Los gusanos de seda, conocidos también como Bombyx mori, son habituales en muchas casas, especialmente donde hay niños, ya que permiten observar de cerca el fascinante fenómeno de la metamorfosis. Criarlos no es complicado y requiere pocos recursos. Sin embargo, para asegurar el éxito de una temporada de cría, es fundamental saber cómo conservar adecuadamente los huevos de un año para otro. Este artículo te guiará a través de las mejores prácticas para conservar los huevos y controlar su eclosión.
El ciclo de vida del gusano de seda y la importancia de la hibernación
El gusano de seda pasa por cuatro fases principales en su reproducción y crecimiento: huevo, larva, crisálida y mariposa. Los gusanos de seda pasan el invierno hibernando en la fase de huevo, un estado que les permite sobrevivir durante largos periodos de tiempo con bajas temperaturas. Este mecanismo natural permite a los gusanos permanecer en un estado de diapausa hasta que las temperaturas dejan de ser frías, condiciones que coinciden con el inicio de la primavera (Marzo-Abril). En su entorno natural, los gusanos esperan a que llegue la primavera para salir del huevo, ya que es en esta época cuando las moreras brotan y su alimento principal está disponible.

Desafíos de la hibernación natural en interiores
El invierno en nuestros hogares no es el mismo que en el exterior. Generamos calor por medio de la calefacción, electrodomésticos, cocina, etc., lo que puede romper la diapausa que los lleva a hibernar y activar los huevos antes de tiempo. Esto puede provocar que eclosionen en pleno invierno, sin hojas de morera que suministrar, lo que conlleva la pérdida de todos nuestros gusanos de seda al no poder encontrar alimento para ellos. Para los sericultores que crían gusanos de seda en casa, la eclosión de los huevos en fechas anteriores a lo esperado es un problema común, debido a las temperaturas constantes y más cálidas dentro de las viviendas.
La solución: Hibernación artificial en el frigorífico
La hibernación artificial es una herramienta fundamental para la cría de los gusanos de seda, ya que permite ejercer un control sobre el instante en el que se produce la eclosión de los huevos. Al mantener los huevos en un ambiente frío, similar al invierno, podemos «engañarlos» para que permanezcan inactivos hasta que estemos listos para su eclosión.
Preparación y almacenamiento de los huevos
- Momento ideal: A mediados de Noviembre es aconsejable introducir las puestas de huevos en el frigorífico. Si los huevos no han sido introducidos en la nevera alrededor de Noviembre y Diciembre, su eclosión natural se daría alrededor de los meses Febrero y Marzo. Por ello, es importante colocar los huevos de gusano de seda en la nevera tan pronto como sea posible. Si vives en una zona calurosa, donde fácilmente puedas alcanzar durante el día unos 20-25º C en enero, se recomienda ponerlos en el frigorífico alrededor de finales de septiembre-octubre.
- Recipiente: Es recomendable depositar los huevos durante la época de reproducción sobre un papel de cocina o un cartón, para que puedan respirar. Previamente, se pueden recortar los trozos de cartón donde están las puestas y dividirlos en láminas para facilitar su almacenaje.
- Transpiración: Es buena idea envolverlos en papel de cocina, ya que son transpirables. Recuerda que, aunque son huevos, las larvas necesitan respirar, con lo que nunca hay que guardarlos en cajas de plástico o envases cerrados herméticamente, ya que pueden generar condensación.
- Ubicación en el frigorífico: Un buen lugar para poner la puesta de huevos es en la huevera del frigorífico, ya que está alejado de las zonas más húmedas. Si se tienen muchas puestas, se pueden usar las cajas destinadas a la verdura, que son zonas más protegidas de la humedad y menos frías. La parte alta de la nevera, al ser menos fría, también es una buena opción.
- Temperatura: La temperatura del frigorífico debe ser siempre más o menos la misma, y estar entre 5º y 10º. Si nos acercamos a 0º, aunque pueden llegar a soportar esas bajas temperaturas, podemos provocar su muerte.
- Humedad: Evitar que se mojen las puestas de huevos y no colocar junto a la pared del frigorífico.
- Clasificación: Es útil clasificar las puestas para poder controlar a qué raza pertenece en caso de disponer de varias.

Duración de la hibernación artificial
La hibernación artificial no es de tiempo indefinido. Suelen soportar este estado sin problemas durante unos meses. Si metemos las puestas en Noviembre, hasta Abril no habrá problemas.
Criar Gusanos de seda (Los Huevos) | La Huerta de Ivan
Sacar los huevos del frigorífico para la eclosión
Mantendremos nuestras puestas en el frigorífico hasta que llegue la primavera y veamos que brotan los árboles de morera. En ese momento, sacamos las puestas afuera y esperamos. Dentro de unos días (aproximadamente de 10 a 15 días), veremos eclosionar los huevos, con innumerables gusanos de seda ansiosos por probar su primera comida de hojas de morera.
El color de los huevos indica su estado: los de color negro indican que la larva está dentro y los marrones que está a punto de eclosionar. Los blancos no han sido fecundados y los amarillos que ya han eclosionado.
Adelantar la eclosión de los huevos
Algunos sericultores prefieren hacer que los huevos eclosionen antes de la fecha natural, por diversas razones. Si decides adelantar la eclosión, asegúrate de contar con suficiente alimento para los gusanos.
- Fase de refrigeración: Coloca los huevos en el frigorífico durante un período de entre 10 y 12 días.
- Exposición a temperatura ambiente: Después de este período de «invierno simulado», saca los huevos de la nevera y colócalos en un lugar con una temperatura constante de entre 20ºC y 25ºC. Este rango de temperatura es ideal para que los huevos interpreten que la primavera ha llegado. Es fundamental que la temperatura sea estable; si la temperatura es demasiado baja, los huevos creerán que la primavera aún no ha comenzado completamente. Los huevos eclosionan si están a una temperatura cálida entre 24 y 29 grados. A la temperatura correcta los huevos tardan alrededor de una semana en eclosionar. Si los mantienes a 5 grados en la nevera ralentizaremos su eclosión, algo que se suele hacer si aún no tenemos morera disponible.
- Tiempo de eclosión: Después de seguir este proceso, los huevos deberían comenzar a eclosionar en un período de 15 a 20 días.
Es crucial comprender que el éxito de la eclosión depende en gran medida de la estabilidad de las condiciones ambientales, especialmente de la temperatura.
Consejos adicionales para la cría
- Preparación del sitio de cría: Antes de que comience la temporada de eclosión de los gusanos es recomendable preparar el sitio de la cría. Así tendremos un control sobre los huevos de los gusanos.
- Variaciones regionales: La llegada de la primavera no es la misma en todos los lugares. Hay regiones en las que los árboles de morera empezarán a brotar en Febrero, y otros en los que no se podrá disponer de hojas de morera hasta Abril. Por ejemplo, en Chiclana (Cádiz) podemos encontrar brotes a mediados de Febrero, pero en Valencia hay que esperar hasta Abril.
- Precaución para principiantes: Si es la primera vez que pruebas esta técnica, no corras riesgos. Utiliza la mitad de tus puestas para la hibernación artificial en el frigorífico, y la otra para la natural. Así pruebas la efectividad de esta técnica, y en caso de que salga algo mal, tendrás disponibles tu otra mitad de puestas en hibernación natural. Guarda dichas puestas en una caja de cartón cerrada, para que no les dé la luz y vigílala de vez en cuando para ver si han eclosionado por alguna subida de temperatura.
Tabla de condiciones para la eclosión
| Condición | Rango ideal | Notas |
|---|---|---|
| Temperatura de hibernación | 5º - 10ºC | Nunca acercarse a 0ºC. |
| Temperatura de eclosión | 20º - 25ºC (estable) | Para adelantar eclosión. |
| Tiempo de refrigeración | 10 - 12 días | Para adelantar eclosión. |
| Tiempo de eclosión | 10 - 20 días | Después de sacar del frigorífico. |