Cardo con Almendras: Receta Fácil para Disfrutar de un Clásico Invernal

Hay recetas que huelen a hogar incluso antes de empezar a cocinarlas, y los cardos con almendras son una de ellas. Es ese plato que aparece en muchas mesas cuando llega el frío, que se prepara sin prisas y que siempre sabe mejor cuando se comparte. Suave, reconfortante y con ese toque de frutos secos que lo hace especial, es una receta tradicional que sigue viva generación tras generación.

Si nunca lo has preparado o quieres recuperar ese sabor de siempre, en este artículo te contamos su origen, los ingredientes que necesitas y cómo hacerlo paso a paso para que te quede perfecto. No puedo comparar pues nunca los había probado, pero me gustó mucho el resultado de esta receta, muy típica de Navidad en todo Aragón: la salsa es muy suave y el conjunto delicioso. El cardo en salsa de almendras es una de las recetas más tradicionales de la cocina Aragonesa y es muy típica de la época de Navidad, un plato suave y delicioso para comenzar tu cena navideña. Hoy vamos a hacer un cardo con almendras, una receta fácil y barata para comenzar tu cena de nochebuena.

Origen e Historia de un Clásico Invernal

El cardo con almendras es una de esas recetas que han viajado a través del tiempo sin perder su esencia. Su origen se encuentra en las cocinas tradicionales de Navarra, Aragón y La Rioja, regiones donde el cardo ha sido, durante siglos, una verdura muy apreciada en invierno. Los egipcios y romanos ya lo apreciaban y fue en la Edad Media cuando se extendió por todo el sur de Europa. Aunque en España es en Aragón donde más fuerte arraigó. Es una de las recetas más tradicionales del recetario aragonés. Podemos encontrar varias recetas con este vernáculo, desde los cardos de Montflorite, los de Muel y los de Mozota.

Más allá de la economía doméstica, esta receta también habla de celebración. El cardo con almendras se convirtió en un plato típico de Navidad, cuando las familias se reunían para preparar recetas sencillas pero cargadas de significado. No había lujos, pero sí cariño: un buen cardo tierno, una salsa suave hecha a fuego lento y ese toque de frutos secos que marcaba la diferencia. El cardo con almendras es un plato navideño en muchas regiones españolas, incluida Madrid.

Mapa de las regiones españolas donde el cardo con almendras es tradicional

Sus apariciones en la gastronomía invernal se deben a que el cardo es una hortaliza de invierno, pero no solo a eso. La Iglesia proclamó en tiempos pretéritos el día 25 -la Navidad-, fiesta de solemnidad con vigilia de ayuno y abstinencia. Es decir, que el día 24 de diciembre no solo se prescribía comer solamente verduras, huevos o pescado, sino además hacerlo con frugalidad. Este precepto de ayuno y abstinencia en Nochebuena perduró hasta el año 1966, marcando la gastronomía navideña de manera parecida a como se hizo con la cocina de Cuaresma. De ahí procede el uso de comer pescado, marisco y platos sencillos de hortalizas como el cardo, la lombarda o la berza.

Desde el punto de vista culinario, la combinación es perfecta: el sabor delicado del cardo encaja de forma natural con la cremosidad de la salsa y el toque tostado de la almendra. Por eso, con el tiempo, esta receta dejó de ser un “plato de casa” para convertirse en un clásico de la gastronomía invernal del norte.

Ingredientes Sencillos para un Sabor Auténtico

Para preparar unos buenos cardos con almendras, no hace falta una lista interminable. Esta receta destaca precisamente por su sencillez y por lo bien que combina ingredientes básicos con un resultado muy aromático. El cardo comestible, pariente de la alcachofa, tiene unos tallos o pencas que recuerdan a las de las acelgas, recubiertas de una piel espinosa y fibrosa que hay que pelar previamente. Lo ideal es utilizar almendras crudas y peladas, porque te permiten controlar el tostado y obtener un sabor más suave y equilibrado. Al dorarlas ligeramente en casa consigues una salsa más aromática y con un toque tostado muy agradable.

Ingredientes para 3-4 personas:

Ingrediente Cantidad Notas
Cardo limpio 500 g Fresco, congelado o en conserva
Almendras crudas Un puñado generoso (75-100 g) Peladas
Dientes de ajo 2 Laminados o picados
Aceite de oliva virgen extra Un chorro generoso
Harina (o almidón de maíz) 1 cucharada Para espesar la salsa
Caldo de verduras o agua de cocción del cardo Suficiente para la salsa
Leche Un chorro Opcional, para una salsa más cremosa
Jamón serrano picadito 30 g (opcional)
Zumo de un limón Si se usa cardo fresco Para evitar la oxidación
Perejil Al gusto Para decorar
Sal y pimienta Al gusto
Picatostes Opcional Para servir

Como limpiar cardos 🥬 | Cocina tradicional

Si lo queremos consumir de temporada lo encontraremos los cuatro primeros meses del año. Si lo compramos fresco tendréis que disponer de tiempo, aunque el resultado final merece la pena. Hay que emplear un poco de tiempo en limpiarlo y en su cocción. Si os gusta la verdura seguro que sabréis apreciar su valor.

Preparación Paso a Paso: Cardo con Almendras Cremoso

Preparar cardos con almendras es más sencillo de lo que parece. La clave está en trabajar bien la salsa y respetar la suavidad del cardo para que no se rompa. Este es el cardo con almendras más fácil y cremoso que he hecho, y por eso hoy os lo traigo. Lo podéis hacer tanto con cardo en conserva o si tenéis la ocasión, comprando el cardo fresco y cociéndolo vosotros.

1. Preparación y Cocción del Cardo

  1. Si el cardo es fresco: Limpiar pelando las hebras y los pinchitos que pueda tener hasta conseguir 500 g de producto limpio (se puede hacer con un pelaverduras). Retiramos con la mano o con un cuchillo tirando de arriba abajo para quitar los hilillos o filamentos. Siempre de arriba a abajo para quitar la parte fibrosa y hay que hacerlo como si pelamos un espárrago grande, parece difícil, pero os aseguro que es muy fácil. Si no se hace quedarán muy fibrosas y no serán tan ricos, pues molestarán un poco. Por último, se hacen trozos de entre 5 a 8 centímetros. Para que no se oxiden, que no se pongan negros hay que sumergirlos, nada más limpiarlos, en agua fría bien con un poco de perejil fresco, al igual que las alcachofas. Trocear y poner en agua con zumo de limón. Cuece el cardo en una olla exprés con agua y sal. El tiempo depende de lo tierno que sea, pero entre 5 y 10 minutos suele ser suficiente para un cardo tierno. Si lo cueces en olla normal, cocer el cardo en abundante agua con sal, 20-25 minutos hasta que esté tierno. Hay que comprobar que queden bien cocidas todas sus partes. Retira del agua, pásalo a una cazuela y reserva el caldillo.
  2. Si el cardo es congelado o en conserva: Si el cardo es congelado o en conserva nos ahorramos todo el paso de limpieza. Nosotros partimos de un cardo ya cocido, por eso nuestra receta es más rápida y evitas tener que limpiarlo y cocerlo. Si te has decidido por uno congelado, hiérvelo con una cucharada pequeña de harina durante unos 20-25 minutos. Es recomendable para que quitemos ese regusto amargo y mantengamos un bonito color. Empezamos poniendo los cardos con el líquido que llevan en un cazo y lo calentamos. Escurre bien el cardo cocido antes de usarlo.
Cardo fresco y cardo en conserva

2. Tostado y Majado de las Almendras

  1. Tuesta ligeramente las almendras. Pon una sartén al fuego, sin aceite, y tuesta las almendras crudas durante unos minutos. Muévelas para que no se quemen: deben quedar doradas, no oscuras. Las vamos a tener durante unos 5 minutos.
  2. Seguidamente vamos a preparar un majado con estas almendras (y piñones, si los usas) y con el resto de las que teníamos. Es decir, lo vamos a moler todo, pero no mucho. No nos importa encontrarnos trocitos. Encarna lo hace en mortero y es como lo hago en casa, queda una salsa más bruta pero así te encuentras trocitos distintos de almendra y piñones. Os aseguro que es un gustazo a la hora de comer. También me gusta que la almendra vaya con piel, le da más sabor a la salsa.

3. Elaboración de la Salsa de Almendras

  1. Pon en una cazuela un chorro generoso de aceite de oliva virgen. Ponemos a temperatura media y doramos los dientes de ajo para que el aceite se infusione. Aquí podéis sacarlos con lo que te quedará un ligero sabor a ajo o bien trocearlos muy picaditos para que no se encuentren en la salsa. Si usas, pocha la cebolla picada finamente junto con los ajos laminados. Cocina a fuego medio hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
  2. Cuando estén los ajos dorados (y la cebolla tierna), añade la harina. Incorpora la cucharada de harina y mezcla bien durante un minuto para que pierda el sabor a crudo, como si fuese una bechamel, la famosa Roux. Si lo preparas con almidón de maíz, queda una bechamel más finita.
  3. Vierte el caldo de verduras poco a poco mientras remueves para evitar grumos. También puedes usar parte del líquido del cardo si es de buena calidad, ya que aporta sabor y suavidad. Luego añadimos las almendras molidas. Añadimos un chorro de leche y también un poco del líquido de los cardos, en cantidad suficiente para poder remover bien el rehogado y dejamos que espese un poco. Vertemos la leche y removemos hasta que quede una salsa cremosa.
  4. Para una textura más fina, retira un momento la olla del fuego y tritura la salsa con la mitad de las almendras tostadas (opcional).
  5. Si añades jamón, pícalo y sofríelo brevemente después de los ajos.
  6. Si añades huevo duro, puedes majar una yema con el ajo y las almendras, e incorporar el resto del huevo troceado a media cocción.
Esquema de la elaboración de una salsa bechamel o roux

4. Unión y Cocción Final

  1. Incorpora los trozos de cardo bien escurridos. Con mucho cuidado, para que los cardos no se rompan ni se deshagan, removemos para que se impregnen bien de la salsa. Lo mejor es ir meneando la cazuela para que todo se vaya uniendo. No lo remováis mucho para evitar que se nos rompa.
  2. Cocer el cardo con sus aderezos cinco a diez minutos, lo justo para que la salsa se reduzca y quede espesita y el cardo tome el sabor.

5. Ajuste y Presentación

  1. Prueba el punto de sal, añade un toque de pimienta si te gusta. Rectificamos de sal.
  2. Puedes presentarlo tal como la foto de presentación, con unos piñones tostados por encima, o espolvorear el resto de almendras tostadas por encima. Decorar con perejil y servir caliente (si se quiere, con picatostes).

Consejos para un Cardo con Almendras Perfecto

  • Para el amargor del cardo: Si usas cardo en conserva de buena calidad, lo normal es que no presente amargor. Aun así, puedes reducir cualquier matiz fuerte enjuagando ligeramente los tallos antes de añadirlos a la salsa.
  • Ajuste de la salsa: Si la salsa te queda espesa, basta con añadir un poco más de caldo -o parte del líquido de la conserva- y dejar que hierva unos segundos para integrarse bien. Si se queda demasiado líquida, déjala reducir a fuego lento hasta que alcance la textura que te guste.
  • Almendras con piel: A mí me gusta que la almendra vaya con piel, le da más sabor a la salsa.
  • Variantes: Como buen plato antiguo y popular, el cardo de Navidad tiene tantas variantes como casas, pero suele llevar poco más que el cardo cocido, con la compañía de un sofrito de ajo, las almendras majadas (o sin majar) y un poco de harina para espesar la salsa, que se suele hacer con el propio jugo del cardo. Puedes añadir 30 g de jamón serrano picadito en el sofrito. También puedes incorporar huevos duros troceados.

Cómo Servir el Cardo con Almendras

Los cardos con almendras combinan con muchísimos platos, así que puedes adaptarlos tanto a un menú sencillo como a una comida especial. Si buscas algo ligero, funcionan de maravilla junto a carnes blancas como el pollo a la plancha o un pescado suave, por ejemplo merluza o bacalao al vapor. Cuando quieres convertirlos en un plato más festivo, suelen quedar genial junto a preparaciones típicas de invierno. Si quieres seguir con recetas típicas de Aragón que mejor que hacer un ternasco de Aragón, digamos que es como el cabrito al horno o cordero al horno o un delicioso bacalao al ajoarriero.

Si prefieres servir los cardos con almendras como plato principal, basta con añadir algo que les dé más cuerpo: un poco de arroz blanco, unas patatas cocidas o simplemente un pan de corteza crujiente para disfrutar bien de la salsa. En conjunto, esta receta de cardos en salsa de almendra es muy contundente, por lo que llena bastante. Yo lo asoció a comida de domingo, desde que estoy en Madrid, mi suegra lo prepara a menudo.

Plato de cardo con almendras servido

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