Costillas hundidas al respirar en bebés: La bronquiolitis como causa principal

Cuando un bebé al inspirar se le notan las costillas, es un signo que puede generar preocupación en los padres. Este síntoma, conocido como tiraje respiratorio, indica un esfuerzo adicional del niño para respirar y suele estar asociado a una afección pulmonar común en lactantes y niños pequeños: la bronquiolitis.

Bebé con tiraje respiratorio

¿Qué es la bronquiolitis?

La bronquiolitis es una infección de las vías respiratorias. Ocurre cuando unas vías diminutas llamadas "bronquiolos" se infectan con un virus. Se inflaman y se llenan de mucosidades, lo que dificulta la respiración.

Esta afección pulmonar es común en bebés y niños pequeños, causada principalmente por infecciones virales como el Virus Respiratorio Sincicial (VRS). Suele afectar a niños menores de dos años, siendo más frecuente entre los 2 y los 10 meses de edad. Los bebés menores de seis meses son, sin duda, los más vulnerables, ya que sus pulmones están todavía en desarrollo y su sistema inmunitario no tiene la capacidad de respuesta que tendrá meses más tarde.

Esquema de bronquiolos sanos e inflamados

Durante los meses fríos, esta enfermedad respiratoria se presenta con mayor frecuencia, dando lugar a epidemias estacionales invernales. La bronquiolitis es más frecuente durante los meses de otoño y de invierno.

La bronquiolitis en los niños ¡conoce sus síntomas y su tratamiento!

Síntomas de la bronquiolitis y el tiraje respiratorio

Los primeros síntomas de la bronquiolitis suelen confundirse con un resfriado común. Casi siempre empieza con congestión nasal, tos y una febrícula que no llama demasiado la atención.

Sin embargo, lo que debe alertar a los padres es la evolución. Cuando la tos empeora y el niño puede presentar resuello y dificultad para respirar, es momento de consultar al médico. El bebé respira más rápido, hace un ruidito al exhalar o se le hunden las costillas, es momento de consultar.

El tiraje respiratorio se manifiesta cuando el bebé se esfuerza por inspirar. Es posible que vea algunas zonas debajo de las costillas, entre costillas o en el cuello que se hunden cuando respira. A veces también lo verá en la parte del cuello o justo debajo del esternón.

Comparación de respiración normal y con tiraje

Otros síntomas frecuentes de bronquiolitis incluyen:

  • Cianosis: coloración azulada en labios o uñas por falta de oxígeno.
  • Tos persistente.
  • Mocos y estornudos.
  • Respiración acelerada y con unos ligeros silbidos (sibilancias).

Causas de la bronquiolitis

La bronquiolitis se produce cuando un virus infecta los bronquiolos, lo que provoca su inflamación e irritación.

Los principales agentes causantes son:

  • Virus Sincitial Respiratorio (VSR): Es la principal causa de la bronquiolitis, responsable de hasta el 80% de los casos. Este virus es común e infecta a casi todos los niños hasta los 2 años.
  • Rinovirus: Responsable del 5-25% de los casos.
  • Otros virus: Virus parainfluenza, metapneumovirus, adenovirus, coronavirus (incluido el de la COVID-19) y el virus de la influenza o gripe.

Los virus que causan bronquiolitis se pueden contagiar fácilmente a través del aire cuando una persona infectada tose o estornuda. Los gérmenes pueden permanecer en las manos, los juguetes, los pomos de las puertas, los pañuelos de papel y otras superficies. La infección se transmite habitualmente de un niño mayor o un adulto con un resfriado a un lactante.

Factores de riesgo

Aunque la bronquiolitis puede afectar a cualquier bebé, algunos factores aumentan el riesgo de desarrollar una forma más grave de la enfermedad:

  • Edad: Los bebés menores de 3 meses corren mayor riesgo porque sus pulmones y su sistema inmunitario aún no están completamente desarrollados. Los prematuros tienen un riesgo multiplicado porque su reserva pulmonar es menor.
  • Tabaquismo pasivo: Los niños con exposición al humo del tabaco tienen un mayor riesgo de desarrollar bronquiolitis.
  • Sistema inmunitario debilitado: Bebés con inmunodeficiencias.
  • Condiciones preexistentes: Cardiopatías o enfermedades pulmonares.

Diagnóstico de la bronquiolitis

El diagnóstico de la bronquiolitis aguda es fundamentalmente clínico. Esto significa que el médico se basa en la historia clínica del niño y en los hallazgos del examen físico para identificar la enfermedad.

Cuando los médicos sospechan una bronquiolitis, escuchan el pecho de sus pacientes y les miden el oxígeno usando un oxímetro de pulso. Por lo general, no es necesario hacer más pruebas. Los médicos pueden usar un bastoncillo de algodón para extraer una muestra de mucosidades de la nariz para que la analicen. Pueden pedir una radiografía del tórax (pecho) si detectan una concentración baja de oxígeno o si sospechan una neumonía.

Tratamiento y manejo de la bronquiolitis

La mayoría de los casos de bronquiolitis son leves y no requieren ningún tratamiento médico específico, ya que en la mayoría de los casos se resuelve por sí sola. Los antibióticos no ayudan porque la bronquiolitis es causada por un virus.

El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y las medidas de soporte:

  • Hidratación: Asegúrese de que su hijo beba lo suficiente ofreciéndole líquidos en pequeñas cantidades y con más frecuencia que de costumbre. La nutrición es fundamental.
  • Lavados nasales: Para aliviar la congestión nasal, pruebe a utilizar un aspirador nasal y gotas nasales de solución salina.
  • Humidificador de vapor frío: Puede usar un humidificador de vapor frío en la habitación de su hijo para ayudar a ablandar y fluidificar las mucosidades de sus vías respiratorias y para aliviarle la tos y la congestión nasal. Asegúrese de seguir las recomendaciones de limpieza del humidificador para evitar la acumulación de bacterias y la formación de moho.
  • Control de la fiebre: A aquellos bebés que sean lo bastante mayores, se les pueden dar medicamentos que les bajen la fiebre y que les alivien las molestias. Siga las instrucciones del prospecto o del envase sobre qué dosis darle a su hijo y con qué frecuencia. No le dé a su hijo aspirina si tiene una enfermedad de origen viral. Este uso se ha asociado al síndrome de Reye, una enfermedad que puede poner en riesgo la vida.
  • Posición para dormir: Conviene mantener al niño incorporado para ayudarle a respirar mejor, incluso inclinando la cuna unos 30 grados por las noches.
  • Fisioterapia respiratoria: La fisioterapia respiratoria puede ser una gran aliada para mejorar la recuperación de los pequeños, especialmente cuando hay bronquiolitis en recién nacidos.

Es importante hablar con el médico de su hijo antes de darle cualquier medicamento para la tos o el resfriado a bebés y niños pequeños, ya que no están recomendados.

¿Cuándo buscar atención médica urgente?

La bronquiolitis suele ser una enfermedad leve. Pero a veces puede causar síntomas graves. Es fundamental vigilar al niño para detectar signos de que la enfermedad se está agravando. Llame al médico de su hijo de inmediato si ocurre algo que le preocupa, especialmente si:

  • Tiene dificultad para respirar o su hijo se esfuerza por inspirar (tiraje respiratorio pronunciado).
  • El bebé muestra un esfuerzo respiratorio excesivo.
  • No puede alimentarse o vomita todo lo que toma y rechaza tomar líquidos; apenas moja pañales.
  • Presenta cianosis (coloración azulada en labios o uñas).
  • Requiere oxígeno o tiene bajos niveles de oxígeno.
  • En el caso de los niños menores de un mes, el riesgo es mayor: pueden hacer apneas (dejan de respirar).

Cuando esto ocurre, los niños necesitan tratamiento en un hospital para recibir líquidos y, en algunos casos, ayuda para respirar. Es posible que la insuficiencia respiratoria grave requiera la inserción de una cánula en la tráquea.

Prevención de la bronquiolitis

Dado que los virus que causan la bronquiolitis se diseminan de una persona a otra, una de las mejores maneras de prevenir la infección es lavarse las manos con frecuencia.

Manos lavándose con agua y jabón

Otras medidas preventivas incluyen:

  • Higiene de manos: Lavarse las manos bien y a menudo es la mejor forma de evitar la propagación de los virus. Lávate con agua y jabón, por lo menos durante 20 segundos. Ten a mano un desinfectante a base de alcohol para usar cuando estén fuera de casa.
  • Evitar el contacto cercano: Mantenga a su bebé alejado de personas que estén resfriadas o que tengan tos. Limita el contacto con personas que tengan fiebre o resfriado. Si tu hijo es un recién nacido, especialmente un recién nacido prematuro, evita la exposición a personas con resfriados. Evitar las visitas a menores de tres meses si se presenta algún tipo de síntoma.
  • Ventilación: Ventilación frecuente de las estancias.
  • Limpieza de superficies: Limpie y desinfecte las superficies y los objetos que las personas tocan con frecuencia, como los juguetes y las perillas de las puertas. Mantenga limpios los juguetes y las superficies.
  • Cubrirse al toser y estornudar: Cúbrase la boca y la nariz con un pañuelo desechable. Desecha el pañuelo desechable. Luego, lávate las manos. Si no dispones de agua ni de jabón, utiliza un desinfectante de manos.
  • No fumar: Proteja a sus hijos del tabaquismo pasivo.
  • Vacunación: Hable con el médico de su hijo sobre si su hijo debe recibir la vacuna de anticuerpos contra el virus sincitial respiratorio y la vacuna antigripal.

Vacunas y medicamentos para la prevención

Existen opciones de inmunización pasiva y vacunas para proteger a los bebés contra el VRS grave:

  1. Nirsevimab (Beyfortus): Es un producto con anticuerpos. Esta inyección de una sola dosis se administra el mes antes o durante la temporada del virus. Es para recién nacidos y bebés menores de 8 meses que nacieron durante o en su primera temporada de VRS. También se da a niños entre 8 y 19 meses con alto riesgo de enfermar gravemente durante su segunda temporada de VRS.
  2. Palivizumab: En situaciones inusuales donde nirsevimab no está disponible, se puede usar este producto con anticuerpos, aunque requiere inyecciones mensuales durante la temporada de VRS.
  3. Vacuna para personas embarazadas (Abrysvo): Aprobada para prevenir el VRS en bebés desde el nacimiento hasta los 6 meses. Se administra una dosis única entre las 32 y 36 semanas de embarazo, en los meses de temporada del virus.

tags: #bebe #al #inspirar #se #le #notan