La magia de Roald Dahl en cada página
Cuando leer se convierte también en regalar: la edición más bonita de Charlie y la fábrica de chocolate de Roald Dahl es una historia de Roald Dahl, el gran autor de literatura infantil. Las historias inolvidables de Roald Dahl merecen una edición a la altura de su magia. Las ediciones en tapa dura de la colección «Alfaguara Clásicos» han sido pensadas para convertirse en un regalo especial y duradero: libros que no solo se leen, sino que se atesoran en la biblioteca familiar. Con acabados cuidados y un diseño elegante, son la elección perfecta para compartir la alegría de la lectura y dejar huella en quienes más queremos.
Más de veinte mil ejemplares vendidos en el mundo. Libro sumamente entretenido y fácil de leer. Es un libro para niños, por lo que tiene una moraleja/enseñanza muy clara; sin embargo, se disfruta todo: desde el contexto de la historia de Charlie, la excentricidad de Willy Wonka y el icónico final sobre el elevador de vidrio. Una lectura deliciosa, este autor es muy bueno, un clásico que hay que leer o bien cuando se es pequeño o bien de mayor. Buenísimo libro. Digerible y entretenido. Un gran libro para niños y no tan niños, muy entretenido, muy creativo, que aporta buenos e importantes valores. Un cuento apto para niños y mayores con mucha dosis de fantasía y que transmite valores importantes para todas las edades.

La increíble aventura de Charlie Bucket
El señor Wonka, dueño de la magnífica fábrica de chocolate, ha escondido cinco billetes de oro en sus chocolatinas. Quienes los encuentren serán los elegidos para visitar la fábrica. Charlie tiene la fortuna de encontrar uno de esos billetes y, a partir de ese momento, su vida cambiará para siempre. La manera en que vive Charlie y su familia, aunque atípica y un poco cómica (humor negro de la pobreza) resulta conmovedora: los cuatro abuelos en esa cama eternamente en pijama.
Roald Dahl demuestra tener una imaginación desbordante. Un libro… delicioso. Divertido, irónico, ágil, desbordante de fantasía; uno de los libros de Dahl que más recomendaría a niños y no tan niños. Las descripciones de la fábrica y de lo que duerme en ella son geniales. Era tan entretenido, y estaba tan lleno de colores, olores y sabores, que se lo recomiendo a todos aquellos que quieran pasar un buen rato en el sillón, este libro se lee en muy poco tiempo, y no es solo para niños, así que anímense a pasar un rato de lectura "delicioso". Realmente te apetece estar en ese río de chocolate, por no hablar del antojo que te daba. Aun recuerdo la primera vez que leí este libro, fui capaz de oler el chocolate, y de saborearlo... y aun hoy, un cuarto de siglo después, si cierro los ojos recuerdo el sabor y la textura del río de chocolate.

GLASGOW | La experiencia inmersiva de Willy Wonka: el mayor lo que pides vs lo que te llega |EL PAÍS
Valores y enseñanzas que perduran
Este libro es un clásico de la literatura infantil que yo leí ya de adulto. Entretenido, con unos personajes divertidísimos (sobre todo Willy Wonka) y situaciones muy imaginativas. Tierno y divertido. Los mensajes moralizantes, los valores tan bonitos que figuran en el libro, como por ejemplo ahorrar para que la recompensa sea al final aún más dulce si cabe, o el hecho de compartir, de no ser caprichoso, ni egoísta, ni egocéntrico. Una maravilla de historia para sentirse como un niño leyéndola y una novela ejemplarizante para el conocimiento de los niños que deben conocer los valores que deben de poseerse y las actitudes a evitar para obtener recompensa, a pesar del terrible guiño que hace Roald Dahl al capitalismo puro y duro y a la esclavitud ¿una tribu africana trabajando gratis?
Creo que es un libro genial para la edad indicada y que contiene de todo, amistad, normativas morales y éticas, aventuras y fantasía. Este libro te da a enseñar amor y otras cosas que en los típicos libros de hoy en día lo echas de menos.
Ficha técnica y datos del autor
Aquí se presenta una tabla con la ficha técnica del libro:
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Ilustrador | Quentin Blake |
| Editorial | Santillana Educación, S.L. |
| ISBN | 9788491221166 |
| Idioma | Castellano |
| Número de páginas | 240 |
| Encuadernación | Tapa blanda |
| Fecha de lanzamiento | 02/02/2016 |
| Año de edición | 2016 |
| Serie/Saga | Colección Alfaguara Clásicos |
| Alto | 20.0 cm |
| Ancho | 13.5 cm |
| Peso | 298.0 gr |
Roald Dahl nació en 1916 en un pueblecito de Gales (Gran Bretaña) llamado Llandaff en el seno de una familia acomodada de origen noruego. A los cuatro años pierde a su padre y a los siete entra por primera vez en contacto con el rígido sistema educativo británico que deja reflejado en algunos de sus libros, por ejemplo, en Matilda y en Boy. Terminado el Bachillerato y en contra de las recomendaciones de su madre para que cursara estudios universitarios, empieza a trabajar en la compañía multinacional petrolífera Shell, en África. En este continente le sorprende la Segunda Guerra Mundial. Después de un entrenamiento de ocho meses, se convierte en piloto de aviación en la Royal Air Force; fue derribado en combate y tuvo que pasar seis meses hospitalizado. Después fue destinado a Londres y en Washington empezó a escribir sus aventuras de guerra. Su entrada en el mundo de la literatura infantil estuvo motivada por los cuentos que narraba a sus cuatro hijos. En 1964 publica su primera obra, Charlie y la fábrica de chocolate. Escribió también guiones para películas; concibió a famosos personajes como los Gremlins, y algunas de sus obras han sido llevadas al cine. Roald Dahl murió en Oxford, a los 74 años de edad.

Un libro para todas las edades
Hay literatura infantil y literatura que gusta a todos, incluidos los más pequeños, como este libro. La fina ironía de Roald Dahl es la misma que en otras obras destinadas en teoría a adultos. Vi primero la película y acabo de terminar el libro. Quizá ya tenía en mi mente los personajes de Hollywood y me he encontrado con algunas escenas distintas, pero en general, me ha gustado mucho. Lo compré para mi hija mayor, de seis años, y no se despega de él. Le encanta ese mundo surrealista, mágico y a la vez tierno y profundo que narra de manera excepcional su autor. Además, el haber visto hace un tiempo la película ha logrado engancharla aún más porque por un lado visualiza lo que lee y por otro ansía que lleguen momentos que recuerda con camino de la cinta de Tim Burton. Este autor no defrauda. El libro siempre supera a la película... claramente este es un ejemplo de ello. Libro más que recomendable para niños y no tan niños, con una trama que nos mantiene entusiasmados desde el primer momento, con ganas de saber cómo se desarrollarán los acontecimientos y con un protagonista con el cual se crea una simbiosis nada más abrir el libro.
Me acuerdo que me hicieron leer este libro cuando estaba en primaria, no hace demasiado tiempo. Fue uno de los libros que me motivaron a leer e hicieron que me inclinara por estos géneros, la fantasía, lo fantástico. A este libro le tengo un cariño especial, lo leí siendo pequeña, y siempre me ha gustado mucho. Aún hoy, lo releo de vez en cuando. Además un argumento que cuenta con ríos de chocolate, caramelos que pueden transformar a quien los coma, viajes al centro de la Tierra… no puede sino gustar a los niños y a los no tan niños. Es perfectamente válida para lectores adultos. Viene catalogada para mayores de 12 años según Alfaguara pero yo creo que es solo por la extensión, así que es un buen libro también para leérselo a niños más pequeños. Sí, leédselo, cuando cenan, antes de dormir, en el coche, cualquier momento es bueno para ellos, siempre dispuestos a escuchar las historias de sus referencias, nosotros.
Me hubiera gustado haberlo leído de pequeña. No parece muy propio estar leyendo este libro a los 40 años pero las historias de Roald Dahl (y los dibujos de Quentin Blake) me traen grandes recuerdos de esas primeras lecturas de la infancia con buenos personajes, tramas divertidas y no exentas de valores. Realmente no hay mucho que decir de este maravilloso librito, lo recomiendo para grandes y pequeños, no debe faltar nadie sin leerlo, lo disfrutas muchísimo. Este libro siempre me traerá muy buenos recuerdos. Lo leí mil veces y cada vez me gustaba más. No era más que un crío cuando me lo hicieron leer, y me gustó mucho más que Matilda. En esos tiempos era un devorador nato de chocolate, y no era capaz de empezar a leer sin unas presas al alcance de la mano. Uno de los libros que más me gustaron cuando era pequeño. Realmente maravilloso. Lo leí hace un montón de años. De hecho creo que fue de los primeros libros que leí sin que me obligaran a ello en el colegio. Es un libro genial, lo leí de pequeño y me encantó. Desarrolla tu fantasía e imaginación hasta límites nunca vistos, además el mundo del chocolate atrae mucho a los chavales e imaginar eso es como vivir un sueño. Muy recomendable. Sobretodo para los críos que empiezan a leer libros sin dibujos.