Emplatado de embutidos: Ideas creativas para sorprender a tus invitados

Una tabla de embutidos bien presentada es mucho más que un simple aperitivo; es la primera impresión de una buena velada. Porque no hay nada como unos buenos entrantes, aquí te presentamos algunos consejos para sacar el máximo partido a estos platos de picoteo, con una buena presentación y en cuestión de minutos.

Tabla de embutidos y quesos variados

Si te esmeras un poco en la presentación, conseguirás una experiencia visual y gastronómica que sorprenda a tus invitados desde el primer momento. En esta guía te explicamos paso a paso cómo presentar embutidos en la mesa de forma elegante, práctica y con ese punto gourmet que hará que tus invitados no paren de hacer fotos antes de probarlo.

Preparación previa: clave para potenciar sabor y textura

El primer paso para un emplatado perfecto ocurre antes de abrir ningún paquete y es crucial para potenciar al máximo su aroma, textura y sabor.

Oxigena antes de emplatar los embutidos

Si el jamón o embutido que vas a emplatar vienen envasados al vacío o el paquete está cerrado, es importante abrirlo unos diez minutos antes de presentarlo a los comensales. Esta oxigenación del embutido es necesaria para que el producto alcance la temperatura ambiente perfecta. A temperatura fría, los aromas quedan bloqueados y la textura es menos agradable.

Sirve el embutido ya cortado y a la temperatura ideal

Para saber cómo emplatar los embutidos, primero hay que hacer un buen corte. El corte del embutido no solo repercute en la estética del plato, sino también en su sabor. Los expertos recomiendan hacer cortes diagonales al salchichón y el chorizo, para poder obtener unas lonchas de mayor tamaño y más fáciles de emplatar. Para cortar el lomo hay que seguir las vetas de grasa y empezar el corte en el mismo sentido que siguen. En el caso de que vayas a emplatar jamón y necesites cortarlo tú mismo, recuerda que el corte en rodajas finas al bies (en diagonal, formando una elipse) es el más adecuado, permitiendo ver el interior del embutido, resaltando el veteado y facilitando el bocado.

Saca los embutidos de la nevera al menos 30 minutos antes de servirlos. A temperatura ambiente expresan todo su sabor, aroma y color. La sobrasada, por ejemplo, no se corta en rodajas; se presenta en un pequeño cuenco o se unta directamente sobre tostadas.

Selección de embutidos: variedad y calidad

La esencia de una tabla de embutidos radica en la variedad y la calidad de sus componentes. Es crucial elegir embutidos de calidad para que tu tabla sea un acierto seguro. En Jamones Muñoz encontrarás jamones y embutidos artesanales de gran calidad, perfectos para sorprender a tus invitados hasta en las ocasiones más especiales.

Variedad de embutidos ibéricos loncheados

Para un aperitivo de 4-6 personas, con 3-4 variedades es suficiente. Algunas opciones populares incluyen:

  • Fuet: ligero, de sabor suave y especiado, es el punto de partida ideal. Su textura firme y su bouquet aromático lo convierten en el preferido para abrir el paladar.
  • Longaniza de Payés de Vic: el embutido estrella de la comarca de Osona. De curación lenta y natural, con un sabor inconfundible que combina especias y carne de primera calidad.
  • Secallona: prima hermana del fuet, más estrecha y con un punto de curación más marcado.
  • Chorizo Vela Dulce: el toque de pimentón y el color rojo vivo dan vida a cualquier presentación.
  • Chorizo Picante: para los amantes del picante, este chorizo añade emoción y contraste a la tabla.
  • Sobrasada de Mallorca: untuosa, intensa y con un color rojo anaranjado inconfundible.

Si optas por los loncheados ibéricos de alta calidad, como los de FISAN, basta con abrir, esperar unos minutos fuera del vacío y colocar de forma original. Todo listo para deleitarse con el sabor, la textura y unos aromas inconfundibles.

Cómo emplatar los embutidos: ideas para una presentación atractiva

Ahora que ya tienes el embutido oxigenado y cortado, es el momento del emplatado. La presentación visual de una tabla de embutido puede ser tan importante como el sabor. Jugar con las formas, las disposiciones y los complementos decorativos permite crear una tabla atractiva a la vista.

Elección del soporte

Lo ideal es optar por una superficie lisa, sin curvas, de color neutro, que haga resaltar el tono rosado del jamón ibérico y el blanco del tocino infiltrado. La regla de oro es que la tabla debe ser lo suficientemente grande para que los embutidos "respiren", no llenes cada centímetro. Algunas opciones incluyen:

  • Tablas de madera natural: son la opción clásica por excelencia. Transmiten calidez, tradición y autenticidad. Ideales para reuniones familiares o ambientes rústicos.
  • Tablas de pizarra: aportan un toque contemporáneo y sofisticado, y el contraste con el color rojizo del jamón crea un aspecto muy elegante.
  • Fuentes de cerámica o de mármol: para presentaciones más formales o eventos de gala.
Tabla de madera con diferentes tipos de jamón y embutidos

Técnicas de disposición de las lonchas

Apuesta por la sencillez y no sobrecargues mucho tus platos ni los adornes demasiado. Aquí es donde muchas tablas pasan de "correctas" a "espectaculares". Elige un punto central y construye la tabla a su alrededor. Si tienes una longaniza entera o un buen trozo de fuet, ponlo en el centro como elemento decorativo. Para los emplatados con aderezos dulces, distribuye las frutas frescas y secas alrededor de los embutidos para lograr un equilibrio visual.

Técnica de corte y emplatado de jamón: Loncha sesgada

Algunas técnicas de presentación que nunca fallan son:

  • En abanico: una técnica clásica y muy vistosa. Coloca las lonchas ligeramente superpuestas, formando una media luna. Ideal para destacar el veteado del jamón. Es ideal para longaniza y secallona en rodajas finas.
  • En espiral: parte del centro del plato y ve colocando las lonchas en círculos concéntricos. Esta técnica resulta muy atractiva visualmente. Es perfecta para el chorizo.
  • En flor: dobla ligeramente las lonchas y colócalas en círculo hasta formar algo similar a una rosa. Es una opción ideal si el plato es pequeño o quieres añadir otros elementos.
  • Estilo escalera: coloca las lonchas en línea recta, unas sobre otras con un pequeño desplazamiento. Es un estilo moderno y sencillo.
  • En filas: perfecto para fuet y salchichón.
  • Mosaico: crea un patrón con diferentes embutidos cortados en tamaños uniformes.
  • Montañas y valles: prueba a situar las rodajas formando montañas y valles para simular un paisaje en miniatura.

Todas estas formas permiten jugar con el volumen y la disposición del producto. Separa los embutidos rojos de los demás, así los sabores no se mezclarán. Alterna colores: longaniza blanca junto a chorizo rojo, secallona marrón junto a sobrasada naranja. Recuerda que a veces menos es más y en la sencillez es difícil fallar.

Combinaciones y acompañamientos

Los embutidos rara vez funcionan solos. Para una presentación más completa y atractiva, considera añadir otros elementos que complementen los sabores y texturas.

Embutidos y quesos

Un clásico infalible es el plato de jamón y queso. Intercala lonchas de jamón ibérico con triángulos o tacos de queso curado de oveja, los contrastes en formas y colores elevan el resultado final. Puedes añadir quesos de diferentes tipos de leche, como quesos de cabra, quesos de vaca, queso de oveja o mezcla, jugando con diferentes texturas, intensidades y aromas. Para una tabla con embutidos curados, lo mejor es elegir un par de quesos fuertes, como un manchego curado o un queso azul (Cabrales, Roquefort, etc.).

Tabla de embutidos y quesos con frutas y frutos secos

Frutas, frutos secos y mermeladas

Las frutas aportan frescura y dulzor que equilibran la intensidad de los embutidos curados. Por ejemplo, los higos pasos, las uvas (negras o blancas) o los frutos secos combinan muy bien con el embutido y no mojarán el producto, por lo que no estropearán su textura. También puedes añadir rodajas de manzana o pera, y dátiles. Utiliza pequeños cuencos para las frutas más jugosas, lo que evitará que humedezcan los embutidos. Un pequeño cuenco de mermelada de higo o de cebolla caramelizada junto al fuet o a la longaniza es una combinación que sorprende a quien no la conoce.

Pan y crackers

El pan es el vehículo natural de los embutidos. Opta por variedades que no compitan en sabor: pan rústico de masa madre, baguette crujiente, pan de nueces o picos andaluces. No olvides añadir tostadas, picos y galletitas saladas. Corta el pan en rebanadas pequeñas para que armonice en tamaño con el conjunto.

Otros elementos decorativos y aderezos

Para añadir un poco de color o aroma, puedes agregar alguna rama de romero. Decorar la tabla de embutidos con elementos naturales como ramitas de olivo o espigas de trigo añade un toque auténtico y un acabado más rústico. Agregar elementos decorativos como flores comestibles, hojas de higuera o ramas de romero completa una presentación estética y muy apetecible.

Los patés más cremosos deberán ir dentro de sus tarros o, si lo preferimos, en otros más decorativos; y los más firmes, en bloques.

Maridaje y bebidas para acompañar

Para disfrutar al máximo de la tabla de ibéricos, no podemos olvidar su maridaje con la bebida perfecta. Lo típico, sobre todo cuando se trata de embutidos curados, es servirlos con un buen vino tinto, con un grado de acidez alto y que tenga cuerpo. Otras opciones incluyen:

  • Cava catalán: la acidez y las burbujas del cava cortan la grasa del embutido y limpian el paladar.
  • Vermut: el aperitivo por excelencia. Su amargor y sus botánicos complementan muy bien los sabores especiados del fuet, la longaniza y el chorizo.
  • Vino blanco seco o Albariño: sorprendentemente bueno con embutidos más suaves como el fuet o la longaniza.
  • Cerveza: una excelente opción para un picoteo más informal.
Copa de vino tinto con tabla de embutidos

Tablas de embutidos según la ocasión y temporada

No todas las tablas tienen que ser iguales. Puedes aprovechar la época del año para agasajar a los invitados con una experiencia culinaria de temporada. La estación en curso marcará los colores, los elementos y las guarniciones de nuestra tabla de embutidos.

A continuación, te presentamos una tabla con ideas para adaptar tu emplatado según la temporada:

Temporada Acompañamientos sugeridos Decoración Bebida recomendada
Primavera Verduras frescas, espárragos, rábanos y fresas Flores frescas Vino blanco seco
Verano Melón, sandía, tomates cherry Alegres colores cromáticos Cava, cerveza fría
Otoño Frutos secos, uvas Hojas otoñales en tonos ocres Vino tinto joven
Invierno Quesos curados, frutos secos Piñas Vino tinto con cuerpo

Ideas para diferentes ocasiones

  • Aperitivo informal con amigos: tabla grande, abundante y variada. Fuet, chorizo vela, longaniza, pan de barra y unas aceitunas. Sin complicaciones.
  • Cena gourmet o evento especial: menos cantidad pero más selección. Longaniza IGP, secallona, sobrasada, quesos artesanos y frutas de temporada.
  • Navidad y celebraciones familiares: la longaniza de Payés en el centro, rodeada de secallona, chorizo dulce y sobrasada de Mallorca. Se puede optar por embutidos ibéricos artesanales y loncheados ibéricos de alta calidad.
  • Picoteo veraniego: embutidos más suaves, frutas frescas y cerveza fría.
  • Sant Jordi o una celebración catalana: longaniza de Payés de Vic, secallona, cava, pan con tomate y queso de la terra.

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