Las alcachofas son buenísimas, sobre todo cuando están de temporada, que es cuando están más tiernas y tienen más sabor. La mejor época de consumo es de noviembre a marzo, por lo que es una verdura de invierno. Sin embargo, podemos encontrarlas en conserva durante todo el año, ya cocidas y de muy buena calidad. De esta forma se comercializan sobre todo los corazones de alcachofas, que son estupendos para preparar cualquier plato.

Consejos para preparar alcachofas de bote
Las alcachofas que venden envasadas ya han sido peladas, lavadas y cocidas. Pero si las guardamos así se van a poner negras porque cuando cortas las alcachofas y las expones al ambiente, se oxidan. Por eso las alcachofas de lata tienen ese sabor ácido. El culpable es el agüilla en el que viene.
Casi todas las latas y botes de alcachofas que encontraremos en el mercado tendrán lo mismo: agua, sal y ácido cítrico (acidulante y antioxidante), pero también pueden llevar ácido ascórbico (vitamina C, también antioxidante).
Los líquidos de gobierno son siempre comestibles, si no, no podrían estar en contacto con la comida. Otra cosa es que lo quitemos o incluso que lavemos las verduras o las legumbres tras sacarlas del bote para eliminarlos por algún motivo.
Aquí viene el truco del almendruco: no vale solo con tirar el líquido, porque las alcachofas siguen impregnadas de ello. Tenemos que lavarlas un poquito. ¿Y cómo lo hacemos sin que se rompan? ¡Así de fácil!
De hecho, si quieres neutralizarlo un poquito más, puedes echar un poquito de bicarbonato al agua (pero poquito, una pizca, lo que te quepa entre los dedos). Si te pasas echando bicarbonato van a saber fatal.
Después de lavarlas, ponlas a escurrir boca abajo encima de un trapo o papel de cocina. También hay diferencias si son corazones de alcachofa enteros o troceados. Es más fácil que se te deshagan si son troceados, pero eso a tu gusto, claro.
Alcachofas de bote con jamón
Más allá de las tradicionales alcachofas con jamón, ahora que aprieta el calor y queremos platos frescos, saludables y fáciles de preparar, os proponemos una serie de alternativas si tenéis en la despensa de casa algún bote de alcachofas en conserva.

Las alcachofas de bote con jamón son una deliciosa opción para disfrutar de un plato rico y saludable. En este artículo, te presentamos una receta fácil y rápida con corazones de alcachofa para preparar en unos 15 o 20 minutos.
Ingredientes:
- 1 bote de alcachofas en conserva
- 200 g de jamón serrano picado (o jamón cocido para una opción más ligera)
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- Vino blanco (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra recién molida
- Sal (con moderación, el jamón ya aporta sal)
Preparación:
- Retira las alcachofas del bote y guarda el agua que contiene para más adelante. Luego, escurre las alcachofas para que pierdan todo el agua.
- Pon a calentar un poco de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Una vez que esté caliente, cocina las alcachofas durante 1-2 minutos por cada lado hasta que estén doradas.
- Pela la cebolla y los ajos, y pícalos finamente. Agrega unas gotas más de aceite a la sartén y sofríe la cebolla un par de minutos antes de añadir el ajo.
- Si lo deseas, vierte el vino blanco en la sartén y deja que se evapore el alcohol durante 2 minutos.
- Pasado ese tiempo, agrega el agua de las alcachofas de bote y ajusta la sazón con sal y pimienta al gusto. Recuerda que el jamón ya aporta sal al plato, así que es importante probar antes de añadir más sal.
- Deja que las alcachofas se cuezan durante aproximadamente 3-4 minutos.
- Una vez que las alcachofas estén cocinadas junto con el jamón, ¡tan solo queda disfrutar!
Alcachofas con jamón, súper melosas😍
Variantes y acompañamientos:
Puedes personalizar esta receta añadiendo otros ingredientes de tu elección. Por ejemplo:
- Gambas
- Patatas (fritas, al horno o en puré)
- Huevo (frito, a la plancha o en revuelto)
Si quieres seguir en la línea de las recetas saludables, te recomendamos optar por cocinar las patatas al horno y preparar el huevo a la plancha. Así mismo, otra opción es hacer un revuelto de alcachofas de bote con jamón añadiendo, al final, un huevo y rompiéndolo.
Por otro lado, puedes servir las alcachofas de bote con jamón con mayonesa por encima, con una ensalada de tomate o con arroz blanco.
Alcachofas de bote en salsa de vino blanco
Las alcachofas de bote en salsa de vino blanco es un plato que combina el sabor de las alcachofas con la suavidad y aroma del vino blanco.
Ingredientes:
- 1 bote de alcachofas de Tudela Selecta
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 200 ml de vino blanco seco (cuanto mejor sea el vino, mejor será el plato)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
Preparación:
- En primer lugar, escurrimos las alcachofas y las lavamos bien para quitarles el sabor a conserva. Luego las cortamos en cuartos y reservamos.
- En una sartén grande, calentamos el aceite de oliva y añadimos la cebolla picada finamente junto con los ajos picados.
- Cuando la cebolla esté pochada, añadimos las alcachofas y el vino blanco. Dejamos que reduzca el alcohol y se cocine la salsa.
- ¡Y listo! Ya tenemos nuestras deliciosas alcachofas en salsa de vino blanco listas para disfrutar.
Maridaje:
Sabemos que el maridaje con alcachofas es muy complicado, por lo tanto, vamos a tratar de combinarlo con el resto de ingredientes que también tienen peso en nuestra receta. En este caso vamos a optar por un vino seco y con buen cuerpo. Esto ayudará a realzar los sabores de las alcachofas y a equilibrar el conjunto de sabores del plato.
Algunas opciones recomendadas son vinos blancos elaborados con Sauvignon Blanc, Verdejo o Chardonnay joven. Para maridar nuestras alcachofas en salsa de vino blanco te proponemos acompañarlas con una copa de vino blanco seco, para que destaque los sabores de la salsa y complemente la textura suave de las alcachofas.

Otras ideas con alcachofas de bote
Ensalada fresca de alcachofas y espinacas
Ahora que aprieta el calor y queremos platos frescos, saludables y fáciles de preparar, os proponemos esta ensalada.
- Lavar las espinacas y reservar.
- Preparar un zumo de un limón y añadir un buen chorro de aceite y pimienta al gusto.
- Preparar una ‘cama’ de espinacas, otra de tomates, colocar las alcachofas y el queso fresco y ‘regar’ con el caldo del adobo.
Alcachofas rebozadas ("alcachofas de mar")
Tus alcachofas rebozaditas sabrán como a pescado, por eso se llaman “alcachofas de mar”. El secreto: algas. Las algas dan sabor “a mar” a todo lo que las echemos.

Ingredientes:
- 1 lata de corazones de alcachofa (8-10 unidades)
- ½ lámina de alga nori (la de hacer sushi)
- 1 cucharada de semillas varias machacadas (ej. sésamo, chía y lino)
- Perejil fresco picado
- Para el rebozado: agua, harinas (trigo, garbanzo, etc.), gasificante, especias (sal, pimienta, ajo en polvo)
- Aceite para freír
Instrucciones:
- Preparar las alcachofas: Tirar el líquido de la lata, lavar las alcachofas y escurrirlas.
- La mezcla de sabores: Coge tu media lámina de alga nori y tuéstala hasta que esté crujiente. Deshaz la nori con las manos hasta que se haga casi polvillo en un recipiente. Procura que no haya trozos grandes. Añade 1 cucharada de semillas varias machacadas o un poco molidas (sésamo, chía y lino). Añade también el perejil y mézclalo todo. Corta las alcachofas por la mitad (a lo largo) y pásalas por la mezcla. No hace falta rebozarlas con ella, con que se les pegue un poco por un lado es suficiente. Ve dejándolas en un plato.
- Vamos a hacer el rebozado: En un bol o un recipiente similar, pon el agua, las harinas, el gasificante y las especias y bátelo bien con un tenedor hasta que quede una cosa cremosilla sin grumos.
- ¡A freír!: Pon aceite en una sartén, suficiente para cubrir el fondo (no vamos a hacer una fritura profunda). Caliéntalo a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, pasa cada alcachofa por el rebozado (usa el tenedor) y ponla en la sartén. Pon las que quepan dejando un poquito de espacio entre ellas. Hazlas unos 3 minutos por cada lado: que se doren y queden crujientitas. Si ves que se hacen demasiado rápido, baja un poquito el fuego. Y si no se doran, sube el fuego.
- Escurrir: Sácalas con una espumadera a una rejilla o a un colador para que escurran. Es mejor esto que ponerlas en un plato con papel de cocina porque así se mantendrán crujientitas y no blandengues. Cuando termines de hacerlas todas, sírvelas.
Este es un trampantojo muy curioso y bastante fácil de hacer. Si te gustan las alcachofas y quieres una receta para comerlas cualquier época del año esta es la tuya.
Alcachofas salteadas con arroz
Una opción sencilla y sabrosa para un plato completo.
- Cocer el arroz en abundante agua.
- Pelar la cebolla y cortarla en dados pequeños.
- Abrir el bote de alcachofas, escurrirlas bien y lavarlas con agua fría.
- Cuando la cebolla esté blanda, incorporar las alcachofas, un poco de sal y pimienta al gusto.
- Darle unas vueltas un par de minutos y añadir el arroz y un poco de romero fresco.