La coliflor es una verdura que, con el paso de los años, se ha ganado un lugar especial en la cocina. Aunque para algunos su sabor o su olor durante la cocción puedan ser un desafío, lo cierto es que es un ingrediente versátil y muy nutritivo. Si eres de los que aún no se rinden ante esta crucífera, o si simplemente buscas nuevas formas de disfrutarla, la bechamel de coliflor es una excelente opción. Esta receta viene cargada de recuerdos y sensaciones de la infancia para muchos, siendo una de las pocas maneras en que se soportaba comer coliflor, una verdura que ahora cocinamos de muchas maneras distintas.
El quid de la receta radica en dar el punto adecuado de cocción a la coliflor. Si nos pasamos, quedará blandurria y empapada en agua. Si nos quedamos cortos, dura. Aunque es preferible esto último, pues la coliflor se puede comer perfectamente cruda. Si nunca lo habéis hecho, os lo recomiendo fervientemente.
La Bechamel de Coliflor: Una Alternativa Saludable y Versátil
La bechamel de coliflor es una alternativa innovadora a la bechamel tradicional, ideal para quienes buscan opciones más saludables, veganas o sin gluten y lactosa. Es increíble lo que se parece a la salsa original en sabor y textura. El truco es el empleo de un ingrediente que le dará un sabor muy parecido: ¡la coliflor!.
Esta bechamel sin gluten y sin leche está hecha a base de coliflor y leche de almendra. Es otra opción, pero el resultado dependerá mucho de la leche que utilices. Si es muy espesa (te dejo una al final de la receta que es pura crema) te diría que utilices 350 ml de leche y 150 ml de agua. Además hay algunas leches de coco que son en realidad leche de arroz con un poquiiiiito de coco y un montón de estabilizantes.

¿Por qué esta receta de bechamel es mejor que la tradicional?
Aunque la bechamel tradicional tiene, sin duda, un sabor muy valorado, puede no ser la opción más saludable a la hora de cocinar. En cambio, la alternativa vegana que te planteamos hoy consigue lo que debemos buscar en todos los alimentos: muchos nutrientes a cambio de un número razonable de calorías. En este caso, apenas unas 105 kcal por ración.
Esta bechamel, además, está preparada sin harinas ni lácteos, lo que la convierte en una alternativa perfecta para personas con intolerancia al gluten o la lactosa. Y la textura y el sabor son increíbles. Incluso a aquellos a los que no les gusta especialmente la coliflor, tienen que reconocer que es una elaboración sabrosa y un sustituto perfecto de la receta tradicional. Pero, sin duda alguna, su principal ventaja es que es muy nutritiva. Incluso aportando menos calorías, esta bechamel es rica en fibra y en vitaminas C y K, además de antioxidantes. Todo ello hace que esta receta sea, en definitiva, una alternativa más ligera y mucho más saludable, sin tener que renunciar a textura ni a sabor.

Cómo preparar Bechamel de Coliflor: Recetas y Consejos
Receta básica de Bechamel de Coliflor
- Pelamos y troceamos 50 g de cebolla y la cortamos en trozos pequeños.
- Calentamos 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén y añadimos la cebolla y la coliflor.
- Vertemos 100 ml de agua, tapamos y cocinamos el conjunto durante 15 minutos más. Pasado este tiempo, la coliflor estará en su punto. Tened en cuenta que si preferís la bechamel de coliflor más o menos espesa, en este paso deberéis añadir más o menos agua.
- Una vez hecho esto, solo nos quedará triturar el conjunto para obtener una textura similar a la bechamel tradicional.
Para aportar un punto de sabor extra, se puede añadir una cucharadita de mostaza a la salsa. Y para una cobertura más crujiente, unas nueces o almendras picadas junto con el queso rallado.
Receta de coliflor con bechamel y jamón - Karlos Arguiñano
Bechamel de Coliflor con Thermomix
Para preparar esta original Bechamel de Coliflor con ayuda de tu Thermomix®, sigue estos pasos:
- Coceremos nuestra coliflor. Para ello la separaremos en arbolitos y la introduciremos en el cestillo. La lavamos muy bien debajo del grifo. Ponemos un litro de agua en el vaso y ponemos el cestillo con la coliflor en su posición. Programamos 20 minutos, temperatura varoma y velocidad 4. Comprobamos que esté tierna y la reservamos. Este paso nos lo podemos saltar y cocer la coliflor en microondas.
- Vaciamos el vaso e introducimos la coliflor cocida, la bebida vegetal (de almendra en mi caso), el aceite de oliva, la levadura nutricional, la sal, la pimienta y la nuez moscada.
- Ya solo nos queda triturarlo todo muy bien. Para ello programaremos 1 minuto a velocidad progresiva 5-10. ¡Lista!

Receta de Coliflor con Bechamel de Dani García
Ingredientes:
- 1 coliflor
- 50 gr de almendras
- 1 diente de ajo
- Perejil
- 100 gr de mantequilla
- 5 hebras de azafrán
- 1 rama de tomillo
- 12 gr de harina
- Aceite de oliva
- Sal
- 300 ml de leche de almendras
- Pimienta
Preparación:
- Para la coliflor: Cortamos la coliflor y nos quedamos con la rodaja central de dos dedos de grosor. En una sartén caliente con un poco de aceite de oliva, añadimos la mantequilla, el ajo chafado y el tomillo. Colocamos en la sartén la coliflor y la dejamos dorarse por las dos caras. Vamos bañando con la mantequilla. Salpimentamos. Si te gusta más cocinada, puedes hacer unas incisiones en la parte central de la coliflor.
- Para la bechamel: En una sartén derretimos la mantequilla, añadimos la harina y cocinamos bien la harina para evitar su sabor. Unos 5 minutos. Añadimos la leche a temperatura ambiente poco a poco mientras batimos con la mantequilla y la harina. Cocinamos hasta que espese ligeramente. Ponemos a punto de sal. Y añadimos el azafrán y el perejil picado. Integramos bien.
- Al terminar la bechamel, la colocamos en la base del plato y la coliflor encima y espolvoreamos las almendras. Salseamos con la mantequilla de cocción y damos un último toque de pimienta. Servimos.

Usos de la Bechamel de Coliflor
La bechamel de coliflor la podemos usar del mismo modo que la tradicional. La puedes usar para gratinar lasañas, canelones, para acompañar verduras... Seguro que se te ocurren muchas más cosas.
Si no tenéis mucha hambre, un plato de coliflor con bechamel y un poco de pan serán suficientes para llenar vuestros estómagos. Pero se suele servir como entrante de un menú más completo. Puedes escoger tu segundo plato entre una variedad de recetas de pescado, carne o verduras.