Pollo con Brócoli y Soja: Un Viaje Culinario a Oriente

Aprovechando que estos días ando de vacaciones por el país del sol naciente, os traigo una receta con toques orientales: pollo con brócoli en salsa de soja y miel. Poco a poco me voy aficionando a preparar en casa alguna que otra receta de toques orientales y le estoy encontrando muchos usos sobre todo a la salsa de soja. Esta receta tiene cierto parecido al pollo a la naranja que publiqué hace un tiempo, pero saben distintos.

Además, este pollo con brócoli en salsa de soja y miel es una receta de lo más completa ya que contiene todo lo necesario para no nos falte de nada en nuestra alimentación: verduras, carne (para el aporte de proteínas) y cereales, en este caso arroz (para aportar los hidratos de carbono). Si has llegado hasta aquí es porque mi contenido te ha resultado interesante. ¿Te gustaría probar una receta asiática fácil y deliciosa? El salteado de pollo con brócoli y salsa de soja es una opción ideal. Esta receta combina la jugosidad del pollo con la textura crujiente del brócoli y el sabor umami de la salsa de soja, creando un platillo irresistible. Con ingredientes simples y una preparación rápida, podrás disfrutar de una comida llena de sabor en minutos.

Ingredientes para pollo con brócoli y soja

Ingredientes clave

Para preparar esta deliciosa receta, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 2 pechugas de pollo
  • 1 brócoli
  • Arroz largo de la variedad que más os guste (jazmín, basmati, salvaje…)
  • Semillas de sésamo
  • Para la salsa:
    • 4 cucharadas de miel
    • 2 cucharadas de salsa de soja
    • El zumo de un limón
    • 2 dientes de ajo
    • Jengibre fresco (la misma cantidad que de ajo)
    • 1 cucharada rasa de almidón de maíz (maicena)

Para aumentar su valor nutricional te recomendamos que uses un pollo ecológico o un pollo de corral, y puedes elegir pechuga en tiras o dados, o cualquier parte del pollo siempre que esté deshuesada y sin piel.

Preparación paso a paso

Lo única complicación que tiene este pollo con brócoli en salsa de soja y miel es gestionarse bien para cocinar todas las preparaciones y que no se nos quede fría ninguna de ellas a la hora de servir. Os digo esto porque hay que preparar el brócoli, el arroz y el pollo de forma separada.

Preparación de pollo con brócoli y soja en wok

Preparación del brócoli

Yo os recomendaría que empezarais por el brócoli porque simplemente lo tenemos que hervir troceado durante 3-4 minutos y listo. Al escurrirlo, lo pondremos debajo del grifo con agua fría para cortar la cocción, queremos que esté cocinado pero entero, no se quede blando ni que se deshaga. Digamos que buscamos un poco estilo wok, que la verdura esté crujiente. Reservamos el brócoli para el final.

Lava el brócoli y corta los ‘arbolitos’ de tamaño mediano. Poner a hervir una olla con agua y cuando llegue a ebullición, añadir los ‘arbolitos’ de brócoli. En un cazo con agua hirviendo añadimos un poco de sal y azúcar (para conseguir colores más vivos e intensos y una textura algo más crujiente). Ponemos el brócoli y añadimos salsa de soja ligera, salsa de ostras, un poco de salsa de soja oscura, azúcar y pimienta blanca. El salteado de pollo con brócoli es un clásico de la cocina asiática. Además de brócoli, puedes saltear otros ingredientes, como champiñones y zanahoria y el resultado es espectacular.

Cómo cocer el brócoli al dente

Preparación del arroz

Por otro lado, os voy a contar cómo preparo yo el arroz basmati (que es el que utilicé en mi caso) para darle un toque más de sabor y que no sea un simple arroz blanco. Esta variedad de arroz tiene mucho almidón y, para que se quede suelto tras la cocción, será necesario lavarlo con abundante agua al principio para que suelte ese almidón (lo lavamos hasta que el agua salga más o menos clara). Una vez limpio, cubrimos de agua (dos dedos por encima de agua) y lo dejamos reposar 10 minutos, para facilitar la cocción posterior. Pasado ese tiempo y partiendo de la misma agua en el que tenemos el arroz, lo ponemos en el fuego y lo dejamos cocer unos 12-15 minutos. Escurrimos y listo.

Para condimentar el arroz haremos lo siguiente. Ponemos en una sartén a fuego medio un puñadito de semillas de cilantro, comino y cardamomo y las dejamos un par de minutos para que cojan calor. Mezclamos el arroz con estas semillas y con un poco de ralladura de limón, nos quedará un arroz basmati super aromático.

Preparación de la salsa y el pollo

Y ya solo nos queda preparar el pollo (que podemos hacerlo a la vez que cocemos el arroz). En un pequeño recipiente, echamos y mezclamos todos los líquidos de la salsa de soja y miel. En el mortero colocamos los dientes de ajos partidos, el jengibre ligeramente troceado y un pelín de sal. Machamos hasta obtener una pasta, que añadiremos al recipiente de la salsa junto con la cucharada de almidón de maíz. Mezclamos bien la salsa y reservamos.

Troceamos las pechugas en trozos de tamaño bocado y los doramos en la sartén con un poco de aceite. Cuando estén listos, bajamos un poco el fuego y vertemos la salsa. Cocinamos el tiempo justo para que la salsa espese, removiendo para que los trozos de pollo se impregnen bien de la misma. En un vasito, mezclamos todos los ingredientes de la salsa y lo removemos bien con una cucharita.

Cortamos la pechuga en trozos del mismo tamaño, no muy grandes y salpimentamos. Los ponemos en un bol y añadimos la salsa de soja, el aceite de sésamo y removemos bien para que todo el pollo quede bien impregnado. El secreto de esta receta está en la salsa y en el marinado de la carne de pollo. En nuestro caso, hemos lo hemos macerado con salsa de soja, aceite de sésamo, sal y pimienta.

Pelar la cebolla y picarla en cuadritos pequeños. Igualmente hacer con el ajo, pelarlo y picarlo en trocitos lo más pequeños posible. Añadir unas gotas de aceite de oliva virgen extra a una sartén y añadir el ajo picado. Cuando el ajo empiece a dorarse y a desprender olor, añadir la cebolla y cocinar a fuego suave-medio hasta dorar. De este modo, se cocinará bien y no se quemará por fuera quedando cruda por dentro. Mientras la cebolla y el ajo se están cocinando, cortar la pechuga de pollo en cuadritos de tamaño pequeño, máximo de 2 centímetros de grosor, para que sea fácil comerlo de un solo bocado. Cuando la cebolla y ajo estén dorados, añadir la pechuga ya cortada a la sartén y cocinar. Rallar un poco de jengibre fresco por encima o jengibre molido. Cuando el pollo esté cocinado, añadir los ‘arbolitos’ de brócoli previamente cocidos y cocinar moviendo e impregnando con la salsa de soja durante otros 5 minutos.

Montaje del plato

Ahora solo nos queda servir todo junto. En una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra empezamos a sofreír la cebolla. En una sartén antiadherente o un wok, ponemos un fondo de aceite. Entonces añadimos el ajo en polvo, el brócoli crudo y cortado en arbolitos muy pequeños. Salteamos todo unos 4 minutos porque las verduras deben quedar bastante al dente. Pela y corta los ajos y la cebolla y rehógalo en una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté sofrito, añade el pollo que teníamos macerando. Añade los anacardos enteros o troceados, el brócoli y una cucharada más de salsa de soja. En este punto, también puedes echar un chorrito de salsa de ostras.

Si quieres disfrutar de un completo menú, puedes acompañar este salteado de pollo con brócoli con arroz hervido. A la hora de servir, espolvorea semillas de sésamo tostado por encima y déjate seducir por el contraste de sabores típico de la cocina asiática. La verdura nos debe quedar al dente para que el plato nos quede perfecto.

Consideraciones sobre la salsa de soja

Las marcas chinas y tailandesas son muy parecidas y valen para preparar las recetas de la cocina asiática en general, a excepción de la cocina japonesa, ya que su salsa de soja posee un sabor diferente y muy característico. También podéis encontrar marcas chinas y tailandesas, su sabor es algo diferente, siendo la tailandesa algo más suave y de color más claro, por eso si usáis las marcas chinas tendréis que ajustar la cantidad ya que es un poco más salada. Se usa básicamente para dar color a nuestros platos y también encontraréis distintas marcas en el supermercado, no posee demasiado sabor por lo que podréis usar la marca china o tailandesa indistintamente, aunque algo a tener en cuenta es que las marcas chinas suelen tener un punto salado un poco mayor que las tailandesas.

Diferentes tipos de salsa de soja

En la receta de pollo con brócoli estilo oriental, la cantidad de soja y jengibre dependerá de lo que te guste de salada y picante la comida. Al cocinar con especias, picantes y salsas, es mejor empezar añadiendo pequeñas cantidades e ir aumentando poco a poco hasta obtener el punto deseado. En la cocina siempre es mejor quedarse cortos al principio, y rectificar añadiendo más adelante.

Utensilios recomendados

Como buena cocinillas siempre busco los utensilios más prácticos y con mejor precio que me ayuden a preparar las mejores recetas pasando el mínimo tiempo en la cocina. Y cómo no, de los utensilios más fáciles de limpiar posibles. En esta receta muy fácil de hacer y el utensilio que necesitas es el cuchillo para picar el pollo y las verduras. Necesitas una buena sartén antiadherente y apta para todo tipo de cocinas.

El wok es un utensilio que existe en las cocinas orientales desde hace 3.000 años. Este recipiente a medio camino entre la sartén y la cazuela es perfecto para saltear, freír o cocer al vapor numerosos tipos de alimentos, sin apenas grasas, respetando su sabor y valor nutritivo. Con un wok vamos a preparar un saludable plato a base de pollo, brócoli, nueces y salsa de soja.

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