¿Solo tenés cebollas pero se te antojó algo distinto? Acompañame que hoy vamos a preparar la receta de tu vida. Esta receta es, literal, una de las mejores para los que les gusta mucho la cebolla. Aunque no lo crean, esta es una receta muy antigua; hoy en día son considerados un tipo de comida chatarra tradicional del territorio estadounidense y canadiense. Es simple, requiere pocos ingredientes y además es accesible y delicioso.

Beneficios de incluir cebolla en tu dieta
Los aros de cebolla son una buena forma de comer cebolla, un vegetal que no siempre es bienvenido, especialmente por los niños. De hecho, se recomienda comer cebolla ya que tiene beneficios nutricionales. Particularmente, contiene vitaminas y minerales como vitamina C, vitamina B9, potasio, magnesio, fósforo y calcio. Tanto la cebolla blanca como la cebolla colorada estimulan el apetito, favorecen a la digestión, son bactericidas, depurativas y diuréticas.
Te recomiendo utilizar cebolla colorada, ya que además de destacar por su color, le dará un sabor dulce más fuerte que la cebolla blanca. Para que este plato sea todavía más rico, lo ideal es utilizar cebollas dulces para que su sabor contraste con el salado del rebozado y de las escamas de sal.
Ingredientes principales para la receta sin levadura
Para lograr la textura deseada sin utilizar levadura química, utilizaremos elementos que aporten aire y ligereza a la masa, como la soda o la cerveza. Aquí tienes una base de lo que necesitarás:
| Ingrediente | Cantidad aproximada |
|---|---|
| Cebollas medianas | 2 unidades |
| Harina de trigo | 150 g |
| Cerveza fría o soda | 150 ml |
| Sal y Pimienta | Al gusto |
| Pimentón | 1 cucharadita |
| Pan rallado | Cantidad necesaria |
Si no le quieren poner cerveza por los niños, o porque no quieren que se sienta el alcohol, sepan que el alcohol se evapora, entonces no va a tener alcohol la comida. Otra opción para el rebozado es usar agua y harina de garbanzo, aunque también puedes usar alguna leche vegetal o caldo de verduras.
COMO CORTAR CEBOLLA EN AROS
Preparación paso a paso
Como todas las preparaciones antiguas, existen muchas dudas sobre la forma correcta de cocinarlas, pero aquí te detallamos el método más efectivo. Por supuestísimo vamos a pelarla antes de empezar a picar.
- Corte de la cebolla: Pelar y cortar en rodajas la cebolla, más o menos de 1 cm de grosor. Después de partir la cebolla a la mitad, vas a partir cada mitad en tres pedazos, no más de tres, porque no queremos que queden aros muy finitos.
- Separación: Separar cada capa de la cebolla cuidadosamente. TRUCO: tengan cuidado que los aritos de la cebolla tienen como un “derecho y un revés” que si intentamos sacarlo para un lado no sale, pero para el otro sale casi solo.
- Remojo: Un paso fundamental es el de poner las cebollas en remojo. Cuando terminamos de sacar todos los aros, les ponemos agua bien fría y sal.
- Preparar la mezcla: En un recipiente, batir levemente un huevo (opcional) e incorporar la harina poco a poco. Después de la cerveza o soda, le vamos a poner sal y harina. Luego voy a dar sabor con pimentón y pimienta.
- Textura: Al final esto les tiene que quedar como una mezcla de panqueques así sin ningún grumo.

El secreto del rebozado crujiente
El secreto está en el rebozado. Primero, enharina los aros. Puedes hacerlo poniendo la harina en un plato y pasando las cebollas por la harina o bien, introduce la harina en una bolsa de plástico y mete en tandas los aros. Luego, metemos cada aro enharinado en la mezcla, lo escurrimos y lo pasamos por pan rallado. Usa un pan rallado con el grano un poco grueso, por ejemplo, el que pone la palabra ‘casero’ en el envase, para conseguir una capa crujiente muy buena.
Fritura y opciones de cocción
Para freír los aros de cebolla, deberás poner abundante aceite a calentar. Señora, el aceite es como el chongo: abundante y caliente. Si queremos unos aros de cebolla bien crujientes, tenemos que esperar a que el aceite esté muy caliente.
- Coloca los aros de uno en uno y con cuidado de no quemarte.
- Fríe los aros hasta que estén dorados y dales la vuelta con un tenedor.
- Contar 30 segundos y retirarlos, dejando que reposen sobre una rejilla o servilleta para escurrir el exceso de aceite.
En lugar de freír los aros de cebolla caseros, puedes hornearlos. De este modo serán más saludables y crujientes, aunque menos dorados. Precalienta el horno a 200 ºC. El tiempo de horneado puede variar; en 25 minutos suelen estar muy crujientes.

Las mejores salsas para acompañar son la salsa barbacoa, el ketchup y la salsa de yogur. También puedes preparar una salsita con soja que tiene esa cosa dulzona pero a su vez es salada. ¡Coge papel y boli y no pierdas detalle de esta receta!