Esta semana he decidido hacer, por elección de mis hijos, una receta fácil, sana y muy rica: boniatos asados al horno. Es una receta perfecta para cualquier tipo de acompañamiento, pescados, carnes, aunque como aperitivo tampoco va nada mal. Yo en este caso la hice acompañada de una salsa y casi no me da tiempo a ponerla en la mesa.
La batata, boniato o patata dulce se cultiva en gran parte del mundo y su raíz tuberosa es comestible. Son plantas trepadoras perennes con tallos volubles, algo suculentos pero también delgados y herbáceos, generalmente con raíces en los nudos. Sus hojas variables, enteras o dentadas, tienen pocas flores, o las flores están ausentes en algunas variedades. Sus frutos son poco comunes, gruesos, alargados y al mismo tiempo comestibles, por ello se han ido cultivando por zonas tropicales y subtropicales. Proviene de Sudamérica y América Central, hoy en día su cultivo es mayor en Perú. Es un alimento reconocido como eficaz en la lucha contra la desnutrición debido a sus características nutritivas, con una gran facilidad de cultivo y una gran productividad.
La raíz del boniato contiene una gran cantidad de fibras y vitaminas, además de un alto nivel de potasio. Cuanto más amarilla sea su raíz, mayor es la cantidad de betacaroteno, es un excelente alimento que debe formar parte de una dieta equilibrada y variada.
La batata o boniato está ahora en plena temporada y existen muchísimas formas de hacerla. Podemos utilizarlo para repostería, el dulzor tan característico de este lo hace perfecto, como ingrediente en un pastel, para hacer galletas o en muchas elaboraciones dulces. Simplemente, asada con un chorrito de miel y nueces es un bocado divino.
Hoy he preferido pasarme al lado salado, este tubérculo está delicioso asado al horno, por eso mismo he optado por esta receta. Una receta algo diferente a las que solemos hacer con el boniato. Al ser dulce hay que contrarrestar este sabor, por eso la idea de la salsa y su aderezo. Pero ya os digo, que con unas simples hierbas provenzales y un poquito aceite de oliva, sería suficiente para preparar un acompañamiento de lujo.
Para mantener la línea estas navidades una buena opción como guarnición son estos boniatos asados al horno, aunque lo de mantener la línea en estas fechas es como que yo suba a los Alpes en bicicleta… jajaja. Pero sí que es cierto que este tipo de recetas hace que nuestros peques prueben sabores nuevos y optemos por alimentos y elaboraciones algo más ligeras y sanas. Al ser horneados nuestros boniatos, prescindimos de tanta cantidad de grasa que usamos si los hacemos fritos y además ese sabor dulzón se queda sin alterarse en su elaboración, obteniendo una receta la mar de rica y sabrosa.
Podemos hacer miles de salsas de acompañamiento; en mi caso me decanté por una salsa de yogur con ajo asado que le sienta de muerte a mis boniatos asados, ya que combina a la perfección. Existe una variedad inmensa de salsas: salsas picantes, de tomate, una rica salsa de queso es otra buena idea para tomarlas y no parar de mojar en ella. Incluso se me está ocurriendo que no deben estar nada mal mojadas en mi salmorejo cordobés, ¡tengo que probarlo!
Podemos hornearlo entero, partido por la mitad o en gajos tipo patatas fritas, incluso con el corte de unas chips. Para mi receta de hoy, el truquillo es no cortarlas demasiado finas, de esta manera al morderlas estarán blanditas y carnosas por dentro y crujientes por fuera. A los que os gusta usar el horno y hacer elaboraciones en él, estas patatas asadas son perfectas, además les pasa como a la receta de hoy: son súper crujientes por fuera y blanditas y cremosas por dentro, uhmmmm.
Espero que con estas recetas os esté dando alguna idea para estos días de fiesta que llegan pronto y si no, para esos fines de semana que llueve mucho y nos apetece hacer alguna recetilla fácil y sabrosa. Ya sabéis, a disfrutar haciéndola y comiéndola. Para esta receta he usado mi maravillosa fuente de horno de Le Creuset, con ella podrás directamente sacar y servir.

Ingredientes
Para los boniatos asados al horno:
- 3 boniatos o batatas
- 4 cucharadas de maicena
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 2 cucharadas de tomillo seco o fresco
- 1 cucharada de pimentón picante
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 50-75ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
Para la salsa de yogur:
- 1 yogur griego
- 4-5 dientes de ajo
- Tomillo seco
- Sal
- Pimienta
Elaboración
- Lavamos muy bien los boniatos quitando cualquier resto de tierra o suciedad que pudiera tener la piel. Los ponemos bajo el grifo y con ayuda de un cepillito quitamos cualquier resto o impureza.
- Precalentamos el horno a 180º.
- Cortamos los boniatos en gajos, no demasiado finos, puedes dejarles la piel.
- Ponemos un bol con agua y los dejamos en remojo mientras preparamos nuestro aderezo.
- En un bol mezclamos el aceite de oliva, el azúcar moreno, el tomillo, el jengibre, el pimentón, la sal y la pimienta a gusto. Removemos y mezclamos.
- Sacamos del agua nuestros chips de boniato y secamos bien.
- Añadimos la maicena, con las manos mezclamos para que todos los gajos queden impregnados de esta.
- Con ayuda de un colador retiramos el exceso de maicena, a continuación añadimos nuestro aliño y volvemos a remover para que se impregne bien.
- Colocamos en una bandeja, intentando no poner unos encima de otros para que así se hagan de manera uniforme.
- Horneamos a 180º durante 30-40 minutos. Deben quedar crujientes por fuera y blanditos por dentro.
- Aprovechamos para meter en el horno los dientes de ajo para nuestra salsa. Una vez los veamos dorados los sacamos.
- Mientras se están horneando, preparamos nuestra salsa de yogur. Para ello mezclamos todos los ingredientes de esta, una vez listos los ajos los machacamos con ayuda de un mortero y añadimos a la mezcla. Removemos y reservamos en el frigorífico.
- Una vez horneado nuestro boniato, sacamos y servimos junto a la salsa de yogur.

Información Adicional
Tiempo de preparación: 15 Minutos
Tiempo de cocinado: 50 Minutos
Tiempo total: 1 Hora 5 Minutos
Tipo de cocina: Aperitivo
Vuelvo a soñar con casas de campo, chimeneas y el crepitar del fuego de leña, mientras me consuelo cocinando boniatos de temporada en casa. Si el microondas es el aparato más rápido para esta tarea, la olla de cocción lenta nos ofrece otro método incluso más sencillo y, sobre todo, mucho más satisfactorio. Es la forma más sencilla porque solo tienes que introducir los boniatos enteros lavados, programar la olla y olvidarte por completo. Con una Crock-Pot se obtienen boniatos cremosos, jugosos y muy aromáticos, de carne melosa y con un sabor intenso que casi iguala al obtenido en el horno.
Boniatos, Batatas, Patatas Dulces… Lo llames como lo llames este tubérculo es otro de los regalos del Otoño, su sabor dulce hace las delicias de mayores y pequeños. Con sólo 100 kcal por cada 100 gramos, con las batatas se pueden preparar multitud de recetas, tanto dulces como saladas.
Para mí no hay nada tan hogareño que evoque más recuerdos de mis inviernos en casa que unas buenas castañas asadas en la chimenea. Para ello sólo los tienes que elegir de tamaño y forma aproximado para que todos se asen de forma homogénea. Lávalos muy bien, sin pelar envuélvelos en papel de aluminio, y colócalos junto a las brasas, sin exponerlos directamente al fuego. Dependiendo de la potencia del fuego, estarán hechos antes o después, pero calcula una hora y media aproximadamente. Va a depender del uso que le vayas a dar al boniato. Listo para disfrutar.
Ya sabéis que Cocotte es muy de celebrar, aunque sean festividades que nada tengan que ver con nosotros. Además del pavo (que es algo que todavía no me atrevo a hacer del todo, aunque de este año no pasa), esa cena está acompañada de innumerables «asides» o guarniciones a cual más rica: el relleno del pavo (hecho con miga de pan, bacon, hierbas, frutos secos, etc.), puré de patata (como el puré de patata Velvet que tenéis aquí en este blog), la cramberry suace, gratinados de verduras, etc, etc. Pues bien, hoy os traigo uno de mis favoritos: el puré de boniato asado con aroma de jengibre, clavo y canela. Es taaaan rica la receta, que seguro la incorporaréis a vuestro recetario habitual. ¿Queréis aprender a hacerla?
Frase: Este delicioso puré de boniato al estilo Thanksgiving (al aroma de canela, jengibre y clavo) se convertirá en el acompañamiento perfecto no solo para la cena de Thanksgiving, sino para cualquier plato de pavo o carne.
De todos los cacharros de cocina que tengo, que son unos cuantos, la olla lenta es la que más uso le doy, os puedo asegurar que la saco al menos dos veces en semana y es que hago infinidad de recetas en ella. Podéis ver todas las que tengo publicadas en el blog pinchando aquí. En esta olla se pueden hacer tanto recetas dulces como saladas aunque yo la uso casi en el 99% de los casos para recetas saladas. Las legumbres y las carnes salen exquisitas pero es que las patatas asadas son de otro mundo. El otro día pensé que al igual que hago las patatas, podía probar con el boniato que tanto me gusta, así que me faltó tiempo para poner mi olla en funcionamiento.
Dependiendo del tamaño del boniato puede tardar más o menos tiempo, no es lo mismo meter un boniato de estos alargados y delgados que uno más gordito. Lo que sí os aconsejo es que intentéis que todos tengan más o menos el mismo tamaño. Lo único que hay que hacer es lavar muy bien los boniatos, secarlos y con la ayuda de una brocheta, hacer agujeros por todos lados, tampoco os paséis!! Luego se introducen en la olla, sí es en una capa mejor pero tampoco pasa nada si se ponen unos encima de otros. Ponemos la tapa y cocinamos durante 3-4 horas en ALTA, el tiempo dependerá del tamaño del boniato. Podéis destapar a las 3 horas y comprobar si está blando y si no, pues añadís media hora más, pero no van a necesitar más de 4 horas. Veréis que quedan super blanditos y la piel se retira con muchísima facilidad.

Yo creo que la mejor temperatura para asar los boniatos al horno son los 200ºc con calor arriba y abajo, así conseguimos que el calor penetre en los boniatos y se caramelicen bien (fíjate en la foto como salen por la piel los jugos caramelizados). Pero hay que tener en cuenta que el tiempo variará dependiendo del tamaño que tenga el boniato. ¿A que a ti también te apetece un boniato calentito cuando aprieta el frío?
Mientras se calienta el horno lava bien los boniatos bajo el chorro de agua del grifo para quitar toda la arena. Mete los boniatos en el horno. Los boniatos de hasta 300 gramos estarán listos en unos 50 minutos. Los boniatos de entre 300 y 500 gramos necesitarán una hora y cuarto de horno. Los de entre 500 gramos y 1000 gramos necesitan una hora y media. Cuando haya pasado el tiempo que te indico en el paso anterior de la receta, abre la puerta del horno y toca con cuidado los boniatos. Cuando estén bien cocinados los boniatos sácalos del horno, deja que se enfríen un poco y listo!!!
Es importante lavar muy bien los boniatos para quitar toda la arena que suelen llevar pegados. En Cádiz es muy típico clavar unos clavos de olor a los boniatos pero a mi no me gusta hacerlo porque en las zonas donde se inserta los clavos queda un sabor demasiado fuerte a clavo y me resulta demasiado intenso. Yo no encontré boniatos de más de un kilo así que no puedo decir qué tiempo hace falta exactamente para caramelizarlos bien. Debes tener en cuenta que si el boniato es más bien alargado, no será lo mismo que si es más bien redondo, ya que en este último caso será más difícil que el calor llegue al centro del boniato y se cocine bien. Los boniatos super grandes, de dos kilos o más, tienen el riesgo de que se resequen por su parte más externa al necesitar tanto horno.