Cómo Condimentar Hojas Cocidas de Acelga

¿Habéis comido ya hojas de acelga crudas? ¡Pues prepárate, porque aprenderás a aprovechar al máximo la acelga! Sí, esa verdura que a veces se nos resiste o no sabemos cómo preparar para que mole de verdad. Pero tranqui, que con estas recetas con acelgas vas a flipar. ¡Desde platos para el día a día hasta opciones perfectas para una cena ligerita y sabrosa! ¿Listo/a para convertirte en el rey o reina de las verduras?

Si estás aquí, es porque ya estás cansado de ver las acelgas con cara de “¿y yo qué hago con esto?”. ¡Pues tranqui! Porque con este recetario definitivo puedes darle caña a esta verdura y transformarla en la estrella de tu plato. ¿Buscas algo rápido, fácil y que te solucione una comida o cena rápidamente? ¡Pues esta receta con acelga es tu salvación!

En esta receta, la acelga sabe a acelga. No es apta para quien no le guste el sabor de esta verdura, pero el relleno que lleva hace de ella un plato muy sugerente para alegrarnos un poco el día a día. No siempre puedo hacer esta receta cuando compro acelgas, porque para hacerlas se necesita que tengan unas buenas hojas y que no estén lacias ni rotas. Pero cuando veo la acelga hermosa, inmediatamente cambio de planes y preparo este tipo de plato.

Acelgas al Ajillo: Un Clásico Sencillo y Sabroso

Hoy te quiero dejar aquí uno de los platos que más me suelo hacer. Se trata de unas acelgas al ajillo o, lo que es lo mismo, unas acelgas rehogadas con ajo. Así de simple. Y es que, aunque te pueda parecer lo contrario, mi cocina de cada día es bastante sencilla. Esas acelgas, sobre todo, las suelo hacer para la cena o para tomar como acompañamiento de un pescado o carne a la plancha.

La elaboración de las acelgas al ajillo es tan sencillo como coger una gran sartén, poner a dorar mucho ajo y en ese aceite que se ha impregnado bien del sabor del ajo, rehogar un par de minutos las acelgas, que previamente las habremos cocido.

Acelgas al ajillo en una sartén

Preparación de las Acelgas al Ajillo

Ingredientes:

  • 500 g. de acelgas frescas
  • 3 o 4 dientes de ajo
  • 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida (opcional)
  • Sal

Elaboración:

  1. Limpiar muy bien las acelgas. Revisar detenidamente pues a veces traen tierra pegada en las pencas (parte blanca). Lo mejor es tener un cepillo para lavar verduras con el que darle a las pencas.
  2. Separar la parte verde (las hojas) de la parte blanca (las pencas).
  3. Para que sea más rápida la preparación de las acelgas, yo lo que hago es cortar las pencas en juliana fina, de esta manera no es necesario quitarle los hilos. Si quieres los trozos un poco más grandes, deberás quitar los hilos o filamentos que llevan las pencas. Para ello, lo que puedes hacer es tirar de ellos atrapándolos con ayuda de un cuchillo pequeño.
  4. Poner a cocer las pencas de las acelgas al vapor o agua hirviendo unos 5 minutos. Luego poner las hojas por encima y terminar de cocer un par de minutos más. Escurrir y reservar.
  5. Pelar los dientes de ajo, cortarlos por la mitad y quitarles el tallo que tienen en el interior. Picarlos finamente o filetearlos.
  6. En una gran sartén, poner a calentar el aceite de oliva junto con los ajos. Lo mejor es empezar a dorar los ajos en frío, para que poco a poco, al calentarse, vayan soltando sabor.
  7. Cuando los ajos se hayan dorado un poco, no demasiado porque con los ajos muy dorados se corre el riesgo de que amarguen, añadir las acelgas cocidas, tanto las pencas como las hojas, salpimentar y rehogar un par de minutos a fuego medio-alto para que se sequen y cojan bien el sabor del ajo. ¡Y ya está! ¿Ves qué fácil? Ahora solo te queda disfrutarlas. ¡Buen provecho!

Ajusta la cantidad de ajo a tu gusto. Sirve las acelgas rehogadas con ajo como plato para la cena o como un acompañamiento para huevos, carnes y pescados a la plancha.

Otras Deliciosas Preparaciones con Acelgas

En el blog encontrarás muchas más recetas con acelgas. Cuando tengo un poco de tiempo más, me gusta prepararme unas acelgas a la extremeña, rehogadas con patata y pimentón. También quedan muy buenas las acelgas rehogadas con panceta. Para hacerlas al horno te recomiendo estas acelgas gratinadas con bechamel y queso. Pero si lo que quieres es un plato bien reconfortante con las acelgas como protagonistas, prepara unas acelgas esparragadas con huevos escalfados, ya verás qué ricas quedan con esa salsa de frutos secos.

Acelgas Rellenas

Estas acelgas rellenas son para amantes de esta verdura. ¿Cómo que la acelga no tiene amantes? ¿Quién dice que esta verdura es poco graciosa? A mí me gusta muchísimo, la verdad, incluso cocida con una patata, sin más, con un chorrito de aceite y unas gotas de limón, pero de la manera que os presento hoy, me encandila.

Pon sal y agua abundante en una cacerola grande. Cuando rompa a hervir, mete las hoja de la acelga -sin penca- durante 1 minuto o minuto y medio -dependerá de la dureza de la verdura-. Sácala y déjala estirada sobre un papel de cocina para que escurra.

El Relleno:

Corta en dados pequeños las pechugas y el lacón. Salpimienta con alegría. Fríe las pechugas en una sartén, con el mínimo aceite de oliva que requieran. La carne debe quedar hecha, pero no grasienta. Añadirle 2 cucharadas de tomate frito casero. Remueve.

Pon 2 cucharadas de aceite de oliva en un cazo no muy grande. Cuando esté caliente, añade las 2 cucharadas de harina y una pizca de sal, y remueve para que se tueste la harina sin que se queme. Añade el vaso de leche templada poco a poco y remueve con unas varillas hasta formar una bechamel espesa. Esto es fundamental para poder rellenar correctamente la acelga. Ve echando la carne la bechamel hasta que quede de una consistencia adecuada: un poco menos espesa que cuando hacemos unas croquetas.

Extiende las hojas de acelga y echa un par de cucharadas de relleno en cada una. Ciérralas como si fueran paquetes, doblando los laterales de la hoja y luego enrollándola.

La Crema:

Pon en una cacerola un chorrito de aceite de oliva y pocha en él media cebolleta. Añade un par de hojas de acelgas, de las más feas del manojo -sólo la hoja, quitando la penca, para que la crema no pierda color-. Agrega un poco de agua y deja cocer durante unos diez minutos. Escurre el agua y pasa con una batidora. Rectifica de sal, si es necesario.

Acelgas rellenas listas para hornear

Acelgas Salteadas con Ajo y Jamón

Las acelgas con ajo y jamón son un clásico de la cocina española, un plato sencillo pero lleno de sabor que te va a sorprender. Es la forma perfecta de darle vidilla a las acelgas y que hasta los más reacios a la verdura repitan.

Lo primero es lavar bien las acelgas. Separa las hojas de los tallos (las pencas). Puedes usar las pencas también, pero tardan un poco más en cocinarse. Pon agua con un poco de sal a hervir en una olla grande. Cuando hierva, añade las acelgas y cuécelas durante unos 5-7 minutos, hasta que estén tiernas pero con un poco de “chute”. Mientras, pica los ajos en láminas finas. En una sartén grande, echa un buen chorro de aceite de oliva y cuando esté caliente, añade los ajos. Añade las acelgas cocidas y escurridas a la sartén. Remueve bien para que se mezclen todos los sabores. Saltea todo junto durante un par de minutos más. Prueba y rectifica de sal si es necesario (el jamón ya sala bastante).

Tortilla de Acelgas

¿Cansado de la típica tortilla de patatas y quieres innovar sin complicarte la vida? ¡Pues esta tortilla acelgas es la solución! Es una opción súper ligera y nutritiva, ideal como una de las mejores recetas para cenar, porque es rápida y saludable. Además, es una forma genial de camuflar la verdura para aquellos a los que os cuesta un poco más.

Lava y corta las acelgas igual que en la receta anterior. Cuécelas en agua con sal durante unos 5 minutos y escúrrelas a tope. Si usas cebolla, pícala finita. Añade las acelgas escurridas a la sartén con la cebolla (o directamente a la sartén si no usas cebolla) y saltéalas un par de minutos para que se doren un poco y pierdan la humedad restante. En un bol, bate los huevos con una pizca de sal y pimienta. Pon un poco de aceite en una sartén antiadherente a fuego medio. Cocina a fuego medio-bajo hasta que los bordes empiecen a cuajar. Con la ayuda de un plato o una tapa, dale la vuelta a la tortilla y cocina por el otro lado hasta que esté dorada y cuajada a tu gusto.

Crema de Acelgas y Patata

Cuando el cuerpo te pide algo calentito y reconfortante, pero sin renunciar a lo sano, ¡esta crema es tu aliada! La crema de acelgas y patata es suave, cremosa y llena de nutrientes, perfecta para una comida ligera o una cena que te arrope el alma.

Lava y corta las acelgas en trozos. Pela y corta las patatas en dados. Añade las patatas y las acelgas a la olla. Cubre con el caldo de verduras (o agua). La verdura debe quedar cubierta. Lleva a ebullición y luego baja el fuego. Retira del fuego y tritura todo con una batidora de mano hasta obtener una crema suave y sin grumos. Si quieres, añade un chorrito de nata líquida y mezcla bien. Calienta un par de minutos más sin que hierva.

Crema de acelgas y patata en un bol

Quiche de Acelgas y Queso

¿Quieres impresionar a alguien o simplemente darte un capricho con una comida un poco más “pro” sin complicarte la vida? ¡Esta quiche de acelgas y queso es tu as en la manga! Es elegante, deliciosa y sorprendentemente fácil de hacer, sobre todo si usas masa comprada. Perfecta para una cena con amigos, para llevar al trabajo o simplemente para disfrutar de un bocado diferente y lleno de sabor.

Lava y corta las acelgas. Si usas cebolla, pícala y sofríela en una sartén con un poco de aceite hasta que esté blandita. Añade las acelgas escurridas y saltéalas un par de minutos. Extiende la masa quebrada en un molde para quiche o tarta, pinchando la base con un tenedor. Añade las acelgas salteadas (con la cebolla si la usaste) a la mezcla de huevos y nata. Hornea durante unos 30-40 minutos, o hasta que la quiche esté dorada y cuajada por el centro. Deja enfriar un poco antes de desmoldar y cortar.

Acelgas con Garbanzos y Pimentón

Si eres de los que disfrutan de un buen plato de cuchara, ¡esta preparación te va a encantar! Las acelgas con garbanzos y pimentón son un guiso potente, lleno de sabor y con ese toque casero que tanto nos gusta. Es un plato completo y nutritivo, perfecto para los días más frescos o cuando necesitas un chute de energía.

Lava y corta las acelgas en trozos. Pela y pica la cebolla y los ajos finitos. En una olla o sartén profunda, echa un buen chorro de aceite de oliva. Retira la olla del fuego un momento y añade el pimentón. Vuelve a poner la olla al fuego y añade las acelgas escurridas. Incorpora los garbanzos y el caldo de verduras (o agua). Lleva a ebullición y luego baja el fuego. Deja cocer a fuego lento durante unos 10-15 minutos para que se mezclen bien los sabores y el caldo reduzca un poco.

Guiso de acelgas con garbanzos y pimentón

Trucos para Cocinar Acelgas Perfectas

Ya hemos visto cómo la acelga puede ser la protagonista de un montón de platos, desde las recetas para cenar más light hasta guisos que te alegran el día. Pero como todo en la vida, tiene sus truquillos para que queden perfectas y no acabes con una acelga pocha y sin gracia.

  • Lava las acelgas a conciencia: Son muy de tierra, así que mételas bajo el grifo y lávalas hoja por hoja, sin miedo, para quitarles toda la arena que puedan traer.
  • Aprovecha todo, ¡hasta las pencas!: Las hojas son lo más común, pero las pencas de acelga (los tallos blancos o rojos) son una delicia. Córtalas en trozos más pequeños, que tardan más en hacerse, y añádelas al principio de la cocción.
  • El punto de cocción es clave: No las cuezas de más. La acelga se hace rápido. Unos 5-7 minutos en agua hirviendo con sal suelen ser suficientes para que queden tiernas pero con un poco de textura.
  • Escurre bien: Este es el tip más importante, sobre todo si vas a hacer una tortilla de acelgas o una quiche. Si las acelgas tienen mucha agua, el plato final quedará aguado y sin gracia.
  • El sofrito es tu amigo: Para potenciar el sabor de tus recetas con acelgas, un buen sofrito de ajo y cebolla es mano de santo.
  • Creatividad al poder: No te quedes solo con lo básico. Prueba a añadir las acelgas a tus arroces, pastas, salteados con otras verduras, o incluso en smoothies verdes si eres de los valientes.

Maridaje para tus Platos de Acelgas

Ya que hemos convertido esta verdura en la estrella de vuestra cocina con todas estas recetas de flipar, ahora toca el afterparty: ¿Con qué las acompañamos? Como estas preparaciones son de diez, mira unas ideas de maridaje que te van a sorprender.

Si eres de los que disfrutan de un buen vino, para las recetas con acelgas más ligeras, como las salteadas o la tortilla, un vino blanco fresquito y con algo de acidez, tipo un Verdejo o un Sauvignon Blanc, va de 10. Si la cosa se pone más seria, como con las acelgas con garbanzos, un tinto joven y frutal, quizá un Mencía o un Garnacha, puede ser un puntazo.

¡La cerveza es la clave para muchos! Para las recetas con acelgas que son más frescas o tienen un toque cítrico, una IPA ligera te van a sorprender. Si te has currado un plato más potente, como la quiche o el guiso de garbanzos, una cerveza tostada o una Amber Ale pueden ser el contrapunto perfecto para limpiar el gusto.

Si no bebes alcohol o simplemente te apetece algo diferente, hay muchas opciones para ti. Para las acelgas, prueba con las bebidas de Mucho que combinan bien gracias a sus sabores frutales. Un té frío o un agua Fontarel con pepino y limón también pueden ser súper refrescantes y van genial con el sabor de la acelga.

BUDIN DE ACELGA ECONÓMICO / DELICIOSO / Silvana Cocina

Sin duda, debes probar estas recetas con acelgas o usarlas para nuevas ideas para tus próximos platos. Como ves, la acelga no es solo esa verdura aburrida que imaginabas, ¡Tiene un montón de posibilidades! Bien sea para una comida rápida o para esas recetas para cenar que te salvan la noche, esta verdura puede ser tu mejor aliada.

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