La tarta Red Velvet, con su vibrante color rojo y su irresistible glaseado de queso crema, es un postre que ha cautivado paladares en todo el mundo. Su nombre evoca una textura aterciopelada y un sabor profundo, convirtiéndola en una opción espectacular para cualquier ocasión. Pero, ¿cuál es su historia y cómo se logra esa perfección en cada bocado?
Como ocurre con tantas otras creaciones culinarias, existen diferentes versiones sobre la historia de esta emblemática receta. Muchos historiadores sitúan el nacimiento de la tarta Red Velvet durante la Segunda Guerra Mundial, en plena época de racionamiento. Según otras fuentes, el origen de la Red Velvet se encuentra en el hotel Waldorf-Astoria de Nueva York en la década de los años 30. Además de Estados Unidos, esta tarta también fue extraordinariamente popular en Canadá en los años 40 y 50, donde se presentaba como una receta exclusiva de las pastelerías y restaurantes de los centros comerciales Eaton's, guardada en estricto secreto. Afortunadamente, hoy la Red Velvet es una receta al alcance de todos así que, ¡no dejes pasar la oportunidad de disfrutar de este postre divino!
No sería hasta 1943 que la tarta Red Velvet se haría famosa de la mano de Irma S. Rombauer, autora estadounidense de libros de cocina y conocida por publicar The Joy of Cooking, uno de los libros de gastronomía más leídos del mundo, y a quien se considera la madre de la receta actual y que más tarde acabarían popularizando gran parte de los hoteles de lujo de Nueva York y Los Ángeles.
Sin duda, lo que diferencia a la tarta Red Velvet de otros pasteles es su colorido, obtenido tradicionalmente usando jugo de remolacha aunque en la repostería moderna sea más habitual usar colorante alimentario para lograr este efecto. La tarta Red Velvet tal y como la conocemos hoy ya no se cocina con remolacha, sino que se recurre al cacao y el colorante alimentario para darle ese rojo característico. Después de añadirle su cobertura de queso crema, hace que la Red Velvet acabe siendo uno de las tartas más deseadas y pedidos en las distintas pastelerías y cafeterías del mundo.
Esta tarta no resulta excesivamente dulce, ya que incluye muchos ingredientes ácidos, y su textura es bastante ligera, por lo que no empalaga en absoluto aunque, eso sí, su contenido calórico es bastante alto. Junto a su interior rojizo, otra de las señas de identidad de la Red Velvet es su glaseado blanco. Además de resultar delicioso por su textura ligera y esponjosa, su color también aporta un contraste de colores realmente vistoso a este postre. Sin embargo, el roux también resulta bastante laborioso de preparar, por lo que en la repostería moderna la tarta Red Velvet suele recubrirse con un glaseado a base de crema de mantequilla o queso cremoso, como el que te proponemos en esta receta, utilizando queso mascarpone.
La Receta Detallada de la Tarta Red Velvet
A continuación, te presentamos una receta detallada para elaborar tu propia tarta Red Velvet, ya sea en su formato tradicional de varias capas o en una versión más práctica de una sola capa rectangular.
Ingredientes
Para el Bizcocho Red Velvet (para 3 moldes de 15 cm de diámetro):
- 420 g de harina floja de repostería
- 380 g de azúcar
- 143 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 3 huevos L
- 300 g de buttermilk (o 300 g de leche entera con un chorro de zumo de limón)
- 25 g de cacao en polvo sin azúcar
- 6 g de levadura química o impulsor
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 12 g de colorante rojo en pasta "Extra Red"
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de vinagre (6 g) + 1 cucharadita de bicarbonato (5 g)
Para la Cubierta de Queso Crema:
- Mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- Azúcar glas
- Queso crema
Ingredientes adicionales para una versión más elaborada (Tarta Red Velvet y mousse de queso de cabra):
- Para la Mousse de Queso de Cabra: 200 g de crema de queso tipo Philadelphia, 65 g de queso de cabra, 4 y 1/2 hojas de gelatina (9 g), 90 g de agua caliente a 55ºC, 3 claras de huevo L, 250 g de nata líquida para montar, 150 g de azúcar (dividido en 2 partes).
- Para la Crema de Mascarpone y Frambuesa: 180 g de queso mascarpone, 180 g de nata líquida para montar, 100 g de mermelada de frambuesa.
- Para el SMBC de Vainilla: 150 g de claras, 285 g de azúcar, 375 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- Para el SMBC de Chocolate: 250 g de SMBC de vainilla, 60 g de chocolate negro 70%, fundido y enfriado.
- Para los Pétalos de Rosa de Manzana: 2 manzanas firmes, 300 g de agua + 1 cucharadita de colorante en pasta rojo "Extra Red".
- Para Decorar: Sprinkles perlados, dorados y cobre.

Elaboración del Bizcocho
- Comenzaremos haciendo el bizcocho. Para ello añadimos el limón a la leche para conseguir una buttermilk casera. Dejamos reposar esta mezcla durante 10 minutos mientras seguimos con la receta.
- En un bol o vaso de una batidora, batimos los dos huevos con el azúcar hasta que blanqueen.
- Añadimos el aceite de oliva y el extracto de vainilla. Batimos hasta que se integren los ingredientes.
- Es el turno de los ingredientes secos. Tamizar la harina junto con el cacao.
- Una vez tamizado, lo añadimos al bol y mezclamos todo con la batidora a velocidad mínima, pero solo hasta que veamos los ingredientes integrados.
- Añadimos entonces la buttermilk a la mezcla batiendo de forma suave.
- Precalentamos el horno a 170 grados centígrados.
- En una taza mezclamos el bicarbonato con el vinagre blanco, y lo añadimos rápidamente a la masa y vigilamos que quede bien repartido por ella.
- Para conseguir ese rojo intenso utilizamos colorante alimentario en gel, lo añadimos a la mezcla y lo repartimos homogéneamente.
- Repartimos la masa en tres moldes de 15 centímetros de diámetro, engrasados con mantequilla o spray desmoldante, y de preferencia que sean moldes desmontables.
- Repartimos la masa por igual en los tres moldes y los llevamos al horno precalentado a 170ºC. Debe de estar el horno precalentado con anterioridad pues las masas que llevan bicarbonato no pueden reposar.
- Horneamos durante 20 minutos o hasta que al pincharlo con una aguja esta salga limpia.
- Recién salidos del horno los dejamos reposar en una rejilla durante 10 minutos.
- Los desmoladmos pasado ese tiempo y les rebanamos la parte superior con un cuchillo de sierra.
- Dejamos que los bizcochos ya lisos enfríen por completo en la rejilla.

Elaboración de la Cubierta de Queso Crema
- Para hacer la cubierta de queso crema, ponemos la mantequilla a temperatura ambiente en el vaso de la batidora y con la pala batimos a velocidad máxima durante cinco minutos.
- Cuando pase el tiempo tamizamos encima el azúcar glas y batimos a velocidad baja hasta que se integre un poco.
- Después subimos la velocidad y batimos hasta que veamos el azúcar glas integrado.
- Agregamos el queso crema y seguimos batiendo durante dos minutos más para integrarlo por completo en la mezcla.
Montaje de la Tarta
- Ponemos la cubierta en una manga pastelera con boquilla lisa y hacemos una espiral gruesa encima del primer bizcocho.
- Repetimos la operación hasta montar las tres capas de bizcocho. También podéis poner el relleno con una espátula.
- Con una espátula, ponemos crema en los laterales de la tarta, no mucha cantidad, pues esta primera capa va a ser fina.
- Cubrimos la parte superior y con la espátula igualamos para dejar la tarta recta.
- Pasado este tiempo, la cubierta habrá endurecido un poco y será más fácil poner la cobertura definitiva.
- Nuevamente ponemos crema por todo el lateral de la tarta creando una capa de queso más gruesa.
- Cuando terminemos los laterales, cubrimos la parte superior.
- Alisamos lo más posible la tarta o hacemos unas formas en espiral para decorarla de manera más informal.
- Llevamos a la nevera hasta la hora de consumirla.

Variaciones y Decoración
En la tarta Red Velvet es totalmente personalizable la decoración y el acompañamiento. A nosotros nos gusta acompañarla con frutos rojos como fresas, frambuesas o arándanos, pero podéis ponerle macarons, caramelos, o cualquier otro dulce para la ocasión que queráis celebrar. Si queréis una decoración clásica, como hacen en Estados Unidos, simplemente adornarla con unas migas de los bizcochos rojos que os hayan sobrado de los recortes.
Existen diferentes versiones de este postre, aunque la mantequilla y el cacao siempre suelen figurar entre sus ingredientes. La variación de remolacha de la chef Pamela Moxley tiene remolacha, jugo de limón y queso de cabra como componentes adicionales. Según la receta de esta variación, las remolachas se cortan del tamaño de cebollas en rodajas y se agregan a la masa, mientras que se usa jugo de limón para teñir la masa de rojo; el queso de cabra se combina con el glaseado de queso crema.
Otras variantes de pastel incluyen el pastel bundt de terciopelo rojo, el pastel Döberge, la tarta helada y el pastel de queso. Las alternativas al pastel de terciopelo rojo sin tarta incluyen las galletas de terciopelo rojo, los brownies, los rollos de canela, los cafés con leche, los tés, los waffles, los pop-tarts y los sundae.
PASTEL RED VELVET RELLENO DE CREMA BRIGADEIRO DE QUESO CREMA | POSTRES CON IXCHEL
Si buscas un postre espectacular con el que deslumbrar a cualquiera que se siente a tu mesa, la Tarta Red Velvet es una elección que nunca defrauda, tan irresistible a la vista como deliciosa al paladar.