Nuestra protagonista de hoy será la patata, un excelente tubérculo que puede cocinarse de muchísimas maneras. Las patatas asadas son tiernas, sabrosas y deliciosas. ¡No vas a creer lo ricas que están estas patatas asadas! Aunque son una receta muy simple, realmente son deliciosas. Las patatas me encantan de todas las formas posibles: en puré, en sopa, fritas... No sé qué tienen ¡pero no me puedo resistir! Esta receta en particular se puede customizar al gusto y añadir las especias o hierbas que prefieras. Patatas asadas, una receta maravillosa, sencilla, económica y muy rica. Con ingredientes que solemos tener en casa como patatas, aceite de oliva, sal y pimienta y un rollo de papel de aluminio ya tenemos todo lo necesario para preparar este delicioso plato, ideal para acompañar nuestras carnes o pescado a la brasa.

Selección de la patata ideal
En principio puedes usar cualquier variedad de patatas que tengas en casa. Si os gusta que vuestras patatas estén “al dente” os recomendamos elegir patatas cerosas como la “Red Pontiac“. Si, por el contrario, queréis que vuestras patatas queden bien blandas y prácticamente se derritan al meterle el tenedor elegid una variedad de patata harinosa como la “Desirée” o “Monalisa“. Las patatas más habituales en España suelen ser patatas todo terreno como la “Kennebec” o la “Spunta“, con ellas conseguiréis un buen resultado ya que la patata quedará crujiente por fuera y tierna por dentro pero sin perder su consistencia.
El tamaño también depende de vuestros gustos, si elegís patatas grandes podéis poner una patata por cada comensal para acompañar vuestro plato principal, mientras que las patatas más pequeñas suelen ser las favoritas de los niños.
Patatas nuevas vs. Patatas viejas
Una patata es el engrosamiento de la raíz de la patatera, un alijo de agua y almidón que la planta guarda bajo tierra para alimentar a su futura descendencia. Las patatas nuevas son tubérculos aún inmaduros recolectados cuando la planta aún está viva. Tienen una gran proporción de agua y poco almidón. Las patatas viejas son las que han completado el ciclo de maduración; las que se quedan bajo tierra después de la muerte de la planta en la superficie, y allí van madurando, curándose, perdiendo agua y ganando concentración de almidón, mientras su piel se va engrosando y endureciendo. El hecho de que tengan la piel gruesa y menos cantidad de agua es lo que hace que después podamos guardarlas durante meses sin que se pudran. Pero una patata madura tendrá una proporción de agua y almidón en su primer día fuera de la tierra y otra muy distinta tras seis meses en un sótano (junto con matices aromáticos y gustativos aparecidos a raíz del trabajo de las enzimas), como un buen jamón.
En la nevera, ese almidón se transformará en azúcar; a plena luz del día, en las raíces de una nueva patatera. Las diferentes proporciones de almidón, azúcares y agua que puede tener una patata no dependen sólo de la variedad, sino también de cómo ha sido su vida dentro y fuera de la tierra.

Preparación y cocción de las patatas
Para disfrutar de la velada sin estrés y podernos concentrar en el resto de cosas que pongamos en la barbacoa, os recomendamos cocer durante unos 20 minutos las patatas antes de ponerlas a asar. Esto acelerará un poco el proceso de asado de las patatas.
- Primero lavamos cuidadosamente las patatas retirando cualquier resto de tierra.
- Para que a la hora de ponerlas en la barbacoa o parrilla no tarden demasiado tiempo, vamos a ponerlas a cocer en una olla con agua caliente durante 20 minutos.
- Una vez pasados los 20 minutos quitamos las patatas del fuego y las secamos. Es muy importante escurrirlas bien antes de asarlas.
- Pinchamos las patatas con un tenedor por varios puntos y con ayuda de un pincel les echamos aceite de oliva.
- Ponemos a calentar la barbacoa para que coja una temperatura de 180-200 grados.
Asado en papel de aluminio
Envolver las patatas en papel albal, individualmente, y enterrarlas bajo las brasas durante unos 40 minutos. Para ello, cortamos la cebolla muy fina, prensamos los ajos y cortamos el cebollino en aros. Los ponemos junto con el resto de ingredientes en un bol mezclándolo todo muy bien. Así tendremos listas nuestras patatas a la brasa en tan solo 10 minutos una vez que las pongamos en la parrilla.

Asado sin papel de aluminio
Si prefieres hacer las patatas a la brasa sin papel de aluminio, puedes colocar las patatas pinceladas con aceite de oliva y salpimentadas en una bandeja de acero inoxidable y cerrar la tapa de la barbacoa, controlando de vez en cuando si las patatas están hechas.
Asado en el horno
Si no tienes barbacoa o parrilla, también puedes hacer las patatas asadas en el horno. Para ello, precalentamos el horno a 200° calor arriba y abajo, seguimos los mismos pasos que para las patatas a la brasa excepto el cocer las patatas y cuando el horno esté caliente ponemos las patatas envueltas en papel de aluminio durante unos 50 minutos, comprobando tras este tiempo que estén hechas pinchando un tenedor. También puedes echar todos los ingredientes en un bol grande y mezclar hasta que estén bien integrados. Luego, pon las patatas en una bandeja de horno y hornea durante 20-30 minutos o hasta que estén doradas.
EL COMIDISTA | Las patatas asadas perfectas (o casi)
Acompañamientos y rellenos
Solo aderezadas con sal y pimienta ya están riquísimas, pero si queremos llevar la receta a otro nivel os aconsejamos preparar con un día de antelación el dip o salsa de sour cream que os enseñamos, seguro que todos vuestros invitados os preguntarán por la receta.
Si bien esta receta de patatas a la brasa es ideal como acompañamiento de carnes y pescados en la barbacoa, también podemos utilizarla como base para hacer patatas asadas rellenas como plato principal para una cena. Algunos rellenos que os proponemos son patatas asadas con espinacas o rellenas con tomate frito, mayonesa, jamón york y maíz, pero las posibilidades son ilimitadas.
En este punto las salpimentamos y le echamos la salsa casera cubriendo las patatas generosamente y las servimos junto a nuestra carne o pescado a la brasa. Disfrutaréis de lo lindo con estas jugosas patatas asadas, que acompañadas de una ensalada completa, conseguirá que cenéis estupendamente.
Yo suelo dar un poco más de sabor a las patatas con mantequilla vegana, mayonesa vegana, sazonador para pollo o condimento italiano. Además, son un acompañamiento perfecto para proteína vegetal tipo seitán, tempeh o pastel de carne vegano.
Relleno de patata asada
En un plato aparte, mezclar ese vaciado de patata con el atún, el maíz, los taquitos de jamón York, las cucharadas de mayonesa (añadir al gusto), y sal.
