Las calabazas, pertenecientes a la familia de las cucurbitáceas, engloban una sorprendente diversidad de formas, colores y tamaños. Desde las pequeñas calabazas ornamentales hasta las gigantes de concurso, cada variedad ofrece características únicas para el cultivo, la cocina y la decoración. Se cree que se cultivaron por primera vez hace más de 10,000 años en América, específicamente en México, América Central y América del Sur, siendo uno de los cultivos más antiguos de la humanidad.
A nivel botánico, aunque se cocinan como una verdura, las calabazas se consideran una fruta. No solo se consumen en forma de puré y sopas, también se utilizan en aceite, harina y jugo. Además, sus semillas están consideradas un superalimento, ya que son ricas en magnesio, zinc, antioxidantes y proteínas, mejorando la salud del corazón, la función inmunológica y favoreciendo la digestión.

Clasificación y Especies Principales
La diversidad de las calabazas se organiza en diferentes especies botánicas, cada una con sus propias características:
Cucurbita maxima
Este grupo es conocido por sus variedades de calabazas gigantes. La variedad más cultivada en el mundo actualmente es la 'Delica'.
- Atlantic Giant: Produce frutos de muy gran tamaño, pudiendo alcanzar fácilmente los 200 kg si no se le deja más que un fruto por planta. Tiene un color rojo-anaranjado, corteza dura y acostillada. Su pulpa naranja tiene un sabor excelente y su cultivo precisa terrenos profundos y ricos en nutrientes. La calabaza “Felicitas” del Huerto Los Ángeles, ganadora de un concurso, pesó 46 kilos y pertenecía a esta variedad.
- Delica: Vigor medio, produce frutos de 1,5 a 2 kg, de forma achatada. Su corteza es de color verde oscuro y la carne de color anaranjado intenso. Es una variedad muy adaptable a las condiciones de cultivo, muy dulce y de buen sabor, con larga conservación.
- Hokkaido o Potimarron: Conocida también como calabaza Potimarron o Cucurbita maxima Duchesne ssp. maxima convar. Es una de las más ricas por su sabor, que recuerda a la castaña. Su carne es dulce, seca y anaranjada.
- Turbante Turco (Giraumon Turban): Frutos con forma muy original y decorativa y coloraciones abigarradas con tonos rojos, naranjas, amarillos, verdes y blancos. La carne es muy firme, de color anaranjado claro, azucarada y un poco harinosa. Utilizada en alimentación y para decoración, con buena conservación. La calabaza Turbante Turco ocupó el segundo puesto en la categoría de calabazas más raras en un concurso.
- Variedad Vasca o Mallorca: Esta variedad se ha destacado en concursos, con un segundo puesto en tamaño con una calabaza de 36kg.
Cucurbita moschata
Estas variedades son apreciadas por su pulpa firme y alargada. Las variedades de calabaza Cucurbita moschata Duchesne más cultivadas en España son las de tipo Butternut, popularmente conocidas como ‘violín‘ o ‘cacahuete‘, o la ‘Muscat de Provence’. Su pulpa, tras su cocinado, es ideal para elaborar dulces y repostería. El color exterior de sus frutos puede ser blanco, verde oscuro o una mezcla veteada de ambos.
- Butternut Rugosa: Produce frutos de forma cilíndrica, con abultamiento en el extremo, muy decorativos, largos de 25 cm, con un peso de 1 a 2 kg. La carne es de color amarillo claro, muy dulce y sabrosa.
- Dieci Comandamenti: Frutos multicolores de pequeñas dimensiones, de forma redonda, con diez “dedos”.
- Calabaza Seminole y Calabaza de cuello grande: Identificadas como antepasados de la calabaza moscada.
Cucurbita pepo
Las calabazas de esta especie varían mucho en tamaño y color, incluyendo calabazas ornamentales y variedades de consumo.
- Connecticut Field: Calabaza tipo Halloween, produce frutos de color naranja, de 4 a 12 kg. La carne es de color amarillo anaranjado, suave y de sabor dulce. Estas calabazas se cultivan casi exclusivamente como ornamentales.
- Coronada: Variedad ornamental que destaca por sus usos culinarios. Fue la ganadora por votación popular en la categoría de calabazas más originales y raras en un concurso.
- Calabacín y Calabaza Bonetera: Forman parte de esta especie y se consumen en verano.
- Calabazas Miniatura: Como las Baby Boo, Sweetie Pie, Jack-Be-Little y Munchkin, que una planta puede producir de 12 a 15 frutos.
- Calabaza Carnaval: Una forma rayada de calabaza bellota.
- Calabazas blancas: La mayoría son C. pepo, como la Cotton Candy y la Casper.
- Variedad Autumn Wings: Esta variedad ha obtenido un tercer puesto en la categoría de calabazas más raras.
Otras especies de interés
- Cucurbita argyrosperma Huber (también conocida como Cucurbita mixta Pangalo): Originaria de Mesoamérica, incluye el Cushaw de rayas verdes del suroeste, designado así porque su sabor se ajusta al ideal de la calabaza.
- Calabaza Sechium edule o ‘Chayote’: Hortaliza popular en México.
- Lagenaria siceraria (‘calabaza de peregrino’ o ‘calabaza de flores blancas’): Planta de crecimiento indeterminado, cuyos frutos, una vez secos y vacíos, pueden servir como recipientes de líquidos.
- Luffa cylindrica Roem: Conocida como esponja vegetal.
Como Cultivar Calabacita en el Huerto Urbano || México Verde
Cultivo de Calabazas: Requisitos y Consejos
El cultivo de calabazas es exigente y requiere paciencia, ya que pueden tardar entre 75 a 120 días en madurar, dependiendo de la variedad y las condiciones climáticas. Es importante conocer que requiere mucho espacio para expandirse.
Condiciones ideales
- Temperatura: Las cucurbitáceas son anuales de estación cálida, prefiriendo temperaturas diurnas de 24° a 30° C y alrededor de 18° C por la noche. Las semillas germinan más rápidamente cuando la temperatura del suelo es de 30° C.
- Suelo: Las calabazas prefieren una marga arenosa bien drenada, rica en materia orgánica y con un pH de 6.0 a 6.5.
- Siembra: Las calabazas de invierno se pueden sembrar directamente tan pronto como la temperatura del suelo alcanza los 15° C. Necesitan de 90 a 120 días sin heladas para alcanzar la madurez. Se deben sembrar a finales de primavera, de últimos de mayo a principios de junio, cuando la temporada de heladas ya ha llegado a su fin. La helada de otoño también es muy nociva para la planta.
- Espacio: En el huerto, las calabazas necesitan mucho espacio: cuanto más grande sea el fruto que se cosecha, más grande debe ser el espacio reservado a la planta. Se recomienda dejar una distancia aproximada de 2 a 2,5 m entre hileras y separar las semillas de 0,5 a 0,6 m entre sí.
- Humedad: Una tierra húmeda es suficiente para el crecimiento óptimo de la planta y los frutos, pero sin exceso.
- Polinización: Para que los frutos crezcan, es necesario que las flores femeninas sean polinizadas por las flores masculinas.

Técnicas de Cultivo
- Cultivo sin labranza: Minimiza el uso de pesticidas y mejora la calidad del suelo. Consiste en el establecimiento sembrado de otoño del cultivo de cobertura en los campos de calabazas, utilizando una mezcla de veza peluda y centeno.
- Trasplantes: Los trasplantes criados en invernadero se usan comúnmente en partes de temporada corta de los EE. UU. Es recomendable usar un recipiente para cada plántula para asegurar un mínimo de perturbación de la raíz.
- Riego y Nutrición: Mantener humedad constante. Para el cultivo orgánico, se dependen de rotaciones de cultivos, residuos de cultivos, estiércol animal, legumbres, abonos verdes, composta y minerales para alimentar el suelo.
- Control de plagas y malezas: Se manejan con cultivo mecánico y controles culturales, biológicos y biorracionales.
Rendimiento
Como promedio, se obtienen de 1 a 2 frutos por planta, según las distintas variedades de calabaza. En el caso de calabazas miniatura, como las Baby Boo, Sweetie Pie, Jack-Be-Little y Munchkin, una planta puede producir de 12 a 15 frutos.
Beneficios para la Salud y Usos Culinarios
Las calabazas son un regalo para los ojos y para la salud. Encierran una cantidad importante de luteína y zeaxantina, dos antioxidantes que desempeñan una función de protección de la retina, el órgano sensible de la visión. También son fuentes de provitamina A o betacaroteno (indispensable para la visión nocturna, metabolización del hierro, salud de la piel y las mucosas, sistema inmunitario y crecimiento). Además, contienen manganeso, potasio, magnesio, vitamina C, vitamina B9 y vitamina B6.
Composición Nutricional
| Nutriente | Beneficio |
|---|---|
| Luteína y Zeaxantina | Protección de la retina, salud ocular. |
| Provitamina A (Betacaroteno) | Visión nocturna, salud de la piel y mucosas, sistema inmunitario. |
| Manganeso | Participa en diversas funciones metabólicas. |
| Potasio | Regulación de la presión arterial, función muscular. |
| Magnesio | Salud ósea, función nerviosa y muscular. |
| Vitamina C | Antioxidante, sistema inmunitario. |
| Vitamina B9 (Ácido fólico) | Formación de células sanguíneas. |
| Vitamina B6 | Metabolismo de proteínas, función nerviosa. |
Mejor momento para comerlas
Aunque se pueden consumir todo el año, su mejor temporada va de octubre a enero, ya que las calabazas son por lo general hortalizas de invierno, con la excepción notable del calabacín y la calabaza bonetera, que se consumen en verano.
Selección y conservación
Para seleccionar correctamente las calabazas, deben ser lisas y firmes, sin manchas en la piel. Las calabazas pequeñas son mejores que las grandes porque su carne es más fina. La carne ha de presentar buen aspecto y no tener consistencia viscosa. Es preferible elegir una que conserve el tallo o pedúnculo para que se conserve más tiempo.
Para conservar correctamente las calabazas:
- En un lugar seco y fresco, protegidas de la luz, pueden durar varios meses.
- En el frigorífico, cortadas y protegidas por film transparente, se conservan de 3 a 4 días.
- En el congelador, escáldelas antes de congelarlas.

Preparación y cocción
Las calabazas de verano (calabacín y calabaza bonetera) no necesitan pelarse, ya que su piel es tierna después de la cocción. Se cortan por la mitad y se retiran las pepitas. Las calabazas de verano se consumen crudas o cocidas (en ensalada, asadas al horno, salteadas en la sartén o gratinadas). Las calabazas de invierno, en cambio, solo se comen cocinadas.
Tiempos de cocción:
- 15 minutos en olla a presión.
- 40 minutos al horno.
- 20 minutos en agua hirviendo.
Maridaje en la cocina
- Cruda: Ralladas como las zanahorias o cortadas en láminas finas, pueden constituir entrantes sorprendentes y originales. Combinan bien con hierbas frescas, limón, frutas y queso fresco.
- Cocinada: Son deliciosas en potaje, en particular con zanahorias y jengibre. Son un ingrediente perfecto para elaborar sopas, risotto, estofados y currys. También son deliciosas gratinadas y en puré; para darles un toque personal, se puede añadir sirope de arce, romero, nueces, ajo. Las calabazas espagueti combinan maravillosamente con una salsa de tomate.
- Postres: Gracias a su sabor ligeramente dulce, ciertas calabazas (potiron, hokkaido o potimarron, butternut) pueden servir para elaborar deliciosos postres (tartas, bizcochos, magdalenas, compotas).
Truco anti-despilfarro
No tires las pepitas. Después de escaldarlas, tuéstalas. Sazónalas y sírvelas como aperitivo o en ensaladas. Son un súper alimento.
Historia y Curiosidades
Las calabazas tienen una historia y características fascinantes. La calabaza es todo un símbolo de Halloween. La tradición de tallar calabazas, conocida como Jack-o’-lantern, tiene su origen en las leyendas irlandesas. Los irlandeses comenzaron a tallar nabos, pero los inmigrantes en América los reemplazaron con calabazas, ya que eran más grandes y fáciles de trabajar.
En el siglo 18 y 19, los americanos en la frontera sustituían el pastel de manzana por calabazas inmaduras. El primer “pastel” de calabaza era en realidad una calabaza con la parte superior cortada, las semillas eliminadas y la cavidad llena de una mezcla de manzanas, edulcorante, especias y leche.
La calabaza más grande jamás registrada pesaba 1,226 kg y fue cultivada en Italia en 2021 por el agricultor Stefano Cutrupi.