La costilla de cerdo al horno con salsa Barbacoa es un plato típico de la cocina americana e ideal para comer con los dedos. Comer estos pequeños huesos rodeados de carne es un placer como pocos. Si hay algo que siempre triunfa en una comida con amigos o familia, son unas buenas costillas a la barbacoa. Tiernas, jugosas y llenas de sabor, son un plato que nunca falla.
En esta receta te enseñamos a prepararlas de forma fácil y con una salsa barbacoa que las llevará a otro nivel. El truco para que queden tan tiernas es cocinarlas «al papillote», envueltas en papel de aluminio para que se cocinen en sus propios jugos y vapores. El secreto está en el cocinado lento. Con esta receta, el reposo dentro del horno apagado hace que la carne quede extremadamente tierna y se separe fácilmente del hueso.

Ingredientes para unas Costillas Barbacoa Perfectas
Para preparar estas deliciosas costillas, necesitarás unos pocos ingredientes clave:
- 1 costillar de cerdo (aproximadamente 600g - 1 kg, entero o partido si no cabe en el horno)
- Sal
- Pimienta
- Especias al gusto (hierbas provenzales, pimentón de la Vera son excelentes opciones)
- Salsa barbacoa (casera o comprada, como la de marca HACENDADO que es rica)
- Opcional: 2 cdas. de vinagre de vino, 2 cdas. de aceite de oliva, orégano y tomillo frescos, salsa tabasco.
Para la Salsa Barbacoa Casera (opcional)
Si quieres añadirle unos chorizos criollos, los puedes poner al tiempo que pones la costilla.
Puedes comprar una salsa hecha, las hay bastante buenas. Si te animas a hacerla en casa, aquí tienes los ingredientes:
- Azúcar moreno
- Ketchup
- Vinagre (de vino o de manzana)
- Agua
- Mostaza en grano
- Pimentón
- Salsa Perrins
- Sal
- Tabasco (opcional)
Para prepararla, en el vaso de una batidora echa el azúcar moreno, el ketchup, el vinagre, el agua, la mostaza en grano, el pimentón, la salsa Perrins, la sal y el Tabasco. Tritura con la batidora de mano todos los ingredientes hasta formar la salsa barbacoa.
Preparación Paso a Paso de las Costillas al Horno
Esta receta es increíblemente sencilla. Sí, te tienes que planificar y te llevará algo de tiempo de horneado, pero el tiempo efectivo es de solo 10 minutos y merece mucho la pena hacerlas lentamente. Es la clave de que salgan así de tiernas.
Fase 1: Sazonado y Primer Horneado Lento
- Precalentar el horno: Precalienta el horno a 220 °C (calor arriba y abajo).
- Preparar el costillar: Si el costillar es muy grande y no cabe entero en la bandeja del horno, pártelo por la mitad con un cuchillo fuerte. Si no la ha quitado el carnicero, quita la fina membrana blanca pegada a la parte del hueso de la costilla.
- Sazonar: Empezaremos sazonando el costillar con nuestra mezcla de especias favoritas. No se han puesto cantidades porque va a depender un poco del tamaño del costillar. La cuestión es usar la cantidad de especias necesarias para que quede bien cubierto por ambos lados. Puedes frotar bien las costillas con aceite de oliva y espolvorear la mezcla de especias por todos lados. Si tienes tiempo, déjalas reposar en la nevera al menos una hora (o mejor toda la noche).
- Envolver en papel de aluminio: Coloca el costillar sobre papel de aluminio y cúbrelo con al menos dos capas bien selladas, asegurándote de que queda totalmente cerrado. Esto creará un efecto “horno al vapor” que dejará la carne muy tierna. Pon bastante atención a que no quede ningún hueco por el que se pueda escapar el calor.
- Primera cocción: Hornea las costillas a 220 °C durante 1 hora.
- Reposo dentro del horno apagado: Una vez transcurrida la hora, apaga el horno sin abrirlo. Deja que las costillas reposen dentro durante 3 horas, usando el calor residual. Esto hará que la carne se ablande al máximo.

Costillas BBQ en Horno! | La Capital
Fase 2: Doble Lacado con Salsa Barbacoa
El puntazo final de estas costillas de cerdo al horno es el doble lacado en salsa barbacoa. Cuando mayor calidad la salsa, más rica quedará.
- Añadir la salsa barbacoa: Pasadas las 3 horas, saca las costillas del horno, retira con cuidado el papel de aluminio y precalienta el horno a 240 °C. Unta el costillar con salsa barbacoa por ambos lados.
- Segundo horneado: Horneamos 5 minutos más a 220ºC.
- Segundo lacado: Saca del horno y vuelve a pincelar una segunda vez ambas caras con salsa barbacoa. Puedes lacarlas tantas veces como quieras, pero con dos es suficiente.
- Horneado final (grill): Volvemos a hornear con el horno en la posición grill (calor sólo arriba) a 190º C durante 16 minutos. Controla tu horno y vigila que la temperatura no sea demasiado alta. Cuando esté todo lo doradita que te guste, retira del horno.
Cómo Servir y Acompañar tus Costillas Barbacoa
Sirve y acompaña de patatas fritas y/o ensalada. Podemos acompañarlas de unas patatas fritas, al horno o al microondas. Le va genial una buena ensalada de lechuga y tomate, para refrescar el cuerpo. Las costillas al horno con salsa barbacoa son ideales para acompañarse de unas patatas fritas y una buena ensalada de col.
Aquí te presentamos una tabla con sugerencias de acompañamientos:
| Tipo de Acompañamiento | Ejemplos | Descripción |
|---|---|---|
| Patatas | Patatas fritas, Patatas al horno, Patatas al microondas | Un clásico que siempre combina bien con las costillas. |
| Ensaladas | Ensalada verde (lechuga y tomate), Ensalada de col | Perfectas para refrescar el paladar y equilibrar la comida. |
| Otros | Chorizos criollos | Si quieres añadir más sabor, los puedes hornear junto a las costillas. |

Consejos para unas Costillas Barbacoa de 10
- Cocción lenta es clave: El proceso de cocinado a baja temperatura y el reposo en el horno apagado son fundamentales para que la carne quede tan tierna que el hueso salga solo.
- Sellar bien el papel de aluminio: Asegúrate de que no quede ningún hueco por donde se escape el vapor durante la cocción. Esto crea un efecto "horno al vapor" que ablanda la carne.
- Calidad de la salsa barbacoa: Una buena salsa barbacoa marcará la diferencia en el sabor final. Puedes probar diferentes marcas o hacerla casera.
- No tengas miedo al tiempo de horneado: Aunque parezca mucho tiempo, la baja temperatura del horno y la cocción "al papillote" evitan que se quemen o se pasen.