La Crema Inglesa, conocida en francés como crème anglaise, es un básico de la repostería clásica. Esta salsa, de origen francés pese a su nombre, es el acompañante ideal para postres crujientes hechos a base de hojaldre o masa filo, postres tipo crumble, frutas frescas, brownies o cualquier dulce que requiera un toque cremoso y delicado.

La crema inglesa se caracteriza por su consistencia suave, untuosa y sedosa, similar a una salsa espesa. Aunque puede parecer laboriosa, requiere solo unos pocos ingredientes y aproximadamente 20 minutos de principio a fin. Es una crema ligera que se elabora a partir de la mezcla de leche, azúcar y yema de huevo.
Ingredientes esenciales
- Yemas de huevo: Son el ingrediente clave para conseguir que la crema espese.
- Leche: Es el componente líquido fundamental. Se recomienda usar leche entera.
- Azúcar: Aporta el dulzor necesario.
- Aromatizante: La vainilla es el aroma clásico, pero puedes usar otros como canela, cardamomo, clavo, café, té o piel de cítricos.
- Nata (opcional): Con un 35% de materia grasa para aportar mayor cremosidad.

Diferencias clave: Crema Inglesa vs. Crema Pastelera
A menudo se confunde a esta crema con la crema pastelera debido a su apariencia similar, pero existen diferencias fundamentales. La crema pastelera se espesa con algún almidón, típicamente de maíz (Maizena), dando como resultado una crema espesa y con consistencia suficiente para usar como relleno de tartas o pasteles. Por el contrario, la crema inglesa resulta más ligera, suave y no lleva harina ni almidones.
Paso a paso para su elaboración
- Preparación de la leche: Pon la leche y la nata en un cazo y caliéntala junto con el aromatizante elegido (como la vainilla) hasta que justo arranque a hervir.
- Batido de yemas: En un bol, bate las yemas de huevo con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y coja volumen.
- Temperado: Retira la leche del fuego y añádela a la mezcla de yemas y azúcar batiendo constantemente para atemperarlas y evitar que los huevos se cocinen y formen grumos.
- Cocción: Devuelve la mezcla al cazo y caliéntala a fuego medio-bajo sin dejar de remover. Es importantísimo que en este punto no dejes que la crema hierva nunca, ya que el exceso de calor puede cuajar las yemas y cortar la crema.
- Punto de cocción: Sabrás que está lista cuando la crema cubra el reverso de una cuchara y, al pasar el dedo, el camino quede marcado.
- Enfriado: Retira del fuego y transfiérela a un bol pasándola por un colador de malla fina para un resultado extra sedoso. Cubre a piel con papel film para que no haga costra y deja que se atempere.
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Consejos para el éxito
- No dejes las yemas de huevo con el azúcar sin batir, ya que el azúcar «quema» a las yemas y pueden salir grumos.
- Si al finalizar detectas pequeños grumos, al pasarla por un colador debería quedar solucionado.
- El reposo en la nevera le sienta de maravilla; el sabor se potencia y la consistencia se asienta, quedando más untuosa.
- Las claras sobrantes no se tiran: puedes congelarlas individualmente o usarlas para hacer tortillas o revueltos.
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Tiempo total | 20 minutos |
| Temperatura ideal | 83°C - 85°C (sin hervir) |
| Conservación | Hasta 2 días en recipiente hermético |