El muslo de pollo es una alternativa fácil y deliciosa a tener que cocinar un pollo entero. Los muslos de pollo pueden ser cocinados de formas diferentes, como frito, hervido y horneado. Si bien el concepto de pollo hervido no siempre suena apetitoso, es una solución económica, sencilla y saludable para incorporar proteínas magras de alta calidad en cualquier comida.

Beneficios de cocinar muslos de pollo en agua
Cocinar muslos de pollo en agua ofrece varias ventajas:
- Económico: Es más barato que asar al horno, ya que el horno gasta más energía. Además, los muslos de pollo suelen ser más económicos que otras partes del ave.
- Saludable: Permite obtener proteínas magras de alta calidad sin añadir grasas adicionales.
- Versátil: El pollo cocido en agua puede ser reaprovechado en diversos platos a lo largo de varios días, sin que quede reseco ni insípido.
- Sencillo: No requiere una gran dedicación ni un equipo de cocina especializado.
Preparación básica de muslos de pollo cocidos en agua
Para obtener los mejores resultados y un pollo jugoso, es importante seguir algunos pasos clave:
Preparación de los muslos
- Enjuaga los muslos con agua y sécalos con papel toalla.
- Quita la piel y toda la grasa visible de los muslos de pollo.
- Frota las piezas de pollo con aceite de oliva para que no se quemen y para darles más sabor.
- Después, espolvorea los muslos por ambos lados con sal y pimienta molida fresca.

Elaboración del caldo
Podemos usar solo agua, pero el pollo ganará en sabor si añadimos hierbas, especias u otros ingredientes aromáticos, igual que haríamos al preparar un caldo.
También podemos mezclar el agua con caldo de verduras o de pollo, o enriquecer el líquido con un buen vinagre aromático, zumo de naranja, vino blanco o un Jerez, salsa de soja o salsa Perrins... todo lo que aporte aroma al pollo será bienvenido, siempre que no nos pasemos echando de todo a la vez.
Ingredientes para un caldo aromático
- Puerro
- Cebolla
- Ajo
- Zanahorias
- Apio
- Manzana (opcional, para un toque diurético)
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva
Para preparar el caldo:
- Pica finamente el puerro, la cebolla, el ajo, el apio y las zanahorias. Pela y pica la manzana si la vas a usar.
- Pon una olla al fuego con un chorrito de aceite de oliva.
- Añade los muslos de pollo, sal, pimienta y medio vaso de agua. En principio no nos hará falta más agua, pues las verduras y el pollo soltarán su jugo, pero si vemos que necesita más, le añadimos otro medio vaso.

Proceso de cocción
Lo que buscamos con los muslos de pollo no es tanto hervir como pochar, es decir, cocer la carne a una temperatura suave y controlada, sin dejar que el agua o el líquido empleado hierva a borbotones violentos.
- Coloca los muslos con los aromáticos en una cazuela u olla ancha y alta, y llénala de agua fría o de la mezcla líquida que estés usando.
- Dispón la cazuela llena sobre el fuego de la cocina que se adapte mejor a su diámetro y enciende el fuego o la potencia a un nivel medio.
- Cuando empiecen a salir burbujitas y notes que el líquido emite calor en forma de vapor, es el momento de bajar la potencia a una intensidad baja. Jamás debe romper a hervir a borbotones.
- El tiempo de cocción varía, pero para hacernos una idea, se necesitan unos 10-15 minutos desde que el agua alcanza ese punto por debajo de la ebullición, si los cueces con la tapa puesta.
- Lo ideal es usar un termómetro de cocina para controlar la temperatura del agua, dejándola siempre entre los 65 y 72ºC.
- Asegura que la temperatura interna del pollo alcance 165º F (74º C) antes de comerlo. Puedes verificar que está listo cortando en la parte más ancha del muslo; los jugos deben ser claros, no rosados.
- Saca los muslos del líquido con unas pinzas inmediatamente, con cuidado, y deja que reposen sobre un plato o tabla limpia como mínimo cinco minutos antes de cortar.
Tips para cocinar pollo I Jorge Rausch
Consejos adicionales
- Recuerda que el pollo se vuelve gomoso cuando es cocinado muy rápido o en un líquido excesivamente caliente.
- No guardes el líquido de cocción para reusarlo si no ha estado por encima de los 120 °C, ya que puede aún contener bacterias peligrosas.
- Cocinar la matará algunas bacterias, nunca el 100%.
Ideas para servir los muslos de pollo cocidos
Hay mil maneras de consumir muslos de pollo hervido, tanto en frío como en caliente. Es un recurso estupendo para sumar proteínas a cualquier plato rápidamente, desde cualquier ensalada a sopas y cremas de verduras.

Combínalos con:
- Verduras al vapor o salteadas.
- Arroz cocido, cuscús, quinoa o noodles asiáticos.
- Pisto o menestra de verduras.
- En ensaladas, desmenuzado o en trozos.
Conservación del pollo hervido
Para conservar el pollo hervido no tienes que esperar a que se enfríe del todo. Una vez pasados 10 minutos, guarda los muslos en recipientes de cierre hermético, mejor si puedes extraer parte del aire con un dispositivo de conservación al vacío a corto plazo.
Para que se conserven mejor, recomendamos envasar por separado cada muslo o la cantidad que vayamos a emplear en cada comida, de tal modo que el envase solo se abra una vez.
También podemos filtrar el caldo de la cocción y guardar los muslos hervidos sumergidos en ese líquido, para que ganen incluso un poco más de sabor en la nevera.