El estofado de cerdo es un plato sabrosísimo y reconfortante, ideal para los días fríos de invierno y otoño, aunque es fácil de disfrutar en cualquier momento del año. Es una de esas recetas clásicas que casi todo el mundo ha probado y, con más o menos variaciones, no deja de ser un plato muy completo y con una salsa espectacular.
Este guiso tradicional de carne y verduras, sencillo, económico y ligero, se caracteriza por una salsa deliciosa que se crea al cocinarlo y por unas verduras y una carne tiernas y de lo más apetecibles. La clave para conseguir un estofado tierno y una carne jugosa es dorar la carne de cerdo en la sartén para sellar sus jugos antes de cocinarla en la cazuela con las verduras.
Ingredientes para un Estofado de Cerdo Perfecto
Para preparar este estofado de cerdo con patatas y verduras, los ingredientes se cocinan troceados, desde la carne de cerdo hasta las hortalizas. Aquí tienes una lista detallada de los ingredientes necesarios para 4 personas:
- 500 g de magro de cerdo.
- 2 dientes de ajo.
- 1 cebolla grande.
- 150 g de champiñones frescos.
- 4 zanahorias.
- 4 patatas de tamaño medio.
- 100 g de salsa de tomate, mejor si es casera (si no, puedes utilizar tomate fresco lavado y picadito).
- 1 cucharada sopera de harina de trigo.
- 150 ml de vino tinto (o vino blanco si lo prefieres).
- 1 rama de tomillo y otra de romero frescas (o media cucharadita de romero seco si no tienes fresco). También puedes usar unas hojas de laurel para aromatizar.
- 200 g de guisantes, frescos o en conserva (si son frescos, necesitarás unos 400 g de vainas).
- Aceite de oliva y sal.
Para picar ajos, cebolletas, zanahorias, puerros o trocear patatas, es fundamental contar con un buen cuchillo de chef.

Preparación del Estofado de Cerdo
La preparación de este estofado requiere paciencia y atención a los detalles para que cada ingrediente se cocine a la temperatura adecuada y se desarrolle al máximo su textura y sabor. La mezcla final, una vez tapemos la olla, se parecerá más a una fórmula alquímica que a un simple plato de carne con verduras.
Paso 1: Dorar la carne
- Si no te han cortado la carne de cerdo en tacos en la carnicería, hazlo en casa y que tengan un tamaño de bocado.
- Pon la olla a fuego medio con un poco de aceite de oliva y, cuando esté caliente, echa los tacos de cerdo junto con un poco de sal.
- Espera sin moverlos un par de minutos a que se doren por un lado y después dales la vuelta o muévelos para que se sigan cocinando por el resto de lados. Cuando ya no estén crudos y con alguna zona un poco más dorada, resérvalos en un plato aparte. Dorar la carne sella sus jugos y aporta mucho sabor al guiso.

Paso 2: Preparar el sofrito de verduras
- Pela y pica muy finitos los dientes de ajo.
- Pela la cebolla y córtala en trocitos pequeños.
- Pela las zanahorias y córtalas en rodajas.
- Limpia los champiñones de los posibles restos de tierra y córtalos en rodajas o, si lo prefieres, en cuartos.
- Cuando hayas sacado la carne, echa el ajo, la cebolla y las zanahorias junto con un poco de sal en la misma olla y cocínalo todo junto a fuego bajo unos 5 minutos.
- Incorpora los champiñones y sigue cocinando las verduras 5 minutos más.
- Añade también los guisantes, pero SOLO si son congelados. Si son en conserva o frescos, se añadirán más tarde.

Paso 3: Incorporar el resto de ingredientes
- Pela las patatas y córtalas en gajos desgarrándolas o «chascándolas» con la ayuda de un cuchillo. La forma más sencilla de hacerlo es empezar a cortar un gajo con el cuchillo y hacer presión para terminar de desgarrar la parte final; de esta manera se favorece el aporte de almidón de la patata al guiso, dándole espesor.
- Incorpora las patatas a la olla junto con la salsa de tomate, el tomillo, el romero y la harina y cocínalo todo junto 2 minutos.
- Echa el vino tinto y sube el fuego para que se evapore el alcohol, tardará un par de minutos. Aprovecha para rascar un poco la base de la olla, ya que el vino ayuda a que todo lo que haya podido quedar pegadito se suelte y así su sabor formará parte del estofado.
- Incorpora la carne reservada y mezcla un poco los ingredientes.
- Cubre justo los ingredientes con agua. También podrías utilizar caldo casero de verduras o de pollo o de carne para un sabor más intenso.

Paso 4: Cocción del estofado
La cocción se puede realizar de forma diferente según la olla que utilices:
- En olla tradicional: Tapa la cacerola, pon el fuego a temperatura media-alta y cuando empiece a hervir bájalo para que esté suave pero borboteando un poco y deja que se cueza todo junto durante unos 35-45 minutos. En esos momentos puedes ir comprobando si la carne y las patatas están ya tiernas.
- En olla rápida: Ponla a fuego alto, ciérrala y, cuando aparezcan las 2 anillas rojas, baja un poco el fuego (pero suficiente para que mantenga todo el tiempo las dos anillas visibles) y deja que se cocine tan solo 10 minutos. Después, simplemente aparta la olla del fuego y espera a que baje la presión y no se vea ninguna anilla para abrirla.
Por qué debes usar la olla rápida | EL COMIDISTA
Paso 5: Añadir guisantes frescos o en conserva
Mientras se cocina el estofado, si vas a utilizar guisantes frescos, sácalos de sus vainas y cuécelos en un cazo con agua hirviendo y un poco de sal durante 10 minutos. Escúrrelos y, cuando tengas el estofado listo, añádelos a la olla. También sería el momento ideal de añadir guisantes en conserva si son los que vas a usar.
Cocínalo todo junto un par de minutos, prueba la salsa por si necesitas rectificar la sal y, en cuanto al líquido, si para tu gusto está demasiado espeso, añade un poco más de agua o caldo y cocina a fuego suave 3 o 4 minutos más.
Consejos para un Estofado de Cerdo de Diez
- Espesor de la salsa: Si la salsa queda demasiado líquida, puedes disolver una cucharada de maicena en un poco de agua fría y añadirla al estofado, cocinando a fuego suave hasta que espese.
- Aprovechar el fondo de la olla: Después de cocinar la carne y las verduras, es posible que en el fondo de la olla se hayan agarrado y dorado algunos restos. Es importante que no lleguen a quemarse, pero si solo están dorados, aportan mucho sabor y para aprovecharlos, cuando viertas el vino tinto, raspa un poco el fondo de la olla para que se despeguen.
- Guisantes frescos: Utilizar guisantes frescos cuando están en temporada es una delicia porque quedan muy tiernos y sabrosos, aunque hay que dedicar un rato a sacarlos de las vainas y cocerlos.
- Variaciones: Puedes aromatizar con unas hojas de laurel en vez de tomillo y romero, o añadir un poco de pimentón dulce. También puedes cambiar el vino tinto por vino blanco, le queda igualmente fenomenal. Utiliza otras verduras a tu gusto como, por ejemplo, pimientos. También puedes cambiar los champiñones por otro tipo de setas que te gusten, por ejemplo, las shiitake que suelen estar presentes en recetas asiáticas y en este tipo de platos aportan un sabor fantástico.
Información Nutricional del Estofado de Cerdo
El estofado de cerdo es un plato denso a nivel nutricional, ya que tiene un buen aporte energético y de nutrientes. Las patatas dan ese aporte energético y de hidratos de carbono, mientras que el cerdo es una fuente de proteínas de calidad. También tiene un buen aporte de verduras, por lo que es en sí mismo un plato principal completo.
La carne de cerdo pertenece al grupo de las carnes rojas, que se diferencian de las denominadas carnes blancas por su mayor aporte de hierro y, dependiendo del corte, también por su cantidad de grasa saturada, entre otros aspectos. Es una fuente de proteínas de calidad, minerales como el hierro y vitaminas del grupo B. Podría incluirse una vez por semana siempre que elijamos un corte magro fresco o congelado.
Podríamos usar soja texturizada gruesa, seitán o tempeh para sustituir el cerdo, teniendo así un plato vegano. También tendríamos que sustituir el caldo de cocido por un caldo de verduras. En principio, es un plato apto para personas con celiaquía, pero deberíamos revisar los ingredientes etiquetados y asegurarnos de que indican que no contengan gluten ni posibles trazas.

Este estofado de cerdo es uno de los grandes clásicos de la cocina casera y familiar, un plato completo que siempre es un éxito. Llévalo bien caliente a la mesa, ya sea recién hecho o incluso reposado de unas horas o incluso del día anterior, es algo que no le sienta nada mal. Eso sí, no más tiempo, ya que las patatas no se llevan muy bien con el frío de la nevera ni con el congelador (aunque si te sobra, puede aguantar 2 días en la nevera). Si tu intención es poder congelarla, te animo a preparar la receta exactamente igual, pero sin patatas.