Los crepes son masas finas hechas con harina, huevos y un poco de aceite, siendo una elaboración tradicional francesa con variaciones en distintos países, como los famosos panqueques argentinos. Lo bonito de esta elaboración es que parte de una receta muy básica pero tremendamente versátil, que nos permite ajustarlos al gusto, ajustando el tamaño, el grosor y jugando con ingredientes y aromas. Desayuno, comida, postre, merienda o cena, dulces o salados; las posibilidades son casi infinitas y el límite solo lo pone nuestra imaginación.

Ingredientes básicos para 8 crepes
- 1 taza de harina de trigo (110 g)
- 2 huevos grandes
- 1 taza de leche (250 ml)
- 1/2 taza de agua (125 ml)
- 2 cucharadas de mantequilla (30 g), derretida, y un poquito más para engrasar la sartén
- 1 pizca de sal
- Ralladura de limón (opcional)
- 1 cucharadita de azúcar (opcional, para crepes dulces)

Variaciones según el tipo de crepe:
- Dulces: añade 1 cucharadita de azúcar (blanco o moreno, a tu gusto, aunque con el moreno saldrán de un color más oscuro).
- Saladas: añade un poco más de sal y, si te apetece, especias o hierbas frescas picadas (como perejil) para darle color y sabor. En este caso, quita la vainilla y el azúcar si los has incluido.
Preparación de la masa
El tiempo total de preparación para la masa de crepes es de 10 minutos, contando con la preparación de los ingredientes y la mezcla de la masa, en la que se baten los ingredientes hasta que esté suave y sin grumos.
Métodos para mezclar los ingredientes:
Puedes optar por dos métodos para preparar la masa, ya sea utilizando una batidora de vaso o unas varillas manuales:
Con batidora de vaso:
- En un bol grande, bate los huevos. Luego, añade la leche (que puede ser de cualquier tipo, incluso una bebida vegetal), el agua y la mantequilla derretida. Mezcla bien hasta que estén bien ligados.
- Tamiza la harina sobre la mezcla líquida para evitar grumos y agrega la pizca de sal y el azúcar, si has elegido usarlo.
- Bate bien con tu batidora hasta obtener una masa suave y homogénea. Si queda harina en las paredes, despréndela con una lengua de cocina y vuelve a batir.
Con varillas manuales:
- Echa en un bol un colador grande y, sobre él, echa la harina. Este proceso sirve para tamizar la harina, es decir, al pasar por el colador evitamos trabajarla con grumos y le damos un poco de aire.
- Haz un volcán en el centro, casca los huevos y échalos ahí dentro. Pon también la sal y bátelo todo con unas varillas.
- Derrite la mantequilla (puedes hacerlo poniéndola en un vasito y 5-10 segundos en el microondas) y viértela en el bol. Revuélvelo todo bien.
- Ahora vierte la leche y el agua poco a poco mientras sigues batiendo la mezcla, para que no queden grumos.
En ambos métodos, no olvides darles el punto dulce o salado, según para qué vayas a utilizarlas.
Como Hacer Una Masa De Crepe Sin Grumos
El reposo de la masa: un paso crucial
Este punto es de los más importantes y te elevará el nivel de cómo hacer crepes. Después de batir todos los ingredientes, tendrás que dejar descansar la mezcla. Deja reposar la masa en la nevera durante al menos 30 minutos, tapada. Lo que más gente se salta y el que más diferencia hace es el reposo, ya que hidrata bien la harina, elimina las burbujas de aire y da como resultado una masa más elástica que se extiende sin romperse.
Después de 30 minutos notarás que la mezcla se espesa un poco. Luego de 30 minutos, batir ligeramente la mezcla. Si lo vas a tener mucho más tiempo reposando es mejor que lo metas en la nevera. Puedes hacer la masa la noche anterior y dejarla reposar durante toda la noche. La masa mejora con el reposo porque la harina se hidrata bien y desaparecen las burbujas de aire. Al día siguiente, dale un par de vueltas con las varillas por si se ha asentado y ya está lista para usar.
Cocción de los crepes
Para cocinar los crepes, recomiendo usar una buena sartén antiadherente. En el vídeo utilicé una sartén antiadherente de 18 cm de diámetro, ideal para crepes de unos 16 cm de diámetro. La sartén tiene que estar bien caliente antes de echar la masa, a fuego medio-alto, no máximo. Si no está suficientemente caliente, la masa se pega y se rompe al intentar dar la vuelta.

Proceso de cocción:
- Engrasar con aceite neutro o mantequilla derretida una buena sartén antiadherente o crepera. Usa muy poca grasa, y bien repartida. Un trocito pequeño de mantequilla o unas gotas de aceite con papel de cocina para cubrir la superficie es suficiente.
- Calentar hasta que coja buena temperatura.
- Echa una porción de masa en el centro (unos 60-70 ml), sujetando la sartén fuera del fuego con la otra mano, y girar rápidamente para extenderla por toda la superficie en una capa fina y uniforme. No le pongan mucha mezcla de la masa ya que no queremos que las crepas queden muy gruesas.
- Dejar cocinar por unos minutos. Cuando los bordes del crepe empiezan a despegar de la sartén, darle la vuelta y cocinar por unos minutos más hasta que esté un poco dorado. Solo lleva unos minutos para cocinar cada crepe (2-3 minutos en total).
- Para verificar si el crepe está listo para voltear, mira alrededor de los bordes. Si los bordes se despegan de la sartén, intenta mover la sartén y ver si el crepe se despegó totalmente en la parte inferior. Si lo hace, entonces voltéalo.
- El primer crepe siempre se rompe o sale irregular, ya que la sartén todavía no está a la temperatura correcta ni tiene la grasa bien repartida. Es el que "calienta" la sartén y ajusta la cantidad de masa. A partir del segundo, si la sartén está bien caliente y has usado poca grasa, los demás deberían salir perfectos.
- Retirar a un plato y continuar con el resto de la masa hasta terminarla. Puedes apilar los crepes cocidos uno encima del otro. No es necesario colocar un papel transparente o papel de horno en el medio. No se pegarán entre sí.
Rellenos y formas de servir
Los crepes son tan versátiles que pueden usarse tanto en platos dulces como salados. Puedes tomar con infinidad de combinaciones dulces y saladas e incluso darles diferentes formas, como triángulos, rollitos o medias lunas. Podemos formar rollitos, triángulos, medias lunas o cuadrados, doblando los bordes hacia el centro para acoger el relleno.

Ideas para rellenos dulces:
- Nutella y Plátanos: Extiende una generosa capa de Nutella sobre tu crepe y añade rodajas de plátano.
- Fresas y Crema Batida: Cubre tus crepes con fresas frescas y una generosa porción de crema batida.
- Frutas y Miel: Elige frutas frescas como fresas, plátanos, arándanos o manzanas caramelizadas y añade miel para aportar un toque dulce natural. Incluso puedes optar por yogur griego o crema batida para un extra de cremosidad.
- Mantequilla de maní y plátano: Extiende una capa de mantequilla de maní sobre el crepe, agrega rodajas de plátano y espolvorea con un poco de azúcar glass y nuez moscada.
- Mermelada y queso crema: Unta una capa de queso crema en el crepe y añade tu mermelada favorita, por ejemplo, de fresa, melocotón o frutos rojos. Por último, espolvorea con nuez moscada o canela si quieres un toque más especial de sabor.
- En Argentina, nos encanta untar los crepes con un poco de dulce de leche y plátano ligeramente caramelizado. ¡Delicioso!
Ideas para rellenos salados:
- Jamón y Queso: Coloca unas lonchas de jamón y queso rallado (mozzarella, cheddar o havarti) en el centro de tu crepe, dóblala por la mitad y luego por la mitad de nuevo.
- Espinacas y Champiñones Salteados: Saltea espinacas y champiñones con ajo y aceite de oliva, y luego rellena tus crepes con esta mezcla. Añade queso feta o parmesano rallado para un sabor más intenso.
- Salmón Ahumado y Crema Agria: Unta crema agria en tus crepes y agrega finas lonchas de salmón ahumado.
- Pollo a la Pesto: Mezcla trozos de pollo cocido con pesto y rellena tus crepes con esta sabrosa combinación.
- Otros: También puedes rellenarlas con rajas, pollo con bechamel, huevo duro, atún o cualquier ingrediente que incluirías en una pizza.
Conservación de los crepes
La masa para crepes se puede guardar en la nevera y mantenerse en perfecto estado de 2 a 3 días, siempre en un recipiente hermético para evitar que absorba olores de otros alimentos.
Si necesitas conservarla por más tiempo, la mejor opción es congelarla. Deja que se enfríen completamente, apílalos con papel de horno entre uno y otro para que no se peguen, y mételos en una bolsa de congelación. Duran hasta 2 meses. Para descongelarlos, sácalos la noche anterior a la nevera o caliéntalos directamente en la sartén a fuego bajo un par de minutos.
Diferencia entre crepes y tortitas
La masa es parecida pero no igual. Los crepes llevan más leche y menos harina, lo que da una masa muy líquida que se extiende en una capa finísima. Las tortitas (o pancakes) llevan levadura o bicarbonato, lo que hace que suban y queden esponjosas. El resultado es completamente diferente: los crepes son finos y flexibles, perfectos para doblar o enrollar con relleno; las tortitas son gruesas y mullidas, para apilar.