Comprar antibióticos sin receta en España: legalidad y riesgos

En España, la legislación actual no permite la dispensación de medicamentos de prescripción médica en las oficinas de farmacia sin receta. Los antibióticos son medicamentos que se emplean específicamente para tratar las infecciones bacterianas, es decir, las infecciones causadas por microorganismos. Su función es matar las bacterias y dificultar su crecimiento, facilitando al sistema inmunológico la eliminación de estos microorganismos. Sin embargo, solo tratan algunas infecciones producidas por bacterias y no funcionan para virus como los responsables del dolor de garganta, la gripe, las anginas, gastroenteritis de origen viral, infecciones de oído o los casos de bronquitis.

La prohibición de vender medicamentos sin receta en las farmacias no es solo aplicable a los antibióticos, sino también a otros tipos de medicamentos y productos. En el caso de los antibióticos, estos no se deben tomar sin receta debido a que pueden presentar un peligro, directa o indirectamente, incluso en condiciones normales de uso, si se utilizan sin control médico. Si se utilizan frecuentemente, en condiciones anormales, y ello pueda suponer, directa o indirectamente, un peligro para la salud.

El embalaje del medicamento informa sobre el requisito de usar la receta médica, señalando “Con receta médica” o “Medicamento sujeto a prescripción médica”. El farmacéutico dispensará con receta aquellos medicamentos que la requieran y no podrá prescribir por sí mismo un medicamento que precise de receta médica.

Envase de antibiótico con indicación de

La resistencia bacteriana: un problema de salud global

Cuando un antibiótico deja de tener el efecto deseado ante una cepa de bacterias es porque estas han desarrollado resistencia a los antibióticos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada vez aparece una mayor resistencia a los antibióticos que pone en peligro la capacidad para tratar las enfermedades más comunes. La resistencia prolonga la enfermedad y puede llegar a los casos de muerte. Por ello, la OMS pide a los países hacer un uso consciente de los medicamentos.

En toda Europa alrededor de 25.000 personas mueren cada año como consecuencia de las infecciones causadas por bacterias resistentes. Según datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, unos 2800 españoles mueren cada año por el aumento de la resistencia de las bacterias a los antibióticos. En Europa, este número se dispara a 25.000, e incluso se dice que la resistencia de las bacterias es la primera causa de muerte en el mundo, por encima de otras enfermedades y patologías.

El aumento del número de infecciones como la tuberculosis, neumonía, salmonelosis, cuyos tratamientos se están volviendo más débiles, es un fenómeno que se produce naturalmente. No se sabe exactamente en qué organismo se va a producir la resistencia, pero sí se conoce la principal causa y lo que más la acelera: el uso indebido y excesivo de antibióticos.

Gráfico de muertes por resistencia bacteriana en Europa y España

Con respecto al coronavirus (COVID-19), durante el año 2020 y el 2021, se recetaron y se consumieron de manera excesiva antibióticos que facilitaron el desarrollo de la resistencia en bacterias. Puesto que la COVID-19 es una infección vírica, no se previene ni se cura con antibióticos. En pacientes que fueron diagnosticados, se observó una sobreinfección bacteriana.

Resistencia a los antibióticos: una crisis grave y global

Estudios sobre la dispensación de antibióticos sin receta en España

Un estudio, cuyos resultados principales se han presentado en el VIII Congreso Nacional de Farmacéuticos Comunitarios, tenía como objetivo analizar la percepción de farmacéuticos y pacientes sobre las causas de la resistencia bacteriana. En el análisis han registrado casos 341 farmacéuticos de 247 farmacias y se han evaluado 5.577 demandas de antibióticos.

Del 65% perteneciente a recetas privadas, prácticamente una de cada tres (1.028) no cumplía con la normativa vigente (Real Decreto 1718/2010 sobre receta médica y orden de prescripción). Del total de recetas privadas analizadas, las más frecuentes estuvieron relacionadas con infecciones odontógenas (40%), infecciones del tracto respiratorio superior como las otitis, faringoamigdalitis (25%) e infecciones del tracto respiratorio inferior como bronquitis, neumonía, etc.

Las demandas de antibióticos con prescripción realizada en un formato diferente al definido en el RD 1718/2010 sobre receta médica y orden de prescripción como, por ejemplo, un informe de urgencias o una prescripción telefónica, también fueron significativas. Las causas principales de estas prescripciones fuera de receta oficial fueron las infecciones respiratorias del tracto superior e inferior y las infecciones del tracto urinario. El estudio también revela los motivos por los que los pacientes de farmacias recurren a la automedicación, las cuales también estuvieron relacionadas con infecciones de los tractos respiratorios superior e inferior y del tracto urinario.

Estudio en farmacias de Barcelona

Un estudio observacional prospectivo realizado en 50 farmacias de Barcelona, comparando datos de 2006 y 2012, buscó determinar si se dispensaban sin receta fármacos de prescripción médica para uso pediátrico. Una actriz representó un caso clínico estándar (madre de lactante con cuadro respiratorio de vías altas y fiebre) y solicitó algún medicamento sin aportar una prescripción médica. Los resultados fueron los siguientes:

  • Existe dispensación de antibióticos sin receta en el 8% de las farmacias (12% en 2006); en todos los casos, amoxicilina o amoxicilina/ácido clavulánico.
  • Se dispensaron medicamentos que no requieren prescripción en el 26% de los casos (28% en 2006), siendo los mucolíticos (61,5%) y las soluciones de lavado nasal (23,1%) los más frecuentemente dispensados, sin tener en cuenta los antitérmicos, que fueron recomendados en todos los casos.
  • El personal farmacéutico no estaba correctamente identificado en el 42% de las oficinas de farmacia.
  • La derivación al pediatra solo se realizó en el 67% de los casos en 2006 y en un 72% en 2012.
  • No se preguntó acerca de alergias medicamentosas en ninguna de las farmacias visitadas ni se explicaron los efectos secundarios de los medicamentos dispensados.

Estos hallazgos coinciden con los resultados obtenidos por otros autores. Según el trabajo de Llor y Cots realizado en 2007 en Cataluña, se dispensaron antibióticos sin receta en un rango entre el 17 y el 79% de los casos (con grandes variaciones en función de la afección simulada). Según la revisión publicada por Morgan et al. en 2011, la prescripción de antibióticos sin receta es del 19% en países del sur de Europa. En un reciente informe publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), con un diseño similar, se dispensaron antibióticos en un 12% de las farmacias españolas sometidas a estudio.

La dispensación mantenida de antibióticos sin receta puede deberse, entre otras causas, a la fuerte presión asistencial del sistema sanitario, a factores socioeconómicos y a aspectos culturales fuertemente arraigados en la sociedad. Existe una percepción equivocada de la población general en cuanto a las indicaciones y la inocuidad de estos fármacos y a menudo son considerados la opción terapéutica más eficaz ante cualquier proceso patológico.

La receta médica: garantía de servicio profesional y salud para el paciente

De conformidad con lo previsto en el Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, la receta médica, pública o privada, es el documento de carácter sanitario, normalizado y obligatorio, que asegura la instauración de un tratamiento con medicamentos por instrucción de un médico, un odontólogo o un podólogo, en el ámbito de sus competencias respectivas, siendo éstos los únicos profesionales con facultad para recetar medicamentos sujetos a prescripción médica.

Estos medicamentos serán dispensados por un farmacéutico o bajo su supervisión, en las oficinas de farmacia, conforme a lo previsto en la legislación vigente. El farmacéutico solamente debe vender con receta los medicamentos que la necesitan y no ha de vender o prescribir cualquier medicamento que tenga que llevar la receta médica si esta no existe.

Imagen de una receta médica

Medicamentos que no requieren receta médica

Se entiende por medicamentos no sujetos a prescripción médica (OTC por sus siglas en inglés, "Over The Counter") aquellos que van destinados a procesos o condiciones que no necesitan un diagnóstico preciso y cuyos datos de evaluación toxicológica, clínica o de su utilización y vía de administración no exijan prescripción médica, de modo que dichos medicamentos puedan ser utilizados para autocuidado de la salud, mediante su dispensación en la oficina de farmacia por un farmacéutico, que informará, aconsejará e instruirá sobre su correcta utilización.

Dentro de esta categoría se encuentran aquellos medicamentos empleados para tratar afecciones menores, como, por ejemplo:

  • Analgésicos: como el Paracetamol (de dosis contenida, por ejemplo 650 mg) o el Metamizol.
  • Antiinflamatorios-antipiréticos: con Ibuprofeno o el Ácido acetilsalicílico (aspirina).
  • Expectorantes: con efecto mucolítico.
  • Antihistamínicos y descongestivos: para aliviar síntomas de resfriados o alergias.
  • Antiácidos: para problemas digestivos.
  • Supositorios de glicerina
  • Antisépticos: como la Iodopovidona.
  • Omeprazol: en ciertas dosis.

Para saber si un medicamento requiere (o no) para su compra de receta médica, se debe verificar la leyenda del medicamento e identificar tanto en el embalaje como en su prospecto que el mismo no señale: “Con receta médica”, o “Medicamento sujeto a prescripción médica”.

Consecuencias de dispensar antibióticos sin receta médica

La dispensación de antibióticos sin receta médica se constituye como una infracción administrativa grave y será sancionada con multa, aplicando una graduación de mínimo, medio y máximo a cada nivel de infracción, en función de la negligencia e intencionalidad del sujeto infractor, el fraude, la connivencia, el incumplimiento de las advertencias previas, la cifra de negocios de la empresa, el número de personas afectadas, el perjuicio causado, los beneficios obtenidos a causa de la infracción, la permanencia o transitoriedad de los riesgos y la reincidencia por comisión en el término de un año de más de una infracción de la misma naturaleza cuando así haya sido declarado por resolución firme.

Por la dispensación de antibióticos sin receta médica y en cumplimiento de los parámetros antes mencionados, se podrán imponer las siguientes multas:

  • Grado mínimo: Desde 30.001 a 60.000 euros.
  • Grado medio: Desde 60.001 a 78.000 euros.
  • Grado máximo: Desde 78.001 a 90.000 euros.

¿Qué hacer si un paciente solicita antibióticos sin receta?

En caso de que un paciente quiera efectuar la compra de antibióticos sin receta médica, por no disponer de la misma para la adquisición del medicamento, el farmacéutico dentro de las funciones que legalmente le son atribuidas podrá recomendar el uso de medicamentos de venta libre que ayuden a contrarrestar los síntomas de la infección. Es importante informar y prevenir mediante planes que especifiquen los peligros del uso y abuso de los medicamentos para concientizar a la sociedad sobre estas prácticas que se han ido extendiendo y que, cada vez, son más comunes.

Farmacéutico asesorando a un cliente

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