De nuevo otra receta sencilla y de las de siempre, un guiso de pollo con cerveza. Con muy pocos ingredientes vais a poder preparar un delicioso pollo, queda muy muy tierno y con mucho sabor. Una receta que en casa se ha comido toda la vida, además la pueden comer todo el mundo ya que el alcohol se evapora y es perfecta también para los niños ya que la carne queda muy tierna y jugosa.
Lo que hace especial esta receta no es lo complicado de su elaboración, sino lo bien hecho: la sencillez de sus ingredientes y cómo la cerveza transforma por completo el sabor del guiso.
Se cocina en una sola cazuela, con el tiempo justo, y se come mejor aún si te detienes a disfrutarla. Lo he preparado muchas veces, probando pequeñas variaciones, pero siempre vuelvo a tres premisas que no fallan: buen dorado, sofrito lento y una cerveza que esté a la altura. Con eso, el resultado está garantizado.

Ingredientes para un Pollo a la Cerveza Inolvidable
Para preparar este delicioso pollo guisado con cerveza, necesitarás ingredientes sencillos y fáciles de encontrar. Esta receta está pensada para 4-6 personas, dependiendo del tamaño de las raciones.
A continuación, se detalla una tabla con los ingredientes necesarios:
| Ingrediente | Cantidad | Notas |
|---|---|---|
| Pollo troceado (muslos y contramuslos) | 1 kg / 800 g | Limpio, sin plumas y seco |
| Cebollas medianas | 2 / 1 grande | Cortada en juliana fina o bien pequeña |
| Dientes de ajo | 2 / 3 | Pelados y enteros, o en trozos medianos |
| Cerveza rubia | 1/2 litro / 330 ml (1 lata) / 200 ml | La que más te guste, preferiblemente rubia |
| Caldo de pollo o agua | Cantidad suficiente para cubrir / 1 vaso | Caliente |
| Harina | Un poco / 1 cucharada | Para enharinar ligeramente el pollo o espesar la salsa |
| Aceite de oliva virgen extra | Al gusto | Para dorar el pollo y sofreír |
| Sal y pimienta negra recién molida | Al gusto | Para salpimentar el pollo y rectificar la salsa |
| Perejil fresco | Un poco / 2 ramitas | Picado, para decorar y añadir sabor |
| Hojas de laurel | 2 | Para aromatizar el sofrito |
| Tomate triturado (casero) | 3 cucharadas | Para la salsa |
| Hierbas aromáticas (orégano, tomillo) | 1 cucharadita | Para potenciar el sabor |
Tip: Si quieres una versión más aromática, añade una ramita de romero fresco.
Variaciones:
- Pollo a la cerveza con champiñones: Añade 200g de champiñones laminados junto con el sofrito.
- Versión con mostaza: Incorpora una cucharada de mostaza de Dijon al final de la cocción.
- Toque picante: Añade una guindilla al sofrito para darle un punto de calor.

Elaboración Paso a Paso de la Gallina Guisada con Cerveza
La elaboración de este guiso es sencilla y gratificante. Sigue estos pasos para lograr un plato lleno de sabor:
Preparando el Pollo: La Base del Sabor
Limpia bien el pollo y retira el exceso de grasa visible. Retirar los posibles excesos de grasa o plumas, y secar con papel de cocina. Echamos sal al pollo. Salpimienta generosamente cada pieza por ambos lados.
Lo pasamos el pollo ligeramente por harina quitando el exceso de esta.
En una cazuela amplia, con un poco de aceite y a fuego alto, vamos dorando el pollo superficialmente por todos los lados, de tal modo que quede dorado pero crudo por dentro. Calentar un fondo de aceite de oliva en una cazuela grande y dorar el pollo a fuego medio-fuerte por ambas caras, trabajando en tandas si fuera necesario para no amontonar demasiado las piezas. Dora cada pieza durante 3-4 minutos por lado hasta conseguir un color tostado uniforme. Este paso es fundamental: el dorado aporta sabor y evita que el pollo se deshaga durante la cocción. Si agarra un poco al fondo, más sabor dará al guiso.
Retira el pollo a un plato y reserva junto con sus jugos.
Como hacer Pollo al Horno ( Truco para que te quede Dorado y Rico) -Roasted Chicken Recipe
El Sofrito: Punto Clave para la Salsa
Retira el exceso de aceite de la cazuela, dejando solo 2-3 cucharadas. Aprovecha los jugos dorados del fondo - ahí está concentrado gran parte del sabor. Ahora en la misma cazuela donde hemos dorado el pollo ponemos a rehogar la cebolla y el ajo que teníamos ya cortados.
En la misma cazuela, añadiendo un poco más de aceite nuevo si fuera necesario, sofreír la cebolla a temperatura media-baja, rascando el fondo con una pala o cucharón de madera para sacar todo el sabor de lo que haya agarrado el pollo.
Incorpora la cebolla cortada en juliana fina, los ajos pelados y enteros, y las hojas de laurel. Le añadimos un poco de sal y tapamos con una tapadera, dejamos a fuego bajo un rato hasta que la cebolla este blanda y empiece a coger color. Cocinar el conjunto 15 minutos removiendo de vez en cuando.
La cebolla debe quedar tierna y ligeramente caramelizada, pero no tostada.
Cuando tengamos la cebolla, espolvorea la harina y cocina 2-3 minutos más, removiendo constantemente para evitar que se queme. Añadir una cucharada de harina removiendo bien para que no quede cruda y no forme grumos.
La Magia de la Cerveza y la Cocción Perfecta
Devuelve el pollo a la cazuela junto con todos sus jugos. Riega con la cerveza y sube el fuego para que hierva con fuerza durante 3-4 minutos. El alcohol debe evaporarse y la cerveza reducirse aproximadamente a la mitad. Aprovecha para desglasar bien el fondo con una cuchara de madera. Cuando tengamos la cebolla le añadimos la cerveza y dejamos que reduzca a la mitad.
Seguido le incorporamos el pollo que teníamos marcado y cubrimos con agua o caldo de pollo. Baja el fuego e incorpora el tomate triturado y las hierbas aromáticas. Mezcla bien y añade el caldo de pollo caliente hasta cubrir las piezas, pero sin taparlas completamente. Vigilar el nivel de líquido, añadiendo un poco de caldo o agua si fuera necesario.
Cuando rompa a hervir, reduce a fuego suave y tapa parcialmente. Cocina durante 20-25 minutos o hasta que el pollo esté tierno y se desprenda fácilmente del hueso. Dejamos que se cocine unos 45 minutos hasta que el pollo este bien tierno, el tiempo dependerá un poco del tamaño del pollo.
Si quieres que tarde menos también podéis cocerlo en olla rápida y en 20 minutos estará.

El Toque Final y Presentación
Una vez que el pollo este cocido rectificamos el punto de sal y lo tendríamos listo para comer.
A mi gusto y sobre todo si hay niños en casa, os recomiendo que saquéis el pollo de la cazuela y trituréis la salsa con una batidora de mano hasta conseguir la textura deseada (puedes dejarla con trocitos o completamente lisa), para que no aparezca la cebolla, y así, la salsa será más fina.
Devuelve el pollo a la cazuela y cocina junto 2-3 minutos más para que se integren los sabores. Añadirle de nuevo el pollo y dar un hervor al conjunto y listo para comer.
Ajusta de sal y pimienta al gusto. Espolvoreamos el pollo guisado con cerveza con un poco de perejil fresco y a comer bien calentito que esta de vicio y la salsa ni os cuento. Ahh…!!! y preparar pan porque la salsa está buenísima.

Consejos de la Chef para un Resultado Perfecto
- Calidad de la cerveza: Usa una cerveza que te guste beber. El sabor se concentra, así que si no te gusta sola, tampoco te va a saber bien en el guiso. Las cervezas rubias funcionan perfectamente. Evita las muy amargas o las negras, que pueden resultar demasiado intensas. Si te preocupa el alcohol de la cerveza, puedes usar una versión sin alcohol sin problemas. El sabor sigue siendo delicioso y nadie notará la diferencia.
- No te saltes el dorado: es lo que concentra los jugos y crea esa capa sabrosa que luego potencia toda la salsa.
- Paciencia con el sofrito: Pochar lento y sin prisas es la base de una gran salsa.
- Textura de la salsa: Ajusta al final, busca una textura fluida pero con cuerpo. Si la salsa queda muy líquida, cocina destapado unos minutos más o mezcla una cucharadita de maicena con un poco de agua fría, añádela al guiso y cuece unos minutitos.
- Guisos de un día para otro: Este tipo de guisos, cocinados con cerveza o vino, están más ricos de un día para otro. Si te sobra algo de este pollo a la cerveza, al día siguiente lo vuelves a calentar y listo para comer, buenísimo también. Se conserva perfectamente 2-3 días en nevera. Recalienta a fuego suave.
Acompañamientos Sugeridos
Un guisote con tanto sabor como este pollo a la cerveza pide una guarnición neutra que aproveche la salsa y los aromas del plato, como arroz blanco o puré de patatas. También podemos simplemente servir raciones generosas con buen pan de calidad para mojar, y dejar así los platos bien limpios.
Si quieres una opción más ligera, un arroz blanco o un cuscús absorben la salsa y quedan espectaculares. Otra idea es acompañarlo con una ensalada fresca, que ayuda a equilibrar la intensidad del guiso. Unos canónigos con manzana y frutos secos, aliñados con un poco de vinagre balsámico, son el contraste perfecto. Y si buscas algo más contundente, unas verduras asadas como calabacín, berenjena o pimientos completan el plato de forma genial.