Los bollos suizos son una delicia para cualquier momento del día, ya sea en el desayuno o en la merienda. Con la ayuda de una panificadora, su elaboración se simplifica enormemente, permitiéndonos disfrutar de este manjar casero con un mínimo esfuerzo. Aunque la receta tradicional puede variar, te presentamos una versión adaptada para panificadora que garantiza un resultado extraordinario: bollos tiernos, esponjosos y con un sabor inigualable.
Ingredientes Necesarios
Para preparar unos deliciosos bollos suizos en tu panificadora, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 1/2 kg. harina de fuerza (idealmente harina de fuerza W300 o similar)
- 75 g. de mantequilla o margarina muy blanda
- 75 g. de azúcar (puedes ajustar la cantidad si los prefieres más dulces)
- 2 huevos (reservar un poco batido para pintar los bollos)
- 25g. de levadura fresca (un cubito), o su equivalente en levadura seca (2 g.)
- 200 ml. de leche tibia (un vaso no lleno)
- Un chorrito de aceite de oliva
- Una pizca de sal (5 g. de sal rosa para un toque especial)
- Para decorar: azúcar perlado, azúcar blanca, azúcar glas, azúcar humedecido con agua de azahar o agua.
Con estas cantidades, obtendrás aproximadamente 16 bollos, aunque el número puede variar según el tamaño que les des.

Preparación del Tang Zhong (Opcional, para mayor jugosidad)
Un truco para aportar una jugosidad excepcional a la masa es preparar un Tang Zhong. Puedes hacerlo el día anterior y conservarlo en la nevera.
- 150 g de leche
- 30 g de harina de fuerza W300 (busca una harina con fuerza alrededor de W300)
Calienta la leche hasta unos 65 grados y vierte de golpe sobre la harina. Mezcla con varillas hasta obtener una bechamel clarita. Deja que se enfríe antes de incorporarla a la mezcla final.
Preparación de la Masa Madre (Opcional)
Si deseas añadir masa madre para un sabor más profundo, aquí te indicamos cómo prepararla:
- 180 g de masa madre (hidratada al 100%)
No es necesario que la refresques con leche. Si tu masa madre ha estado muchos días inactiva, coge solo 5 g y aliméntala con 15 g de agua y 15 g de harina. Cuando se active, repite esta operación un par de veces (hazlo fuera de la nevera, idealmente a 26 grados). Coge solo 5 g para que no tenga un sabor ácido pronunciado. Asegúrate de que la masa madre esté bien activa antes de usarla.
Proceso de Amasado en Panificadora
Es importante seguir el orden a la hora de poner los ingredientes dentro de la cubeta de la panificadora. La panificadora simplifica el proceso de amasado y levado, pero también se puede hacer a mano, aunque tardarás un poco más.
Paso a Paso:
- En un vaso, disuelve la levadura en la leche tibia. Asegúrate de que la leche no esté muy caliente para no "matar" la levadura.
- Vierte la mezcla de leche y levadura en la cubeta de la panificadora.
- Añade los huevos enteros, la mantequilla en dados (o margarina), el azúcar y la pizca de sal.
- Por último, agrega la harina.
- Selecciona el programa de amasado de tu panificadora. Algunos modelos tienen un programa específico de "masa para pasta" o "amasado y levado" que dura alrededor de 1 hora y 35 minutos.
- Si tu panificadora no tiene un programa que incluya el levado, después del primer amasado, deja que repose 15 minutos.
- Vuelve a amasar en el mismo programa y comienza a añadir la mantequilla poco a poco. Termina de incorporar la mantequilla y deja reposar otros 15 minutos.
- Amasa de nuevo en el mismo programa.
Cuando la masa haya crecido considerablemente y triplicado su volumen, es momento de sacarla de la panificadora.
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Formado y Segundo Levado de los Bollos
Una vez que la panificadora haya terminado su ciclo, la masa habrá duplicado o triplicado su volumen, dependiendo del programa y la temperatura ambiente. Si la masa está muy hidratada, puedes untar la superficie de trabajo y tus manos con aceite para manipularla mejor.
- Saca la masa a la encimera engrasada con un chorrito de aceite de oliva y amásala ligeramente para sacarle el aire.
- Divide la masa en porciones. Puedes hacer bolas pequeñas de unos 70 gr. cada una. Para que no se pegue, engrasa tus manos constantemente con mantequilla o aceite.
- Forma las bolas o dales una forma ligeramente alargada, como la de un huevo. Procura hacerlo con las palmas de las manos engrasadas y abiertas para no transferirles demasiado calor corporal.
- Coloca las porciones en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, dejando suficiente espacio entre ellas, ya que volverán a doblar su tamaño. Es posible que necesites más de una bandeja.
- Para el segundo levado, deja la masa dentro del horno apagado para evitar corrientes y mantener una temperatura constante, durante aproximadamente una hora y media. Si quieres acelerar el proceso, puedes encender el horno a no más de 40 o 50º; a temperaturas más altas, la levadura muere.

Horneado y Toques Finales
Una vez que los bollos hayan levado y duplicado su tamaño, estarán listos para el horneado.
- Precalienta el horno a 200º con calor arriba y abajo. Es recomendable colocar un cacharro con agua en la parte inferior del horno para generar vapor y evitar que la masa se seque, manteniendo la miga más tierna.
- Prepara el huevo batido mezclado con media cucharadita de leche (o un chorrito de leche) para pincelar los bollos.
- Haz unos cortes en la parte superior de cada bollo con unas tijeras o un cúter. Puedes hacer un corte de arriba abajo, o incluso en forma de cruz.
- Pincela los bollos con el huevo batido, con cuidado de no pincharlos, ya que se desinflarían.
- Para decorar, en un plato, mezcla tres cucharadas soperas de azúcar con unas gotas de agua o agua de azahar (si te gusta ese toque). Remueve con los dedos y distribuye este azúcar humedecido sobre los cortes de los bollos. También puedes espolvorear azúcar glas o azúcar perlado.
- Cuando el horno esté bien caliente, introduce las bandejas. Baja la temperatura a 190º (o incluso 180º-170º, dependiendo de tu horno) con calor arriba y abajo.
- Hornea durante unos 9-10 minutos, vigilando de cerca, ya que cada horno es diferente. Los bollos estarán dorados. La primera hornada podría tardar 9 minutos, mientras que la segunda podría estar lista en 8. El tiempo total de horneado suele ser de unos 30 minutos si los bollos son más grandes (como brioches).
- Desmolda los bollos y déjalos enfriar sobre una rejilla.

Conservación y Disfrute
Los bollos suizos caseros, al no llevar aditivos, no se mantienen frescos por mucho tiempo. Sin embargo, esto no es un problema:
- Separa los bollos que vayas a consumir ese mismo día.
- El resto de los bollos, antes de que se enfríen por completo, congélalos en bolsas de plástico.
- Cuando quieras disfrutar de bollos calientes como recién hechos, solo tienes que meterlos en el microondas en el programa de descongelación durante un minuto y medio, aproximadamente. Quedan fantásticos.
Estos bollos son una delicia, ideales para desayunos o meriendas con chocolate a la taza, té, café o incluso leche con cacao para los niños. La miga queda muy delicada y esponjosa. Si te gustan muy dulces, puedes añadir un poco más de azúcar a la masa. ¡Anímate a prepararlos y personaliza la receta a tu gusto!