Esta receta de cogollos de lechuga con salmón ahumado y vinagreta de anacardos reúne todo lo bueno que aporta una ensalada: está cargada de nutrientes, es fresca y ligera y se prepara en apenas unos minutos. Además, te proponemos una presentación diferente y un sabor que conquista desde el primer bocado.
Con solo 132 Kcal, esta ensalada es una opción saludable y deliciosa para cualquier momento.

El cogollo, pequeño gran protagonista
Los cogollos de lechuga, especialmente los de Tudela, son conocidos por su textura crujiente y firme y su sabor característico. Y aunque Tudela (Navarra) es la denominación más popular, también se cultivan cogollos de excelente calidad en otras zonas de la huerta murciana, la Vega Baja (Alicante) o la Ribera del Ebro.
Su temporada alta va de otoño a primavera, aunque gracias a las condiciones climáticas del sureste español, pueden encontrarse todo el año con buen nivel de frescura. Su tamaño y firmeza los hace ideales para servir en mitades como base de entrantes individuales o incluso en formato tapas, donde se acompañan a la perfección de salsas, quesos o pescados ahumados.
Cultivar cogollos de Tudela - Jardinería
Una ensalada diferente
¿Quién dijo que las ensaladas eran aburridas? Estos cogollos de lechuga puedes servirlos en crudo, como en esta receta, pero también admiten otras versiones: marcados en plancha, pasados por el horno o incluso a la brasa. Y aunque en muchas mesas se acompañan de anchoas o ventresca, aquí les damos un giro con una vinagreta de anacardos y nuestro Suprême, para elevarlos al máximo.
El toque distintivo lo pone el Salmón Ahumado Suprême, con su característico corte fino, vetas amplias y color vibrante. Una elaboración de calidad superior que, al combinarse con la cremosidad del queso y la vinagreta, transforma esta receta en algo muy especial.

Ingredientes
- 150 g de Salmón Ahumado Suprême
- 4 cogollos de lechuga
- 100 g de queso ricotta o cottage
- Para la vinagreta de anacardos:
- 60 g de anacardos
- 10 ml de vinagre de manzana
- 1 cucharadita de miel
- 40 g de AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)
- Sal y pimienta al gusto
Elaboración
Paso 1: Triturar los anacardos
Con la ayuda de un procesador o mortero, tritura los anacardos dejando algunos trocitos visibles. Esto aportará textura y contraste a la vinagreta.
Paso 2: Preparar la vinagreta
Prepara la vinagreta. Para ello, añade al bol con los anacardos el vinagre, la miel, el AOVE, sal y pimienta. Mezcla bien hasta emulsionar y resérvala mientras preparas el resto de la receta.

Paso 3: Preparar los cogollos
Lava los cogollos de lechuga y escúrrelos bien para desechar las impurezas que pueda tener. Córtalos por la mitad a lo largo, retirando la parte más dura del tallo. Si prefieres una versión caliente, marca las mitades en una plancha con un poco de AOVE y una pizca sal, colocándolas con la parte plana hacia abajo durante 1-2 minutos. Retira las hojas que estén feas o lacias, y corta la parte del tallo que esté más oscura.
Paso 4: Montar la ensalada
Coloca los cogollos de lechuga en una fuente con la parte plana hacia arriba. Partimos el diente de ajo por la mitad, y con él frotamos bien toda la fuente en la que vayamos a servir la ensalada. Cubrimos los cogollos con la vinagreta, moviendo un poco la fuente para que todo se impregne bien con la salsa.