Cuenta la leyenda que en la ciudad de Caracas existe un restaurant chino con un plato único, exquisito, misterioso, un plato que muchos han intentado cocinar en sus casas, pero nadie lo ha logrado, nunca, jamás.
El restaurant que actualmente las prepara tiene 3 nombres distintos, lo cual hace aun más fascinante e insólita esta historia. En esto punto la historia se tergiversa, unos dicen que era “Joel” quien cocinaba para la embajada. Todo parecía funcionar bien hasta que un día “María” desapareció. Su local no volvió a abrir más nunca, sus comensales ignoran donde está, por qué cerró, nadie habla, nadie sabe, parecieran tener miedo de declarar. De nuevo, hay rumores, hay leyendas: dicen que no pudo seguir pagando los elevados precios del alquiler del local, otros cuentan que se fue a China a reencontrarse con su hijo. Se ignora qué sucedió. Actualmente están remodelando el local.
Muchas personas han intentado emular dicho plato, incluso algunos han tenido acceso a lo que parece ser su posible receta, pero nunca, jamás, alguien ha logrado el sabor correcto. Intentos en vano.
Yo, Daniel, quise intentarlo. Usé una receta secreta, receta que casi le cuesta la vida a una amiga a quien no puedo mencionar para protegerla. Luego de varios intentos “ensayo-error” donde el “error” predominó, comencé a lograr un sabor y textura muy similares al original. ¿Había descubierto el secreto? Así parece. ¿Había vencido la maldición?

Ingredientes para Berenjenas Estilo Chino
- 750 g de berenjena china
- 3 cucharadas de salsa de soja
- 3 cucharadas de vinagre de arroz
- 1 cucharada de miel o azúcar de caña
- 1/2 cucharadita de chile picado
- Cebollino o cilantro picado
- Ajo picado (2 dientes)
- Jengibre picado (opcional)
- 1 cucharada de sésamo tostado (opcional)
- Aceite de girasol
Preparación de las Berenjenas
- Cortar las berenjenas en rodajas, de unos 2 centímetros.
- Embadurnarlas de aceite de girasol y pasarlas por una sartén bien caliente.
- Cuando estén doradas por un lado, añadir algo más de aceite y hacerlas por el otro.
- Pasar las berenjenas a una cazuela y mojarlas con un par de vasos de agua (unos 400 ml).
- Incorporar la salsa de soja, el vinagre de arroz, el azúcar o la miel, el chile, el ajo picado y el jengibre.
- Poner a cocer a fuego suave unos 15 minutos, hasta que las berenjenas estén tiernas.
- Sacar las berenjenas con una espumadera a un bol, con cuidado de no romperlas.
- Reducir el líquido que quede en la cazuela hasta que quede una salsa no muy espesa, pero con cuerpo.
- Si las berenjenas sueltan más líquido en el bol, escurrirlas de nuevo y añadirlo a la cazuela durante la reducción.
- Verter la salsa por encima de las berenjenas y dejar que se templen.

Es importante tener en cuenta que las berenjenas se oxidan muy rápido, es decir, se ponen marrones y feas si no las cocinas enseguida. Por ello, es recomendable seguir los pasos de cocción de forma ágil.
Cuando me planto delante de mis berenjenas picantes favoritas de Barcelona -las que sirven en L'Olla de Sichuan-, me suelo preguntar cómo es posible que un plato en apariencia tan grasiento pueda causar tanto placer una vez introducido en la boca. Supongo que en la cocina china, como en otras de la región, el "más es más" obra milagros: si al aceite usado con generosidad le sumas las dosis necesarias de salsa de soja, vinagre de arroz, azúcar, chile y otros ingredientes que por desgracia desconozco, al final todo se equilibra y te acaba quedando un platazo como el de L'Olla.
La receta de hoy es mi intento casero de hacer unas berenjenas igual de buenas, también de estilo oriental, pero más simples y menos calóricas. La idea era que se pudieran dejar preparadas para ser consumidas más tarde a temperatura ambiente, y en este sentido cumplieron a la perfección.
Tuve la inmensa suerte de encontrar en un puesto del Mercat del Ninot berenjenas de tipo chino (finas y alargadas) pero cultivadas aquí, pero seguro que no pasa nada grave si utilizas ejemplares convencionales, a poder ser pequeños. El resto del milagro lo obraron una salsa de soja normal y corriente, un vinagre de arroz y la típica salsa de pescado del sureste asiático, tres ingredientes que podréis encontrar sin grandes problemas en cualquier tienda de alimentación especializada o en Internet.
Yo recomendaría encarecidamente esta receta a todos los que nunca os habéis metido en el jardín de preparar cocina oriental: es tirada y te ayudará a perder el miedo porque sale sí o sí. Además, la salsa es corregible en el último momento: le puedes añadir más soja, vinagre, miel o guindilla si te parece que sabe poco salada, ácida, dulce o picante. También es factible intensificar el sabor con un poco de ajo o de jengibre picado muy fino, pasado por la sartén con un poco de aceite después de las berenjenas y añadido a la salsa, pero yo he preferido mantener la receta lo más fácil y rápida posible.
En cuanto al uso de las berenjenas una vez terminadas, pueden servir como un primero ellas solitas o acompañadas de un poco de arroz blanco, y también están deliciosas como guarnición de cualquier carne.
Variaciones y Consejos Adicionales
- La berenjena china es una variedad de pequeño tamaño, muy alargada y casi sin semillas. Es muy sabrosa y no tiene prácticamente amargor.
- La parte verde del puerro, que muchas veces desechamos, es ideal para añadir a los platos de wok, siempre que esté fresca y tersa, ya que aporta muchísimo sabor y textura.
- En esta ensalada oriental se cocinan las berenjenas con zumo de limón, hierbas y especias, lo que les aporta un suave toque aromático.
- Esta ensalada de berenjenas y cilantro se sirve bien fría, cubierta con una reducción de los jugos de cocción.
- La salsa harissa que usamos es una salsa picante hecha a base de chiles, ajo, cominos y aceite de oliva, que puede encontrarse en tiendas especializadas en cocina oriental o en tiendas de especias.
Así de fácil es cocinar las berenejnas chinas en solo unos pocos minutos
Pon al fuego una sartén con abundante aceite vegetal, agrega los dientes de ajo picados bien pequeñito con el aceite aun frío. Agrega el vinagre, azúcar y la salsa de soja. Cuando las berenjenas estén uniformemente suaves, es que estarán listas. ¿Lo lograste? ¿Traspasaste la maldición?
