Los calamares a la romana son anillas de calamar rebozadas en una masa crujiente, un aperitivo clásico que evoca el sabor de los bares y que gusta a la mayoría. Hacer “Calamares a la romana” no es una receta complicada, al contrario, es muy fácil; necesitamos como siempre, un buen producto, conocer dos o tres truquillos y el éxito estará asegurado.
Esta receta te permitirá preparar un rebozado de calamares como en los mejores bares, ¡ya lo verás! Os cuento como los he hecho siempre, en mi casa mis nenes hacían una fiesta el día que había calamares.
Ingredientes y Preparación
Para que el calamar quede bien rebozado es importante que el aceite esté bien caliente, pero sin que llegue a echar humo, ya que no ha de quemarse el aceite. Otra cosa a tener en cuenta es que se deben añadir los calamares a la sartén en tandas pequeñas para no reducir la temperatura del aceite.
La temperatura ideal del aceite es entre 175º y 180º. La cocina NO ES UNA CIENCIA EXACTA, por eso no puedo deciros cuántos minutos de fritura (pueden ser 2 o 3 minutos) porque los calamares o anillas de calamares no son todas del mismo tamaño y la temperatura de los fogones tampoco son iguales, por favor, leed los FRABICONSEJOS.
Si es posible, que nos limpien los calamares en la pescadería. Si la piel está fresca e intacta, respetarla. Cortar los cuerpos en tiras, según el tamaño, e intentar imitar el corte que consiguen en los bares, de un grosor medio. Hacer lo mismo con las aletas y los tentáculos.
Sazonarlos generosamente y sumergirlos en leche, con los dientes de ajo aplastados. Dejarlos así varias horas, en la nevera. Bien escurridos y secos de leche, pasar las tiras de calamar por harina, escurrirlas del exceso y sumergirlas delicadamente en la masa de fritura.
Variante con cerveza:
- 500 grs. de anilla de calamar
- 200 grs. harina de rebozar sin huevo
- 150 ml. cerveza fría
Lava bien las anillas de calamar, sécalas y añade un poco de sal. Vierte la cerveza fría en un bol y, poco a poco, añade los 200 gramos de harina, removiendo constantemente hasta que se deshagan todos los grumos. Calienta una sartén con abundante aceite de oliva para freír a fuego medio-alto.
Variante tradicional:
- 2 calamares grandes (500 gr. aprox.)
- 100 gr de harina (mejor harina de garbanzos)
- 2 huevos
- Sal
- Pizca de bicarbonato (opcional)
- Aceite suficiente para freír
Limpia los calamares, retira sus cabezas y bolsas de tinta. Corta los calamares en aros, sazona y pásalos por harina y sacude la sobrante. Reserva. Añade la pizca de bicarbonato a los huevos, bátelos y ve pasando por la mezcla las anillas de calamar (previamente enharinadas y que habías reservado).
Truco para el rebozado:
Pongo la harina en una bolsa de las que utilizo para congelar y meto ahí las anillas de calamar, cierro la bolsa y agito bien para que queden bien embadurnados de harina.
Cuando hagas los primeros conviene que los pruebes para comprobar si te han quedado duros y los siguientes debes dejarlos a más tiempo y por ello debes bajar la intensidad del fuego de tu cocina.
Pon a calentar el aceite en un cazo, es recomendable freírlos en un recipiente pequeño y hondo para que los calamares "naden" en el aceite. También conviene freír pequeñas tandas (no más de 3) para que el aceite no baje la temperatura (175º aprox.) y conseguir así una buena fritura. Fríelos en aceite muy caliente (175º aprox.).
Coloca los calamares fritos en un plato con papel de cocina para retirar el exceso de aceite.

Servir y Degustar
Los pondremos enseguida en una fuente de servir acompañados de un limón cortado por la mitad para que cada comensal añada el jugo que quiera. Sírve acompañados de una rodaja de limón.
Con patatas fritas, con una simple ensalada o en el bocadillo de calamares de toda la vida, esta receta es un clásico de siempre.
Si los comes en bocadillo, busca un buen pan que no desmerezca. ¡A disfrutar!
Calamares a la Romana tiernos y esponjosos
Información Nutricional
El calamar es una excelente fuente de proteínas magras, cruciales para la construcción y reparación de tejidos musculares. Además, proporciona minerales esenciales como el hierro y el zinc, que apoyan el sistema inmunológico y la salud celular.
El Calamar Romana: Una Opción Exquisita
Descubre nuestro calamar romana, una exquisita opción que combina calamares frescos con un rebozado ligero y crujiente. Nuestros calamares romana se preparan con calamares seleccionados y un rebozado de alta calidad, siguiendo métodos tradicionales para asegurar la mejor textura y sabor. Cada calamar romana se elabora con calamares frescos y un rebozado especial que garantiza una textura crujiente y un sabor delicioso después de la cocción.
Nuestro calamar romana es ideal para freír y servir como aperitivo, tapa o plato principal. Es fácil de preparar y se adapta a diversas ocasiones, ofreciendo flexibilidad culinaria sin igual.
