Guía completa para trabajar la masa filo en la cocina

De entre las diferentes masas y pastas para cocinar, la masa filo es una de las más delicadas y de las que aportan texturas y apariencias más sofisticadas. Preparar recetas con masa filo o pasta filo es algo más complicado que con otras masas o pastas: este un tipo de masa de origen árabe elaborado a base de trigo, agua y sal. Es una pasta muy fina y, por ello, algo difícil de manipular; por eso es recomendable utilizar más de una capa, untadas entre ellas con mantequilla para que se peguen, para conseguir una consistencia más densa y robusta y que no se nos rompa.

Masa filo estirada y fina

Consejos fundamentales para su manipulación

La pasta filo es tan delicada que el mero hecho de estar en contacto con el aire la seca, por lo que no debe estar nunca, o lo menos posible, expuesta al aire mientras no se trabaja con ella. Si no la estamos utilizando, debe estar cerrada de manera hermética para que mantenga su textura y su humedad. Para poder trabajar la hoja u hojas que tenemos entre manos con calma y sin sufrir por si las que quedan se secan, lo mejor es cubrir las que no estemos usando con un paño húmedo.

Cuando trabajes con ella, recuerda tener listo un cuenco con aceite o mantequilla derretida y una brocha, para ir engrasando cada capa a medida que se extiende. Este proceso es vital para que las capas se unan y ganen la estructura necesaria. La temperatura ideal para hornear la pasta filo es entre 190º C y 200º C, ni más ni menos.

Cómo hace un experto en panadería griego la masa filo a mano | Sigue en pie

Diferencias entre masa filo y pasta brick

Es posible que te hayas topado en la nevera del supermercado con dos masas llamadas ‘brick’ y ‘filo’. No es lo mismo, aunque se parecen muchísimo y son intercambiables en casi todas las preparaciones:

  • Masa filo: Es una masa cocida hecha a base de harina de trigo, agua y sal. Es muy fina, ligera y delicada. Al hornearse, tiene una textura crujiente, frágil y quebradiza.
  • Pasta brick: Está hecha con sémola de trigo, agua y sal. Es un poco más gruesa e hidratada que la filo y tiene una textura más rústica y resistente.

Cómo conservar la masa correctamente

Si se conserva correctamente, cerrada de forma hermética en la nevera para evitar que se seque, puede aguantar de uno a dos meses. La masa filo también se puede congelar, mejor en una bolsa de tipo zip siempre bien cerrada para que no se seque; puede durar hasta un año en buenas condiciones. Si la guardáis en la nevera, sacadla de la misma 3 horas antes de trabajar con ella para poder moldearla a gusto. Si está congelada, descongeladla en la nevera 8 horas y luego sacadla 3 horas antes.

Almacenamiento de masa filo en el refrigerador

Ideas creativas para tus recetas

La masa filo se puede usar tanto en recetas dulces como saladas, y una vez nuestra elaboración esté horneada o frita quedará dorada y crujiente. Los platos con masa filo requieren de poca cocción, por lo que su relleno debería saltearse o cocinarse previamente. Un truco para que la pasta filo no se humedezca y evitar que quede cruda en el interior es usar rellenos que no tengan mucho jugo.

Tipo de plato Ejemplos de relleno
Salado Queso cremoso, verduras salteadas, morcilla, marisco o pollo.
Dulce Fruta, chocolate, crema de avellanas, frutos secos y miel.

Puedes rellenar y darle forma de saquitos, hacer rollitos, empanadillas cuadradas o triangulares. También se puede hornear entre dos flaneras, haciendo la forma de cesta, para que una vez horneada sirva como recipiente de un helado o una mousse ligera. Recuerda que, si la masa se seca por error, puedes tostar los trozos en una sartén y servirlos en algún plato que pida un toque crujiente, como una macedonia o un puré de verduras.

tags: #como #trabajar #la #pasta #filo