El codillo de cerdo es una carne que, a menudo, el mercado nos brinda la oportunidad de disfrutar en platos de primera a un precio más que razonable. Aquí en España, lo que se vende como codillo es realmente el tobillo del cerdo y suele presentarse sin piel y bastante limpio de grasa. Es una carne barata, con un precio aproximado de 4 € el kilo, incluso considerando que el hueso pesa bastante. Posee una textura sedosa, debido a su alto contenido de gelatina, y un sabor muy sabroso.
Como se puede observar, es una carne jugosa y gelatinosa que, una vez ablandada, se desmenuza sin dificultad y se deshace en la boca, dejando un sabor delicioso e intenso. Una ración de este codillo aporta aproximadamente 475 Kcal, a las que habrá que sumar el aporte de la guarnición.

Preparación de la Marinada al Moscatel
Para comenzar con nuestro codillo de cerdo guisado al moscatel, la marinada es un paso crucial. Prepararla es sencillo: se mezclan en un bol grande el vino, el aceite, los ajos pelados y picados finamente, el orégano, el pimentón, la pimienta y sal a gusto. Una vez lista la marinada, se le hace un corte a los codillos, se abren lo que se pueda y se embadurnan con esta mezcla aromática. Al día siguiente, se sacan los codillos del adobo y se reservan todos los ingredientes del macerado.
Esta receta es muy versátil. Se ha propuesto una serie de especias, pero admite muchas otras posibilidades según los gustos o la disponibilidad de ingredientes.

Cocción Lenta para un Sabor Inigualable
Una vez marinados, los codillos están listos para la cocción. Tapamos la olla, bajamos a fuego medio y dejamos que se hagan los codillos de cerdo guisados durante una hora. Si se utiliza una olla express, el tiempo de cocción será de aproximadamente 40 minutos. La carne queda muy tierna, una delicia para el paladar.
Otra manera de cocinar un codillo es al horno. Asar las carnes en el horno es siempre una buena idea: se cocinan solas mientras uno se dedica a otras tareas. Y, dentro de las carnes, el cerdo es de las más agradecidas. Tiene un rango de cocción más amplio sin que quede seca y tenemos tantas piezas para asar como nos dé la imaginación. Ya se sabe que del cerdo, se aprovecha todo.
Codillo al Horno: Crujiente y Jugoso
Una pieza grande de carne al horno es una de las mejores opciones cuando se avecina una comida multitudinaria en casa. No da nada de trabajo y se hace sola. En este caso, el truco para que la piel quede lo más crujiente posible es intentar no mojarla en ningún momento. A la hora de añadir el vino y el caldo, se debe procurar verterlo solo sobre la cama de patatas. El olor que deja en la casa es increíble.
Receta de codillo al horno:
- Salpimentamos el codillo y lo horneamos a 200º durante unos 50 minutos.
- Lo sacamos y añadimos las patatas en corte panadera, vino blanco, caldo, tomillo, sal y pimienta de nuevo.
- Lo horneamos de nuevo a 150º otra hora.
Primero, preparamos la carne. Regar con un poco de aceite de oliva y repartir por toda la superficie con la ayuda de un pincel. Esta grasa ayudará a que se dore mejor la piel durante el asado. Luego, salpimentar y hornear tal cual. Una vez horneado el codillo dorado, lo sacamos del horno pasado el tiempo de cocción. Después de regar con el vino blanco y añadir una rama de tomillo, se vuelve a hornear todo junto, pero con el horno más bajo, obteniendo un delicioso codillo asado.
Codillos de Cerdo al Horno y con Truco para que queden Tiernos
Elaboración de la Salsa y Acompañamiento
Cuando los codillos estén en su punto, se saca la carne de la olla y se reserva un momento. Para hacer la salsa de nuestros codillos al vino tinto, se tritura el sofrito y se pasa por un chino. Comenzamos calentando aceite en una sartén para hacer el sofrito base. Mientras tanto, picamos la cebolla de verdeo, el pimiento y los rehogamos en una sartén con unas gotitas de aceite de oliva. Condimentamos con sal, azúcar y popurrí de pimientas. Disolvemos la harina de maíz en un chorrito de agua y la añadimos a la salsa.

El codillo puede acompañarse de un puré de patatas gratinado o un puré o crema de guisantes. Se pelan las patatas, se cortan a manera de gajos y se disponen a los lados de los codillos, completando la bandeja de horno.
Presentación y Degustación
Servir un codillo por persona (quitándole primero el hilo) con unos 4 ó 5 gajos de patatas. Emplatamos a nuestro gusto y listo. ¡Es un platazo para una celebración y por qué no? Mira qué salsa tan divina y estupenda. Una comida o plato principal que gusta a toda la familia.