Los postres con nata nos encantan y si la nata es montada en casa, ¡mucho mejor! La nata montada es una crema de leche y azúcar a la que se le añade aire batiéndola con lo que conseguimos que tome cuerpo y una textura firme. Resulta ideal para decorar nuestras tartas, bizcochos y magdalenas, así cómo acompañar las clásicas fresas con nata.
La podemos utilizar en multitud de preparaciones, ya que es un básico en repostería. Es indispensable en el mundo de la repostería, sobre todo como relleno o cobertura de todo tipo de postres. Me sigue fascinando cómo la nata líquida se transforma casi por arte de magia en una crema densa y suave, cremosa, esponjosa y absolutamente deliciosa.

Ingredientes Esenciales y Utensilios
Hacer nata montada en casa es muy fácil si tenemos en cuenta unos sencillos pasos. Solo necesitaremos nata de al menos 35% de materia grasa, azúcar blanco y unas varillas.
Nata (Crema de Leche)
El primer punto clave es el tipo de nata, esta debe de ser nata de postres o nata con un 35% de materia grasa. La clave está en elegir una nata con al menos 35% de materia grasa. El mínimo de grasa que necesitamos para montar nata es de un 32%, pero recomiendo buscar marcas que ofrezcan más del 35%, siendo ideal una nata con 38% de materia grasa.
Es precisamente esa grasa la que “montará” por la acción de las varillas. A mayor porcentaje graso, mejor montado. Podemos, eso sí, escoger nata sin lactosa si tenemos intolerancia; hoy en día hay varias marcas que ofrecen esta alternativa.

Azúcar
La proporción de azúcar para hacer nata montada suele ser de alrededor de un 20% del peso. El azúcar de grano medio o fino, -tipo caster en la terminología anglosajona- se incorpora mejor que el puro azúcar granulado corriente. Otra opción más fácil es emplear azúcar glasé, tamizado, comercial, pues además incorpora una pequeña cantidad de almidón que facilita su integración. El azúcar vainillado también es una buena alternativa.
No recomiendo usar más de 100 g de azúcar por cada 200 ml de nata; mi consejo es empezar incluso con menos. A mí no me gusta la nata montada empalagosa y procuro utilizar muy poco azúcar, pero depende del gusto y de cómo vayamos a utilizarla.
Aromas y Saborizantes
La esencia o extracto de vainilla líquida da un sabor delicioso a la nata, aunque sea en pequeñas cantidades para introducir un leve matiz. Su aroma además nos permite reducir la cantidad de azúcar para acostumbrar el paladar a un sabor menos dulce. También podemos añadir otros aromas de repostería, aunque es mejor emplear ingredientes naturales.
Ralladura fina de naranja, lima o limón, especias molidas, un poquito de licor, cacao en polvo, café instantáneo... Otra alternativa para dar un aroma especial a la nata es infusionarla antes del proceso de montarla. Solo hay que calentarla a temperatura baja con una vaina de vainilla, una rama de canela o corteza de limón, sin dejar que hierva.
Estabilizantes para una Nata Firme y Duradera
Montar nata y lograr que se mantenga firme sin que se baje es todo un arte en la repostería. La clave está en elegir una nata con al menos 35% de materia grasa, mantener todos los utensilios bien fríos y batir con precisión. Olvidad esos desastres culinarios en los que la textura perfecta desaparecía en cuestión de minutos. Existen varios trucos para estabilizarla, ¡que a partir de ahora os saldrá siempre perfecta la nata montada en casa!
Aquí te presentamos los estabilizantes más comunes para lograr una nata montada estable y duradera:
- Azúcar glas: Es un gran aliado utilizar azúcar glas para endulzar la nata porque entre sus componentes tiene una pequeña cantidad de almidón que ayuda a mantener una nata firme. Os aconsejo que en vez de azúcar común para endulzarla, utilicéis azúcar glas.
- Sobres de estabilizantes: Para obtener una nata montada firme ahora hay en el mercado unos sobres de polvitos químicos que se llaman “estabilizantes de nata” que funcionan bastante bien. Se añade un sobre cuando la nata está semimontada y se continúa batiendo hasta que esté firme.
- Leche en polvo: Se añaden 2 cucharaditas de postre de leche en polvo (en 500 ml de nata) cuando la nata está semimontada y se continúa batiendo hasta que esté firme.
- Gelatina en polvo: Por cada medio litro de nata son necesarias 5 g de gelatina. La espolvoreas en 60 ml de agua fría, aguardas unos minutos a hidratar. A continuación la calientas en el microondas durante diez segundos para que se disuelva, ojo, no puede hervir. Cuando tengamos la nata semimontada, aumentamos la velocidad del robot y vertemos la gelatina diluida en forma de hilo, continuamos batiendo hasta que la nata esté bien firme.
- Gelatina en hojas: Las hojas que utilizo son de 2 g cada una y me da igual la marca. Poner las hojas de gelatina a hidratar en un bol con agua suficiente para que las cubra (unos 5 minutos mínimo). Cuando ya esté espesita la nata, escurrir un poco la gelatina y ponerla en el microondas a 400 W 10 o 15 segundos, comprobar que esté derretida y añadirla al bol de la nata y continuar batiendo a velocidad alta hasta que esté bien montada.
- Crémor tártaro: 1 cucharadita (tsp) de crémor tártaro o ácido tartárico hace que se mantenga y aumente el volumen de la nata montada, quedando firme y brillante. En este caso 1 cucharadita por cada 500 ml de nata líquida 35% de MG.
- Mascarpone: Para hacer la nata montada más estable puedes añadir una cucharada de mascarpone.
Tabla de Estabilizantes para Nata Montada
| Estabilizante | Cantidad Sugerida (por 500 ml de nata) | Momento de Incorporación | Efecto Principal |
|---|---|---|---|
| Azúcar glas | Según gusto (aprox. 20% del peso de la nata) | Cuando la nata empieza a espumar | Dulzor, aporta almidón para firmeza |
| Sobres estabilizantes | Según fabricante (generalmente 1 sobre) | Cuando la nata está semimontada | Firmeza y estabilidad |
| Leche en polvo | 2 cucharaditas de postre | Cuando la nata está semimontada | Ayuda a la firmeza (efecto moderado) |
| Gelatina en polvo | 5 g (hidratar en 60 ml agua fría) | Cuando la nata está semimontada (disuelta en hilo) | Firmeza y durabilidad |
| Gelatina en hojas | 1 1/2 hojas (3 g, o 3 hojas si lleva mermelada) | Cuando la nata está semimontada (derretida) | Firmeza y durabilidad |
| Crémor tártaro | 1 cucharadita (tsp) | Al inicio, junto con la nata | Aumenta volumen y firmeza, brillo |
| Mascarpone | 1 cucharada | Cuando la nata está semimontada | Mayor estabilidad y cuerpo |
Utensilios Necesarios
Para montar nata vamos a necesitar un robot de cocina o una batidora eléctrica, ya que es muy difícil montarlo a mano. Lo básico es un cuenco de tamaño adecuado y unas varillas. Podemos usar un batidor de varillas manual, batidora de mano con varillas, una amasadora con su accesorio o un robot estilo Thermomix o Magimix Cook Expert. La ventaja del batido manual es que nos permite controlar al máximo el proceso, corriendo menos riesgo de sobrebatir la nata.
Es recomendable usar una batidora eléctrica, ya sea de mano o un robot de cocina, que lo hace solo. Es cierto que no es muy habitual hacer nata montada en casa con la ayuda de un sifón de espumas. Aun así, hay muchos expertos que recomiendan este utensilio de cocina, pues con él se obtiene una textura especial, extremadamente suave. Salvo que usemos un robot o amasadora con su propio bol, tenemos que escoger un cuenco de buen tamaño para que la nata no se salga cuando empiece a montarse. Recordemos que multiplicará su volumen y necesita espacio.

El Proceso de Montado de la Nata
La Importancia del Frío
Tomad nota del paso a paso, los trucos y consejos que os dejamos, ¡que a partir de ahora os saldrá siempre perfecta la nata montada en casa! El frío a la hora de hacer nata montada es nuestro otro aliado (junto a la grasa…). Es muy importante que tanto la nata como los recipientes estén bien fríos, por eso el hielo. Todo debe estar “muy frío”, directamente de la nevera y la nata más fría que nada.
Para ello, la dejaremos en la nevera al menos 24 horas antes de montarla, incluso podemos ponerla antes de montar unos 15-20 minutos al congelador. También podéis introducir los boles en el frigorífico antes de utilizarlos para no tener que esperar que el hielo los enfríe. Si donde estás hace calor, debes poner también el vaso de la batidora en la nevera e incluso las varillas.
Si te pasa como a mí y en tu nevera no cabe un alfiler, una opción bastante buena es llenar el bol de la batidora de agua con hielo, aguardas un rato a que se enfríe bien, lo vacías, secas y bien y servirá. El frío es muy importante para montar la nata por eso siempre debes usar nata lo más fría posible pero sin que esté congelada. Puedes hacer un baño maría inverso que consiste en coger un recipiente bien grande y llenarlo de agua fría con hielo. Luego metes el cuenco limpio en el agua fría y montas allí la nata.
Paso a Paso para Montar la Nata
Para montar la nata de manera fácil y rápida, ¡atentos a cómo lo hacemos en esta receta! Comienza por llenar la mitad de un bol grande con hielo. Una vez listo, coloca otro bol más pequeño sobre éste. Deja que tome un poco la temperatura fría del hielo y añade en el bol pequeño la nata y el extracto de vainilla. Agita enérgicamente el tetrabrik de nata y vierte todo el contenido en el bol.
Empezamos a batir a velocidad media con la batidora de varillas, con movimientos envolventes para llegar a todo el recipiente. Bate la nata con la batidora de varillas alrededor de un minuto a velocidad media, hasta conseguir una textura más espumosa. Cuando la nata empiece a tomar cuerpo subimos la velocidad de la batidora a una potencia media-alta. En ese momento, agrega el azúcar sin dejar de batir. Aumenta la velocidad de la batidora y monta unos segundos mientras mueves en círculos el bol sobre el hielo. Poco a poco en forma de lluvia vamos agregando el azúcar glas, no lo hagas todo de golpe.
Hacer nata montada casera
La última fase del batido hay que controlarla con cuidado para no terminar sobrebatiendo la nata. Si nos pasamos se nos cortará, separándose la grasa del suero. Para que esto no te suceda, para de batir justo en el momento en que la nata forme una especie de picos al levantar las varillas y su textura permita darle la vuelta al recipiente sin que esta se caiga. Lo sabremos de dos maneras, la primera, cuando le demos la vuelta al bol, la nata no se moverá de su sitio. Otra forma de saberlo es que las varillas ya quedan muy marcadas y los surcos que va haciendo la nata ya se ven ligeramente amarillos.

Montar Nata a Mano
Sí, se puede montar nata a mano, y si además te preguntas cómo hacer nata para cocinar sin batidora, este método es perfecto. Sin embargo, el procedimiento es mucho más sacrificado y tardarás más tiempo. Si te atreves con el reto, realiza movimientos envolventes, regulares y enérgicos con unas varillas. ¡Ah! Desayuna fuerte y ármate de paciencia. Asegúrate de que la nata esté muy fría antes de empezar, porque si no se cortará y no conseguirás la textura cremosa que buscas. Otro secreto que marca la diferencia es la constancia. No te detengas a mitad de camino, porque en cuanto la nata empieza a coger cuerpo hay que seguir sin pausa hasta lograr esos picos firmes que tanto nos gustan.
Trucos y Consejos para una Nata Perfecta
Evitar Errores Comunes
Es fundamental batir la nata a velocidad media, ya que si la batimos a una velocidad alta, terminemos teniendo mantequilla dulce en lugar de nata. No te alejes mucho, hay un segundo de diferencia entre una nata montada bien firme y mantequilla, porque en eso se transformará si te pasas de batido. La razón de batir no es otra que introducir aire en el producto: la grasa que tiene la nata empieza a rodear las burbujas de aire y crea una especie de película que lo recubre.
Recuperar Nata "Cortada"
En ocasiones es posible que la nata montada se quede mantecada, pero puede recuperarse de manera sencilla. Para recuperarla bastará con añadir más nata fresca líquida y mezclar delicadamente con una espátula. De esta manera, la nata resultará suave, ya no grumosa. También es necesario calentarla en un cazo a fuego lento hasta que se ligue y vuelva a ser nata líquida.
Nata Semimontada
Para realizar la nata semi montada, primero deja enfriar en la nevera el bol y las varillas durante al menos 15 minutos. Vierte la nata fría de la nevera en el bol, monta con las varillas a velocidad media, para obtener una montada estable. Si deseas endulzarla, puedes agregar desde el inicio, y poco a poco, azúcar granulado o glas. La nata semi-montada se utiliza para acompañar copas de melocotones en almíbar o fresas frescas, para preparar mousses, semifríos, bavarois, crema de mascarpone o para la preparación de crema diplomática.
Nata Chantilly
Con la adición de azúcar glas y semillas de vainilla se convierte en una exquisita Crema Chantilly, perfecta para rellenar o decorar dulces. El aromatizante original de la crema Chantilly es la vainilla, aunque también podemos utilizar otros. Debemos utilizar nata para montar, la que contiene como mínimo un 35% de materia grasa. La nata debe estar muy fría, entre 2 y 4º sería lo ideal. El azúcar glas es más fácil de integrar que el azúcar común. El azúcar se incorpora una vez que está casi montada, y no más de dos cucharadas cada vez.
Personaliza tu Nata Montada
Nata de Colores
En la tarta de cumpleaños os enseñamos cómo hacer nata de colores con distintos tonos para hacer postres tan vistosos como esta tarta. Una vez montada la nata fresca líquida, se puede colorear con colorantes alimentarios en gel o en polvo, que confieren tintes más intensos y no diluyen la nata que se desmontaría. Utiliza colorante en polvo. También puedes usar colorantes naturales como el café soluble o el jarabe de guindas.

Nata Aromatizada
¿Quieres aromatizar la nata montada? Añade cuando ya esté montada una cucharadita (tamaño cuchara de café) de vainilla. Ya puedo utilizar mi nata montada para decorar tartas y pasteles, resistirá todos los embistes.
Usos y Aplicaciones de la Nata Montada
Una vez lista con la textura adecuada, puedes utilizar una manga pastelera para utilizar la nata montada en tus postres favoritos y decorarlos como más te guste. Puedes simplemente servir una porción de nata para acompañar y hacer más irresistibles todavía postres como la tarta de queso de la viña o un buen brownie de chocolate.
Ya podemos emplear la nata para lo que nos apetezca: rellenar el roscón de Reyes o una tarta, decorar un pastel, cubrir las capas de un bizcocho, coronar copas de helado, preparar café vienés o irlandés, servir fresas con nata, montar un triffle o vasos de postre, etc. Es imprescindible para decorar postres y bebidas, relleno básico de dulces como el roscón de Reyes o el versátil brazo de gitano, equiparable a la crema pastelera; por eso merece la pena el pequeño esfuerzo de prepararla en casa.
La nata montada es protagonista indiscutible de la repostería más tradicional. Y si no que se lo pregunten al surtido de dulces navideños que viste cada año nuestra mesa y a la mona de Pascua de chocolate. A su vez, la nata montada también es uno de los ingredientes del roscón de Reyes más ovacionados y que no pueden faltar jamás de los jamases para que el resultado sea de diez.
Con la adición de azúcar glas y semillas de vainilla se convierte en una exquisita Crema Chantilly, perfecta para rellenar o decorar dulces como la Tarta en taza (Mug cake). La nata montada, esa nube suave, dulce y blanca que decora los pasteles, en la que hundir el dedo. La nota adicional cuando se disfruta de un buen helado artesanal o del Chocolate caliente, especial con fresas para crear Cestitas de nata y fresas o Rollo de nata y fresas dulces!

Conservación de la Nata Montada
La nata es un ingrediente delicado que necesita ser tratado con cuidado para que no se eche a perder. Una vez montada, introducir la nata montada en un recipiente con cierre hermético es crucial. Guardar la nata en el bol o vaso en el que la has batido es mala idea. Las Guisanderas recomiendan meterla en un recipiente que permita aislarla gracias a un cierre hermético. Además, cuánto más lleno esté y menos aire contenga, más tiempo se mantendrá en perfectas condiciones para consumir (dos o tres días).
Congelar la nata montada es otra opción. La nata montada mantendrá intacta su textura y valor nutricional durante tres meses congelada. Para ello, es necesario colocarla en el interior de una manga pastelera sin quitar la boquilla. Para asegurar que la nata montada se congela rápido y no se baja, las Guisanderas aconsejan meter la boquilla en un recipiente hermético.
