Abonar un bonsái es una de las tareas fundamentales en el cultivo de este tipo de plantas. Si ya para cualquier planta es una labor importante para su bienestar, en el caso de los bonsáis es absolutamente crucial. Solo si lo abonamos de forma regular y cómo debemos, nuestro pequeño árbol sobrevivirá. Puede sonar rotundo e, incluso, extremo pero se ajusta completamente a la realidad. Comprender hasta qué punto es vital abonar un bonsái pasa por conocer un poco más de cómo absorben nutrientes los árboles. De forma convencional, la manera de alimentarse es haciendo crecer su sistema radicular tanto en profundidad como de forma paralela al suelo en busca de nutrientes. Dado que el cultivo de estos árboles de pequeño formato se hace en macetas de bonsái, los nutrientes se agotan en un breve plazo de tiempo. Por todo ello, veamos cómo abonar un bonsái correctamente.
El abonado de nuestro bonsái es una de los cuidados básicos que debemos realizar en nuestra planta. Lo primero antes de decidir qué abono utilizarás en tu bonsái, es que sepas básicamente qué es el abono. El abono está compuesto principalmente por macronutrientes y micronutrientes. De los macronutrientes existen tres elementos químicos a destacar por ser son los más importantes y cuyas cantidades marcarán el tipo de abonado que realizaremos: nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Todas las plantas requieren nutrientes para sobrevivir y mantener un crecimiento saludable por lo que los bonsáis no son una excepción. Además, estos al crecer dentro de un recipiente con un volumen limitado de sustrato requerirán que les aportemos más nutrientes.
Abonar regularmente su Bonsái durante la temporada de crecimiento es crucial para su supervivencia, pues están plantados en macetas muy pequeñas y no pueden conseguir los nutrientes como árboles normales. Los bonsais necesitan ser abonados para ir renovando el contenido nutricional de la poca tierra de la que disponen.
¿Cuándo Abonar un Bonsái?
Para abonar correctamente un bonsái, hemos de hacerlo en los momentos de crecimiento de la planta. Esto es, en líneas generales, desde la primavera hasta entrado el otoño. Manteniendo esta pauta desde que se retire el invierno, estaremos fomentando que las raíces jóvenes estén correctamente nutridas y crezcan considerablemente, además de florecer.
Si queremos controlar el crecimiento de nuestro bonsái y evitar que crezca demasiado, es sencillo: basta con minimizar los abonados de primavera e incrementarlos en otoño. Esta pauta de abono cambia sustancialmente cuando revisamos los cuidados del bonsái de interior. Un término con el que se hace referencia, de forma popular, a aquellos bonsáis tropicales que se cultivan dentro de casa. En estos casos, la frecuencia del abonado es diferente: podemos nutrirlos durante todo el año.
¿Y cuándo no hay que abonar? Nunca lo haremos en meses de calor extremo ni si nuestra planta está enferma. Tampoco es recomendable en bonsáis recién trasplantados.

¿Cómo Abonar un Bonsái Correctamente?
Para que abonar un bonsái cumpla su función correctamente, hay que tener algunas cosas en cuenta. Para empezar: hay que ser rigurosos con las cantidades que apliquemos, siguiendo siempre las indicaciones de cada fabricante. Aunque creamos que «un poquito más» no le va a sentar mal, no podemos estar más equivocados. Los bonsáis son plantas que demandan un equilibrio y que, si bien necesitan nutrientes, pueden verse en apuros si se los administramos en exceso. Es más: en árboles maduros que ya están formados, podemos incluso aplicarle una cantidad ligeramente inferior a la indicada para evitar un exceso de crecimiento.
Además de esto, hay otro detalle igual de importante. Abonar un bonsái en la cantidad adecuada es tan importante como hacerlo con la frecuencia necesaria. Los abonos para bonsáis están especialmente diseñados para cubrir las necesidades específicas de este tipo de plantas.
Realice el abonado de su Bonsái durante la temporada de crecimiento del árbol, desde la primavera hasta finales del otoño. Algunos cuidadores comienzan a abonar una vez los árboles han finalizado el fuerte crecimiento primaveral, de esta forma se evita que los entrenudos de las nuevas ramas se hagan demasiado grandes. Los árboles llamados de interior pueden fertilizarse a lo largo de todo el año.
No debemos abonar nuestro bonsái si acabamos de trasplantarlo.
Abonos para bonsáis y otros productos
¿Y Cómo Elegir el Abono Ideal?
Los abonos para bonsáis están especialmente diseñados para cubrir las necesidades específicas de este tipo de plantas. El tipo de abono a utilizar puede variar dependiendo la especie.
1. Abono Líquido, el más utilizado
Es una de fórmulas más utilizadas. Se disuelve en el agua de riego de forma sencilla, y es de fácil aplicación. Su administración es la idónea si no confiamos en nuestra regularidad. Utilizando un contenedor de abono orgánico para bonsái, se dispone sobre el sustrato para que el abono se libere de forma paulatina. Otra forma de abonar un bonsái, centrandonos fundamentalmente en el desarrollo de sus partes aéreas. Aprende correctamente cómo abonar tu bonsái para manternerlo sano y crezca al máximo.
El abono líquido suele diluirse en el agua de riego o se aplica con un difusor vaporizando la zona aérea (hojas) del bonsái. Una de sus ventajas radica en su velocidad de actuación si lo empleamos en el riego del sustrato ya que va directo a las raíces que lo absorben casi de inmediato.
Con el formato líquido, habrá que diluirlo en agua según las proporciones indicadas por el fabricante. Para su uso, será imprescindible aplicarlo durante el riego, por lo que necesitarás, en el caso de aplicarlo con manguera, montar un sistema para para inyectar abono a nuestra red de agua, pero como es un asunto de mayor complejidad, lo dejaremos para otro post. Por otro lado, si tenemos un riego automático (con micro aspersores o similar), necesitaremos acoplar en nuestro sistema de riego un dosificador de abono.
Muchos también abonamos en verano y en invierno. Muchos árboles no paran de crecer en verano (si las temperaturas no sobrepasan los 35ºC) y en invierno aunque parecen dormidos, suelen tener un movimiento de fuerza hinchando yemas o reactivando las raíces un mes antes de la brotación de primavera.
2. Abono Sólido, una alternativa perfecta para olvidadizos
Su administración es la idónea si no confiamos en nuestra regularidad. Utilizando un contenedor de abono orgánico para bonsái, se dispone sobre el sustrato para que el abono se libere de forma paulatina. El abono sólido suele venir en pellets, granos u otra forma y se coloca encima del sustrato del bonsái. Durante los riegos se irá descomponiendo y liberando de forma gradual sus nutrientes para alimentar las raíces del bonsái.
Si no tienes experiencia es recomendable que escojas abono sólido de liberación lenta ya que el abono líquido si se echa en exceso puede ser perjudicial para nuestro árbol ya que puede llegar a quemar las raíces.
Si usas abono sólido lo puedes colocar directamente sobre el sustrato o utilizar cestas de abono si prefieres. El abono sólido se irá degradando con el tiempo y en la capa superior del sustrato se quedará una especia de masa. No debemos preocuparnos si desprende olor y le vemos moho ya que es parte del proceso de fermentación. Si no soportas los olores fuertes puedes optar por abonos ya fermentados como por ejemplo Biogold.
Cuando ya esté lo suficientemente hidratado, coloca un poco de pellet y un poco de musgo Sphagnum en bolsitas de té de tela, en ese orden, primero el abono y luego el musgo.

3. El Punto de Partida: Comprensión del NPK
Una vez tengas decidido qué tipo de abono utilizar (líquido o sólido) debes centrarte en su NPK ya que dependiendo lo que quieras conseguir tendrás que usar el que tenga unos valores concretos. Este valor nos lo suministra el proveedor de abono con una etiqueta informativa donde aparecerán las siglas NPK y a su derecha tres números separados normally por ":" por ejemplo: NPK: 8:6:6. Cada uno de esos números nos marcará la proporción de ese macronutriente.
- Abono con nitrógeno alto (N): Se utiliza sobretodo en primavera para fomentar el crecimiento de las hojas, alargamiento de los tallos y creación de los brotes.
- Abono con fósforo alto (P): Muchas veces no le damos la importancia suficiente, pero es esencial para funciones tan importantes como la fotosíntesis. El fósforo también mejora la floración y, sobre todo, mejora el sistema de raíces.
- Abono con potasio alto (K): Si el ejemplar es un bonsái de flor y fruto tenemos que utilizar un abono alto en este componente ya que contribuirá a la floración y a la creación de frutos.
Los tres elementos químicos básicos de cualquier fertilizante son el nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K) que tiene una diferente función en la planta. El nitrógeno ayuda al crecimiento de las hojas y el tallo; el fósforo ayuda el crecimiento saludable de las raíces, y el potasio ayuda al crecimiento de flores y frutos. Se emplean abonos con diferentes proporciones de NPK para las diferentes especies y las diferentes épocas del año.
En primavera se utiliza abonos más cargados en N, pero también es importante cargarlos en P y K. En otoño se utiliza abonos más cargados en P y K y algo más bajos en N.

Tipos de Abonos y Marcas Populares
Podemos encontrar en el mercado abonos sin fermentar y abonos fermentados. Si compramos abono sin fermentar realizará el proceso cuando lo coloquemos en el bonsái y lo humedezcamos. Por eso no debemos preocuparnos si desprende olor y le vemos moho ya que es parte del proceso de fermentación. Si no soportas los olores fuertes puedes optar por abonos ya fermentados como por ejemplo Biogold.
Muchos aficionados hacen su propio abono a partir de la mezcla de harinas de hueso, pescado, estiércol… Existen diferentes mezclas y dependerá de lo que quieras conseguir.
Los abonos japoneses más conocidos son Hanagokoro, Tamahi Joy, Manzoku Tosho, Green King y Biogol.
Hanagokoro es ideal para árboles muy consolidados y maduros en primavera, en los que queramos mantener una ramificación fina con entrenudos cortos y hojas pequeñas. Tiene un NPK (5,5 - 6,5 -3,5).
Ciemhus FERTIL 4-5-7 es un fertilizante que está formado principalmente por fósforo, potasio y nitrógeno. Es un abono de liberación lenta.
Green King tiene una concentración de macro nutrientes (NPK de 5-4-1). Es una gran alternativa si hablamos de nitrógeno, y más alto en potasio que sus competidores japoneses, por lo que puede ser una buena alternativa para los bonsáis de flor.
Existen productos muy buenos para abonar y ayudar a nuestro bonsái, pero debes estar seguro y consultarlo con un profesional antes de aplicarlo a la ligera.
Existe una polémica en cuanto al uso de abonos químicos en los bonsái. Personalmente, no soy de extremos… ¿abono químico SI u abono químico NO? Depende del objetivo que tengas, por ejemplo, si tienes solo plantones y no quieres cometer el error de empezar a ramificarlos desde muy jóvenes, en mi caso, utilizaría abonos químicos altos en nitrógeno.
En general, los abonos químicos sólidos, los recomendaría, como comenté anteriormente, para árboles que se encuentren en fase de crecimiento o que por la razón que sea, se necesite que el árbol tenga unos crecimientos más potentes. Se trata de un abono muy alto en Nitrógeno. Su NPK es de 17-9-11, por lo que básicamente podría servirnos, como la mayoría de abonos químicos sólidos, para árboles que estén en fase de crecimiento. Tiene un recubrimiento que hace que el abono dure por más tiempo.
Existen variantes del compo azul universal con otras composiciones. Esta que te dejo aquí me ha funcionado muy bien. En este caso, se trata de un abono químico muy parecido al anterior (Nitrophoska Azul) pero se disuelve con mayor facilidad incluso en cultivos de secano, por lo que nos puede venir muy bien cuando estamos engordando los bonsái en suelo.
Los abonos orgánicos estarían más destinados a bonsáis que salen de su fase de engorde o de crecimiento y entran en su fase de refinamiento: creación de ramificación, reducción de la hoja, mantenimiento como bonsái «terminado»…. Dentro de los abonos orgánicos sólidos tendremos los abonos fermentados y los no fermentados. La diferencia está en que los no fermentados, necesitarán tener siempre un grado de humedad alto para poder seguir su proceso de descomposición. Es fácil pasarse y hacer daño a la planta.
Personalmente, me vale con el abono orgánico sólido, y solo uso el líquido si alguno de mis árboles tiene una carencia específica como la clorosis férrica o similar.
Hay cientos de abonos sólidos orgánicos en el mercado. Cada uno con una composición diferente en NPK, por lo que podré un par de ejemplos que puedes encontrar en Amazon, pero la variedad es inmensa. Con todos estos conocimientos, puedes buscar el abono que más le convenga a tus bonsái.
Este es el abono orgánico que más utilizo. Tiene concentraciones de NPK (6-7-10) que no se suelen encontrar en los abonos orgánicos comerciales.

Consideraciones Adicionales
Algo que nos llamó a todos la atención es que comentó que las bolas de hanagokoro se tenían que deshacer y la verdad es que yo pensaba que a mi no se me deshacían por lo protegida que está la terraza, pero le sucedía a la mayoría, se degradan pero deshacerse del todo, pocas veces, para que esto suceda hay que mantener siempre las bolas con humedad.
Me vine convencida, efectivamente abono poco, así que tuve una larga conversación sobre abono vía telefónica y he decidido volver a usar las cestas que tenía guardadas en un rincón, la semana pasada me puse a ello, les había dado a primeros de septiembre una dosis pero aquí el frío del invierno no se nota hasta diciembre y decidí darles una segunda. Preparé todo lo necesario. En principio tenemos que tener en cuenta que el hanagokoro tiene que estar en contacto con el sustrato, por lo que usaremos de las que no tienen tapa, si no tenemos cestas podemos usar rejillas, además para evitar que vengan los pájaros y levanten la cesta o la rejilla la clavaremos al sustrato usando un clavo largo.
Ese día regué con agua, pero al día siguiente les di una dosis de Fosfito potásico que me había traído de Bonsai Center Sopelana el día de la fiesta.
Existen especies como los olmos que se abonan durante todo el año para favorecer la ramificación fina e incluso hay quien abona de forma ligera durante todo el año coníferas y árboles perennes y abona con más proporción en épocas de mayor actividad del bonsái.
Es la época en la que yo más abono, sin miedo. Por ahora con abonar tu bonsái está fenomenal.
We are spending quite a lot of money on substrates that drain perfectly to have good health in the root system, to ruin it by throwing a handful of fertilizer on top of the substrate and ruining good drainage (by the way, if you want to know more about substrates, visit the post on bonsai substrates).
These baskets are a very good option, as we will have 100 baskets for a relatively affordable price. They are comfortable to use and effective, and of the options available, for my taste, they are the most aesthetic. It has the advantage that the plastic heats up and favors the decomposition of the substrate, although it also causes the fertilizer to dry out easily, so we will have to be aware of the humidity.
I have used these bags and they are great, we fill them with fertilizer and put them on the surface of the substrate, this way it will be in much better contact with the substrate, and it leaves more surface to water, favoring the decomposition of the fertilizer. Also, if you have automatic irrigation, it will be easier to moisten it. If you have large bonsais, it is a very good solution, so you don't have to put many baskets, since the bags cover more space.
At the beginning of the post I mentioned that "each teacher has his own way of doing things" and each one has his own way of fertilizing that works best for him. Let's keep fertilizing this project!