Los emojis se han convertido en una parte fundamental de nuestra comunicación digital. En 2022, el 92% de la población digital utilizaba emojis, con más de 3.700 registrados hasta finales de 2024. Pero, ¿alguna vez te has preguntado la historia detrás de cada uno de ellos? El emoji de la paella (🥘) es un excelente ejemplo de cómo la tecnología y la cultura se entrelazan para preservar y promover la gastronomía.
Este madrileño conoce bien cómo se crean los emojis. Existe un comité internacional de estandarización de emojis llamado Consorcio Unicode, que se reúne cada dos semanas y decide los nuevos que saldrán. Alfonso Gómez-Jordana participó en este comité, aunque confiesa que no iba mucho porque era muy aburrido.
Lograr que existiera el emoji de la paella fue algo épico, según recuerda uno de sus impulsores, el showman Eugeni Alemany. La agencia de publicidad que había entonces detrás de La Fallera se tomó en serio su iniciativa y contactó con Consorcio Unicode. Respondieron que atendían a estas solicitudes si había una necesidad real o una demanda social. ¡Y tú pídele ruido a un valenciano!
La campaña se inició con un órdago de Alemany quien, tras pedir hablar con el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, viajó a Silicon Valley donde tuvieron lugar los primeros contactos con Unicode. Los de Wikipaella, una asociación para la preservación de la paella, contrataron a Eugeni Alemany para presentar un acto en 2014 al que también fue José Andrés. Fuimos trending topic mundial dos veces: la primera por pedir el emoji y, una vez logrado en 2016, por la queja formal que hicimos a Unicode para que el emoji fuera de pollo, judías y garrofó, y no de mejillones, guisantes y gambas como habían hecho.

El cocinero José Andrés tuvo mucho que ver en esta victoria. Cuenta que hizo las llamadas pertinentes a sus contactos de Apple para pedir que cambiaran los ingredientes. Y entre toda la presión, lo consiguieron en 2017. Era un tema que me tocaba, porque aunque ya había sido un logro que la paella tuviera su emoji, teníamos que lograr que no fuera de la típica de turista, explica por teléfono el cocinero español. Para mí era fácil apoyar la iniciativa tan maravillosa de los locos de Wikipaella tocando las teclas de los contactos que tengo. Me siento muy orgulloso de haber formado parte de esta misión y haber logrado un emoji del que un amante de la gastronomía española se puede sentir orgulloso. Fue una victoria bíblica conseguir que fuera de pollo, judías verdes y garrofó. Y fue gracias a la persistencia de muchos. Yo solo hice algunas llamadas, fueron mi granito de arena para convertirlo en el primer plato español con presencia internacional a través del mundo digital.
No era una paella valenciana canónica, pues si echas guisantes a una paella, en Valencia te meten en la cárcel. Pensé que lo primero que había que cambiar era eso y recordé a mi abuela Paquita, que era alicantina y le encantaba hacer paellas. En mi opinión, las mejores del mundo. Entré en la página de la Wikipaella y vi cómo era la oficial. Me aseguré de que los ingredientes del nuevo emoji estuvieran dentro del canon y luego añadí los que usaba mi abuela alicantina.
P. R. No se pueden apreciar todos porque es pequeño, pero se trata de una paella de pollo con judías verdes, pimiento rojo y un limón de adorno, que en Alicante se suele poner más para la digestión que por el sabor. También retocamos los colores para que se notaran que eran granos de arroz y cuando cambiamos el emoji, no lo anunciamos para que se dieran cuenta solo los lectores ávidos.
Alfonso Gómez-Jordana, de treinta y tres años y graduado en Ingeniería Informática y ADE, se marchó a los Estados Unidos hace diez años. Estudió Informática y Administración de Empresas en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y durante la carrera creó una startup con un compañero de California. Aquella no salió bien, pero conoció Silicon Valley y en 2015 se mudó a San Francisco. Su primer trabajo fue en Google. Su primer proyecto fue en la caja esa de Google que molesta tanto para indicar que no eres un robot indicando las señales de tráfico que se ven. Al irse (en 2021) ya eran 2.000 y ahora serán unas 5.000.
La familia de su padre es de Benidorm, cuando era un pueblo de pescadores, antes del boom del turismo. El cambio de diseño, asegura, fue “trabajo de una tarde”, pero con un gran significado personal. Lo hizo en honor a su abuela, natural de Benidorm, que murió poco después: "Es la paella que hacía con mi padre y mi abuelo, de toda la vida", explica. Ella ya no está entre nosotros, pero su paella vivirá (digitalmente) para siempre”.

A pesar de la gran presencia de españoles en Estados Unidos, Alfonso recuerda que allí no había ninguna paella que pudiera llamarse como es debido: “La cocinaba por supervivencia, no hay paella que sea decente”. Así empezó a hacerla él mismo, entrando incluso en competición con un amigo malagueño. Con las constantes visitas de amigos y compañeros de trabajo que acudían para comer o cenar, las reseñas se fueron acumulando… hasta el punto de convertirse en el puesto número 1 de paellas en San Francisco. Cuando se trasladó a Nueva York, marcó el establecimiento como “cerrado permanentemente”. Sin embargo, mientras la ubicación estaba activa, había quien los domingos por la mañana todavía llamaba a la puerta para pedir si podían degustar la famosa paella. Evidentemente, todo ello era una iniciativa privada y reservada a amigos invitados. Aprendió a hacerla en Estados Unidos por supervivencia, porque aquí puedes conseguir sushi, pizza, o lo que sea, pero una buena paella no tanto. Cuando vivió en San Francisco, invitaba a tanta gente a comerlas en casa que parecía que tenía un restaurante. Así que, junto a su compañero de piso, registraron la casa en la que vivían como restaurante de paellas en Google Maps, la llamaron Paella Patio y cada vez que venía algún amigo a comer subía una foto y una reseña. Todo el mundo les puso 5 estrellas menos un amigo que puso cuatro y no volvió.
Con el apoyo del creador de los "emojis", Shigetaka Kurita, la iniciativa lanzó una causa que, bajo el lema #ComboiPaellaEmoji, quería el respeto del diseño de la paella tradicional. Este mes de junio dispondremos ya del nuevo emoticono con uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española, la paella, en nuestros teclados electrnicos. Con el serán ya dos emojis marca España, la flamenca y la paella. Con esta incorporación se han visto cumplidos los objetivos del movimiento #paellaemoticon que comenzó hace casi dos años una campaña popular para conseguir este objetivo.
El paella emoji llegará este mes de noviembre
El emoji paella 🥘 muestra una sartén redonda, poco profunda, llena de una colorida variedad de ingredientes. A menudo se asocia con platos como la paella o el guiso, y es ideal para los amantes de la cocina. Transmite una sensación de deleite culinario, perfecto para conversaciones sobre comidas deliciosas, aventuras culinarias o experiencias gastronómicas. Nombre del emoji: paella. Palabras clave: arroz | comida.
Ejemplos de Chat:
- ¡Acabo de preparar la paella más deliciosa para la cena de esta noche! 🥘🍤
- ¡Los brunches de fin de semana son los mejores con una gran cazuela para compartir! 🥘🥂
- Estoy babeando con esta nueva receta que encontré para la cena. 🥘📖
- Nada supera una comida casera compartida con seres queridos. 🥘❤️
- Explorar nuevas cocinas en el festival de comida fue un verdadero regalo.
La evolución del emoji de la paella, tal y como se veía en 2016 (I) y su modificación en 2017 (D), muestra claramente el cambio hacia una representación más fiel a la receta tradicional valenciana.

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Emojis Relacionados: El emoji 🥘 está frecuentemente asociado con los siguientes emojis: 😋🤤🍲👩🍳👨🍳🍳
La iniciativa para la correcta representación del emoji de la paella es un claro ejemplo de cómo la comunidad y el apoyo de figuras públicas pueden influir en la estandarización digital, asegurando que la cultura y las tradiciones se reflejen con precisión en el mundo virtual.