Nunca perdono el desayuno, soy de esas personas que siempre se levantan con apetito y disfruto muchísimo de la primera comida del día. Suelo variar opciones, y hay veces que me entra antojo de un buen bizcochón de los de toda la vida para mojar en el café con leche. Las masas a base de almendra molida son muy típicas en los recetarios tradicionales. Desde la tarta de Santiago al gató mallorquín, tienen ese aroma hogareño tan rico que a mí me gusta aromatizar con cítricos, para darle un punto fresco.
Si algo lleva almendras, puedes jugarte la mano a que estaré yo al lado con cara de felicidad diciendo: mmm, pero qué rico, me encantan las almendras. Por eso le tengo tanto cariño a este riquísimo bizcocho de almendras. ¡Es una maravilla! Facilísimo de preparar, muy rápido, nada empachoso y con la textura y el sabor que le aportan las almendras es una auténtica maravilla.
No todos los bizcochos del mundo deben ser enemigos de los celíacos o de los intolerantes al gluten. Precisamente lo que sucede con este bizcocho de almendra, mandarina y limón que hoy os ofrecemos. Al no llevar harina, es un bizcocho perfecto para los intolerantes al gluten. Este bizcocho sin harina de ningún tipo, hecho a base de almendra molida, es ideal para cualquier ocasión, tanto para tomar en desayunos o meriendas como para utilizarlo como bizcocho base de una tarta.
Visto desde nuestros días, lo más fascinante de estas recetas de antaño es que preparar postres sin harina era una costumbre de lo más normal. Además, los frutos secos tenían mucha importancia y, entre todos ellos, la almendra era considerada un auténtico tesoro. Como ejemplo, fíjate en la receta de la Tarta de Santiago, que es un bizcocho de almendra sin gluten, al igual que este. Me imagino que, a estas alturas, ya te estarás preguntando, pero ¿cómo puedo hacer para que este bizcocho de almendra de la abuela salga super esponjoso? El único secreto es batir las claras a punto de nieve. Solo eso, porque los ingredientes de este bizcocho casero son de lo más simples.
Respecto al fruto seco, puedes usar almendra, pistacho, avellana o lo que más te guste, eso sí, lo debes comprar molido o debes molerlo tu en casa porque se debe añadir molido aunque he visto recetas en las que se añade en trozos grandes y queda muy bien también.
Ingredientes y Preparación
Precalentar el horno a 180ºC y preparar el molde, mejor si es desmontable, engrasándolo con aceite o mantequilla. Como siempre, engrasa bien el molde que luego no tengamos sustos. Si, además, quieres añadir papel sulfurizado debajo para que resulte aún más fácil, mejor que mejor. En cuanto al tamaño del molde, de 20 cm queda perfecto. Forramos y engrasamos con spray desmoldante o mantequilla un molde de 18 cm de diámetro.
Separar las yemas de las claras de los huevos y reservar estas aparte. Añadir a las yemas el azúcar y la ralladura de limón y mandarina, procurando no echar la parte blanca de la fruta para que no amargue. Batir muy bien con batidora de varillas hasta que se vuelva una crema espesa, pálida y homogénea. Para montar los huevos y el azúcar, yo utilicé mi robot de cocina, pero con unas varillas eléctricas puedes hacerlo maravillosamente. Incluso con unas manuales si le echas ganas.
Mismo caso de lo que vamos a hacer con el limón, al cual solo vamos a recurrir para rallar su piel y dar el aroma y sabor tan característicos al bizcocho. Ten presente que cuanta más ralladura agregues, más sabor tendrá el bizcocho.
Añadir la almendra molida y el almidón de maíz. Antes de agregar la harina y la levadura, acuérdate de tamizarlas. Coge un tamiz o un colador de malla fina y agítalo mientras vas dejando pasar ambos ingredientes. De esta manera la masa no tendrá grumos ni apelmazamientos y el resultado final será perfecto.
Añadimos un punto de sal y las batimos con las varillas eléctricas hasta que estén a punto de nieve. Incorporarlas poco a poco a la masa de yemas, con movimiendos suaves y envolventes.
Llenar el molde y hornear durante unos 30-35 minutos, o hasta que al pincar el centro con un palillo salga limpio. En cuanto al tiempo de horneado, 45 minutos a 180º. Comprobaremos que el bizcocho está hecho cuando pinchemos con un palillo y este salga seco, ya que cada horno es un mundo y puede variar un poco el tiempo. También puedes usar la punta del cuchillo o un palillo. Para saber si está hecho, haz la prueba de la brocheta.
Esperar un poco antes de desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla. Retiramos el bizcocho del horno y lo dejamos reposar sobre una rejilla. Una vez frío, ya lo podemos servir.

Variaciones y Consejos
Incluso a pesar de su sencillez, puedes hacer varias versiones de esta receta. Como decía antes, no es casualidad que la almendra sea un tesoro en la repostería desde hace siglos. No solo te sirve para hacer este bizcocho de almendra de la abuela, sino que también es necesario para el tradicional postre suizo Rüeblitorte, para el bizcocho de membrillo y almendra, el bizcocho de semillas de alcaravea, los Panellets de almendra y muchos más. Y si te apetece preparar algo crujiente, haz unas galletas de almendra con ellas.
Para una opción más esponjosa, te recomendamos que batas las yemas con el azúcar por un lado y las claras por el otro. Luego, únelas con el resto de ingredientes.
En el momento de realizar la masa del bizcocho, agrega unas perlitas de chocolate negro. También puedes añadir unas grosellas o unos arándanos.
El bizcocho de almendra, mandarina y limón es ideal para desayunos y meriendas, con café, leche o chocolate espeso. Es difícil resistirse a un trozo de este delicioso bizcocho de almendra. Todo un clásicoIdeal para servir a la hora del desayuno o la merienda de toda la familia, este bizcocho de yogur lo pueden realizar sin problemas todo tipo de cocineros, tanto los que se están iniciando en el mundo de la repostería como los que son más experimentados. A todos les quedará perfecto.
¿Es un PASTEL de almendras, un BIZCOCHO ó una TARTA?. SIN HARINA / Gluten Free / Receta EXPRÉS
Este bizcocho de almendra es perfecto para hacer cuando se tiene tiempo libre con tu familia. Lo bueno de estas recetas de bizcochos que las puedes hacer un domingo y te pueden durar toda la semana si las conservas bien. Aunque te aseguro que este bizcocho con lo rico que está no creo que llegue al martes.
