El nido del avestruz es una obra maestra de ingeniería natural, donde la tierra o arena es removida con patas y pico, y la hierba es arrancada, comida o pisoteada en un diámetro de unos tres metros. De esta plazoleta parten varias sendas que marcan los lugares por donde las aves entran y salen habitualmente. Cada macho suele aparearse con varias hembras, a veces hasta cinco o seis, pero generalmente con tres. Cada una de ellas pone corrientemente de seis a ocho huevos en el nido común y de una manera bastante sincrónica - en el caso que nosotros conocemos, por la tarde y en días alternos -. Las otras compañeras se limitan, al parecer, a poner huevos, y se retiran de la familia una vez cumplida esta función, aunque estos detalles no están todavía exactamente determinados.
La época de nidificación de los avestruces depende del período de lluvias y varía notablemente de unas a otras regiones de África. Había sorprendido a los observadores encontrar huevos de avestruz en depresiones ligeramente alejadas del propio nido. Se llegó a pensar que se trataba de huevos suplementarios que, más tarde, servirían de alimento a los pollitos. Recientemente se ha comprobado, sin embargo, que tales huevos no estaban sin incubar, sino, con mayor desarrollo que los restantes. Detenidas observaciones han permitido descubrir la maravillosa sutileza de estas grandes aves y la importancia del intrigante hecho.

Las hembras de avestruz ponen un huevo cada dos días, con lo que la nidada se queda completa hasta dos semanas después de haber sido puestos los primeros huevos. Los adultos comienzan a incubar, en muchas ocasiones, cuando la puesta está aún mediada y, como por otra parte los huevos depositados en primer lugar llevan ya algún tiempo expuestos alardoroso sol africano, estas circunstancias producirían la eclosión de los primeros huevos con una gran anticipación sobre los últimos, ocasionando tal desfase en el crecimiento de los pollos no pocos problemas a los progenitores.
Pero los avestruces son capaces de percibir, de una manera aún no determinada, cuándo un huevo está lo suficientemente empollado. Entonces hacen con el pico una depresión al lado del nido y empujan hasta ella el huevo más desarrollado, dejando que el calor del sol y el del propio embrión completen la incubación. Ante la presencia de un peligro se aplastan entre las altas hierbas.
La incubación dura de cuarenta y dos a cuarenta y ocho días. El macho permanece sobre los huevos desde el atardecer al amanecer, siendo relevado en las horas diurnas por la hembra que, debido a su homocromamatismo, pasa inadvertida para sus enemigos. Cualquiera de los progenitores echado sobre los huevos aguanta bastante la proximidad del peligro, resultando increíble lo bien que se adaptan al terreno estas aves tan voluminosas, hasta tal punto que cuesta trabajo descubrir sus cuerpos entre la hierba. El cuello estirado y pegado al suelo no llama tampoco la atención de los transeúntes.
La reacción de los adultos ante la presencia de enemigos en esta época depende de la importancia de éstos; ante el hombre o el león los propios machos huyen rápidamente, aunque durante la última fase de la incubación se vuelven más excitables y hacen mención de enfrentarse a los intrusos humanos aunque esto no suele pasar de una pantomima que se resuelve en una rápida huida. Pero si los que se acercan al nido son pequeños antílopes, chacales, rateles, puerco spines, gatos o mangostas, los machos los expulsan a patadas.
Según se va aproximando el momento de la eclosión, ambos progenitores se muestran más y más inquietos, posiblemente porque oyen piar y removerse a los polluelos dentro del huevo. Los recién nacidos apenas pueden levantar la cabeza durante las primeras horas de su vida y en todo el primer día no comen y apenas pueden andar, limitándose a tomar sol en el borde del nido. Se fortalecen, sin embargo, rápidamente y pronto comienzan a dar las primeras carreras, siendo ya capaces de seguir a sus padres a las cuarenta y ocho horas de la eclosión. A tan temprana edad ofrecen un curiosísimo aspecto, asemejándose más a un erizo que a un ave, ya que las plumitas de la parte superior de su cuerpo son duras y, al moverse, crujen como pajas. En los flancos y el vientre las plumas son relativamente blandas y, debajo de ellas, aparece otra cobertura más delicada. En conjunto, los polluelos de avestruz resultan de un abigarrado color blanquecino o rojizo, según las regiones, con un mimetizante jaspeado negro, presente principalmente en el cuello y la cabeza.

En caso de peligro estos animalitos corren a gran velocidad, pero si se ven alcanzados, el grupo se disgrega y todos los pollos se aplastan sobre el suelo, permaneciendo completamente inmóviles, por lo que resulta sumamente difícil localizarlos. En estos casos el macho es el encargado de distraer al enemigo. Mientras la hembra corre en una dirección seguida por toda la prole, su compañero huye en dirección contraria, a veces hacia el propio peligro, mientras hace violentos zigzags y deja un ala colgando como si la tuviese rota. La hembra también inicia una distracción, fingiéndose herida, pero de una forma mucho menos acentuada, y si el enemigo a quien intenta distraer sigue al macho, inmediatamente la hembra depondrá su actitud y conducirá rápidamente los polluelos hacia un lugar cubierto donde puedan encontrar fácil escondrijo.
Es en los primeros días de edad cuando los polluelos del avestruz se ven expuestos a más peligro, ya que son víctimas de toda clase de predadores, desde los leones a las serpientes, incluyendo leopardos, guepardos, hienas, chacales y aves de presa. El matrimonio Sauer, conocidísimos ornitólogos alemanes, hizo un estudio sobre el comportamiento de los avestruces durante su reproducción y pudo comprobar incluso que, en una ocasión, un cuervo africano (Corvus albus) arrastraba un polluelo de pocos días al que ya había devorado los intestinos. Adamson pudo observar una hiena que merodeaba a unos cuatrocientos metros un nido de avestruz con diecisiete huevos, sobre el que estaba echada la clueca. Unas horas después solamente quedaban las cáscaras, prueba bien evidente de la suerte que corrieron los huevos. El mismo naturalista pudo comprobar que águilas volatinera y otras aves de presa espiaban una pollada cuidada por el macho y la hembra con la intención de atrapar algunos de los pequeños.
A medida que van creciendo los polluelos se van haciendo menos vulnerables, y llegados a adultos carecen prácticamente de enemigos naturales, exceptuando el hombre. Finalizar el segundo año de vida. Entonces los machos adquieren el característico plumaje negro y lustroso, con la cola y las puntas de las alas blancas, aunque no alcanzan el desarrollo completo y la madurez a sexual hasta los tres o cuatro años.
Aves del suelo - Documentales en español
La época de celo empieza en primavera y se alarga hasta final de verano. Los avestruces son aves polígamas y además forman un nido comunal, es decir que se comparte entre toda la manada. Es el macho alfa quien construye el nido, que consiste en una depresión excavada en la tierra con las garras de sus pies. El nido es muy primitivo y carece de cualquier tipo de acolchado vegetal. Los machos marcan el territorio de la manada produciendo un sonido tan fuerte y grave que en ocasiones es confundido por un león. Además patrullan el territorio establecido alrededor del nido y las hembras van poniendo sus huevos hasta que el nido está lleno, con unos 30 en total. Curiosamente, el macho alfa suele incubar los huevos de noche y una hembra de su elección durante el día. El cambio de turno también suele coincidir con la salida y la puesta de sol.
El sistema reproductivo del avestruz, al igual que las otras ratites, es como el de un reptil y no de pájaro. Es por ello que los machos de estas aves tan primitivas aún tienen un pene en la cloaca, no como las aves modernas que carecen de pene. Tras 42 días de incubación, llega la selección natural de esta especie. Solo los polluelos más fuertes podrán eclosionar la cáscara del huevo y este proceso puede durar varios días más. Solamente alrededor del 25% de polluelos tendrán éxito.
Al nacer, el avestruz puede ver, caminar y comer por sí solo. Por lo que no necesita ni busca a su madre. En cambio suelen quedarse junto al macho alfa que es el mejor candidato para su protección. Además poseen un camuflaje muy efectivo para su protección, sirve para confundir a los depredadores, ya que se parecen al puercoespín africano, un erizo gigante capaz de matar a cualquier animal que se lo intente comer. ¡Estos polluelos crecen muy deprisa! De 15 centímetros a 2,10 metros en 10 meses.
La producción de huevos generalmente empieza cuando la hembra está sexualmente madura (alrededor de dos años de edad) y si se aparea con un macho. Los huevos generalmente se producen alrededor de cinco a diez días después del primer apareamiento. Durante la temporada de reproducción, el plumaje del macho se hace mucho más brillante. También los machos despliegan más color en las piernas que las hembras. La hembra se sienta y bate las alas. Después del apareamiento, el macho generalmente rasca un nido en la tierra y la hembra va a depositar los huevos en él. El número de huevos varía ampliamente siendo la cantidad normal entre 15 y 20; sin embargo, algunos productores en Estados Unidos han notificado producciones de 75 a 100 nuevos durante una temporada de postura.
Los huevos se recolectan al poco tiempo de haberse puesto para evitar que se rompan. El almacenamiento se debe hacer de 10 a 15°C (55 a 60°F) durante no más de siete días. Todos los huevos producidos durante ese periodo de siete días, se pueden incubar al mismo tiempo. Si se almacenan adecuadamente, la retención de los huevos durante siete días no debe reducir el porcentaje de nacimientos. Debe voltearse a diario antes de la incubación para mantener al máximo la incubabilidad.
Los huevos que necesitan limpiarse deben lijarse cuidadosamente para eliminar cualquier suciedad o material extraño adherido. La incubadora debe probarse al menos 12 horas antes de usarse. Esto permite que se hagan ajustes y que regule la temperatura antes de empezar el proceso de incubación. La incubadora también debe estar limpia y adecuadamente desinfectada antes de usarse. La desinfección de la incubadora debe incluir una limpieza profunda para eliminar cualquier material orgánico, seguido después de una aplicación a fondo de un desinfectante. La incubadora después se puede fumigar (no siempre se recomienda debido a los gases peligrosos que se producen) o exponerlo a luz ultravioleta durante varias horas. El paso final es dejar que la incubadora se seque antes de volverla a usar.
La temperatura para la incubación de los huevos de avestruz es de 36.4°C (97.6°F). Para los huevos que son muy grandes (1,800 g o más), puede ser aconsejable utilizar una temperatura de incubación de 36.3°C (97.5°F). Al usar una temperatura más baja, la duración del periodo de incubación se va a aumentar en unas pocas horas y los huevos van a tener más tiempo de liberar humedad. La humedad en la incubadora también es importante. La humedad relativa en 25% es más o menos la correcta para un adecuado nacimiento de los polluelos. La humedad relativa real va a necesitar determinarse por cada uno, la cual puede variar con los diferentes tamaños de huevo. La sala de la incubación probablemente va a necesitar de aire acondicionado y también un deshumidificador para que la humedad relativa esté lo suficientemente baja en la incubadora.
Estas aves por lo general no empiezan bien y la tasa de mortalidad es bastante alta. Algunos productores creen que los huevos deben perder aproximadamente 15% del peso original durante la incubación. Pueden requerirse ajustes en la humedad a fin de impulsar la disminución de peso en los huevos durante la incubación. El pesaje cuidadoso de los huevos y la manutención de registros precisos son vitales para un buen nacimiento de los polluelos de avestruces.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Temperatura de Incubación | 36.4°C (97.6°F) |
| Temperatura para Huevos Grandes (≥1800g) | 36.3°C (97.5°F) |
| Humedad Relativa | 25% |
| Pérdida de Peso Esperada durante Incubación | Aprox. 15% del peso original |
Durante la incubación los huevos deben colocarse con el extremo grande hacia arriba, y si es posible, a un ángulo de 45 grados. También es aceptable la colocación de los huevos de lado. Los huevos deben voltearse al menos dos veces al día (de 8 a 10 veces por día es mejor) hasta que el día 39, cuando los huevos se transfieren a la nacedora. Si el volteo se hace a mano, los huevos deben marcarse (quizás con una X o un 0) para garantizar que se voltee cada huevo.
Los huevos se pueden pasar por el ovoscopio para determinar la fertilidad después de dos semanas. Una vez identificados, los huevos infértiles se deben de eliminar de la incubadora. Al momento en que eclosiona el huevo, el polluelo primero va a picar la celda de aire y después hacia el cascarón exterior. Después de picar, el polluelo lentamente va a girarse dentro del huevo para romper el cascarón conforme se gira. Después de que se quiebra o rompe el cascarón casi a todo lo largo, el polluelo puede empujar para salir de él. Si se retrasa el avance puede ser necesario romper el cascarón para ayudar al polluelo un poco. El avance se puede monitorear utilizando la luz de ovoscopio.
No se recomienda que el polluelo se le ayude a salir del cascarón a menos que el periodo de incubación este más allá del día 42. Si se apresura el polluelo, el ombligo no se va a cerrar adecuadamente. Antes de que el polluelo salga de la nacedora, el ombligo debe verificarse para ver que esté adecuadamente cerrado y entonces debe tratarse con una solución de 7% de yodo para protegerlo contra infecciones. Después de la primera semana debe volverse a verificar el ombligo. Si todavía tiene una parte umbilical pegada seca (que parece como un cabello grueso) debe tirarse o jalarse del ombligo y debe tratarse el área con yodo una tercera vez.
La alimentación adecuada de los polluelos recién nacidos es importante para un comienzo sano de la vida. Cuando se le ofrece alimento a los polluelos, debe ser una ración comercial formulada para las necesidades específicas de estas aves, o una ración mezclada a la medida que también se haya formulado específicamente. Probablemente no es necesaria la adición de otros ingredientes a la dieta, lo que sólo va a aumentar los costos y la alimentación. Una posible excepción es la alimentación de alfalfa fresca picada. Los polluelos de avestruz parece gustarles la alfalfa fresca, alimento que no va a ser perjudicial a menos que se les dé en grandes cantidades. Cuando se selecciona un alimento para polluelos de avestruz, se sugiere que sea uno de proteína baja (menos del 20%) y alto en fibra (más del 15%). Un alimento de este tipo debe cubrir las necesidades de los polluelos, pero no resultar en una tasa de crecimiento lo suficientemente rápida como para causar problemas de las patas debido al peso extra.
El periodo de crianza es una época crítica para los polluelos. Puede ser de alta mortalidad sino se lleva a cabo un manejo adecuado. El área de crianza debe estar siempre limpia, saneada y tener protección del clima. Debe proporcionárseles una fuente de calor. La fuente de calor debe ser tal que las aves puedan acercarse si hace frío o alejarse si están muy calientes. Los productores que han usado ese tipo de piso han experimentado más problemas de patas que aquellos que usan calor en la parte superior.
Los polluelos con frecuencia se mantienen en cajones de crianza durante los primeros días después de salir de la nacedora. Estos cajones o la zona de crianza deben de tener algún tipo de cobertura en el suelo que no sea resbaloso. Tan pronto como sea posible, se deben pasar los polluelos a afuera, a los corrales más grandes donde puedan hacer más ejercicio. La duración del tiempo entre el nacimiento y la mudanza de los polluelos afuera va estar parcialmente determinado por el clima, pero los polluelos necesitan estar en corrales más grandes, tan pronto como sea posible. Debe motivárseles a que corran o caminen para fortalecer los músculos. Algunos productores ponen una pelota en el corral como juguete para los polluelos. Cuando se colocan afuera, deben de monitorearse sus actividades de cerca para prevenir que coman demasiado ciertas cosas que pudieran causar impactaciones del sistema digestivo. Al principio, los polluelos pueden estar afuera por periodos cortos, para luego meterlos otra vez. El periodo fuera puede extenderse conforme las aves se van haciendo más grandes y lo permita el clima.
Inmóvil en la incubadora, el huevo de avestruz no revela nada de lo que ocurre en su interior ni del impresionante espectáculo que está por comenzar. La incubación es un período de mimos para los huevos. Se les mantiene calientes y cómodos a unos 37 °C, la temperatura ideal para su desarrollo. A fin de evitar que la yema o el embrión se asienten en el fondo y se adhieran a la membrana de la cáscara, el avicultor coloca los huevos en bandejas especiales que los rotan automáticamente, o bien se encarga de que esto se haga a mano todos los días.
El avicultor toma uno con cuidado y lo coloca sobre el agujero del ovoscopio -una caja con una brillante lámpara en su interior- para mirar al trasluz y tener así una vaga idea de los espectaculares sucesos que tienen lugar en el huevo. Los huevos se examinan periódicamente para comprobar el progreso de la vida que albergan. Es maravilloso el crecimiento que se produce dentro del cascarón -de textura similar a la porcelana- durante los treinta y nueve días que el huevo permanece en la incubadora. Al mismo tiempo se forma una cámara de aire que al final ocupará cerca de la tercera parte del espacio interno disponible.
El polluelo acaba muy apretado, de modo que se acomoda para su inminente liberación. Pero antes debe ocurrir un proceso crucial: el saco vitelino ha de contraerse y entrar a su diminuto abdomen por el cordón umbilical y el ombligo. Por fin llega el gran día, y aquí estamos para ver la eclosión. Lo primero que debe hacer el pollito es romper la membrana que lo separa de la cámara de aire antes de llegar a la cáscara propiamente dicha. A diferencia de otras aves que para salir de la cáscara cuentan con una protuberancia especial llamada diamante, los avestruces poseen un recubrimiento que refuerza la punta de su blando pico. Sosteniendo el pico contra la pared interior del huevo, el pollo presiona la membrana de la bolsa de aire con la parte posterior del cuello. Por fin los pulmoncitos de la cría toman su primera bocanada de aire y empiezan a funcionar. Sin embargo, tanto esfuerzo ha agotado el aire disponible, situación insoportable en el estrecho espacio del que dispone el pollo dentro del huevo. Por tanto, no puede darse por vencido ahora, sino que debe seguir luchando hasta romper la cáscara. Con todas sus fuerzas, lanza y otra vez la cabeza hacia el frente, golpeando con la punta del pico la pared interior. Después de un descanso bien merecido, recupera suficientes fuerzas para continuar rompiendo la cuarteada cáscara, valiéndose de la pata derecha y del pequeño pico.
Por el propio bien del polluelo, hay que dar tiempo para que la yema se absorba por el ombligo, que entonces se contrae y cierra. Después de un rato, el plumaje aterciopelado de los polluelos se seca con el aire caliente de la incubadora, y quedan irresistiblemente suaves y esponjosos. Luego son llevados a un pequeño corral para que les dé el sol y, al parecer, ¡les encanta! Al siguiente día llega un momento crucial para los suaves polluelos: conocerán a sus padres adoptivos, unos avestruces adultos que los cuidarán durante los siguientes tres meses. Hasta ahora, las crías no tenían hambre porque los sostenían los nutrientes de la yema del huevo. Sin embargo, unos días después de la eclosión comienzan a sentir un poco de apetito. Pero ¿qué pueden comer? Para nuestra sorpresa, se comen el excremento fresco de sus padres. Mire cómo los pequeños intentan desesperadamente seguir el ritmo de las gigantescas zancadas de sus tutores. No hay duda del esfuerzo que representa para ellos. Pero los pollos de avestruz crecen increíblemente rápido: 30 centímetros por mes. A la edad de seis meses, los jóvenes avestruces han alcanzado su pleno desarrollo y una estatura de casi dos metros y medio.
