En el corazón de Zaragoza, en la popular Plaza San Marcelo, se esconde un oasis culinario que reivindica la autenticidad de la cocina casera: "Casa de comidas Entre Libros y Pucheros". Este establecimiento, con una denominación que evoca los lugares de antaño donde se mimaba la elaboración de platos tradicionales, invita a un viaje gastronómico que deleita los sentidos y el espíritu.
La filosofía "slow food" impregna cada detalle, desde el ambiente hasta la propuesta culinaria. La decoración, donde predominan el blanco y la madera natural, crea un espacio acogedor y relajado. Una chimenea decorativa y un atril dedicado al libro y la lectura, que da nombre al restaurante, realzan la atmósfera hogareña.

La Esencia de la Cocina Tradicional
La cocina de "Entre Libros y Pucheros" es un homenaje a los sabores rotundos y la exquisitez de la tradición. Aquí, la buena cocina se entiende como un patrimonio cultural, y el chef Alberto Soto, junto a David Mota y Pilar Velasco, quienes se conocieron en la escuela de cocina de Karlos Arguiñano, han diseñado una propuesta para compartir que explora la despensa palentina y aragonesa.
Platos Estrella
- Zumo natural de piña: Una mezcla de frutas entre las que destaca la piña, perfecta para combatir el calor. Todos los elementos muy bien ensamblados, limpios y seleccionados. Muy agradable y refrescante.
- Pez espada con verduritas: Un plato redondo, con indudable estilo wok, con una buena cantidad de pescado. Tanto las verduras a la parrilla (pimiento rojo, verde, calabacín, etc.) en su punto, al igual que el pescado, tierno y sabroso. Todo ello bien ligado con la salsa de soja.
- Manzana asada con helado de nata: Un postre eminentemente casero, que homenajea a esa cocina de nuestras abuelas. Excelente la combinación carnosa y templada de la manzana confitada con el frescor y cremosidad del helado. Un postre de diez.

Además de estas delicias, los comensales afirman que les gusta la cocina mediterránea de "Entre Libros y Pucheros". Probar su sorprendente jamón, su singular laing y su tierno cocido son aquí una experiencia estupenda. Disfruta los bien preparados helados o las atrayentes torrijas que te ofrece este lugar. Muchos de sus clientes piden su sensacional vino o su excelente cordial. Aquí puedes tomar un bien valorado café cortado.
Ambiente y Servicio
El restaurante cuenta con una barra de espera a la entrada y dos o tres mesas, y, al fondo, se encuentra el comedor principal, tanto para menús de diario como para carta. En todo momento se busca que el comensal se sienta a gusto y relajado, para que pueda disfrutar sin prisas de los platos en un ambiente agradable ayudado por la música de fondo. La buenísima ubicación de este lugar hace que llegar a él por cualquier medio sea muy sencillo. Comprueba por ti mismo lo acogedor que es su personal. Su abnegado servicio demuestra el alto nivel de calidad de este restaurante. Aquí vas a pagar unos precios bajos. "Entre Libros y Pucheros" tiene un ambiente delicado y una decoración hermosa.
Cómo funciona la cocina de uno de los mejores restaurantes.
Otros Restaurantes con Encanto en España
España es un crisol de sabores y propuestas gastronómicas, y "Entre Libros y Pucheros" es solo un ejemplo de la riqueza culinaria del país. A continuación, se presentan otros restaurantes que destacan por su singularidad y su compromiso con la tradición y la innovación:
Andalucía
Córdoba: Casa Pepe de la Judería
Este restaurante, con el mismo nombre desde 1930, mantiene intacta la distribución y decoración de una auténtica taberna tradicional cordobesa, incluyendo la barra de mármol y la piquera. Al frente de los fogones, Juan Pedro Secaduras. Su encanto se desborda en la terraza de la azotea, con envidiables vistas a monumentos históricos de la ciudad.

Málaga: Cávala
Comandado por Juanjo Carmona en el Soho malagueño, este restaurante expone una propuesta que casi prescinde de toda carne, mira abiertamente al mar y se concreta en la convivencia de menú degustación y una breve carta. El estrecho de Gibraltar y Galicia son dos de sus principales caladeros.
El Puerto de Santa María (Cádiz): TohQa
En "TohQa" todo es diferente, empezando por ese nombre que hace referencia a la piedra tosca que forma las tierras albarizas donde brotan las uvas que obran milagros en el Marco de Jerez. Diferente también por el amplio patio que remite a los antiguos cortijos andaluces y por una decoración singular y cambiante, presidida por pinturas de diversos autores. Con esos telones de fondo se procura que el protagonismo recaiga en verduras, pescados y carnes que el cocinero posa sobre las brasas.
Aragón
Aínsa-Sobrarbe (Huesca): Callizo
"Callizo" se encuentra en el corazón de los Pirineos, junto al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Josetxo Souto y Ramón Aso prometen una cocina técnica y emocional de montaña, muy pegada a las raíces, al río, a la huerta, a la tradición y al bosque, con prioridad por los productos de su comarca y de la cordillera. El itinerario para degustarlos arranca en la bodega, pasa por cocina y desemboca en un comedor con estupendas vistas a la Peña Montañesa.
Formigal (Huesca): Vidocq
Diego Herrero se ha asentado entre lagos, montañas y estaciones de esquí, donde practica una cocina de alta montaña que desprende autenticidad al transmitir detalles de su ubicación, sus orígenes y sus viajes. El cocinero bilbaíno busca la alianza de pequeños productores locales, trabajando con cerdo autóctono Latón de la Fueva y otras materias primas criadas, cosechadas o elaboradas en diversas localidades de Huesca.
Zaragoza: Gamberro
Franchesko Vera Morales reivindica, desde mayo de 2015, la irreverencia y la vanguardia. Con cabeza y sensatez cubierta de grafitis, concibe un único menú degustación de presentaciones llamativas y coloristas, apoyado en producto, técnica y concepto. Guiados por la intuición, él y Flor García, cocinera y maître, procuran satisfacción al comensal predispuesto a la sorpresa y al viaje en El Tubo zaragozano.
Islas Canarias
Breña Alta (La Palma): Casa Osmunda
"Casa Osmunda" ocupa un coqueto edificio tradicional de larga historia en la isla de La Palma. La cocina tradicional canaria es el punto de partida de una propuesta gastronómica que reivindica la cantidad, la calidad y la tranquilidad que se disfrutan junto al viejo aljibe, en sus comedores vestidos con piedra volcánica y en su terraza.
Las Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria): Embarcadero
"Embarcadero" goza de amplios comedores y de una privilegiada localización en pleno muelle deportivo, sobre el mismo mar, a un paso de la playa de las Alcaravaneras. Su verdadera revolución llegó en 2020 con la reforma completa de sus instalaciones y la incorporación de Matteo Pierazzoli.
Costa Adeje (Tenerife): La Cúpula
Ubicado en el hotel de cinco estrellas 'Jardines de Nivaria', este restaurante viste su propuesta con expresiones como alta gastronomía, cocina de lujo, restaurante gourmet y cocina de autor. El peso recae sobre Rubén Cabrera, cocinero canario que señala su paso por las cocinas de 'Arzak' y 'Mugaritz'.
Las Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria): Tabaiba
"Tabaiba" ha tomado prestado su nombre de una especie de flora autóctona de la Macaronesia. Un equipo joven aúna las capacidades del chef Abraham Ortega, del postrero Aser Martín y del maître y sumiller José Pérez, quienes ponen en valor la cocina tradicional desde un nuevo ángulo, con la sorpresa como común denominador en un espacio que exuda canariedad.
Castilla-La Mancha
Casas-Ibáñez (Albacete): Cañitas Maite
El hotel restaurante "Cañitas Maite" ofrece en La Manchuela una cuádruple oferta de descanso, gastronomía, enoturismo y multiaventura. La cocina es responsabilidad de los chefs Javier Sanz y Juan Sahuquillo, en cuyo prisma encuentran cabida una carta de producto donde cobran protagonismo la parrilla, tapas, arroces y hamburguesas.
Tomelloso (Ciudad Real): Epílogo
"Epílogo" se presenta, desde septiembre de 2019, como una apuesta de la familia Lahoz Turegano por las creaciones de Rubén Sánchez-Camacho. Este se adscribe a una suerte de alta cocina manchega que se cuelga las etiquetas “sostenible”, “ecológica” y “kilómetro cero”, y se sustancia en migas, orza, duelos y quebrantos, risotto de piñones, entre otros.
Huerta del Marquesado (Cuenca): Fuentelgato
Álex Paz y Olga García han concebido un oasis que contribuye a revitalizar gastronómicamente la Serranía de Cuenca. En una casona serrana rompen los rígidos estereotipos vinculados al mundo rural y llevan a cabo una puesta en escena sobresaliente, a la altura de cuanto se coloca sobre el plato, sea caza, arroz, espinacas, salpicón de ostra o chawanmushi de centollo.
Casarrubios del Monte (Toledo): Las Esparteras
"Las Esparteras" es un restaurante de carretera situado en el kilómetro 47 de la A5. Numerosos jamones cuelgan sobre la barra abierta 24 horas, hornos de leña asan a la manera tradicional corderos lechales y cochinillos, y una sorpresa mayúscula espera en su bodega, que guarda algunos de los vinos más célebres y caros del mundo entre más de medio millar de referencias.

Torrenueva (Ciudad Real): Retama
El cocinero sevillano Miguel Ángel Expósito y Miguel Ángel García, gerente y sumiller, unen fuerzas en este restaurante gastronómico integrado en el hotel 'La Caminera'. En su comedor, forrado con maderas nobles de robles y olivos centenarios, se disfruta una sabrosa y refinada relectura de la cocina manchega capaz de devolver protagonismo a morteruelos y gazpachuelos.
Castilla y León
Aranda de Duero (Burgos): Cumpanis
El nombre de este restaurante, de reminiscencias latinas, deja entrever su pasión por el pan y por compartir, y desde 2018 luce con orgullo la coletilla “casa de comidas”. A los mandos de la misma están David Mota y Pilar Velasco, quienes se conocieron 12 años antes en Zarautz, en la escuela de cocina de Karlos Arguiñano.
Salamanca: Ment
Óscar Calleja ha trasladado su imaginativa fusión culinaria a Salamanca, concretamente al 'Grand Hotel Don Gregorio'. Un espacio señorial presidido por la misma elegancia que persigue su cocina, compleja en la técnica, sorprendente en lo gustativo y distinguida en su emplatado.
Valladolid: Sibaritas Klub
Su ubicación, en la décima planta del Museo de la Ciencia de Valladolid, procura buenas vistas sobre la capital y favorece que nadie ponga en duda que la de 'Sibaritas Klub' es una auténtica cocina de altura. Al frente de la misma está el mediático Javier Peña, embarcado en un continuo proceso de coherente puesta al día del recetario tradicional.
Cantabria
Suances: Emma
Ojeando la carta de "Emma" con el rabillo del ojo puesto en las fantásticas vistas sobre la playa de Suances, uno cae en la cuenta de que está en Cantabria al ver rabas de calamar, almejas a la marinera y merluza en salsa verde. Sin embargo, esas propuestas conviven con el cuco estilo Mazatlán, los tacos de cochinita pibil con xnipek y los de chorizo verde con salsa molcajateada roja, evidencias de que México está bien presente en su cocina.
Cataluña
Tarragona: AQ
En un lateral de la catedral de Tarragona se encuentra este restaurante gobernado por Ana Ruiz (cocina) y Quintín Quinsac (sala), guiados por el lema “otra forma es posible”. El local es abierto y lo preside un agradecido punto desenfadado, a tono con su cocina directa, sin barroquismo; una cocina rica, precisa y fresca, basada en productos locales, pero viajada y sin encorsetamientos, que se plasma en una carta dinámica y cambiante.
Salou (Tarragona): Deliranto
Josep Moreno te invita a protagonizar tu propio cuento en "Deliranto", o quizá mejor a colarte en el suyo. Obras célebres de Lewis Carroll, Charles Dickens, Frank Baum y Antoine de Saint-Exupéry han sido fuente de inspiración de sus menús. Su decoración detallista refuerza el componente onírico y distintos objetos van apareciendo junto a los platos, sobre sus seis mesas, para meterte en el relato.
Valle de Arán (Lleida): Can Boix
Joan Pallarès es el responsable de cuanto se emplata en 'Can Boix', restaurante integrado en el hotel de igual nombre, encastrado a su vez entre las montañas de esas sierras prepirenaicas que brindan un marco natural magnífico. En dicho paisaje, el chef se aproxima a la creatividad con manos y espíritu de artesano y, adherido a la marca Cuina Catalana, asume el compromiso de trabajar por la promoción y difusión del patrimonio culinario catalán.