Cuando nos duele la barriga o contraemos un virus estomacal, es común haber escuchado en alguna ocasión que refrescos como la Coca-Cola o el Aquarius pueden aliviar. Las leyendas urbanas aseguran que consumir estas bebidas ante un cuadro de gastroenteritis puede aliviar síntomas como la diarrea, los vómitos y las náuseas. En cambio, la ciencia tiene otra cosa que decir.

Al contrario de lo que propugna este mito, la Coca-Cola, el Aquarius y sus bebidas derivadas tienen un efecto “contraproducente”, puesto que solo actúa como un “efecto placebo”, según el médico francés Jimmy Mohammed. Esto se debe a que los refrescos de este tipo son altos en azúcar, por lo que aumentan la deshidratación.
Además, la Coca-Cola contiene cafeína, conocida por ser diurética y contribuir a su vez a la deshidratación del organismo. Todo ello tiene como resultado no solo un nulo alivio de los síntomas de la gastroenteritis, sino también un efecto dañino para el cuerpo al promover la diarrea. Esto ocurre porque el azúcar de los refrescos absorbe los líquidos del tracto digestivo, facilitando la digestión.
¿Por qué la Coca-Cola empeora la diarrea?
Aquello de darnos Coca-Cola a sorbitos cuando éramos pequeños también debemos abandonarlo. Los líquidos o alimentos ricos en azúcares durante una diarrea lo que producen es un empeoramiento de la misma, un fenómeno que llamamos “diarrea osmótica”. Al tomar un líquido altamente concentrado en azúcar nuestro cuerpo, en un intento de compensar las concentraciones y diluirlo, empuja el agua de nuestro organismo hacia el tubo digestivo y con ello la diarrea empeora.
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La leche y los lácteos: ¿amigos o enemigos de la diarrea?
En cuanto a la alimentación, lo mejor es mantener una dieta blanda o astringente en la que hay alimentos que es mejor no tomar, es decir, alimentos no recomendados tales como los cereales integrales, grasas saturadas y sí, también la leche. No es, en este caso, ningún mito que la leche es "mala" para las diarreas; sin embargo, como todo, hay que matizar algunas cuestiones.
"Cuando estamos enfermos por algún problema digestivo, puede estar contraindicado el consumo de leche y lácteos o no, dependerá de la patología de base", asegura Andrea Calderón, dietista-nutricionista. Por ejemplo, "si tenemos diarrea un día puntual porque algo haya podido sentarnos mal, no es necesario retirar la leche porque si no ha habido daño en la mucosa intestinal", añade. Esto se debe a que "posiblemente tengamos un déficit puntual de lactasa, la enzima que digiere la lactosa (al tener dañada la mucosa intestinal), y por ello no la digiramos bien y empeore los síntomas".
Pero en cambio, si estamos malos de gastritis, por ejemplo, que no afecta a la absorción intestinal de la leche, no nos va a afectar negativamente. Si tenemos diarrea un día puntual, no es necesario retirar la leche, pero cuando dura más días, por algún problema digestivo mayor, se recomienda retirar temporalmente la leche, por su contenido en lactosa. No obstante, "quitar la leche no hará que nos curemos antes, solo que tengas menos síntomas en ese momento".
Otra opción sería tomar leche "en raciones más pequeñas o tomarla sin lactosa unos días", ya que en ese caso sentará mejor porque la lactosa ya viene predigerida. En cuanto nos encontremos mejor, podemos volver a tomarla en porciones más pequeñas con total naturalidad.
Sin embargo, hay otros lácteos como el yogur o el queso que tienen mucha menos lactosa que la leche, "por lo que es probable que se toleren mejor, sobre todo lácteos fermentados y quesos más curados (los que menos lactosa tienen), pero estos últimos al ser altos en grasa tampoco van a ser la mejor recomendación si tenemos diarrea".
Además, "todo fermentado como yogur o kéfir tiene microorganismos probióticos, por lo que no estará de más. Por ello, si nos sientan bien, no se recomienda retirarlos, y si los quitamos, será lo primero en reintroducirse por su aporte nutricional y como probiótico", finaliza la experta.
Hidratación: La clave en el tratamiento de la diarrea
Uno de los principales riesgos de la diarrea, especialmente cuando es intensa o prolongada, es la deshidratación. Cuando alguien tiene un cuadro de gastroenteritis o diarrea, lo primero que debe hacer es reponer los líquidos perdidos. Es muy importante tomar líquidos cuando se tiene diarrea, para evitar cualquier riesgo de deshidratación.
Lo más recomendable es optar por agua, infusiones suaves como la manzanilla o bebidas con electrolitos y glucosa. Lo ideal es beber a pequeños sorbos durante todo el día, sin esperar a tener sed. También es útil incluir caldos suaves, como el de pollo sin grasa o de huesos, que además de hidratar aportan algunos nutrientes.
Bebidas recomendadas para la diarrea:
- Agua o suero oral: El suero oral tiene todas las sales y azúcares que necesita nuestro cuerpo cuando tenemos pérdidas vía digestiva.
- Té de canela: La canela posee propiedades calmantes y astringentes. Se recomienda tomarlo 2 o 3 veces por día y antes de las comidas.
- Té de milenrama: Las propiedades digestivas de esta planta ayudarán a aliviar gases y calambres intestinales.
- Té de bayas de arándanos: Los arándanos pueden ayudar en caso de inflamación a nivel del tracto intestinal.
- Infusión de manzanilla: La manzanilla tiene propiedades calmantes que pueden ayudar con el malestar estomacal.
Es importante beber al menos 1 taza de líquido cada vez que se tenga una deposición diarreica y evitar tomar bebidas demasiado calientes o demasiado frías.
Bebidas a evitar durante la diarrea:
Reduce el consumo de las siguientes bebidas cuando estás pasando por un cuadro diarreico:
- Bebidas azucaradas: Los refrescos, las bebidas energéticas y los zumos de fruta contienen azúcar, retienen agua en el intestino y pueden empeorar la diarrea.
- Bebidas dietéticas: Las bebidas sin azúcar pueden contener un edulcorante artificial llamado sorbitol que se ha asociado a la diarrea, en parte porque se absorbe de manera deficiente en el intestino delgado.
- Cafeína: La cafeína del café y el té ha sido identificada como factor desencadenante de la diarrea.
- Alcohol: Puede que sea una mala noticia, pero quizás tu vino o cóctel favorito te produzca irritación en el estómago. En algunas personas, puede deberse al gas o al trigo que contienen algunas cervezas, mientras que en otras el responsable puede ser sencillamente su contenido en alcohol.
Alimentación durante la diarrea: Qué comer y qué evitar
Elegir los alimentos idóneos cuando se tiene gastroenteritis es tan importante como hidratarse. Durante los primeros días, es recomendable seguir una dieta blanda que incluya alimentos como arroz blanco, pan tostado, zanahoria cocida, patata hervida y plátano maduro y pescados o carnes blancas al horno o a la plancha. Otro clásico en estos casos es la manzana rallada o asada, ya que contiene pectina, una fibra soluble que ayuda a retener agua en el intestino y aporta una textura más consistente a las heces. Y para el desayuno, se puede optar por una infusión suave con pan tostado y un poco de plátano maduro o fiambre de pavo de calidad.

Así como hay alimentos recomendados, también existen comidas que pueden empeorar la diarrea y deben evitarse. Entre los principales alimentos desaconsejados por los profesionales de la salud del grupo Sanitas se encuentran aquellos ricos en fibra insoluble, como las legumbres, las verduras crudas y los cereales integrales. Esto se debe a que este tipo de fibra acelera el tránsito intestinal, lo que puede intensificar la diarrea en vez de aliviarla.
También es recomendable prescindir de los lácteos enteros, los fritos, las salsas pesadas, los embutidos y las bebidas alcohólicas, porque su digestión suele ser más compleja y puede incrementar la irritación intestinal. Incluso algunos zumos naturales de frutas cítricas (como naranja o piña) pueden resultar demasiado ácidos para un estómago sensible en esos momentos.
Los probióticos son microorganismos vivos que, al ser ingeridos en cantidades adecuadas, ayudan a equilibrar la flora intestinal. Están presentes en algunos alimentos fermentados y también se pueden tomar en forma de cápsulas, sobres o ampollas. En algunos casos, puede ser útil tomar complementos con sales minerales, sobre todo si la diarrea es intensa o si se acompaña de vómitos.
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Diarrea en niños: Mitos y recomendaciones
¿Cuántas diarreas o episodios de estreñimiento pasarán nuestros hijos a lo largo de su infancia? Os garantizo que unos cuantos. Y vuestras dudas y preguntas suelen ser las mismas, así que hoy en Saber Vivir derribamos unos cuantos mitos que sospecho que a alguno de vosotros os pillarán por sorpresa.
Alimentación en niños con diarrea
Los niños pueden comer de todo desde el mismo momento en el que empiezan con la gastroenteritis. Casi de todo, sí, de hecho la mucosa intestinal se recupera antes cuando antes empiecen a comer. Hay que desterrar de una vez el mito del agua de arroz, la patata cocida y el pescado hervido. Las últimas recomendaciones nos indican que cuanto más variada sea la dieta, antes se recuperarán. Y de todo es de todo: ¿Hay un pollo al horno para comer? pues le damos unas mollitas. ¿Hay sopa de cocido? Pues un par de cucharadas. ¿Se va detrás del dulce? (ojo, quizá su cuerpo necesite azúcar), dale azúcares naturales: un trozo de pera, de plátano. ¿Que se va hacia el salado? ofrécele un trocito de pan con aceite y sal, por ejemplo; de todo, eso sí, en pequeñas cantidades y muy despacio.
Hidratación en niños con diarrea
Agua o mejor aún suero oral. El suero oral tiene todas las sales y azúcares que necesita nuestro cuerpo cuando tenemos pérdidas vía digestiva. Si está comiendo, con que le des sorbitos de agua es suficiente. Si no come nada sólido, tendremos que insistir con el suero oral. Ni bebidas para deportistas ni zumo.
Si el niño no para de vomitar, hay que darle a beber muy despacito, poco a poco. 5 ml cada 15 minutos. Si les damos de beber mucha cantidad, la vomitarán inmediatamente. Hay que hidratarles poco a poco, cada 15 minutos un sorbito de agua, 15 minutos de pausa y un sorbito de suero y así… y entre medias alternaremos con pequeñas cantidades de comida: un poco de yogur, un trozo de pan con aceite, un trocito de pollo, una cucharada de fideos… Si hiciésemos esto nos ahorraríamos la mayoría de las visitas a urgencias.
Leche sin lactosa en niños con diarrea
¿Le cambio a una leche sin lactosa? La respuesta es no. Solo está indicado retirar la lactosa en pacientes intolerantes o cuando la diarrea se prolonga más allá de los 15 días y siempre pautado por su pediatra. Si retiramos la lactosa el primer día, nuestra enzima natural llamada lactasa deja de funcionar y cuando reintroduzcamos de nuevo la leche con lactosa, tendremos una diarrea de rebote.
Señales de deshidratación en niños
Los niños cuanto más pequeños más rápido se deshidratan; durante los primeros días son pocas cosas las que has de vigilar pero que sí has de conocer:
- Desasosiego, tendencia al sueño, irritabilidad.
- Piel fría o sudorosa.
- Tristón, deja de jugar, debilidad o inestabilidad.
- Ausencia de lágrimas al llorar.
- Boca y/o lengua secas y pegajosas.
- Ojos hundidos, ojeroso.
- Si hace menos pipí de lo habitual y observas que en las últimas 8-12 horas no ha hecho.