Si buscas un postre elegante, delicioso y fácil de preparar, esta tarta de hojaldre, crema pastelera y frutas es la opción perfecta. Con una base dorada y crujiente de hojaldre, una capa suave y cremosa de crema pastelera hecha en casa y el toque fresco y colorido de las frutas de temporada, esta tarta es un espectáculo para la vista y un deleite para el paladar. Ideal para celebraciones, reuniones con amigos o simplemente para darte un capricho, su combinación de sabores y texturas es irresistible. Lo mejor de todo es que no necesitas ingredientes exóticos que compro en GADIS mi supermercado habitual, tampoco ser un experto en repostería para lograr un resultado increíble. Sigue unos sencillos pasos y sorprende a todos con esta delicia que, además de exquisita, luce espectacular en cualquier mesa. ¡Vamos a prepararla!
Una tarta rica, fresca, jugosa y nada empalagosa, ideal para encantar a tus invitados. ¡Hola, cocinillas! Hoy te traigo este hojaldre de fruta super rico, que cunde muchísimo y es bastante fácil de preparar. ¡Y queda super mono! Al menos a mi me llama mucho la atención esta banda de crema y fruta con una presentación así, ordenada por colores.
Ingredientes
Para la crema pastelera:
- 500 ml de leche LEYMA
- 3 yemas CAMPOMAYOR
- Las semillas de una vaina de vainilla o 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100 g de azúcar
- 50 g de maicena
- 50 g de mantequilla (opcional)
Para la base de hojaldre:
- 1 lámina de hojaldre BUITONI (aproximadamente 275 g de hojaldre de mantequilla)
- 1 huevo batido para pintar
Para el relleno y decoración:
- Frutas variadas como fresas, melocotón, kiwi, arándanos, etc.
- 20 g de coco rallado
- Hojitas de hierbabuena para decorar
Para el glaseado brillante (opcional):
- 3 g de gelatina en polvo (o 1 lámina)
- 150 ml de agua
- 30 g de azúcar
Alternativa al glaseado brillante (opcional):
- 2 o 3 cucharadas de mermelada de albaricoque

Elaboración
Preparar la crema pastelera:
Vierte todos los ingredientes en un recipiente apto para microondas y mezcla. Lleva al microondas y programa 1 minuto y 50 segundos a 1000W. Retira el bol del microondas y revuelve bien con unas varillas, vuelve a programar 1 minuto y 20 segundos, a 1000W. Retira y mezcla bien con unas varillas hasta obtener una textura de crema pastelera. Si la quieres más cremosa, añade una nuez de mantequilla y mezcla. Si no la vas a utilizar inmediatamente, cubre con film transparente tocando el film con la crema para evitar que se forme costra o, mejor aún, vierte la crema en una manga pastelera y déjala enfriar, ya lista para utilizar.
En un cazo, calienta la leche con la vaina de vainilla y las semillas a fuego medio. Cuando rompa a hervir, retira del fuego, tapa y deja reposar 10 minutos. En otro bol, bate las yemas de huevo con la mitad del azúcar y la maicena hasta que estén de un color amarillo pálido. Mezcla la otra mitad del azúcar con la leche, retira la vaina. Incorpora la leche poco a poco a los huevos mientras bates. Vuelve a poner la mezcla en el cazo y calienta a fuego medio, removiendo casi constantemente. Cuando espese, retira del fuego y saca a un bol inmediatamente. Opcionalmente, cuando la crema haya bajado de temperatura, incorpora la mantequilla para que se derrita. Cubre la superficie con film transparente tocando la crema para evitar que se forme costra y refrigera.

Preparar la base de hojaldre:
Despliega la lámina de hojaldre sobre el mismo papel en el que viene envuelta y pásalo a la bandeja de hornear. Pincha con un tenedor toda la superficie. Cubre con otro papel de hornear y sobre la misma, colocar piedritas de hornear o garbanzos (yo utilizo ambos y los garbanzos que uso los reutilizo siempre para lo mismo). Hornea en horno precalentado a 190º C con calor abajo y aire durante 15 minutos aproximadamente. Retira la bandeja del horno, retira el papel con los garbanzos y piedritas de hornear, vuelve a pinchar la superficie y hornea 5 minutos más a igual temperatura o hasta que lo veas ligeramente doradita. Retira del horno, pasa a una rejilla y deja enfriar.
Estira el hojaldre ligeramente con el rodillo en una superficie enharinada hasta que tenga las dimensiones de la bandeja y colócalo dentro. Pinta el hojaldre con huevo batido, deja en la nevera 10 minutos. Vuelve a pintar. Pincha todo el hojaldre con un tenedor para hacer agujeros y evitar que suba. Guarda de nuevo en la nevera. Precalienta el horno a 170 ºC. Cuando esté caliente, hornea de 15 a 20 minutos, hasta que esté dorado. Deja enfriar.

Montaje y decoración:
Cubre con crema pastelera, dejando un centímetro hasta el borde. Corta las frutas escogidas en láminas (fresas en mitades, mandarinas en gajos, kiwi y plátano en rodajas). Reparte la fruta sobre la crema pastelera en filas o como más te guste. Decora los lados con una hilera de coco rallado y añade una ramita verde de hierbabuena. Sirve.
Prepara el glaseado de gelatina. Hidrata la gelatina según las instrucciones del fabricante. Calienta la mitad del agua hasta que hierva. Apaga el fuego. Mezcla la gelatina y el azúcar. Incorpora el agua fría. Deja templar. Cuando esté casi frío y empiece a espesar, pinta las frutas de la tarta de hojaldre. Para el glaseado de mermelada, diluye la mermelada con 1 o 2 cucharadas de agua y calienta a fuego medio hasta que esté templada. Si lo deseas, pasa por un colador para eliminar restos de fruta. Cuando esté templada, pinta con ella.

Consejos y Sugerencias
Aunque cocines la plancha de hojaldre 3 o 4 horas antes, conviene que la cubras con la crema y las frutas lo más próxima a la hora de servir para así mantener el hojaldre bien crujiente. Procura que el hojaldre esté crujiente y el bocado será toda una experiencia. Varía la fruta según la que encuentres de temporada y disfruta.
Busca siempre un hojaldre de mantequilla, obtendrás un mejor sabor. Incluso, puedes comprarlo en una pastelería, mejor que en el supermercado. La crema pastelera la puedes aromatizar también con piel de limón y canela. La placa de hojaldre que sea mejor rectangular. Aunque si es redonda la puedes hacer perfectamente. Puedes usar la combinación de frutas que más te guste. Puedes ponerle también frambuesas, uvas, piña… Esta banda de hojaldre y fruta se puede preparar de un día para otro, aunque conviene no tardar demasiado en consumirla ya que el hojaldre se va ablandando.
Equivalencias y Medidas en Cocina
Una correcta medición de los ingredientes que contiene una receta es una parte fundamental para que el resultado sea un éxito. En Europa, empleamos el Sistema Internacional de Unidades: gramos (gr), litros (l), mililitros (ml). En muchos países anglosajones se siguen usando tazas, onzas, libras o Fahrenheit. Las tazas (cups) miden volumen, no peso, así que cada ingrediente pesa algo distinto. Una taza de harina no pesa lo mismo que una de azúcar o una de cacao. Las cucharadas y cucharaditas también miden volumen.
Una onza corresponde a 28,350 gramos y se expresa en ‘oz’. Si en una receta algún ingrediente está indicado con particiones como 3,5 onzas, puedes multiplicarlo por 28,350 gramos para obtener el resultado en gramos. Por ejemplo, 3,5 onzas x 28,350 gramos = 99,225 gramos. En el caso de los ingredientes líquidos expresados en onzas (fl oz), una onza equivale a 29,574 ml. Si necesitas 2,5 onzas de leche evaporada, multiplica 29,574 ml x 2,5 = 73,935 ml.
La medida de una taza varía según el país. Una taza de café, té o desayuno no tiene nada que ver con una taza de medir. En la mayoría de países anglosajones se utiliza la taza como sistema de medición, aunque la correspondencia no es la misma en todos ellos. En una taza de medir estándar de EE.UU., hay 240 gramos de líquido. Si utilizas la taza de medir del Reino Unido, habrá 284 gramos de líquido. Las cucharadas (tablespoon, Ts) y cucharaditas (teaspoon, ts) también se han convertido en unidades de medida estandarizadas.
Para una medición precisa, es recomendable contar con una jarra medidora y una báscula de precisión de cocina. Una balanza de cocina digital te ayudará a medir con mayor precisión los ingredientes, especialmente para masas. Utiliza la función "tara" para descontar el peso del recipiente.