La lasaña es un plato que gusta a casi todos, y cuando se prepara en casa, se puede enriquecer con una variedad de verduras para hacerla aún más nutritiva y deliciosa. La lasaña de brócoli es una excelente opción, ya sea para una cena reconfortante o como parte de una comida completa acompañada de una ensalada verde.
Esta receta de lasaña con brócoli, nueces y ricotta es lo suficientemente contundente como para que la podáis servir como plato único. Podéis acompañarla con una ensalada verde y os aseguro que con ello conseguiréis una comida completa. Aunque la preparación pueda parecer un poco larga debido a los distintos tipos de cocción, el resultado es increíble y te permitirá degustar un plato distinto y nutritivo.
Preparación del Brócoli
El primer paso es lavar el brócoli, separarlo en ramilletes y cocinarlo. Una forma de hacerlo es hervirlo al vapor. Si utilizas Thermomix, puedes poner 250 g de agua en el vaso, colocar el brócoli en el Varoma y programar 10 min/Varoma/vel 1. Si prefieres, puedes cocinar el brócoli en agua hirviendo, al vapor o incluso al horno, dependiendo de si quieres que tu lasaña tenga un sabor más ahumado o no. Cocínalo a fuego medio hasta que esté tierno. Una vez tierno, escúrrelo y reserva un vaso del agua de la cocción, que te será útil para la bechamel.
Otra opción es cortar el brócoli en trozos pequeños, quitando los tallos y los elementos duros, y añadirlo a una sartén con agua hirviendo y sal. Cocina hasta que esté tierno.

Elaboración de la Bechamel y el Sofrito
Mientras el brócoli se cocina, es el momento ideal para preparar la bechamel, que es uno de los pasos clave. Para una bechamel clásica, te aconsejamos triturar la cebolla y saltearla con la harina hasta que la harina esté dorada. Luego, vierte la leche y no dejes de remover para que la salsa espese. Agrega nuez moscada y sal al gusto. Una vez lista, puedes triturarla para que quede más lisa y homogénea. Reserva la bechamel.
A continuación, prepara el sofrito. Pela los dientes de ajo y la cebolla y pícalos del tamaño que prefieras. Pon una sartén con aceite al fuego y, cuando esté caliente, saltea el ajo picado. Antes de que empiece a dorarse, incorpora la cebolla y sofríe ambos ingredientes. Añade el tomate picado, mezcla y vierte la salsa de tomate triturado.
Una vez que el brócoli esté tierno y escurrido, añádelo al sofrito. Mezcla bien e incorpora el queso crema. Este ingrediente es opcional y se podría sustituir por requesón, ricotta, crema de leche o incluso un par de cucharadas de bechamel para potenciar la cremosidad.

Montaje de la Lasaña
Precalentamos el horno a 180º. Picamos el jamón de York y lo reservamos. En una sartén, rehogamos la cebolla y el ajo picados en un poco de aceite. Si utilizas Thermomix, puedes trocear la cebolla y el ajo en 2 seg/vel 5 y después sofreír 5 min/120º/vel 1.
Vertemos 5 o 6 cucharadas de la mezcla de brócoli y sofrito en una fuente refractaria de aproximadamente 20x30 cm. Colocamos 6 placas de lasaña. Cubrimos las placas con 1/3 de la mezcla de brócoli y sofrito. Encima repartimos la mitad del brócoli cocido, desmenuzándolo con los dedos, y la mitad del jamón picado (si lo utilizas).
Tapamos con otras 6 placas de lasaña. Bañamos con la mitad de la crema (bechamel o la mezcla de ricotta). Encima repartimos el brócoli y el jamón restantes. Cubrimos con otras 6 placas de lasaña, bañamos con la crema restante y espolvoreamos con la mozzarella rallada o el queso rallado de tu elección.

Horneado y Gratinado
Introducimos la lasaña en el horno precalentado a 180 ºC. Horneamos durante 15 o 20 minutos, o hasta que el queso esté completamente gratinado. Si deseas un acabado más dorado, puedes subir la temperatura y gratinar durante 5 minutos más a grill fuerte.
¡Y listo! Ya puedes disfrutar de este delicioso plato vegetariano. Esta lasaña de brócoli es una opción perfecta para cenar o para comer acompañada de una ensalada verde.
Lasaña de brócoli
Variaciones y Consejos
Esta receta, como todas, es muy flexible. Cada persona elegirá la cantidad de pasta o verduras que quiera añadir, el queso que más le guste y, por supuesto, la cantidad de bechamel. La combinación de brócoli, nueces y ricotta ofrece un sabor y textura únicos, pero no dudes en experimentar con otros ingredientes.
Para la cocción de las placas de lasaña, viertes en un bol agua caliente donde incorporas las placas el tiempo que indique el fabricante, o un poco más si es necesario. Asegúrate de que las placas queden bien cubiertas por la salsa y el relleno para que no se sequen.

Son tres verduras que me apasionan y sin embargo nunca las había probado juntas. Hoy llegó el día, pienso que la combinación es perfecta y además muy "lucida" en plato. ¡Qué le vamos a hacer! Esta receta, como todas, es muy libre, cada cual elegirá la cantidad de pasta o verduras que quieras añadir, el queso que más te guste y por supuesto de bechamel.