A todos nos ha pasado alguna vez que, preparando un guiso, cocido, sopa o cualquier receta, se nos ha ido la mano con algún ingrediente graso y terminamos con un platillo grasiento que no nos apetece. El exceso de grasa es algo muy común, especialmente si preparamos un plato que lleva sofritos y alimentos grasos como carnes o tocinos. La buena noticia es que hay trucos que puedes utilizar para eliminarla definitivamente y aquí te vamos a contar de qué se tratan.
Los platos de cuchara van cobrando protagonismo, y en algunas ocasiones, quizás acabemos necesitando un ingrediente que puede acabar siendo el que mejor se adaptará a nuestras necesidades. Ese ingrediente que en exceso puede tirar por tierra el sabor natural de nuestros platos.
El exceso de grasa en un guiso puede arruinar un plato delicioso. La alta cantidad de grasa puede enmascarar los sabores naturales de los ingredientes. Un guiso bien preparado debería resaltar cada uno de sus componentes, desde las verduras hasta las especias. También está el equilibrio en la textura del plato, sin sentirse demasiado pesados o grasientos. Karlos Arguiñano nos desvela el sencillo gesto para eliminar la grasa sobrante sin perder el sabor que tanto amamos.

El frío: tu mejor aliado para desengrasar
Cocidos, guisos, sopas... todos estos platos de cuchara guardan una gran cantidad de grasa en los alimentos que contienen, y para retirarla hay un gran aliado: el frío. Hay infinidad de trucos para eliminar o reducir este exceso, pero todos tienen en común este elemento, con el que, dependiendo del tiempo o las necesidades, se puede utilizar de una manera u otra. Las bajas temperaturas solidifican este sebo facilitando su separación.
A continuación, encontrarás sencillos trucos para conseguir mejorar tu receta familiar sin necesidad de modificar los ingredientes.
1. Cubitos de hielo
Como el frío es el mejor aliado para solucionar este problema, una de las formas más rápidas es, al terminar de cocinar, ayudarse de un cubito de hielo de un tamaño medio. Se introduce el hielo en la superficie del guiso o sopa y se mueve con la ayuda de un cucharón hasta conseguir solidificar toda la grasa, que se va a adherir al cubito en apenas unos segundos.
Lo que tienes que hacer si te ha quedado demasiado aceite es aplicar hielo sobre la cuchara y pasarla sobre la superficie de la cazuela en la que está el hielo. De esta manera cambiará de textura y podrás retirarlo con facilidad. Si bien, este truco funciona, será necesario que cuentes con un trozo de hielo de gran tamaño y debes extremar el cuidado para que no suelte mucho líquido, el cual terminaría aguando excesivamente el guiso o dejando simplón el sabor que tanto te costó lograr.

¡Elimina la grasa de tus guisos en tan solo 2'!
2. Cuchara de metal fría
Si no se tienen cubitos de hielo a mano, otra solución es enfriar una cuchara de metal para ejercer un efecto similar. Cuando el caldo esté preparado, se introduce el cubierto en agua helada durante unos minutos. En el momento que haya conseguido una temperatura lo suficientemente baja, se pasa por la superficie por la parte cóncava. La grasa se pegará a la cuchara para poder quitarla con facilidad, pero hay que tener cuidado para retirar la menor cantidad de caldo posible.
3. Enfriar en la nevera
Otro de los trucos más populares, aunque en este caso llevará más tiempo, es introducir el recipiente con una tapa en la nevera, una vez cocinado. Primero habrá que dejarlo reposar hasta que llegue a una temperatura ambiente y entonces se podrá meter en el refrigerador.
Pasadas unas horas (se recomiendan entre seis y ocho horas), la grasa se habrá solidificado prácticamente en su totalidad en la superficie, por lo que se podrá retirar con la ayuda de un cucharón o espátula fácilmente. Hay que tener cuidado para que, al retirar la capa de grasa, no se rompa y vuelva a caer en el guiso.

Trucos sin necesidad de frío
Hay otras opciones además del frío para acabar con este exceso. Eliminar la grasa de los guisos es un proceso sencillo que puede marcar una gran diferencia en el resultado final de tus platos.
1. Inclinar la olla y retirar con cuchara
Inclina un poco la olla o cazuela y, con una cuchara, simplemente ve retirando esa grasa que realmente no necesitas en tu plato. Así de fácil, así de práctico.
2. Prevención: carne magra y buen dorado
Antes de nada, compra carne magra en lugar de las más grasas. Dora bien la carne antes de añadir los ingredientes líquidos. Un poco de grasa aporta sabor y profundidad a las comidas, pero a veces queremos reducir su presencia, ya sea por salud o simplemente para que el plato quede más ligero.
Consejos para eliminar el exceso de aceite en frituras
Empecemos por lo básico, reducir el exceso de aceite cuando freímos cualquier alimento. El primer paso que debes tener en cuenta es que el alimento ha de estar lo más seco posible, pues el exceso de humedad promueve una mayor absorción de aceite. Otro consejo clave es freír pequeñas cantidades de comida en pequeñas tandas, en lugar de llenar demasiado la sartén o freidora, pues esa amalgama favorecerá la absorción de aceite.