La alegría de tener un bebé es una aventura increíble y llena de retos. Uno de los aspectos más desafiantes que trae un nuevo bebé es la nutrición. Durante su primer mes de vida, el estómago de un bebé es pequeño, pero crece rápidamente, permitiendo mayores ingestas de leche conforme pasan los días. La leche materna o de fórmula es suficiente durante los primeros 4 a 6 meses de vida y tiene todos los nutrientes que necesita un bebé.

Capacidad estomacal y cantidades recomendadas
Durante la primera semana, el estómago de un bebé puede almacenar entre 1.5 y 2 onzas, y para el primer mes entre 2.5 y 5 onzas. La alimentación del recién nacido suele ser uno de los temas donde más dudas surgen en las consultas pediátricas, especialmente entre madres y padres primerizos. A medida que crecen y aumentan de peso, comienzan a ingerir más leche en una sola toma y necesitan menos tomas por día.
En el primer mes, la mayoría de los bebés amamantados consumen entre 60 a 120 ml (2 a 4 onzas) de leche materna por toma. Por otro lado, durante el primer mes, los bebés alimentados con fórmula consumen de 2 a 4 onzas cada dos a cuatro horas durante el día y la noche.
| Edad | Cantidad por comida | Frecuencia diaria |
|---|---|---|
| Recién nacido | 60-70 ml | Cada 3 a 4 horas |
| Un mes | 120-150 ml | Cada 4 horas |
| Dos meses | 150-180 ml | 5 a 6 veces |
Cómo identificar las señales de hambre y saciedad
Lo más importante que debe recordar, ya sea que lo amamante o lo alimente con biberón, es que las necesidades de alimentación de su bebé son únicas. No se debe forzar a un bebé a terminar su biberón; es muy importante continuar prestando atención a las señales de hambre y saciedad.
- Señales de hambre: Chupar sus manos o dedos, girar la cabeza buscando el pecho (reflejo de búsqueda) o hacer sonidos de succión.
- Señales de saciedad: Deja de succionar o se duerme, se muestra relajado y tranquilo, o gira la cabeza alejándose del pecho o biberón.
SEÑALES de que tu bebé lactante TIENE HAMBRE
Consideraciones sobre la lactancia materna y fórmula
Todos los expertos coinciden en que la leche materna es la más aconsejable para los bebés recién nacidos. Para los bebés amamantados, lo ideal es amamantar a libre demanda, es decir, cuando el bebé lo pida. Esto ayuda a establecer una buena producción de leche y asegura que el bebé reciba la cantidad que necesita. Los bebés amamantados generalmente comen menos en una toma porque la leche materna tiene más nutrientes por onza y los digieren mejor que la fórmula.
Si optas por la fórmula, recuerda que la higiene es fundamental. Retira los restos de leche, ya que este alimento tiende a descomponerse fácilmente y puede afectar a la digestión de tu pequeño. Nunca calientes la leche en el microondas, pues no lograrás atemperar de forma homogénea y podrías quemar al bebé.

Consejos para padres primerizos
Cada bebé es diferente y es normal que tu bebé a veces coma menos o más en una toma determinada. Si estás comenzando tu camino en la lactancia, es normal tener dudas. La buena noticia es que no necesitas seguir una fórmula exacta. Tu bebé comenzará a tener un patrón de alimentación de manera natural a medida que vaya creciendo.
No te preocupes si su bebé pierde peso durante los primeros días después del nacimiento; probablemente recobrará el peso con el que nació después de la primera semana. Si tiene preguntas o le preocupa que su bebé no esté comiendo lo suficiente, consulte siempre a su pediatra, ya que él ofrecerá consejos adaptados a las necesidades específicas de su hijo.