Dentro de la familia de los estrígidos, entre mochuelos, búhos y demás aves nocturnas, se encuentra el magnífico búho real. Esta especie es única en muchos sentidos, destacando su regio aspecto y su gran adaptabilidad. El búho real pertenece al género Bubo, al cual pertenecen más de 20 especies de búhos, denominados búhos reales o cornudos. Estas especies se encuentran repartidas por diferentes países y se caracterizan por su gran tamaño.
Características del Búho Real
El búho real es un ave estrigiforme, o rapaz nocturna, de gran tamaño, pues las dimensiones medias de uno de estos búhos son unos 70 centímetros de cabeza a cola, 150 centímetros de envergadura y entre 2,5 y 3,5 kilogramos de peso. Aun así, ha habido ejemplares que han sobrepasado los 4 kilogramos y los 170 centímetros de envergadura, siendo realmente grandes. Es el búho más grande de la fauna ibérica.
Tienen unos increíbles y llamativos ojos de un color naranja intenso, presentando una mirada audaz y penetrante. Como todos los búhos reales o cornudos, presenta dos penachos de plumas que lucen en forma de orejas, ubicándose a los laterales de su cráneo. Una curiosidad es que los machos suelen tener las plumas de estos penachos más erizadas, algo utilizado por los expertos para diferenciar machos y hembras de búho real.

Además de su gran envergadura, que ya de por sí resulta imponente, tienen unas fuertes y afiladas garras, preparadas para la acción en cualquier momento. Lo que, combinado con su corto pero potente pico, lo hace un depredador letal, capaz de apresar piezas de un tamaño considerablemente superior al suyo propio. Su plumaje está conformado por un manto de plumas, en realidad una mezcla de plumas blandas con rígidas, que le permiten volar de una forma extremadamente sigilosa. Este plumaje muy críptico en el que predominan los tonos leonados, pardos y marrones, aunque es más oscuro en las regiones dorsales, más claro en la zona ventral, tachonada de listas y de un fino barrado, y blanquecino en la garganta.
Estos búhos reciben su nombre a raíz del sonido de su canto, que suena como su nombre “bubo, bubo”, de ahí que en los bestiarios medievales, donde era muy apreciado, se le denominara exactamente igual que esta onomatopeya emitida por ellos, siendo ya conocidos como bubos. Tanto machos como hembras, estas con una voz algo más aguda, emiten un profundo y grave buhuu, que puede escucharse a gran distancia.
Hábitat y Distribución
El búho real presenta una gran distribución por toda Eurasia, excepto las zonas árticas y las zonas tropicales del Sudeste asiático, así como las zonas áridas, como Arabia o las insulares, como las islas mediterráneas o Reino Unido. Evita en general núcleos poblacionales, pues prefiere lugares más alejados de las poblaciones humanas.

En general, estas aves son muy adaptativas, pues lo único que requieren es contar con espacio suficiente para poder realizar bien sus maniobras de vuelo. Sin embargo, parece preferir zonas de acantilados y barrancos, en las que haya árboles y arbustos, pues suele anidar en la roca. El búho real es una especie adaptable y no muy exigente, capaz de ocupar una gran variedad de hábitats, desde bosques cerrados hasta semidesiertos, acantilados costeros y tundras. En España generalmente selecciona áreas montuosas con abundantes roquedos, tajos fluviales, canchales y barrancos rocosos, siendo menos frecuente detectar su presencia en el interior de bosques densos y en zonas esteparias.
Reproducción del Búho Real
La época de reproducción del búho real comienza poco después de la dispersión de los jóvenes, aunque ya en septiembre y de forma más frecuente se escuchan los duetos vocales entre machos y hembras de una misma pareja o entre reproductores de territorios vecinos. La madurez sexual es alcanzada entre el primer y tercer año de vida, aunque claro, esto depende de la especie. En España, la madurez sexual la alcanza en el primer año de edad.
Cortejo y Cópula
En la reproducción del búho real hay que destacar su cortejo, pues es entonces cuando los machos entonan el canto nupcial que tanta fama tiene. Este se puede escuchar desde el otoño hasta invierno, cuando se hace más potente. Durante la temporada de apareamiento, las llamadas se incrementarán, los machos la utilizan para averiguar dónde se encuentran las hembras. Los machos, generalmente, permanecerán en su misma ubicación, y sus llamadas pueden llevar a las hembras hacia ellos. A menudo las siguen llamando después de que llega, e incluso, buscarán comida para regalársela.
Tras el cortejo, que incluye el canto del macho y diferentes movimientos que sirven para atraer a la hembra, se produce la cópula. El par pasará varios días juntos de apareamiento.
Puesta de Huevos
Entre los meses de enero y febrero la hembra realiza una puesta, habitualmente formada por entre 2 y 4 huevos completamente blancos, que será la única de todo el año. Las primeras puestas registradas en la Península Ibérica tienen lugar en diciembre. El búho real pone de 1 a 6 huevos (siendo lo más frecuentemente entre 2 y 4) en un intervalo de 1-2 días (o de 2 a 5 días) entre cada huevo.
Para poder poner los huevos, las hembras preparan sus nidos donde pueden, sin construir un nido como tal, sino aprovechando nidos naturales, como huecos en los árboles u oquedades en rocas, aunque también se ha visto que aprovechan nidos de otras aves que encuentran en los árboles. En nuestro territorio la especie elige preferentemente oquedades y repisas en cortados rocosos. También puede utilizar cúmulos de piedras, troncos huecos e incluso el propio suelo. En zonas boscosas resulta frecuente el empleo de nidos viejos de otras rapaces ubicados en árboles.

Las puestas de reposición son muy frecuentes en esta especie, sobre todo si la primera puesta fracasa en las primeras semanas de incubación. No se han observado diferencias en el tamaño de puesta ni en el tamaño de pollada en puestas de reemplazo.
Pareja de búho real acrecienta su excitación en cada encuentro (5ª parte) fototrampeo.
Incubación y Cuidado de los Polluelos
Estos huevos necesitan ser incubados unos 35 días, algo que realiza la madre de forma exclusiva. El período de incubación dura de 33 a 36 días y es llevado a cabo por la hembra. La incubación comienza con la puesta del primer huevo, y por ello el nacimiento de los pequeños búhos es asincrónico, lo que determina desde el primer momento una jerarquía alimentaria en la pollada. De esta forma, el mayor juega con ventaja, pues cuando sus hermanos nacen, ya es más grande y fuerte.
La hembra permanece con los pollos de forma casi continua en el nido hasta el primer mes de vida de los mismos, momento en el que éstos ya son capaces de abandonar el nido si para ello no necesitan volar. La alimentación de los polluelos la realizan ambos progenitores, sin embargo la hembra dedica mucho más tiempo y esfuerzo en alimentar a sus crías, que comienzan a explorar las inmediaciones del nido al poco de nacer. Las crías jóvenes son vulnerables al nacer, no tienen plumas para volar en este momento, sin embargo, sí que tienen una capa de plumón, que les mantendrá calientes. Todas las especies de búhos son muy protectoras de sus crías, de hecho, pueden llegar a ser muy agresivos y luchar contra otros animales e incluso contra los seres humanos. Harán todo lo que puedan para ayudar a que sus crías puedan crecer y, eventualmente dejar el nido para empezar una vida por su cuenta.

Como sucede con otras rapaces nocturnas, los pollos del búho real abandonan pronto el nido para desplazarse por los alrededores del mismo, si bien no realizarán sus primeros vuelos hasta los dos meses de edad. Dependiendo de la especie de lechuza, permanecerán en el nido durante un período de tiempo de cuatro a ocho semanas.
El éxito reproductor es extremadamente variable, dependiendo en gran medida de la disponibilidad de su presa base, el conejo, o de otras presas que localmente lo puedan remplazar con éxito, como ratas y erizos. Las lluvias fuertes y prolongadas pueden hacer que las hembras decidan abandonar la incubación o pueden acabar con la vida de los pollos de pocos días de vida. Las perturbaciones por parte del hombre pueden representar otra causa de fracaso en la reproducción. Las hembras prefieren abandonar el nido si son descubiertas, principalmente en las primeras semanas de incubación, realizando en la mayoría de los casos una segunda puesta entre una y tres semanas después del primer fracaso.
Tabla de Éxito Reproductor del Búho Real en España
| Región | Productividad (pollos/pareja reproductora) | Tamaño de Puesta (huevos/nido) |
|---|---|---|
| Navarra (1980-1987) | - | 2,6 |
| Sur de Alicante | 2,8 | 3,6 |
| Doñana (2001-2008) | 1,5 | - |
Alimentación del Búho Real
En cuanto a la alimentación del búho real, son considerados unos superdepredadores, estando en el pico de la cadena alimentaria, pues salvo el ser humano, no tienen ningún depredador natural. Son carnívoros y se alimentan de sus presas, que preferentemente son conejos y perdices. En España su presa básica es el conejo, este eficiente cazador puede capturar una enorme variedad de vertebrados, desde córvidos y aves acuáticas hasta erizos, pasando por gatos o rapaces, tanto diurnas como nocturnas. El búho es carnívoro y suele cazar presas de menor o casi del mismo tamaño que él. Se alimenta, en su mayoría, de lagartijas, conejos, arañas, insectos, caracoles, gusanos, otras aves y, a veces, de peces.
Son aves nocturnas que se mueven con un increíble sigilo, siendo capaces de acechar a sus presas durante largo tiempo sin que estas se percaten de su presencia. Las acechan hasta que consideran que ha llegado el momento idóneo, en el cual se lanzan sobre ellas, aferrándolas con sus afiladas garras y su fuerte pico.

Amenazas y Conservación
Debido a que los búhos reales tienen como presas más comunes a las perdices y a los conejos, fueron perseguidos por los cazadores, que veían cómo sus presas se las llevaban estos animales. Hasta 1973, año en el que se protegió legalmente la especie, eran considerados alimañas y aniquilados sin piedad.
Pero no solo los cazadores son peligrosos para la conservación de esta especie, pues se han registrado numerosos casos de búhos reales que fallecen a causa de su impacto contra vayas y turbinas eólicas, de otros que son atropellados y de los que sufren electrocuciones por apoyarse en tendidos electrificados. Pero lo más triste es la cantidad de ellos que mueren a manos de furtivos y a causa de la imparable destrucción de sus hábitats.
Actualmente, aunque los ejemplares muertos por disparo y los expolios han disminuido, han aparecido nuevas amenazas, como los tendidos eléctricos, la proliferación del tráfico rodado y los cambios en la explotación del medio rural. Con todo, el principal problema al que se enfrenta este predador es la quiebra de las poblaciones de conejo como consecuencia de la mixomatosis y la neumonía hemorrágica vírica.
Por todo ello, el búho real se considera una especie de interés especial, siendo descatalogada como especie en peligro por la mejora en la evolución de sus poblaciones. También figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.