Los champiñones rellenos de carne en salsa son un plato contundente y sabroso, perfecto para cualquier ocasión. Esta receta combina la jugosidad de la carne con la terrosidad de los champiñones, todo ello envuelto en una deliciosa salsa casera.

Preparación del relleno
Lo primero es agrupar todos los ingredientes para tenerlos a mano. Limpiamos los champiñones y separamos el sombrero del tallo. Reservamos los sombreros y picamos finamente los tallos.
Para el relleno, ponemos en un bol la carne picada y el jamón. Puedes añadir un poco de huevo cocido si lo tienes, como se menciona en la receta original. Incorporamos los tallos de los champiñones picados y mezclamos todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea.

Relleno y dorado de los champiñones
Ahora, vamos cogiendo porciones de la masa y vamos rellenando los champiñones. La idea es formar una especie de bola, donde la mitad será el champiñón y la otra mitad el relleno de carne.
Una vez que tengamos todos los champiñones rellenos, ponemos una sartén con un buen chorrito de aceite al fuego. Cuando esté caliente, agregamos los champiñones rellenos y los doramos por todos lados hasta que adquieran un color dorado apetitoso. Retiramos del fuego y los colocamos en un plato con papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.

Elaboración de la salsa
La salsa es muy básica y complementa a la perfección los champiñones. Ponemos una cazuela al fuego con un chorrito generoso de aceite. Cuando esté caliente, echamos la cebolla picada junto con un poquito de sal, el ajo en polvo, un par de golpes de molinillo de pimienta negra y las hojas de laurel.
Dejamos pochar la cebolla a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta que esté tierna y transparente.
CHAMPIÑONES RELLENOS súper cremosos🌟| Cocina A Buenas Horas
Cocción final
Una vez que la cebolla esté pochada, incorporamos los champiñones rellenos a la cazuela. Vertemos el vino blanco y cocinamos a fuego alto durante un par de minutos para que se evapore el alcohol. Este paso añade un toque de sabor y profundidad a la salsa.

Ya tenemos nuestro plato listo, bien calentito está para chuparse los dedos. Podéis acompañar los champiñones con unas patatas fritas, pero tened en cuenta que son contundentes y por sí solos pueden ser una comida completa.