Cómo hacer tortillas veganas: Ingredientes y Preparación

La tortilla de patatas vegana es una de las recetas que más suele apetecer veganizar cuando dejas de consumir huevos.

Es una receta tan clásica que parece que tendremos que renunciar a ella de por vida, pero la realidad es que no es así.

Opciones para tu Tortilla Vegana

Podemos hacer la tortilla de patatas de varias formas y dependerá básicamente de nuestros gustos personales.

Hay personas a las que no les gusta nada el sabor que deja la harina de garbanzos, por ejemplo, y en ese caso pueden optar por la harina para rebozar o el sustituto de huevo. Aunque es verdad que este último puede ser más difícil de encontrar o más caro.

Pero como decía, depende de tus preferencias, la frecuencia con la que prepares tortilla vegana…

Así que aquí os dejo mis opciones:

Tortilla de Patata Vegana con Harina de Garbanzos

Esta es la opción más extendida y el sabor a garbanzos se puede neutralizar con un poquito de vinagre de manzana.

En esta receta yo le puse pimientos, pero puedes hacerla sin ellos con las mismas cantidades.

Tortilla de Patata Vegana con Harina para Rebozar sin Huevo

En este caso usaremos «harina para rebozar sin huevo». Es un preparado que podemos encontrar en supermercados en España bajo la marca comercial «Harina Yolanda» o bien de marca blanca, como por ejemplo Hacendado.

Tortilla de Patata Vegana con No-Egg

El no-egg es uno de los sustitutos de huevo que podemos encontrar en el mercado. Se puede utilizar para repostería vegana o para recetas saladas como esta.

Para usarla, lo mejor es seguir siempre las instrucciones del fabricante que aparecen en la caja.

En este caso yo puse calabacín, pero pudo hacerse solo con patata.

Consejos para una Tortilla Perfecta

Usa una buena sartén antiadherente, es muy importante que no pegue.

Que el aceite esté bien caliente.

Cuando vayas a echar la mezcla de «no huevo» y patata, pon aceite e intenta que esté por toda la base, puedes usar un pincel para repartirlo por toda la superficie sin usar demasiado aceite.

Debe de estar bien caliente para que al contacto con ella la mezcla cuaje rápido.

La sal Kala Namak o sal negra del Himalaya, tiene un sabor que recuerda al huevo y si la tienes da el toque perfecto a las tortillas.

Puedes diluir una cucharadita en el agua antes de añadir la harina escogida o poner unos granos sobre la tortilla ya hecha si quieres un sabor más potente.

Si no te gusta el sabor de la harina de garbanzo pon un poco (1 cucharadita de postre) de vinagre de manzana para neutralizar el sabor.

Pelar las papas y cortarlas en rodajas finas.

Cortar la cebolla perla en juliana.

En el sartén más hondo poner bastante aceite de oliva y una vez que este caliente poner las papas, la cebolla y un poco de sal.

Mientras tanto licuar todos los demás ingredientes y reservar en un tazón.

Revolver las papas de vez en vez para que no se peguen en el sartén, las papas deben estar cocinadas, pero no crocantes (tomará alrededor de 8 a 10 minutos).

Una vez que las papas estén listas, agregar en el mismo tazón donde pusimos nuestro licuado.

Mezclar las papas con la mezcla liquida hasta las patatas se queden bien empapadas.

Calentamos el agua y cuando comience a hervir, retiramos.

En un bol mezclamos la harina tamizada, el agua caliente, el aceite y la sal.

Dividimos la masa en porciones más o menos iguales (puedes pesarlas para que sean todas iguales).

Si quieres hacer tortillas grandes, puedes dividir la masa en cuatro porciones y si las quieres pequeñas, en 8 porciones.

Ponemos la tortilla en una sartén caliente (si la sartén es antiadherente no hace falta que pongas nada de aceite).

Cuando empiecen a subir las burbujas, dale la vuelta y cuando esté, retira de la sartén, pon en un plato, con la palma de la mano o un pulverizador, humedécelas ligeramente con agua caliente y tápalas con un paño limpio y húmedecido en agua caliente bien escurrido.

Haz lo mismo con cada tortilla, ves apilándolas, humedeciéndolas y tapando con el paño húmedo.

Esta es la clave para que se mantengan flexibles, la humedad y el calor.

La masa queda flexible y es fácil de rellenar, aunque no tan extremadamente flexibles como las del supermercado a las que les suelen añadir bastante “basurilla”.

Aun así, estas tortillas caseras se pueden trabajar fácilmente, están riquísimas y podemos hacer mil y una combinaciones de rellenos.

Si te sobran tortillas, puedes conservarlas en la nevera en un tupper o plato con plato y envueltas en un paño.

Si te sobra masa y no quieres congelarla, puedes hacer estas tostaditas suuuuuper crujientes y servirlas con cualquier salsa que te guste.

Puedes hacerlas tanto con las tortillas ya hechas como con la masa cruda.

En los dos casos, corta la masa en triangulitos (o la forma que quieras) y fríe en abundante aceite.

Al añadir una cucharada de proteína vegana en polvo sin sabor a la masa, puedes crear deliciosas tortillas veganas caseras que benefician a tu cuerpo, no lo perjudican.

¿Por qué añadir proteína vegana a la masa de tortilla?

  • Apoya el crecimiento y la recuperación muscular
  • Mejora la saciedad y ayuda a controlar el peso
  • Satisface fácilmente tus necesidades diarias de proteínas
  • Crea un perfil de macronutrientes más equilibrado

Características de la proteína en polvo ideal:

  • Sabor neutro: Evita proteínas con sabores dulces (vainilla, chocolate) que arruinarán tus platos salados.
  • Textura fina: Busca aislados de proteína vegana de alta calidad, molidos hasta obtener una textura fina para una masa suave y cohesiva.
  • Ingredientes mínimos: Evita polvos con gomas, rellenos o edulcorantes artificiales. Una fuente de proteína pura con ingredientes mínimos ofrece resultados predecibles y deliciosos. Un aislado de proteína de guisante suele ser una excelente opción.

Tabla de Ingredientes y su Contribución:

Ingrediente Contribución
Harina común Base de la tortilla
Proteína en polvo (sin sabor) Aumenta el valor nutricional, mejora saciedad y recuperación muscular
Harina de avena Aporta fibra y mejora la textura
Polvo para hornear Ayuda a que las tortillas queden más esponjosas
Sal Potencia el sabor
Aceite de coco derretido Aporta grasa saludable y mejora la flexibilidad
Agua tibia Activa el gluten y une los ingredientes

Pasos para hacer tortillas de proteína vegana:

  1. Combine los ingredientes secos: En un tazón grande, mezcle la harina común, la proteína en polvo, la harina de avena, el polvo para hornear y la sal.
  2. Mezcla los ingredientes húmedos: Agrega el aceite de coco derretido y el agua tibia a los ingredientes secos. Mezcla con una cuchara o con las manos hasta formar una bola de masa ligeramente pegajosa.
  3. Amasar y reposar: Coloque la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amásela de 2 a 3 minutos hasta que esté suave y elástica. Vuelva a colocarla en el bol, cúbrala con un paño limpio y déjela reposar al menos 15 minutos.
  4. Dividir y cocinar: Dividir la masa en 12 porciones iguales y extender cada una formando un círculo delgado. Cocina cada tortilla en una sartén caliente durante menos de un minuto por cada lado.

Consejos para unas tortillas perfectas:

  • Domina la consistencia de la masa: El objetivo es una masa ligeramente pegajosa. Un error común es agregar demasiada harina al amasar o estirar, lo que dará como resultado tortillas duras y secas.
  • No cocer demasiado: El mayor enemigo de una tortilla blanda es cocerla demasiado. El proceso de cocción debe ser rápido, generalmente menos de un minuto por tortilla. Cocinarlas rápidamente a fuego alto es fundamental para que queden blandas.
  • Mantenlas humeantes y suaves: En cuanto saques una tortilla de la sartén, colócala en un tortillero o en un plato cubierto con un paño de cocina ligeramente húmedo.

Ideas de comidas deliciosas para tus tortillas caseras:

  • Wrap de Hummus y Verduras: Unta una generosa capa de hummus, luego añade tofu marinado al horno, lechuga crujiente, rodajas de pepino y zanahoria rallada.
  • Quesadillas Veganas: Rellena una tortilla con tu queso vegano favorito, champiñones salteados y espinacas. Cocina en una sartén ligeramente aceitada hasta que esté dorada y crujiente por ambos lados.
  • Burritos Rellenos: Acompaña una con arroz con cilantro y limón, frijoles pintos, pimientos y cebollas asados, y una cucharada de salsa de maíz.

Conservación:

  • En el refrigerador: Una vez que se hayan enfriado por completo, apile las tortillas en un recipiente hermético o una bolsa resellable.
  • En el congelador: Para conservarlas por más tiempo, coloque un pequeño trozo de papel vegetal entre cada tortilla para evitar que se peguen.
  • Recalentamiento: Para que recuperen su suavidad, caliente las tortillas una por una en una sartén seca durante unos 15 segundos por lado.

Una recomendación que os doy para que hacer esta receta sea algo rápido es que uséis un rallador de queso de tamaño grande, porque trocearlo a mano tan fino sería tedioso y lento.

Aunque no lo parezca, es un plato muy saciante gracias a la harina de legumbre, la harina de garbanzo, que es también el ingrediente que lo hace rico en proteína.

A mi me gusta además usar vegetales saciantes como la patata o el boniato -que además aporta densidad a la tortilla-, en conjunto con vegetales ligeros y variados como la zanahoria o el calabacín.

Si la harina de garbanzo no es un ingrediente con el que estéis muy familiarizados, os sonará como algo rarísimo, pero ya es un ingrediente que puedes encontrar en prácticamente cualquier herboristería, en muchísimas tiendas online y ya en algunos supermercados que tienen «zona eco».

Por otro lado, en un plato hondo mezclamos 5 cdas soperas de harina de garbanzo con algo menos de 1/2 vaso de agua para empezar con la mitad de las verduras salteadas.

Ahora, en una sartén con aceite de oliva, volcamos la mezcla de verduras y harina de garbanzo.

Para que quede la textura perfecta haz la tortilla bien fina, mantén la sartén a fuego medio/bajo y asegúrate de que está bien hecha por abajo antes de darle vuelta y vuelta.

¿Como sabemos si está bien hecha? Porque podrás agitar la sartén y la tortilla se moverá sola. Si ves que aún está ligeramente pegada, dale algo más de tiempo.

Lo ideal es usar una sartén bien antiadherente.

Y si es tu primer vez haciendo tortillas a base de harina de garbanzo, no te preocupes, por suerte es fácil reconstruirlas y no será un gran problema si al principio se te rompen.

Pelamos las patatas, las lavamos, las partimos por la mitad y las troceamos en láminas finas.

Cortamos las cebolla en trocitos muy pequeños.

Versión ligera: En una sartén echamos una o dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente echamos las patatas y la cebolla, añadimos sal al gusto, 250 mililitros de agua (o una taza) y subimos el fuego al máximo.

Cuando el agua esté hirviendo, bajamos el fuego y cubrimos la sartén con una tapa.

Dejamos las patatas hasta que estén hechas, a nosotros nos tardaron unos 20 minutos.

Removemos de vez en cuando para que no se peguen a la sartén.

A nosotros se nos consume todo el agua, pero si os gustan menos hechas, podéis colarlas y si os gustan más hechas, añadir más y dejarlas más tiempo.

Versión tradicional: En una sartén añadimos abundante aceite y cuando esté caliente echamos las patatas, la cebolla y sal al gusto.

Cubrimos con una tapa y dejamos que las patatas se cocinen a fuego medio hasta que estén hechas, suelen tardar unos 20 minutos.

Removemos de vez en cuando para que no se peguen a la sartén.

Colamos las patatas y la cebolla con una espumadera o con un colador para eliminar el aceite.

En un bol añadimos las 16 cucharadas de harina y de agua, batimos hasta obtener una mezcla homogénea, añadimos un poquito de sal y las patatas y la cebolla cocinadas.

Removemos.

En una sartén echamos una o dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente echamos la mezcla anterior y dejamos que se vaya cuajando a fuego medio durante unos 5 minutos.

Colocamos un plato sobre la tortilla y le damos la vuelta para que se cocine por el otro lado durante otros 5 minutos.

La tortilla de patatas siempre ha sido uno de mis platos preferidos, sobre todo la de mi madre.

Solía tomarla para cenar cuando era pequeña y era mi cena favorita.

Para sustituir el huevo hemos utilizado harina de garbanzo mezclada con agua, es rápido, fácil y podéis encontrarla en muchos supermercados.

Esta tortilla es apta para celíacos (porque la harina de garbanzo no tiene gluten), intolerantes a la lactosa, veganos y alérgicos al huevo.

Sólo lleva seis ingredientes: harina de garbanzo, patata, cebolla, agua, aceite y sal.

La sal Kala Namak le otorgará (ese tal vez añorado) “sabor a huevo”.

Respecto a su valor nutricional os diremos que el componente principal, el garbanzo, destaca por ser un alimento “casi” completo con una proporción de nutrientes bastante equilibrada (contiene un 19.3% de proteína, aunque esta es deficitaria en el aminoácido metionina).

También es una excelente fuente de cinc, con 3.43mg/100g.

Posee además de otros nutrientes, vitaminas del complejo B (excepto B12) y fibra (que estimula de forma natural los movimientos peristálticos intestinales).

No hay que olvidar tampoco los reconocidos efectos terapéuticos de la cúrcuma, que ve potenciada su acción con la pimienta.

Ni los del maravilloso ajo, poderoso bactericida entre otras cualidades.

Entre las grasas, encontramos omega 3 y 9 procedentes de las semillas de lino y del AOVE, respectivamente.

Recordad que los ácidos grasos omega 3 no los sintetizamos en nuestro organismo y hemos de obtenerlos a través de la alimentación; por eso se llaman “esenciales”.

Echa las semillas de lino + el agua, la harina de garbanzos + el agua y la cúrcuma en la batidora y bate hasta que estén bien integrados.

Añade sal y pimienta al gusto y vuelve a batir.

En una sartén echa un chorrito de aceite y dora las verduras troceadas (ajo, cebolla y pimiento verde).

Añade la mezcla a la sartén y cocina a fuego medio unos 7 minutos por cada lado hasta que estén dorados.

Sirve la tortilla en un plato y echa sal Kala Namak por encima para que tenga sabor a huevo (opcional).

Nosotros hemos puesto pimientos y cebolla, pero puedes hacer una tortilla vegana como esta con las verduras que más te gusten.

Mezclamos todos los ingredientes secos, después añadimos la bebida de soja o agua y el vinagre.

En una sartén grande antiadherente con aceite de oliva vertemos toda o la mitad de la mezcla.

Que quede fina.

Mientras, en otra sartén podemos hacer el relleno que queramos.

En este caso doramos un ajo en aceite de oliva, y echamos unas setas y espinacas hasta que se reduzcan y doren.

Primero vamos a armar nuestro «falso huevo» que nos servirá para que la tortilla de papas se mantenga en pie.

Pelamos y cortamos las papas en cubitos o laminas pequeñas.

Podemos hervirlas o fritarlas.

Cuando estén tiernas las sacamos y las mezclamos en un bowl con la preparación de nuestro falso huevo.

Si quisiéramos salar o condimentar de alguna manera este sería el momento de hacerlo.

En una sartén pone una cucharada de aceite y llevala al fuego.

Deja que se caliente unos segundos y verte la mezcla.

Dejala unos minutos a fuego no muy fuerte antes de intentar darla vuelta.

Tene en cuenta que además de cebolla podes jugar con otras verduras, hierbas y condimentos.

El ajo es una verdura que da una sabor increíble a nuestras comidas y en las tortillas no se queda atrás.

¿Por qué no probar incluso un picante?

Mientras eso se cocina, en un bowl ponemos la harina integral de maiz y mezclamos con agua hasta forma una pasta tirando a «chirla».

Volvemos a tapar la sartén y dejamos que se siga cocinando.

Condimentos a gusto.

En una cacerola la cocinamos con un poco de agua hasta que esté blanda, por unos 10 o 12 minutos.

Untamos la superficie de una sartén con aceite (de oliva o de girasol) y lo llevamos al fuego.

La dejamos cocinar a fuego medio.

En un bowl mezclamos la harina, la pimienta, la salsa de soja, la semillas de girasol y el agua.

Lavamos y pelamos el zapallito.

Siempre que no tengas harina de garbanzos que es por excelencia la que mejora liga, podes utilizar otras harinas.

Las hierbas frescas quedan geniales pero sino tenes y no sabes donde conseguir, podes optar por comprarte una sal de hierbas.

Otro ingrediente que siempre podes tener a mano y no se echa a perder son los tomates secos.

Ingredientes para tortillas veganas

TORTILLA ESPAÑOLA VEGANA | Una versión saludable y rica en proteína...

tags: #comida #vegana #que #ingrediente #se #utiliza