La bruschetta, un plato originario de la cocina italiana, más exactamente de Italia central, es considerada uno de los antipasti más populares y tradicionales de Italia. Nace como un plato sencillo, creado por los campesinos para aprovechar el pan duro y lograr que durara más para consumirlo. Actualmente, la bruschetta es la reina de aperitivos y cócteles, y no puede faltar.
Las bruschettas de tomate y albahaca son el aperitivo perfecto, tan fáciles como deliciosas. Son un entrante ligero que seguro gustará mucho, y además da mucho juego prepararlo para muchas comidas. Por ejemplo, ahora en verano, para una cena formal o informal, para un almuerzo, o incluso como picoteo en una merienda con vuestra bebida favorita. También son perfectas para desayunar.
Otra característica que la hace muy atractiva es que es un plato vegano, lo que permite que mucha gente pueda disfrutarla.

Ingredientes clave para una bruschetta perfecta
La clásica bruschetta ofrece el sabor dulce de los tomates maduros, la sinuosidad del aceite de oliva virgen extra y el aroma fuerte del ajo. Esta no es la única forma de prepararla, ya que cada región italiana tiene su propia receta. Para 4 unidades, los ingredientes son:
- 4 rebanadas de pan gruesas, de 1,5 o 2 cm de grosor (pan estilo payés, chapata, pugliese, etc.).
- Tomates cherry (o cualquier otra variedad de tomate que guste). Si se van a utilizar frescos, se necesitarán unos 100 g; si se van a hornear, mejor que sean 150 g, ya que su tamaño disminuye un poco.
- 1 bola de mozzarella fresca (unos 100-125 g).
- Unas hojas de albahaca fresca.
- 1 diente de ajo.
- Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra molida.

Preparación paso a paso: el arte de la bruschetta
La clave para preparar las bruschettas y conseguir el mejor resultado está en el tostado del pan.
Preparación del acompañamiento
- Lavar y cortar los tomates en trozos pequeños, o en octavos si son tomates bola.
- Si se decide hornear los tomates cherry, lavarlos, secarlos, ponerlos en una bandeja de horno con un poco de aceite y sal, y hornearlos a 180ºC durante unos 25-30 minutos hasta que estén algo dorados. Después, cortarlos por la mitad.
- Si se van a utilizar tomates frescos, lavarlos, secarlos, retirarles las semillas, cortarlos en trocitos y ponerlos sobre un colador para que suelten su líquido.
- Pelar y picar el ajo finamente, o cortarlo a la mitad para frotarlo directamente sobre el pan.
- Cortar la mozzarella en cubitos. Con papel de cocina, eliminar el exceso de leche y mezclarla con los tomates. También se puede desgarrar la mozzarella con las manos para una textura más rústica.
- Picar las hojas de albahaca en trozos grandes o finos, según la preferencia (reservar un poco para decorar).
- En un bol, mezclar los tomates, la mozzarella, la albahaca, el ajo picado (si no se frota en el pan), un buen chorro de aceite de oliva, sal al gusto y pimienta negra recién molida. Revolvemos bien para que se mezclen todos los ingredientes.

Tostado del pan
Se puede tostar el pan de varias formas, y en cualquier caso, lo ideal es que quede crujiente por fuera y tierno por dentro:
- A la brasa: Lo tradicional es hacerlo a la brasa. Si se dispone de fuego, tostar el pan por ambos lados sobre una rejilla encima de las ascuas, sin llamas, vigilándolo bien para que se dore pero no se queme.
- En tostadora: También quedan buenísimas si se tuestan en una tostadora hasta que están doradas.
- Al horno: Otra opción es tostarlas en el horno a 180ºC sobre una rejilla o bandeja de horno a altura media durante unos 10 minutos o hasta que estén doradas. Se pueden pincelar con aceite de oliva antes de hornear.
- En sartén: En este caso, se recomienda poner un poco de aceite por una cara y cocinarlo en una sartén con el lado del aceite hacia abajo durante 1 minuto por cada lado a temperatura media-alta.
Una vez tostado el pan, ponerlo sobre una rejilla para que se mantenga crujiente. Aprovechando que está recién hecho y caliente, restregar un diente de ajo por encima. También echarle aceite de oliva si no se había hecho antes.

Montaje y servicio
Repartir el acompañamiento de tomate, mozzarella y albahaca sobre las bruschettas. Colocarlas en un plato y repartir un poco más de albahaca picada por encima.
En cuanto se coloque el acompañamiento encima de las tostadas, llevarlas a la mesa para comerlas enseguida y así evitar que se ablanden y sigan crujientes y riquísimas. Si sobra acompañamiento, se puede guardar en un recipiente en la nevera por 1 o 2 días.
Bruschetta de Tomate: La Receta Perfecta para el Verano
Variaciones y consejos para una bruschetta excepcional
Variaciones
- También se pueden utilizar tomates secos en aceite, es decir, tomates secos rehidratados en agua y después sumergidos en aceite.
- Si se quieren conservar los tomates cherry asados, se pueden sumergir en aceite de oliva e incluso añadir algún aromático, como unos dientes de ajo o alguna rama de tomillo o romero. Para que se conserven bien (alrededor de una semana) en la nevera, deben estar totalmente sumergidos en el aceite.
- Se pueden añadir al acompañamiento aceitunas negras, unas alcaparras o un poco de vinagre de módena.
Consejos
- Recordar dejar el pan sobre una rejilla después de tostarlo para que su propio vapor no lo humedezca y se mantenga crujiente.
- Aprovechar siempre que se encienda el horno y hornear varias cosas a la vez, siempre que sean compatibles.
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