Cómo hacer costillas crujientes: La guía definitiva para un sabor irresistible

Las costillas son uno de esos platos que, si se hacen bien, crean adicción. Tanto las de cerdo como las de ternera son perfectas para cocinar al horno, cada una con su carácter único: las de cerdo, suaves y tiernas, y las de ternera, más robustas y llenas de sabor. En esta ocasión, nos centraremos en las costillas de cerdo, perfectas para quienes buscan una textura melosa y un sabor más suave.

Te enseñaremos paso a paso cómo aderezarlas y cocinarlas para que la carne se desprenda del hueso con facilidad, logrando unas costillas irresistiblemente jugosas y crujientes. ¡Una receta infalible que querrás repetir!

La clave del éxito: Cocción lenta y marinado

Si vamos a hablar de cosas ricas por excelencia, no puede faltar el cerdo. Las costillas son un corte muy generoso, se pueden cocinar de varias formas y son muy sabrosas. La clave está en la cocción, cuanto más suave y lenta, mejor. Ese es el gran secreto. De esta forma lograremos que queden súper ricas, como una manteca.

La mejor manera de cocinar las costillas es a baja temperatura para dar después el último toque de horno fuerte. Nobleza pura es este plato.

Costillas de cerdo en marinado

El marinado: Un paso esencial para el sabor

El marinado es una técnica de cocina que consiste en colocar un alimento en remojo con una mezcla aromática durante un tiempo determinado con el objetivo de que se haga más tierno o darle un aromatizado especial. En nuestras costillas de cerdo al horno, el marinado es un paso esencial, va a convertir este costillar en una fiesta de sabores.

Por ejemplo, el jengibre le puede dar un picor muy particular y la salsa que se formará durante la cocción va a generar una especie de dulzor que te encantará. Poner el adobo con varias horas de antelación o incluso la noche anterior en la nevera hará que cojan más sabor y estén más tiernas.

Receta de costillas de cerdo al horno con marinado especial

Ingredientes:

  • Costillar de cerdo
  • Ajos
  • Pimentón dulce
  • Pimentón picante (opcional)
  • Orégano
  • Tomillo
  • Romero
  • Aceite
  • Salsa de soja
  • Vinagre
  • Miel
  • Vino blanco
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación:

  1. Preparación previa de las costillas: Comenzamos limpiando de grasa el costillar de cerdo y quitando la fascia. Esta telilla que vemos debemos retirarla antes de hornearla. Después, puedes partir el costillar en dos o separar todas las costillas (a libre elección).
  2. Elaboración del adobo: Comenzaremos machacando en un mortero los ajos o, si lo queremos muy menudo, en una batidora de cuchillas. Añade el pimentón dulce, el pimentón picante (si lo estás utilizando), el orégano, el tomillo y el romero a la pasta de ajo en el mortero. Echamos el aceite y mezclamos todo bien.
  3. Marinado: Untamos las costillas de cerdo por todos lados con el adobo y las ponemos en un recipiente tapado con papel film para que se marine bien. Lo ideal es dejarlas durante varias horas o toda la noche en la nevera.
  4. Pre-cocción (opcional para mayor ternura): Karlos Arguiñano comparte su receta fácil para preparar costillas de cerdo asadas. El secreto para que las costillas queden doradas y crujientes por fuera, pero tiernas y jugosas por dentro, está en cocerlas previamente en la olla rápida antes de llevarlas al horno. Calienta agua en la olla rápida. Corta el costillar en 4 trozos, introdúcelos en la olla, sazónalos y cuécelos durante 7 minutos a partir del momento en que suba la válvula.
  5. Primer horneado: Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 190 grados. Cada costillar lo envolvemos en papel de aluminio o papel de horno para que no pierdan los jugos. Colocamos la carne en una fuente refractaria y la salamos. Horneamos durante media hora.
  6. Segundo horneado y jugosidad: Pasado el tiempo, le añadimos el vino blanco y seguimos horneando otra media hora más o hasta que veamos la carne se separe del hueso fácilmente. Mientras se hornean, úntalas cada cierto tiempo con una mezcla de salsa de soja, vinagre, miel y aceite para potenciar su sabor.
  7. El toque crujiente: Pasado el tiempo de cocción a baja temperatura, subimos la temperatura a 200º y sacamos del papel de aluminio las costillas. Horneamos otros 30 minutos más hasta que se doren por completo y queden crujientes.

Costillas de cerdo crujientes recién salidas del horno

Costillas de Cerdo al Horno con Patatas Jugosas y Tiernas Receta

Trucos para costillas crujientes y jugosas

Conseguir que las costillas estén jugosas y no secas, a veces es algo complicado, pero aquí te damos algunos trucos para que siempre te salgan perfectas.

  • Envoltura en papel de aluminio: Envolver las costillas en papel de aluminio o de horno durante la primera parte de la cocción evita que pierdan los jugos, manteniéndolas tiernas y melosas.
  • Cocción a baja temperatura: La clave está en la cocción, cuanto más suave y lenta, mejor. De esta forma lograremos que queden súper ricas, como una manteca.
  • Toque final a alta temperatura: Después de la cocción lenta, un golpe de horno fuerte al final es crucial para conseguir esa capa dorada y crujiente tan deseada.
  • Marinado prolongado: Poner el adobo con varias horas de antelación o incluso la noche anterior en la nevera hará que cojan más sabor y estén más tiernas.
  • Elección del corte: Si escoges una costilla de cerdo ibérico, con mayor cantidad de parte grasa, la hará más jugosa. Si no quieres consumir tanta grasa, puedes cambiarla por otra más magra de cerdo blanco.

Acompañamientos perfectos

Karlos Arguiñano sugiere acompañarlas con nabos asados, que cocina en el horno junto a las costillas. Los nabos ofrecen más vitaminas y propiedades que las patatas. Si compras nabos en manojos, puedes aprovechar tanto la raíz como las hojas. La raíz debe lavarse y cepillarse, sin necesidad de pelarla, ya que la mayoría de las vitaminas, minerales y fibra se encuentran en la piel. Puede utilizarse igual que las patatas.

Otras alternativas incluyen un puré de patatas o verduras salteadas al wok con salsa de soja. También se prestan para hacer unas costillas barbacoa o preparar algo más rotundo como unas costillas al horno con patatas. También pueden ser patatas con costillas adobadas o servirnos para hacer una salsa y rematar la jugada con unas costillas al horno con vinagreta de miel y mostaza.

Acompañadlas de una ensalada, con unas patatas fritas o con una sopa de verduras y una cerveza fresquita y disfrutad de las comidas veraniegas.

Plato de costillas de cerdo con acompañamientos

Tabla comparativa de métodos de cocción

Método de Cocción Tiempo aproximado Textura final Nivel de dificultad
Horno (cocción lenta) 2-3 horas Tiernas, jugosas, crujientes por fuera Media
Olla rápida + Horno 1 hora (total) Muy tiernas, jugosas, crujientes por fuera Media-Alta
Parrilla 1-1.5 horas Jugosas, ahumadas, con marcas de parrilla Media

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