El pastel de berenjenas y mozzarella, también conocido como berenjenas a la parmesana, es un referente en la gastronomía italiana y un plato que evoca la cocina casera y el sabor de la tradición. Esta receta, que lleva su tiempo pero merece la pena, es ideal para disfrutarla en cualquier época del año, ya sea como entrante o como plato principal.

Este plato, que puede parecer distinto a primera vista, es una delicia culinaria que, para muchos, sabe aún mejor al día siguiente, ya que cobra más consistencia y profundidad de sabor. Para ello, una vez frío, se recomienda guardarlo en la nevera cubierto con papel film.
Historia y Origen de las Berenjenas a la Parmesana
Las berenjenas a la parmesana forman parte de la cocina italiana, donde la materia prima de alta calidad es fundamental. Este plato es un reflejo de la riqueza de ingredientes y sabores que caracterizan la gastronomía de Italia. Es como una "mezcolanza de personajes de los más variopintos que unen sus fuerzas para convertirse en un único elemento", donde cada ingrediente, con sus propios intereses o sabores, se amolda para lograr un objetivo común: un plato delicioso.
Ingredientes Necesarios
Para preparar un delicioso pastel de berenjenas y mozzarella, necesitarás los siguientes ingredientes, que son básicos en cualquier cocina italiana:
- 2 berenjenas grandes
- 3 bolas de mozzarella (unos 175 gr aproximadamente)
- 800 g de tomates o 2 tomates maduros
- 1/2 cebolla
- 1 cucharadita de azúcar (para contrarrestar la acidez del tomate)
- Hojas de albahaca u orégano
- Harina (opcional, si se fríen las berenjenas)
- Aceite de oliva
- Parmesano rallado, para espolvorear
- Sal y pimienta
- Unas cucharadas de tomate frito o salsa de tomate (opcional si se prefiere comprar)

Preparación Paso a Paso
1. Preparación de las Berenjenas
Lo más fundamental de esta receta son las berenjenas. Lo primero es lavarlas, quitarles el tallo y cortarlas en rodajas no muy gruesas, a lo largo o a lo ancho, como más te guste. Después, se añade sal a las rodajas de berenjena por ambos lados y se dejan reposar en un colador durante al menos 30 minutos para que suelten el agua amarga. Es importante secarlas bien antes de cocinarlas.
Las berenjenas se pueden cocinar de tres formas:
- Freírlas: Pasándolas antes por harina.
- Al horno: Para una versión más ligera, sin harina.
- A la plancha: Con un pelín de aceite. Esta opción es menos calórica y permite controlar mejor el punto de cocción.
Si optas por freír, utiliza una sartén grande para que el proceso no se haga eterno. Si las haces al horno, precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y sin aire. Prepara una bandeja de horno con papel y engrasa con un poco de aceite; estira las rodajas de berenjena y añade una pizca de sal y pimienta. Hornea durante 10 minutos, el tiempo justo para que se cocinen pero que queden "al dentes".
Aprende a cortar una berenjena
2. Preparación de la Salsa de Tomate
Se puede comprar tomate frito, pero preparar una salsa casera realza el sabor del plato. Para ello, se pocha ajo y cebolla picada durante unos 10 minutos. Se añade tomate concentrado y luego tomate triturado. Para contrarrestar la acidez del tomate, se añade una cucharadita de azúcar y sal al gusto. Deja reducir a fuego medio-bajo durante unos 30 minutos o hasta que haya espesado. Retira las hojas de albahaca y tritura todo en la batidora, tamizándolo por un colador fino para una salsa más suave.

3. Preparación de la Mozzarella
Corta las bolas de mozzarella en rodajas finas. Para evitar que el queso suelte demasiado líquido en el pastel, se aconseja cortarlas el día anterior y dejarlas reposar al menos 24 horas dentro de la nevera en un colador para que suelten el líquido. Antes de usar, sécalas con papel absorbente apretando ligeramente. Como alternativa, puedes usar mozzarella en lonchas.
4. Montaje del Pastel
Unta bien de mantequilla un molde de horno y espolvorea pan rallado para evitar que se pegue. Precalienta el horno a 180ºC, calor arriba y abajo. En una fuente para horno o en platos individuales, coloca una capa de salsa de tomate en la base. Luego, alterna capas de berenjena, tomate y mozzarella. Puedes repetir estas capas 2 o 3 veces, terminando con berenjena. A cada capa de berenjena, añade una pizca de sal, y espolvorea un poco de orégano sobre cada capa de tomate.

5. Horno y Reposo
En la última capa de tomate, espolvorea abundante queso parmesano rallado. Mete el molde al horno a 180º a media altura, durante 30 minutos o hasta que la superficie se haya dorado. Si utilizas el método al baño maría (en otra bandeja con algo de agua), vigila que en unos 35 minutos debería estar listo. Para asegurarte, introduce una brocheta y si sale limpia, significa que está cocido.
Una vez sacado del horno, deja reposar las berenjenas a la parmesana unos 10 minutos antes de servir. Para mí esta receta está mucho mejor al día siguiente porque cobra más consistencia. Para ello, una vez frío, lo metemos en la nevera cubierto con papel film y se devora cuando vuestras tripas así lo consideren oportuno.
Variaciones y Sugerencias
Este plato es versátil y se adapta a diferentes gustos y necesidades. Aquí tienes algunas sugerencias:
- Puedes sustituir la mozzarella fresca por mozzarella en lonchas para simplificar la preparación.
- Experimenta con otros quesos, como el queso de cabra, para darle un toque diferente.
- Para cortar las berenjenas de manera uniforme, puedes ayudarte de una mandolina.
- Si buscas una versión más ligera, asa las berenjenas al horno en lugar de freírlas y elimina el uso de harina.