La frecuencia de la lactancia materna: desmitificando la producción de leche y las necesidades del bebé

Amamantar a un bebé es lo más natural, pero la lactancia materna suele venir acompañada de numerosas preguntas. Aquí encontrará lo que necesita saber sobre con qué frecuencia y durante cuánto tiempo debe amamantar a su bebé, así como la maravillosa capacidad de su cuerpo para producir leche materna.

La producción de leche materna: un sistema de oferta y demanda

Su cuerpo es capaz de producir leche materna en función de las necesidades de su bebé en cada fase del periodo de lactancia. Comprender cómo se activa su suministro de leche materna, qué le sucede a su leche cuando da el pecho a su bebé y por qué su suministro se va adaptando a sus necesidades a medida que va creciendo le ayudará a empezar la lactancia con buen pie.

Esquema del proceso de producción de leche materna

El primer día: la producción de calostro

La leche producida inmediatamente después del parto corresponde a calostro. El calostro es la primera leche, es más amarillenta, contiene gran cantidad de proteínas e inmunoglobulinas (sustancias antiinfecciosas) y aporta muchas calorías en pequeño volumen. Su bebé debería estar preparado para iniciar las tomas desde el mismo momento del parto. El hecho de que se enganche y succione de forma rítmica ayuda a "activar" sus células productoras de leche e iniciar el suministro de su primera leche materna, el calostro. Intente darle el pecho durante la primera hora, si fuera posible, y tan pronto como muestre interés en alimentarse, para sentar las bases de un correcto suministro de leche materna en el futuro.

Los primeros días: la subida de la leche materna

Durante esta fase de la producción de leche materna, su cuerpo está esperando a que los niveles de la hormona del embarazo, la progesterona, desciendan (empiezan a reducirse tras expulsar la placenta), y a que las hormonas productoras de leche, como la prolactina, la insulina y la hidrocortisona, empiecen a aumentar. Las hormonas harán que inicie la producción de leche. Aproximadamente al tercer día después del parto, se producirá la "subida" de la leche materna y sus pechos pueden empezar a notarse más firmes y llenos.

El primer mes: la creación de un suministro adecuado

Durante las primeras semanas, su cuerpo responde de forma muy rápida a la extracción de leche materna, ya que está aprendiendo cuánta leche debe producir. Sus niveles de prolactina aumentan cada vez que extrae leche de los pechos, asegurándose de que completen su desarrollo. Este proceso también permite la maduración de la composición de la leche; durante esta fase de la producción de leche materna, su cuerpo produce leche de transición en cantidades que van en aumento.

Las primeras semanas con su bebé son fundamentales para establecer un suministro de leche materna correcto a largo plazo. Cuanto más frecuentes sean las tomas, más leche producirá, mediante un proceso de oferta y demanda. Cada vez que se extraiga leche, porque su bebé se alimenta o mediante extracción, sus pechos producirán más leche. Recuerde que es normal que los bebés se alimenten con mucha frecuencia, incluso cada 45 minutos. Esto no significa que no estén recibiendo suficiente leche. Las tomas frecuentes ayudarán a establecer su suministro, así que alimente a su bebé a demanda en lugar de seguir un horario.

No olvides que los bebés también toman el pecho para estar tranquilos. Dar el pecho hace que su bebé se sienta calmado y tranquilo mientras se va adaptando a la vida fuera del útero, además de ayudaros a los dos a establecer un vínculo.

Cómo proteger la producción de leche materna durante el primer mes

Si sigue las indicaciones de su bebé y le deja amamantarse tantas veces como quiera, durante el tiempo que quiera, su producción de leche materna se debería mantener. Algunas madres intentan aumentar el intervalo de tiempo entre tomas para dar a sus pechos más tiempo para producir leche, pero esta no es una buena idea, ya que, en realidad, puede ralentizar la producción de leche.

Si no puede dar el pecho al bebé directamente durante las primeras dos semanas, puede extraer leche para establecer y mantener su suministro de leche materna durante este periodo crucial y también con posterioridad. Dar a su bebé biberones extra con leche de fórmula de forma innecesaria puede reducir su suministro de leche materna. Esto hace que sus pechos no reciban el mensaje de que deben aumentar la producción de leche materna, ya que no se está extrayendo leche. Además, si su bebé duerme más tiempo después de tomar un biberón, puede que se pierda la siguiente toma directamente del pecho.

Esta situación recibe a veces el nombre de "trampa de compensación". Después de tres o cuatro días de tomas complementarias con leche de fórmula y una menor extracción de leche, los pechos reciben el mensaje de que se ha iniciado el destete. Como respuesta, reducen la cantidad de leche producida. Esto hace que el bebé vuelva a tener hambre, y a menudo lo que recibe es otra toma complementaria de leche de fórmula. Y así, el ciclo continúa... culminando en un suministro de leche materna reducido y un bebé que ahora se alimenta principalmente con leche de fórmula.

Su producción de leche materna después de las seis semanas

Después del primer mes, la prolactina que aparece después de las tomas empieza a reducirse, su leche está madura y su cuerpo ya es muy eficiente a la hora de producir toda la leche que necesita el bebé. De hecho, sus pechos ya empiezan a funcionar en "piloto automático". Puede que también note sus pechos más blandos y que dejen de tener pérdidas de leche.

En esta fase es habitual preocuparse por "perder la leche". Pero esto, en realidad, es un signo de que su producción de leche materna se ha estabilizado y que ahora está ajustada a las necesidades del bebé. Resulta curioso constatar que, aunque su bebé está creciendo sin parar, tomará aproximadamente la misma cantidad de leche a las seis semanas que cuando tenga seis meses. Puede que observe que se alimenta durante periodos más largos, pero con menos frecuencia. Por otra parte, puede que haya días en los que se alimente menos de lo habitual. El apetito de un bebé puede fluctuar, ¡igual que el de un adulto!

A partir de ahora, solo producirá leche de acuerdo con la oferta y la demanda. Es decir, cuanto más beba el bebé (o cuanto más extraiga), más producirá. Se cree que esto se debe a un elemento de su leche denominado FIL (inhibidor de la lactancia por retroalimentación), que controla la producción de leche. Cuanta más leche contiene su pecho, mayor presencia de FIL, por lo que un pecho lleno producirá menos leche que uno que esté casi vacío.

Frecuencia y duración de las tomas

¿Con qué frecuencia debo amamantar a mi bebé?

Durante el primer mes de vida, los recién nacidos deben alimentarse entre ocho y 12 veces al día. La leche materna se digiere fácilmente, por lo que los recién nacidos tienen hambre a menudo. Además, el hecho de amamantar frecuentemente a su bebé favorece su producción de leche durante las primeras semanas. Los recién nacidos, tras nacer, están 2 horas despiertos. En ese periodo la mayoría consigue engancharse. Después existe un letargo fisiológico (8-12 horas) y posteriormente realizan tomas frecuentes (8-12/día o más), irregulares y predominantemente nocturnas. Un recién nacido sano mamando adecuadamente a demanda sólo necesita leche materna.

Cuando tienen entre 1-2 meses de vida, la mayoría de los bebés suelen hacer entre siete y nueve tomas al día. Durante las primeras semanas de vida, usted deberá amamantar a su bebé "a demanda" (cuando tenga hambre), lo que suele ser cada hora y media a tres horas. Conforme los recién nacidos vayan creciendo, necesitarán mamar con menos frecuencia y desarrollarán un horario de lactancia más regular y predecible. Algunos maman cada 90 minutos, mientras que otros pueden aguantar dos o tres horas entre tomas consecutivas. Los recién nacidos no deben pasar más de unas cuatro horas sin alimentarse, ni siquiera por la noche.

¿Cómo cuento los intervalos entre tomas consecutivas?

Los intervalos entre tomas se cuentan desde el momento en que el bebé empieza a mamar (en vez de cuando termina) hasta el inicio de la próxima toma. Sobre todo al principio, es posible que usted tenga la sensación de que amamanta al bebé continuamente, lo que es completamente normal. Pero, en poco tiempo, su bebé aguantará más tiempo entre tomas consecutivas.

¿Cuánto tiempo duran las tomas?

Los recién nacidos pueden alargar las tomas hasta 20 minutos o más, mamando de uno o de ambos pechos. Conforme van creciendo, los bebés van siendo más eficaces al mamar, de modo que pueden tardar solo entre cinco y 10 minutos en vaciar cada pecho. Llame al médico si le preocupa la duración de las tomas de su bebé, porque le parecen demasiado cortas o demasiado largas.

¿Cuándo debería alternar ambas mamas?

Alterne entre ambos pechos y procure que su bebé mame aproximadamente la misma cantidad de tiempo de cada uno de ellos cada día. Esto ayuda a mantener su producción de leche en ambos pechos y previene la dolorosa congestión mamaria (cuando sus pechos están llenos o saturados de leche). Puede cambiar de pecho a media toma e ir alternando qué pecho le ofrece antes en tomas consecutivas.

Si no recuerda qué pecho le ha ofrecido primero a su bebé en la última toma, le puede ayudar el uso de recordatorios, como ponerse un alfiler de seguridad o atarse una pequeña cinta en la tira del sostén del pecho que ha ofrecido a su bebé en segundo lugar para ofrecérselo en primer lugar en la siguiente toma. O bien, anóteselo en una libreta o use una aplicación de lactancia materna para llevar esos registros.

Es posible que su bebé prefiera mamar de ambos pechos en cada toma o que prefiera mamar solamente de un pecho en cada toma. En este segundo caso, ofrézcale el otro pecho en la próxima toma. Sigan la pauta que mejor les funcione y que les resulte más cómoda a ambos.

¿Con qué frecuencia debo hacer eructar al bebé durante las tomas?

Si le ofrece al bebé ambos pechos en cada toma, intente hacerlo eructar cuando lo cambie de pecho y también al final de la toma. A menudo, el mismo movimiento de cambiar al bebé de pecho puede hacerlo eructar. Algunos bebés necesitan eructar más y otros menos, y esto puede variar de una toma a otra. Si su bebé regurgita mucho, trate de hacerlo eructar más a menudo.

Aunque es normal que los bebés regurgiten una pequeña cantidad de leche después de las tomas o mientras eructan, un bebé no debe vomitar después de mamar. Si su bebé vomita toda la toma o gran parte de ella, podría haber un problema que requeriría atención médica. Si a usted le preocupa que su hijo regurgite demasiado, llame al médico.

¿Por qué tiene mi bebé mucha más hambre que de costumbre?

Cuando los bebés están atravesando períodos de crecimiento rápido (o estirones), tienen más hambre. Esto puede ocurrir en cualquier momento. Durante esos períodos y siempre que su bebé parezca estar especialmente hambriento, siga las pistas que él le dé. Es posible que deba aumentar temporalmente la frecuencia de las tomas.

Duración de la lactancia materna

¿Durante cuánto tiempo debería seguir amamantando a mi bebé?

Se trata de una decisión personal. La organización mundial de la salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y su mantenimiento, junto a la alimentación complementaria, hasta los 2 años. Puede alargar la lactancia materna hasta los 12 meses (y más) si funciona tanto para usted como para su bebé.

Los expertos recomiendan que los bebés se alimenten exclusivamente de leche materna (sin tomar leche de fórmula, otro tipo de leche que no sea materna, agua, jugo ni comida sólida) hasta que cumplan 6 meses. La leche materna es el mejor alimento para el lactante. Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico y emocional. Le protege de muchas enfermedades y facilita el establecimiento de un buen vínculo madre-hijo.

Favorece además la salud materna disminuyendo el riesgo de padecer osteoporosis y cáncer de mama y de ovario, entre otras patologías. Los estudios indican que la lactancia materna puede reducir las probabilidades de que un bebé tenga diarrea, infecciones de oído y meningitis bacteriana, o reducir la gravedad de sus síntomas. La lactancia materna también protege a los bebés del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), la diabetes, la obesidad, y el asma.

En las madres, la lactancia materna quema calorías y ayuda a que el útero se encoja. De hecho, las madres que amamantan a sus bebés suelen volver a tener la figura y el peso que tenían antes de quedarse embarazadas más deprisa que las que optan por la lactancia artificial.

Beneficios de la lactancia materna para la madre y el bebé

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El destete

Llegado el momento del destete, éste se debe hacer de forma delicada y paulatina, reduciendo despacio el número de tomas, posponiendo la toma o bien ofreciendo el pecho con condiciones, y siempre proporcionar otro tipo de consuelo.

Alimentación complementaria

A partir de los 6 meses el niño está preparado a nivel psicomotor para introducir alimentos que complementen a la leche materna y cubran sus necesidades nutricionales. Hasta el año de edad, se debe ofrecer primero el pecho y después los otros alimentos, ya que la leche materna sigue siendo el alimento fundamental en esta etapa. Se debe introducir el gluten mientras el niño está con lactancia materna, y después de los 6 meses de edad. Si el niño hace 4 o 5 tomas de pecho al día no precisa otras fuentes de leche o derivados lácteos.

Preocupaciones sobre la producción de leche

¿Su suministro de leche materna es normal?

Aunque es habitual que las madres se preocupen por su producción de leche materna y por cómo aumentar su suministro, cuando los bebés están sanos y crecen adecuadamente, es muy raro que surjan problemas. Si su bebé se amamanta bien, no es necesario que se extraiga leche. Si además de amamantar bien a su bebé se extrae leche, hará que su cuerpo funcione como si tuviera gemelos.

Si el número de pañales que ensucia su bebé es bajo o si su proveedor médico está preocupado por el peso de su bebé, es posible que tenga una baja producción de leche. Una consejera de lactancia es la persona más adecuada para ayudarle a averiguar qué está pasando con su producción de leche.

Cuando la producción de leche se retrasa o es insuficiente

Tal vez la bajada de la leche se retrase después del nacimiento de un bebé de alto riesgo. Además, es normal que disminuya la cantidad que se extrae después de varias semanas. La disminución puede ser lenta o puede ocurrir de repente. No espere para pedir ayuda si alguna vez la producción de leche es una preocupación. Cuanto antes reciba ayuda, mejor. Consulte con un asesor de lactancia certificado, con el personal de enfermería de su bebé o con una persona a cargo de una organización de apoyo a la lactancia para que la ayude a averiguar qué puede estar afectando su producción de leche si le ocurre lo siguiente:

  • No llega a producir un total diario de por lo menos 17 onzas (500 ml), entre 7 y 10 días después del parto.
  • La cantidad de leche que se extrae disminuye a diario por 3 o 4 días seguidos.
  • El total diario es de menos de 12 o 13 onzas (355 o 385 ml) por más de 2 o 3 días seguidos.
  • Tiene las mamas duras, doloridas o enrojecidas, y no puede extraerse leche para ablandarlas. O tiene fiebre, dolores o escalofríos.

Señales de alerta de baja producción de leche

Causas posibles del retraso o la disminución en la producción de leche

¿Se extrae leche con bastante frecuencia?

No extraerse leche con la frecuencia suficiente o no vaciarse las mamas por completo son las razones más comunes del retraso o la escasez en la producción de leche. Lo primero que debe hacer siempre es revisar el número y la duración de las sesiones de extracción, si alguna vez está preocupada por la producción de leche. Es fácil caer en la costumbre de dejar pasar cada vez más tiempo entre las sesiones de extracción cuando se recupera del parto y visita a su bebé en la UCIN. Además, al principio, puede que una madre obtenga más leche rápidamente cuando transcurrieron varias horas entre una sesión y la siguiente. Sin embargo, si la leche no se extrae de forma frecuente y satisfactoria, las mamas pronto reciben el mensaje de hacer más lenta la producción de leche. Al cabo de uno o dos días, una madre cuya frecuencia de extracción de leche es cada vez menor empezará a producir menos leche por día, incluso si al principio la cantidad por sesión parece ser mucha.

Verificación del equipo

Si su rutina de extracción de leche no parece ser el problema, tal vez sea el sacaleches que está usando. Muchas madres advierten que un sacaleches eléctrico doble de uso hospitalario es más eficaz para extraerse leche para un bebé de alto riesgo. Para algunas mujeres, el sacaleches manual que funciona con baterías o el sacaleches eléctrico más pequeño no son opciones eficaces para establecer y mantener el suministro de leche para un bebé de alto riesgo. Si no dispone de un sacaleches de uso hospitalario, a veces es posible alquilar uno en un hospital local o alquilárselo a un asesor de lactancia o a un grupo de madres. Una vez que lo tenga, preste atención para saber si funciona bien. Si cree que no funciona correctamente, llame a la oficina de alquiler o al fabricante. También es importante asegurarse de que la pieza del sacaleches que hace contacto con la mama (la tetina) esté colocada correctamente, ya que esto contribuirá a que la extracción de leche sea satisfactoria.

Incorporar estrategias

Las siguientes estrategias también pueden ser útiles para aumentar la producción de leche:

  • Antes de extraerse leche, no olvide hacerse masajes y aplicarse calor en las mamas.
  • Si se está extrayendo leche, considere la posibilidad de agregar la extracción manual, especialmente al comienzo y al final de la sesión. Puede hacerlo mientras el sacaleches aún está encendido, y esto favorecerá el vaciado de las mamas.
  • No olvide relajarse. En las pruebas se ha demostrado que escuchar música relajante ayuda a las mujeres a aumentar la producción de leche, tal vez al reducir el estrés.

Factores maternos para el retraso o la escasez en la producción de leche

Un retraso cuando baja la leche

En ocasiones, una madre tiene una afección que temporalmente puede retrasar el gran aumento en la producción de leche que suele ocurrir entre 3 y 5 días después del parto. En estos casos, no se observan grandes cantidades de leche hasta que han transcurrido entre 7 y 14 días después de dar a luz. Si esto le sucede, no se desanime. Siga extrayéndose leche. Puede ser difícil seguir extrayéndose leche con el sacaleches por lo menos 8 veces en el término de 24 horas (durante más de 100 minutos en total) cuando se obtienen apenas unas gotas en cada sesión. Pero es muy importante seguir extrayéndose leche con frecuencia. Este tipo de retraso no significa que una madre tendrá problemas para producir la cantidad de leche suficiente, una vez que esta haya bajado. Generalmente ella tendrá una gran cantidad de leche mientras siga extrayéndola con la frecuencia suficiente.

Algunas afecciones, o algunos tratamientos, que posiblemente retrasen la producción de leche incluyen los siguientes:

  • Estrés
  • Cesárea
  • Sangrado posparto
  • Obesidad materna
  • Infección o enfermedad con fiebre
  • Diabetes
  • Afecciones tiroideas
  • Reposo estricto o prolongado en la cama durante el embarazo
Escasez de leche

En contadas ocasiones, un retraso en el momento de la bajada de la leche se transforma en un problema permanente de baja producción. Algunas de las afecciones vinculadas con un retraso también pueden tener un efecto permanente en la producción de leche, incluidos el aumento del estrés, el sangrado intenso después del parto, los fragmentos retenidos de la placenta y las afecciones tiroideas. Si una madre fue sometida a una cirugía de mamas en la que se cortaron algunos nervios, el tejido productor de leche o los conductos galactóforos (que transportan leche), tal vez tenga dificultades para producir suficiente leche para alimentar por completo a su bebé.

Existen otros factores que también pueden reducir la producción de leche. Entre ellos, se incluye lo siguiente:

  • El tabaquismo materno.
  • Algunos medicamentos y preparados a base de hierbas.
  • Los anticonceptivos hormonales, especialmente los que contienen estrógeno. Sin embargo, algunas madres informan una disminución en la producción de leche después de tomar un anticonceptivo de progesterona sola durante las primeras 4 a 8 semanas después del parto. Consulte con su proveedor de atención médica para obtener más información.

Si sigue teniendo problemas para producir la cantidad suficiente de leche y el sacaleches funciona correctamente, considere la posibilidad de hacer lo siguiente:

  • Aumentar la frecuencia de las extracciones de leche a 9 a 12 sesiones. También puede incrementar el tiempo que dura cada sesión de extracción. Hágalo durante algunos días.
  • Comience o aumente el contacto piel con piel que tiene con su bebé durante las visitas a la UCIN.
  • Pídale a su proveedor de atención médica o a un asesor de lactancia certificado que revise sus antecedentes médicos con usted. Esto puede ayudarla a saber si puede haber una afección, un tratamiento o un medicamento que está alterando su producción de leche.
  • Pregúntele a su proveedor o a un asesor de lactancia certificado cuáles son los medicamentos o los preparados a base de hierbas que pueden aumentar la producción de leche.
  • Piense en positivo. La producción insuficiente de leche a menudo puede revertirse, y la poca leche que produzca, aunque sean gotas, es valiosa para su bebé.

Producción excesiva de leche

Algunas madres producen constantemente mucho más que 25 a 27 onzas (750 a 800 ml) de leche en el lapso de 24 horas. Sus congeladores están repletos de envases de la leche materna que se extrajeron. Cuando algunas madres producen mucha más leche de la que incluso un bebé nacido a término o gemelos podrían ingerir, advierten que pueden eliminar 1 o 2 sesiones de extracción diarias. Es importante que estas madres continúen con las extracciones durante 100 minutos en el término de 24 horas. A menudo pueden lograr este objetivo en menos sesiones de extracción. Si alguna vez la cantidad diaria que se extrae es inferior a 25 onzas (750 ml) en el término de 24 horas, se debe agregar otra sesión.

Generalmente, la producción excesiva de leche no es un problema, de modo que no hay motivos para interferir en un plan satisfactorio de extracción de leche, salvo que sea difícil de mantener. Si está produciendo leche en exceso y está pensando en cambiar su rutina de extracciones, es recomendable que haga lo siguiente:

  • Analice su situación con un asesor de lactancia certificado o con el proveedor de atención médica y el personal de enfermería de su bebé, antes de hacer cualquier cambio.
  • No haga ningún cambio si se extrae leche para varios niños (gemelos, trillizos o más bebés).
  • Vigile de cerca el volumen de leche y tenga un plan claro para aumentar la frecuencia o la duración de las extracciones, si disminuye su suministro de leche.
  • Si realmente no necesita la leche extra, piense en la posibilidad de donársela a otras madres que la necesiten.

La mayoría de las madres preferirían producir más de lo que su bebé necesita, antes que descubrir que no producen la cantidad de leche suficiente. Si la cantidad de leche que produce le causa molestias o dolor, consulte con un asesor de lactancia certificado o con su proveedor de atención médica.

Contraindicaciones de la lactancia materna

En la práctica son muy pocas las situaciones que contraindican la lactancia, entre las que se incluye, la infección materna por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y por el Virus de la Leucemia Humana de Células T y el padecimiento de Galactosemia y de Deficiencia primaria congénita de lactasa por el niño. El consumo de heroína, cocaína, anfetamina y marihuana no es compatible con la lactancia materna. Otros situaciones excepcionales que contraindican la lactancia son: el tratamiento con antineoplásicos y algunos casos de prolactinoma (adenoma hipofisario secretor de prolactina), que requieren tratamiento con bromocriptina o cabergolina. La lactancia materna se debe suspender temporalmente cuando haya que administrar a la madre isótopos radioactivos. Se pueden consultar dudas sobre compatibilidad entre medicamentos y lactancia materna en www.e-lactancia.org.

Otras consideraciones importantes

Lactancia materna y embarazo

No es infrecuente que una mujer que está alimentando al pecho a su hijo se quede embarazada. Si la madre lo desea puede mantener la lactancia. Hay que tener en cuenta que la succión estimula la liberación de oxitocina, y que esta hormona produce contracciones uterinas. El embarazo durante la lactancia puede aumentar la sensibilidad del pezón y dar lugar a modificaciones en el sabor y volumen de la leche.

Anticoncepción durante la lactancia

De los métodos naturales, el MELA es el más eficaz (98%) usado correctamente. Entre los métodos de barrera, el preservativo es ideal para el postparto y lactancia. Anticonceptivos hormonales: Se desaconseja durante la lactancia los que contienen estrógenos y progesterona. Los anticonceptivos con solo progesterona son los de elección.

Características de las deposiciones del bebé amamantado

El ritmo intestinal de un bebé varía según su alimentación y su edad. Tras eliminar el meconio, las heces serán amarillas, líquidas, con grumitos. El color es variable. El ritmo será 1 por toma hasta el mes de vida. De 1 a 6 meses: desde 1 al día hasta cada 20 días, de consistencia pomada y color variable. Los bebés con lactancia materna exclusiva no hacen "caca" todos los días, pero esto no es estreñimiento.

Hidratación y dieta materna

Como mamá lactante, es posible que tengas más sed de la que normalmente tenías. No hay una cantidad de agua específica que debas beber durante el periodo de lactancia. Te recomendamos que bebas cada vez que tengas sed para mantenerte hidratada. Cuidar de un recién nacido puede ser todo un reto, y es normal que las mamás se olviden de beber líquidos a lo largo del día. Al estar sentada para amamantar o para sacarte leche, trata de tener a la mano una botella de agua que puedas rellenar.

Es un mito que las mamás lactantes necesiten comer ciertos alimentos específicos o mantener una dieta perfectamente saludable para amamantar a su bebé. Tu cuerpo siempre producirá leche nutritiva para tu bebé, no importa lo que comas. Siempre es una buena práctica comer alimentos nutritivos y variados a lo largo del día.

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