajas de este fruto como base. Además de ser riquísimas, al combinarlas con mozzarella y tomate también le aporta a tu plato un toque especial, colorido y muy sabroso.
- Crema de calabaza: Posiblemente esta sea de las recetas más clásicas que hemos seleccionado, pero es que una buena crema de calabaza tiene su lugar. Seguro que muchos de vosotros tendréis vuestra propia receta o alguna que habéis aprendido de vuestras familias.
- Nuggets de calabaza: Si hay una forma totalmente original de consumir calabazas es haciendo las clásicas Nuggets, que normalmente suelen ser de pollo. Es ideal para vehiculizar este alimento en los más pequeños ¡les encantará!
- Flan de calabaza: Para todos aquellos que sois fans del flan en todas sus variantes, aquí tenemos una forma nutritiva de realizar un postre que cuenta con la aceptación de todos.
- Flores de calabaza: Usted puede empezar a disfrutar su cosecha de calabaza antes de que los frutos aparezcan. A los chefs les gustan las flores de la calabaza por su color y su leve sabor a calabaza, y las usan de muchas maneras. Corte las flores y deje un tallo corto para que la flor se mantenga entera. Busque las flores machos y no las hembras que son las que producen los frutos. Usted puede sofreír, rellenar o freír las flores de la calabaza o picarlas y usarlas en sopas, ensaladas y pastas.
Receta: Calabaza agridulce con menta y perejil
- Corta la calabaza por la mitad y quítale las semillas y la membrana.
- Pela las dos mitades y córtalas en rodajas.
- En una fuente, pon aceite de oliva, un diente de ajo triturado y un pellizco de sal generoso.
- Añade la calabaza y mézclalo todo bien.
- En una sartén pequeña, mezcla vinagre, azúcar y el aceite con el ajo machacado que haya quedado en la fuente.
- Caliéntalo todo hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla se espese un poco.
- Espolvorea algo de salsa agridulce sobre la calabaza en el plato donde la vayas a servir.
- Decóralo todo con menta o perejil frescos recién cortados; también puedes añadir láminas de ajo fresco si te apetece.
Historia y Origen de la Calabaza
El género Cucurbita, perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, es un tipo de planta de calabaza originario de América. Se distribuye en forma silvestre desde las zonas templado-frescas de los Estados Unidos a las de Argentina y Uruguay. Los registros arqueológicos indican una domesticación inicial de Cucurbita hace unos 10 mil años, por lo que es uno de los grupos domesticados más antiguos. Desde América, los frutos y las semillas de las variedades cultivadas fueron llevados a otros continentes, en donde son cultivadas desde hace centurias en diversas regiones climáticas, desde zonas templadas más frescas hasta los trópicos.
Existe suficiente evidencia arqueológica para considerar que comenzaron a cultivarse por primera vez, de manera sistemática, en Mesoamérica, en la zona que corresponde a los estados de Puebla, Oaxaca y el Estado de México. Su cultivo también se practicó en épocas prehispánicas en prácticamente todo el resto de Mesoamérica, en la trilogía milpera, junto con el maíz y el frijol, conocida a veces como "las Tres Hermanas". También se conoció y se cultivó en otras culturas americanas, como en el caso del Perú, donde se ha encontrado cerámica Mochica con representación del zapallo.
Cucurbita moschata fue de las primeras plantas cultivadas en ser conocidas por Colón, pero debido a los requerimientos climáticos fue más exitosa en establecerse en Europa Cucurbita pepo y le siguió Cucurbita maxima. Cucurbita moschata es la especie más importante hoy en día en la cuenca del Mediterráneo y en zonas tropicales de latitudes bajas. En cambio, Cucurbita ficifolia se dispersó hacia las regiones tropicales de grandes alturas de clima fresco.
Para los nativos americanos, la calabaza era muy importante, ya que no solo les servía de alimento, sino que también la aplastaban en tiras que secaban para después tejer alfombras con ellas y venderlas. El americano actual también es fan de esta fruta dulce y multiuso, y se ha convertido en un elemento clave de la comida tradicional del Día de Acción de Gracias. Las calabazas son especialmente populares en Halloween, momento en que se utilizan para hacer lámparas.