El Monte y el Barrio de La Calabaza en Aranda de Duero: Historia y Realidad

En apenas unos días, el 24 de enero, el monte de la Calabaza celebrará una efeméride muy especial. Se cumplirán 600 años desde que los monjes del Monasterio de La Vid lo vendieron al Ayuntamiento de Aranda, que lo compró para el uso y disfrute de sus vecinos. Desde entonces, es el único monte de utilidad pública del municipio. Hoy, este enclave, que abarca 1.130 hectáreas, se alza como un pulmón verde fundamental para la zona.

Paisaje natural del monte de la Calabaza

Un legado histórico marcado por la resistencia

Según consta en los archivos del Monasterio de La Vid y detalla el historiador Máximo López Vilaboa, en su historia destaca un nombre: doña Embrot, quien cedió estas tierras al convento en el año 1220. El monte ha sido testigo de la historia de España; por ejemplo, sirvió de entrenamiento en las maniobras militares que protagonizaron varios regimientos durante la dictadura de Primo de Rivera.

Al ser de utilidad pública, el monte se libró de la Ley Desamortizadora del 1 de mayo de 1855, aunque no fue fácil. Para demostrar su condición, el Ayuntamiento de Aranda mantuvo un largo litigio, aportando testimonios, reales cédulas, sentencias antiguas e informes municipales que acreditaban el aprovechamiento común y la mancomunidad de pastos con otros municipios desde siglos atrás.

Monte de la Calabaza 20 12 2015

Biodiversidad y gestión del pulmón verde

Hoy, el monte es un espacio vivo y muy utilizado por vecinos, senderistas y deportistas. Corzos y jabalíes comparten espacio con conejos, liebres, zorros y diversas aves. En cuanto a la estructura vegetal, predominan pinos, pinos piñoneros y encinas. El monte ha cautivado a escritores como Camilo José Cela, quien en su libro Judíos, moros y cristianos, describía con maestría la variedad de verdes que tiñen este paisaje.

Datos sobre el aprovechamiento del monte

Fuente de Ingreso Descripción
Ganadería Licencia del pastor de ovejas.
Caza Práctica cinegética abonada anualmente.
Gestión Forestal Venta esporádica de madera para mantenimiento.

El barrio de La Calabaza: retos actuales

Junto al valor natural del monte, existe la urbanización de La Calabaza, un desarrollo municipal que, según denuncian diversos vecinos, arrastra carencias históricas en servicios básicos. La situación de los residentes refleja un conflicto de larga data: "Es inaudito que desde el año 69, que se vendieron las parcelas, no haya mejorado ni el agua", señalan algunos propietarios.

El Ayuntamiento ha tenido que intervenir mediante bandos para recordar a los propietarios la obligación de mantener sus parcelas en condiciones de seguridad, salubridad y ornato público, especialmente ante el riesgo de incendio. La gestión de las infraestructuras, como el llenado de las piscinas municipales o la necesidad de servicios como el autobús urbano, fibra óptica y aceras, sigue siendo un punto de fricción constante entre los residentes y la administración local.

Infografía sobre los servicios básicos en la urbanización

Mientras la Junta de Castilla y León trabaja en la revisión dasocrática para garantizar la salud del monte, la agrupación de electores Sentir Aranda ha promovido acciones de reforestación. El equilibrio entre la protección de la masa forestal y las necesidades de los vecinos del barrio continúa siendo el gran desafío para el futuro de este emblemático espacio arandino.

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